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Historia 43185 — capítulo 2
LECCIÓN 2
Al diablo con la liberad.
—¡Por todo lo que es santo! ¡Basta! — exclamo de pronto Nessie. Todos nos quedamos en silencio y la miramos expectantes.
Es hora pensó mi niña y me vio con advertencia No urgues en mi mente Tragué con dificultad.
Promételo
Eso comenzó a inquietarme ¿Qué iba a decir? Busqué en su mente, encontrando únicamente una barrera, detestaba aquello, me cruce de brazos y la miré con seriedad. Odiaba que me ocultará cosas y es que desde había un tiempo atrás Renesme había descubierto que tenía parte del talento de su madre, es decir podía bloquear su mente por intervalos de tiempo, lo que le permitía tocar a las personas sin revelar sus pensamientos, era muy útil en esos casos pero frustrante en otros
Promételo
—Lo prometo. — dije y Alice comenzó a reír de pronto mientras se ponía a traducir Romeo y Julieta al coreano. —¿No creen que debería elegir yo a quien me acompañe?
¡Ja! Pensó Jacob y lo fulminé con la mirada mientras se erguía totalmente, Jasper me imitó pues podía sentir su actitud victoriosa.
—Es razonable. — opinó Esme —Yo soy razonable. — dijo Emmet y lo miramos incrédulos.
Renesme le sonrío.
-Bueno es que… alguien ya se ofreció a acompañarme. —¿QUÉ?— se escuchó en coro y todas las miradas voltearon a verme.
¿Por qué no me dijiste? ¿Quién la invito? ¿No ira conmigo? ¡Le arrancaré la cabeza! ¿Quién es?
—Bueno es un compañero del colegio. — el rubor cubrió sus mejillas.
¡Oh no! Otra vez no. Gimió Jacob internamente mientras Jasper buscaba alarmado una sensación en el ánimo de mi hija, cualquiera que nos diera una pista mientras yo me peleaba con la barrera de su mente.
—Se llama Christopher Deep
Se llamaba. Pensó Emmet con un gruñido en su cabeza.
Seguidamente, Nessie nos miro, a los tres, a Jasper, Emmet y a mí, me puse rígido de repente y sentí como la ternura emanaba de mi voluble hermano, se acercó y se puso de puntitas para mirarnos a los ojos.
—Por favor…
¡Que un mal rayo partiera a quien había dicho "por favor" por primera vez, con ese maldito tono! Bella comenzó a reír y pude ver en su mente nuestras caras mi pequeña esta creciendo pensó y la miré con los ojos entrecerrados mientras Alice se unía a las carcajadas de mi esposa.
¡Edward tu hija es un demonio!
—Dímelo a mí. — le respondí a Jasper y las risas se volvieron más estruendosas. —¡Oh! ¡Ness, tu puedes hacer lo que quieras!— exclamo Emmet dándole un gran abrazo de oso. —¡Gracias papá Emmet! — rio ella y entrecerré de nuevo los ojos…Mi hija era una manipuladora…vi la sonrisa radiante de mi mujer y le eche una mirada acusadora mientras me sacaba la lengua y yo negaba con la cabeza.
—¡La vas a lastimar! — rugió Jacob al ver que Emmet de pronto estaba lanzando a mi hija al aire y la atrapaba para volver a lanzarla.