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Historia 43083 — capítulo 3
Los Potter aparecieron a una cuadra de Privet Drive. Estaban Furiosos ¿Quiénes eran ellos para tratar a Harry como un guante de boxeo?, ¿de dejarlo sin comida? ¿De hacerlo dormir debajo las escaleras? NADIE no era nadie para tratarlo así. Estaban seguros que los elfos domésticos estaban más cómodos que el pequeño.
Caminaron con las varitas en sus manos. Las apretaban de la rabia que tenían. Les darían un Buen susto.
-Yo me encargo de mi Hermana-
-Yo de tu Cuñado...aun que no será problema...-
Siguieron caminando...el sol salía a toda costa. Aún que no lo crean actuarían a la luz deldía. Esoera lo que menos importaba.
Llegaron al Frente de la casa. James desapareció. Lilly puso cara de amigos y se dirigió a la puerta.
-Ya van-grito Petunia. Lilly Bufo .Volvió a Golpear la Puerta-¡Que Ya Van!-
-No soporto esto-susurro. Petunia Abrió la puerta y se quedo perpleja.
-¿¡Lilly!?-
-¿¡Tuney!?-
-¿Qué quieres?-
-Hablar contigo-Y paso sin que le dieran permiso. Sé acomodoen el sillón.
-¿Qué necesitas?, té eh dejado bien claro luego del funeral de nuestros padres que no quería volver a verte ni saber nada de tu Mundo de Anormales-
-Sabes Tuney...hace unos días tuve un sueño-
-¿Me importa?-
-Tú y Tu marido habían muerto-Petunia Palecio.
-¿Y de seguro viste en tu bola de cristal que eso pasara? ¿No?-
-No...Como te seguía diciendo....Y tu pequeño hijo no sé cómo se llama...-
-Daddley-
-Bien, cómo se llame-Petunia se enojo-Quedaba a nuestro cuidado-
-¿Qué?, Mí Hijo con un par de Monstruos como ustedes-
-Te sigo diciendo, Daddley creció con nosotros.... ¿pero sabes donde dormía?-
-Imagino que en su cuarto-dijo Modesta.
-No...¡Debajo de las Escaleras!-
-¿Qué? Quien sería la clase de monstruosidad para meter a mi hijo debajo de las escaleras-
-Sabes lo mismo me pregunto yo...Un Monstruo solo haría eso ¿Verdad?-Petunia asintió-Pues claro...Entonces estas advertida...Pon a Mi Hijo debajo de las escaleras....y así yo este muerta me las pagaras-
-Lilly que estás diciendo...-
-Lo que oíste...Estas Advertida-
Petunia Ibaa Protestar. Pero Un Grito la callo.
-¡¡Patunia!!-grito Vernon. Quien entro hacia la sala. Pero al verlo Petunia casi se desmaya. Púes tenia piel rosada bien fuerte, nariz de cerdo y tenía un cuello bien largo. Los brazos como si ambos serian 2 vacas....tenía pies que casi no se veían o los confundirían como parte de su cuerpo. Y Cargaba un cerdito chiquito quien lloraba lo chistoso era que el cerdito tenia Peluca.
-Hola, Cuñado-
-Tú, Maldita anormal...volverme a mi forma normal-
-¿Normal?-dijo james quien había entrado-Yo creo que te deje como en realidad te ves-
Lilly alzo su varita y Petunia comenzó a tener piel azul marino. Su cuello se alargo. Tenía pico y alas. Comenzóa Gritar.
-Se quedaran así por un Mes...O hasta que alguien les dé el contra-Hechizo-Y Desaparecieron. Dejando a Los Dursley mas asustados que nunca.
Aparecieron en su casa riendo ah carcajadas.
-Hay James...hace mucho que no me divertía así-
-Yo tampoco... ¿Además viste como deje a Duddy?-
-El cerdito era... ¿Duddy?-James asintió-¡JAMES!-
-¿Qué?-
-es solo un bebe-
-Un "Cerdo" Bebe-corrigió.
-Bueno, Bueno ahora ¿seguimos el capitulo?-
-Por Supuesto...quiero saber que más le hicieron a si regresar-
-Hay James tu nunca cambias-
-Pero así te has enamorado de mí-
-Mejor No respondo-
-Ya respondiste cuando me has dicho que no respondías-
-No-
-Si-
-No-
-Olvídalo-
-No, recuérdalo-
-James Potter-
-Lilly Potter-
Risas.
-Mejor leamos...Lilly-
-Bueno-
Había vivido con los Dursley casi diez años, diez años desgraciados, hasta donde podía acordarse, desde que era un niño pequeño y sus padres habían muerto en un accidente de coche. No podía recordar haber estado en el coche cuando sus padres murieron. Algunas veces, cuando forzaba su memoria durante las largas horas en su alacena, tenía una extraña visión, un relámpago cegador de luz verde y un dolor como el de una quemadura en su frente. Aquello debía de ser el choque, suponía, aunque no podía imaginar de dónde procedía la luz verde. Y no podía recordar nada de sus padres. Sus tíos nunca hablaban de ellos y, por supuesto, tenía prohibido hacer preguntas. Tampoco había fotos de ellos en la casa.
Harry Cada vez que salía de Casa. Siempre Gente extraña lo saludaba, sé estrechaban manos o le revolvía el cabello. Lo único extraño era que cuando Harry se les quería acercar ¡Punk! Desaparecían...como por arte de magia.
-no Vallan a querer asustar a mi bebe-Reto Lilly.
James rio por lo bajo.
En el colegio, Harry no tenía amigos. Todos sabían que el grupo de Dudley odiaba a aquel extraño Harry Potter, con su ropa vieja y holgada y sus gafas rotas, y a nadie le gustaba estar en contra de la banda de Dudley.
-¿No tenía amigos?, Pobre Harry-
-¿Banda de Dudley?...Más Bien rebaño de Dudley -corrigió James.
-Aquí acaba el capitulo...-
-¿Qué? No otro más por favor-imploraba James al libro.
-James ya hemos tenido suficiente-
-No cuando se trata de Harry nada es suficiente-
-Ufa...Bueno te dejo hablando con el libro...iré a preparar la cena-Lilly salió y Dejo a James pensando en cómo hacer que el libro traiga otro capítulo.
-A ver condenado Libro... ¡Quiero saber que más le paso a mi hijo!....No se tal vez llego una Cigüeña y se lo llevo...tal vez convirtió a los dursley en ranas...aun que no sería mala idea-pensó.
En El Libro aparecieron unas cuantas palabras:
-Si Sabes Otro Capitulo ¿Prometes no hacer nada contra los Dursley?-
-¿Qué clase de pregunta es esa?-
-Solo promételo y tal vez me salte de las reglas y en lugar de un solo capitulo...serán ¡2!-
-Valla sí que sabes sobornar, pero si ¡Juro Solemnemente No hacer nada contra los Dursley!-Con su mano levanta y otra por detrás cruzando dedos.
-De Acuerdo...Luego de Almorzar...Tendré el Siguiente Capitulo-
James Corrió a ver si su amada Lilly ya había preparado el Almuerzo. Cuando la Puerta Sonó. ConPesadez arrastrando los pies fue hasta la puerta.
-Ya voy-y abrió la puerta.
-Hermano... ¿por qué esa cara?-
-Estoy muy ilusionado y ansioso-
-¿Y eso?-
-Nada...cosas mías-
Sirius Insistió en quedarse a Almorzar a pesar de que James no sabía si el libro permitiría que Sirius también lo leyera. Pero si el Libro no traía capitulo...lo quemaba. Sin Embargo Sirius estuvo todo el tiempo de lo que su ahijado hacia. Como comer con las manos, a pesar de que Sirius como Buen padrino le decía que no. Mientras Lilly lo retaba porque Sirius había comido con las manos hasta el día de Hoy y Harry quien contaba con un año ya debía hacerlo con cubiertos. James miraba la escena entre divertido y ansioso. La verdad ese libro le ponía los pelos de punta. O quizá se comía las uñas. No lo sabía pero si sabía que si Algo le sucedía a SU Harry. Quien lo haya hecho pagaría muy caro. Finalmente la Hora de Ir a la Biblioteca llego. Y Sirius pidió permiso en que Harry y El Fueran a dar una vuelta y visitar a Remus quien se recuperaba de su pequeño Problema Peludo. James Con Gusto había aceptado mientras que Lilly aun no estaba segura. Tras unas suplicas por parte de Harry, James y Sirius accedió y Así James y Lilly fueron hacia la Biblioteca.
-Hice un Trato con el Libro-
-¿Qué?-
-El Libro traerá Otro capítulo si nosotros no les hacemos travesuras a tu hermana y marido-
-¿Y el Libro?... ¿accedió?-incrédula.
-Pues claro...así que debe de estar el capitulo-abrió el libro y -¡Bingo!-
-¿Qué?-
-Nuevo capitulo...creo que el libro y Yo nos llevaremos bien-comento.
-bueno...ahora se te ha ocurrido entablar una amistad con un libro-
-Mejor comenzamos a leer-
-Estoy de acuerdo-
3
Las cartas de nadie-¿AH?-
-James ¿comenzaras a interrumpir?-
-Lo siento...continua-
La fuga de la boa constrictor le acarreó a Harry el castigo más largo de su vida. Cuando le dieron permiso para salir de su alacena ya habían comenzado las vacaciones de verano y Dudley había roto su nueva filmadora, conseguido que su avión con control remoto se estrellara y, en la primera salida que hizo con su bicicleta de carreras, había atropellado a la anciana señora Figg cuando cruzaba Privet Drive con sus muletas.
-No...Por cuánto tiempo lo habían metido ahí....Animales...debería regresar y meterlos a los 3 juntos en la alacena...a ver si están cómodos-
-James Por Favor-
Harry se alegraba de que el colegio hubiera terminado, pero no había forma de escapar de la banda de Dudley, que visitaba la casa cada día. Piers, Dennis, Malcolm y Gordon eran todos grandes y estúpidos, pero como Dudley era el más grande y el más estúpido de todos, era el jefe. Los demás se sentían muy felices de practicar el deporte favorito de Dudley: cazar a Harry
-Pendejo mal criado....-
-¡JAMES!-
-lo Lamento pero detesto a tu familia...tratan a tu hijo...como si fuera un perro sin sentimientos y nada...-
-Lo sé pero no hay nada que podamos hacer-
-¿Nada?-
-¿En qué piensas?-
-Oh eso ya lo veremos-
-Prefiero no enterarme, sigamos leyendo-
Para suerte de Harry no iría a la misma escuela que daddly,el iría a una escuela secundaria Stonewall...y daddley a una privada. Lo cual eso causaba la felicidad de Harry.
—Allí, en Stonewall, meten las cabezas de la gente en el inodoro el primer día —dijo a Harry—. ¿Quieres venir arriba y ensayar?****-
—No, gracias —respondió Harry—. Los pobres inodoros nunca han tenido que soportar nada tan horrible como tu cabeza y pueden marearse. —Luego salió corriendo antes de que Dudley pudiera entender lo que le había dicho.
James y Lilly rieron.
Una Mañana de Julio. Harry se levanto temprano y al entrar a la cocina había un olor horrible. Sé Fijo en el balde de agua de ahí y noto varios trapos viejos que debían ser su nuevo uniforme de la escuela. Los Dursley jamás le comprarían algo.
James fulmino con la mirada al Libro.
Harry se sentó a desayunar lo cual no parecía ni el 4º de comida que daddley tenía en su plato. Comenzó a comer lentamente hasta que sintieron que el cartero había dejado cartas. Vernon le dijo a Harry que abriera la puerta pero este se negó.
-Bien Hecho, Harry-felicito su madre.
—Trae la correspondencia, Dudley —dijo tío Vernon, detrás de su periódico.
—Que vaya Harry
—Trae las cartas, Harry.
—Que lo haga Dudley.
—Pégale con tu bastón, Dudley.
Harry tuvo que esquivar el Golpe y salió corriendo hacia la puerta para traer las cartas. Había apenas 3.Una de Tia Marge. La hermana de vernon, una factura que debió de estar dirigida hacia tío vernon y la otra extrañamente era para Harry.
Señor H. Potter
Alacena Debajo de la Escalera
Privet Drive, 4
Little Whinging
Surrey
-¿crees que sea...?-
-Puede ser posible...cumplirá 11 ¿no?-
-A mi bebe le ah llegado la carta de Hogwarts-grito Lilly emocionada.
-Por Fin...Y espero que estos cerdos Monstruos lo envíen-
-Eso espero-
El sobre era grueso y pesado, hecho de pergamino amarillento, y la dirección estaba escrita con tinta verde esmeralda. No tenía sello.
Con las manos temblorosas, Harry le dio la vuelta al sobre y vio un sello de lacre púrpura con un escudo de armas: un león, un águila, un tejón y una serpiente, que rodeaban una gran letra H.
—¡Date prisa, chico! —exclamó tío Vernon desde la cocina—. ¿Qué estás haciendo, comprobando si hay cartas-bomba? —Se rió de su propio chiste.
Harry volvió a la cocina, todavía contemplando su carta. Entregó a tío Vernon la postal y la factura, se sentó y lentamente comenzó a abrir el sobre amarillo.
Tío Vernon rompió el sobre de la factura, resopló disgustado y echó una mirada a la postal.
—Marge está enferma —informó a tía Petunia—. Al parecer comió algo en mal estado.
—¡Papá! —dijo de pronto Dudley—. ¡Papá, Harry ha recibido algo!
Harry estaba a punto de desdoblar su carta, que estaba escrita en el mismo pergamino que el sobre, cuando tío Vernon se la arrancó de la mano.
—¡Es mía! —dijo Harry; tratando de recuperarla.
—¿Quién te va a escribir a ti? —dijo con tono despectivo tío Vernon, abriendo la carta con una mano y echándole una mirada. Su rostro pasó del rojo al verde con la misma velocidad que las luces del semáforo. Y no se detuvo ahí. En segundos adquirió el blanco grisáceo de un plato de avena cocida reseca.
—¡Pe... Pe... Petunia! —bufó.
Dudley trató de coger la carta para leerla, pero tío Vernon la mantenía muy alta, fuera de su alcance. Tía Petunia la cogió con curiosidad y leyó la primera línea. Durante un momento pareció que iba a desmayarse. Se apretó la garganta y dejó escapar un gemido.
—¡Vernon! ¡Oh, Dios mío... Vernon!
Se miraron como si hubieran olvidado que Harry y Dudley todavía estaban allí. Dudley no estaba acostumbrado a que no le hicieran caso. Golpeó a su padre en la cabeza con el bastón de Smelting.
—Quiero leer esa carta —dijo a gritos.
—Yo soy quien quiere leerla —dijo Harry con rabia—. Es mía.
—Fuera de aquí, los dos —graznó tío Vernon, metiendo la carta en el sobre.
Harry no se movió.
—¡QUIERO MI CARTA! —gritó.
—¡Déjame verla! —exigió Dudley
—¡FUERA! —gritó tío Vernon y, cogiendo a Harry y a Dudley por el cogote, los arrojó al recibidor y cerró la puerta de la cocina. Harry y Dudley iniciaron una lucha, furiosa pero callada, para ver quién espiaba por el ojo de la cerradura. Ganó Dudley, así que Harry, con las gafas colgando de una oreja, se tiró al suelo para escuchar por la rendija que había entre la puerta y el suelo.
—Vernon —decía tía Petunia, con voz temblorosa—, mira el sobre. ¿Cómo es posible que sepan dónde duerme él? No estarán vigilando la casa, ¿verdad?
—Vigilando, espiando... Hasta pueden estar siguiéndonos —murmuró tío Vernon, agitado.
—Pero ¿qué podemos hacer, Vernon? ¿Les contestamos? Les decimos que no queremos...
Harry pudo ver los zapatos negros brillantes de tío Vernon yendo y viniendo por la cocina.
—No —dijo finalmente—. No, no les haremos caso. Si no reciben una respuesta... Sí, eso es lo mejor... No haremos nada...
—Pero...
—¡No pienso tener a uno de ellos en la casa, Petunia! ¿No lo juramos cuando recibimos y destruimos aquella peligrosa tontería?
-¿No le darán su carta?-
-No...No pueden hacer eso-
-Claro que No-
-es su deber ir-
-Por supuesto-
-Hay tu hermana....de...-
-James...-
-Harry tiene que ir a Hogwarts-
-Lo sé pero...si-
-Nada la ira...este libro no me hará una mala jugada-
Durante toda la semana. Cartas dirigidas a Harry habían llegado. Pero los dursley se habían encargado de hacerlas desaparecer. Vernon trato de todo. Pero un domingo. Del cual Los Durlsey disfrutaban. Cómo 70 cartas cayeron por la chimenea...sin mencionar las millones que entraron por las ventanas, puerta...etc. Harry agarro una y trato de leerla. Pero su tío lo agarro y se la quito. El Sr.durslsey ya arto decidió que se irían de la cuidad. Sé Irían Bien lejos donde ellos no los podrían encontrar.
-A si se vallan de la tierra las cartas llegaran a Harry-
-Es cierto Lilly...-
Los Dursley Habían alquilado una cabaña en una Isla...Los dursley dormían en su cama y daddley en el sillón. Mientras que Harry dormía en el suelo Tratándose de dormir y cubriéndose con la frazada más liviana. Miro el Reloj de Daddley faltaban 5 minutos y cumpliría 11 años.
Un minuto y tendría once años. Treinta segundos... veinte... diez... nueve... tal vez despertara a Dudley, sólo paramolestarlo... tres... dos... uno...
BUM.
Toda la cabaña se estremeció y Harry se enderezó, mirando fijamente a la puerta. Alguien estaba fuera, llamando.
-Acabo el capitulo-
-Oh-
-Bueno James...-
-Ufa, pero mañana abra capitulo nuevo...así que no tendré que esperar mucho-
-Si-