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Historia 43275 — capítulo 5

En el cuarto de Tonks: comitiva femenina.

-¡Nos tienes que decir, Nymphadora Tonks!- reclamaron enojadas Ginny y Hermione, al mismo tiempo, haciendo pensar, que eran un par de hermanas bastante insoportables

-¿Qué se supone que tengo que decirles?- pregunto elocuente la chica, tratando de ignorarlas, cosa que no se podía

-¡No te hagas que Merlín te habla, Tonks!- exclamo Molly, que tenia la misma actitud que las chicas- ¡Sabes bien clarito que nos tienes que contar!

-¡Es que no sé de que me hablan!

-anda, ¡Hazte la desentendida!-reclamo Ginny enojada- ¡Sabes perfectamente que solo queremos saber para ayudarte!

-¿ayudarme en que?- pregunto Dora viendo fijamente a través del espejo de su tocador a las tres mujeres que le recriminaban lo sucedido el día anterior

-no somos chismosas, ni mucho menos metiches… pero Dora…- decía delicadamente Hermione- ¡No nos puedes dejar con esa incógnita!

-ahora, ¿Cuál incógnita?- se pregunto Tonks, siguiéndose peinando

-ay, pues como que cual, ¿eh?- le dijo Ginny con voz picara

-la única incógnita que puede haber en esta casa, que no sea la de decirle a Harry sobre Quien-tú-sabes…

-¡Ginny!- reprocho su madre- ¡De eso no se habla!

-¿Ves?- dijo Hermione- ni de eso se puede hablar

-así que, es mejor que nos cuentes acerca de ti…- dijo pacientemente Hermione

-bueno… eh… yo…- poco a poco se iba convenciendo Tonks de decir algo

-¿si?- preguntaron ansiosas las tres mujeres

-yo… estuve a punto de besarlo, ¿contentas?- dijo sin pensarlo Dora, en un arranque de euforia y tedio

-¡Ahhh!- gritaron emocionadas las mujeres, sin evitar que sus gritos se escucharan por todo lo largo y ancho de la mansión Black

-¡Y decías que no hubo algo!- reprocho Ginny con una sonrisa traviesa- mira, ¡Quien te viera! Pero cuenta… cuenta….

-¡Dora, ahora nos cuentas!- exclamo Molly, sentándose en la cama para escuchar el relato-¡No nos puedes dejar con la duda así!

-pues… es solo eso- decía Dora mientas se cepillaba el cabello que ahora había preferido que fuese rojo y largo- un casi beso… que por culpa de mi mareo no fue beso

-¿Cómo?- pregunto Hermione sin entender

-veras, yo…

Y les conto a medias (no iba a contar a detalle cada uno de los sucesos ocurridos en la habitación que en esos momentos estaban ocupando, el día anterior).

-así que por eso acabo todo vomitado Remus…- decía Ginny algo asqueada

-si, fui yo- dijo apenada Tonks

-pero, lo que importa es que se iban a besar, ¿no?- le dijo Hermione-¡Lo ibas a besar!

-si- dijo sonrojada Molly- eso es lo más importante

-y por como nos los cuentas- dijo Ginny- al parecer, él si te estaba respondiendo en beso… ¡Que emoción!

-ja- dijo Tonks con sarcasmo

-¿y ahora que te pasa?- pregunto preocupada Hermione

-nada… solo que…- y suspiro Tonks, algo que jamás hacia

-no puedo creerlo- dijo de pronto Ginny, asombrada

-¿Qué cosa?- pregunto su madre

-¡Suspiraste!- exclamo Ginny a Tonks- ¡Suspiraste!

-¿Y eso que?- pregunto sin entender Tonks

-eso significa… oh, Tonks- decía emocionada Ginny, haciendo caso omiso a las demás mujeres que no le entendían su idea

-¿Y como te sientes al respecto?- pregunto Hermione sentándose junto a la madre de Ron

-no lo sé… supongo que tengo que hablar con Remus sobre lo que paso… ¿no creen?

-dime algo, Tonks- dijo seriamente Hermione, mirando muy fijamente a la chica, como si le estuviese viendo la mente por rayos X, y entendiendo al fin, lo que había dicho Ginny- no solo te gusta, ¿cierto?

-vaya, Hermione- dijo sorprendida Tonks haciendo que la sangre se le subiera a los pómulos, y que tanto Molly como Ginny sonrieran cómplices- muy buena pregunta

^^^

En el cuarto de Remus estaba toda la comitiva masculina tratando de ayudar (subrayo, "tratando"):

-Al final de cuentas… ¿Qué paso?- pregunto algo cansado Fred

-ya les dije que nada- dijo algo perturbado Remus, por tener un interrogatorio en su cuarto peor al que salen en las películas muggle- además… desde cuando para acá les interesa mi vida, ¿eh?

-desde que se unió con la de mi linda sobrina- dijo determinante Sirius, que merodeaba por las cosas de Remus

-¿Qué significa eso?-pregunto Remus mas perturbado que antes

-No seas tonto, Remus- dijo George sentando en la cama de Remus junto con su hermano- bien sabes a que nos estamos refiriendo, no te hagas el iluso

-es lo mas natural… a todo mundo le pasa- decía Fred, con inocencia en su voz- así que no te avergüences de tus sentimientos

-exacto- coincidió George mientras abrazaba a su hermano delicadamente, por la cintura, como si fueran pareja- es mejor demostrarle al mundo lo que tienes por dentro, que callártelo… ¿De que sirve amar, si la otra persona desconoce tus sentimientos?

-así es… George- dijo suavemente Fred terminando por abrazar a su hermano muy efusivamente

-eh… ¿Qué demonios están haciendo?- pregunto algo asustado Remus que veía como los gemelos se veían a los ojos de manera bastante comprometedora

-ya dejen eso- reclamo Sirius con una sonrisa leve, que los veía de reojo- solo espantan a Remus con su "amor"

-pero… ¿Por qué?- pregunto con una sonrisa de malicia George-¿Por qué le puede espantar alto tan inocente como el amor?

-Si ahora en este justo instante- decía Fred con una sonrisa igual de perversa que la de su hermano- eso es lo que esta sintiendo Remus: amor

-eso es cierto- coincidió con una sonrisa mas abierta, Sirius- solo que lo de ustedes lo hacen parecer otra cosa

-¿ah, si?- preguntaron con sarcasmo Fred y George

-así parecen una pareja homo- dijo natural Sirius, viendo que los gemelos se atacaban de la risa

-vale-dijo Fred tras la risa- al parecer si parecemos un poco homo, ¿no crees George?

-Si… creo que Remus no es el único que se espanta por esta rara situación- dijo George soltándose del abrazo de su hermano

-¿A quien más espantaron con eso?- pregunto relajado Sirius colocándose a un lado de Remus, que estaba parado recargado enuna pared

-A Ojoloco…- empezó diciendo Fred

-… y a Charlie- termino por decir George

-¿Y que dijo su hermano?- pregunto Sirius viendo el semblante de su amigo. Estaba nervioso, lo cual era un claro indicio de que algo lo descontrolaba.

-Que estamos locos-dijeron ambos, encogiéndose de hombros

-Vaya que si lo están-dijo Sirius viendo a los ojos a su amigo- igual que tú, mi Lunático amigo…

-¿Qué insinúas?- pregunto Remus tras el tonto susto que le habían provocado los gemelos

-Vamos… no creerás que te creeré que no hicieron nada tú y Nymphadora

-No le digas así-dijo inconscientemente Remus- no le gusta que le llamen así… -y se callo con las mejillas enrojecidas

-¡Vamos Remus!- reclamo Fred- estamos en confianza

-¿Y esto es de confianza?- pregunto no muy convencido el licántropo

-oh- suspiro Sirius- quien mejor que para resolver tus dudas sobre el amor que nosotros, ¿eh?

-tú no sabes de amor, Sirius- dijo Remus con una sonrisa triste- te creeré sobre sexo, mujeres y alcohol, pero de amor… ¡Nada!

-¿Cómo que no?- pregunto ofendido Sirius- te tengo que recordar la buena relación que tuve en séptimo con…

-Ah, de eso si me acuerdo y muy bien-dijo Remus con una gran sonrisa y con ojos de recordar algo. Esa linda y rara relación. Si supiera Sirius…

-¿entonces porque dices que no sé sobre el amor?

-¡Por la sencilla y única razón de que si no fuera por James y Lily, tú ni enterado!

-¿Qué significa eso?- pregunto George

-que Sirius no sabia que estaba enamorado de…

-bueno…- decía Sirius sonrojándose y evitando la mirada de los demás que no le creían capaz de semejante tontería- a eso le pasa a cualquiera, ¿no?

-ja, si que eres lento Sirius- dijo Fred

-más bien idiota- dijo riéndose Remus- tú, idiota entre idiotas

-vaya… eso me recordó a James- dijo Sirius, con una hermosa sonrisa en los labios

-Dale gracias a ese par por haberte iluminado la mente… es que no comprendo aun… ¿Cómo es que no sabias que estabas enamorado cuando todo mundo sabia?- pregunto Remus exasperado

-vale, eso es otro cuento- dijo Sirius, evitando ver mas a su amigo y comenzando a caminar por su cuarto- ahora lo importante eres tú y mi sobrina

-¡Ya te dije que no paso nada!

-me conoces, Remus- dijo amenazadoramente Sirius- y sabes perfectamente que cuando se me mete una idea a la cabeza, no sale hasta que la cumplo o me aburro de ella

-pues espero que te aburras- dijo Remus cansado

-no, mi querido Lunático- dijo convencido- ahora si que no me daré por vencido… he hecho idioteces en mi vida, he dejado pasar oportunidades

-claro, como con esta…

-¡Ya te dije que ese es otro cuento!- reclamo Sirius- lo que te quiero decir, es que esto que ahora estas viviendo, es lindo… no lo dejes pasar

-no sé de que me estas hablando

-te he visto desde los once años… ¿No crees que te debes una oportunidad para ser feliz?

-¿De que…?

-sé feliz… ¡Acéptalo!

-Sirius yo…

-es difícil aceptarlo, lo sé… ¡Mírame, yo no sabía y ahora…! Bueno… el caso es, que tienes que vivir el ahora… ¿En serio no quieres ser feliz?

-eh…

-en serio Remus…- dijo Fred seriamente

-…este tipo de oportunidades no se repiten en la vida, así que no las desperdicies- dijo George, igual de serio.


Remus pensó. Y pensó. Y pensó mucho más.

¿Qué debería de hacer al respecto? ¿Qué es lo que sintió cuando vio a Tonks en la bañera? ¿Qué fue exactamente lo que sintió cuando la tenía a escasos centímetros de él? ¿Ella seria feliz con él a su lado? ¿No la lastimaría?


Tonks pensó. Y pensó. Y pensó mucho más.

¿Qué debería de hacer al respecto? ¿Se había enamorado? ¿La chica incansable, como le llamaban en la oficina, había dado su brazo a torcer? ¿Tan rápido fue eso? ¿De él?


Tonks bajo las escaleras a la una de la mañana. Se había despertado, tras una calurosa noche de insomnio, y ahora iba a la cocina por un vaso de agua.

No comprendía como es que un hombre, (¡Ese hombre de hecho!) en tan pocos días fuera capaz de hacerla pensar, lo que jamás pensó en toda su vida.

Para cuando se acercaba a la cocina, pensó que había alguien en ella, pues estaba prendida una vela.

Entro con cuidado. No había nadie. Solo estaba la vela en medio de la mesa.

Fue al fregadero y se sirvió agua en un vaso. Tomo un gran trago y se regreso a su habitación con lo que le quedaba de agua.

Justo en el momento que iba saliendo de la cocina, entro el dueño de la vela.

Era Remus.

Se encontraron en la puerta de la cocina, cara a cara.

-eh…- decía o trataba de decir Tonks, con el vaso en la mano y despertando a todas sus neuronas, para que no fuera a decir una tontería y para que se pusieran alerta

-oh…- decía Remus, que pensaba que peor suerte, no podía tener, pues no se había visto con Tonks a solas desde el día pasado, del casi beso

-buenos días- dijo Tonks, atreviéndose a dar el primer paso

-hola- dijo Remus, tragándose la pena

-¿Cómo estas?- pregunto Tonks, viendo el suelo ¡Que pregunta tan tonta! ¡Parecía adolescente!

-pues… bien, bien- decía Remus, que veía igual el piso, tratando de no fijarse tanto en la pijama de Tonks, que consistía en un pantalón holgado y una camiseta de tirantes color rojo vino

-me alegro…

-si…

-¡Remus/Tonks!- dijeron al mismo tiempo, sorprendiéndose al verse a los ojos y sonrojándose al instante

-¿Qué paso?- pregunto Remus, caballerosamente

-no, dime tú…- dijo Tonks, algo cohibida… ¿Cómo es que este hombre le hacia pasar esos momentos tan penosos?

-yo… tengo que hablar contigo

-claro…

-siéntate- y así lo hicieron.

Se sentaron en la mesa, uno en frente del otro, con la vela iluminándolos.

Tonks seguía con el vaso en la mano. Jugaba con él, por los nervios que sentía… ¿Desde cuando sentía nervios? ¿En serio esta como decía Ginny: "idiotizada"?

-veras… lo que paso el otro día…

-en mi cuarto

-aja

-¿Qué pasa con ello?- pregunto Tonks, viendo fijamente el agua que había en el vaso

-no sé como paso…

-¿De que hablas?- que pensaba en la perspectiva que se le podía dar a un vaso con agua…

-si, yo estaba… y tú… bueno, creo que aquí aplica el "de una cosa paso a otra"- decía Remus, viendo la mesa, jugando con sus dedos por el nervio

-no te entiendo- a veces, podías ver el vaso medio lleno…

-para serte sincero: no debió de haber pasado

-¿Por qué?- o a veces, lo ves…

-porque tú no me gustas- dijo determinante Remus

-oh- medio vacio…

-y perdón si te hice creer algo que no…- decía Remus, que veía de reojo la reacción de la chica- pero ya ves, lo idiotas que somos los hombres

-si, me doy cuenta- dijo Tonks, apretando el vaso, a punto de estrellarlo entre las manos. No sabía de donde había salido la rabia que sentía en el pecho- a veces se pasan de idiotas

-espero que no afecte nuestra amistad- dijo él en voz baja, además de la mirada baja

-descuida- dijo Tonks, soltando el vaso, para no estrellarlo y tratando de no estrellárselo en la cara por la rabia- no pasa nada…

-me alegro que entiendas

-si, igual yo…

-si

-bueno, me voy a dormir-y se levanto Tonks de la mesa con bastante pesadez- pero dime algo…- no se podía ir así de fácil

-¿Qué?

-¿Por qué no se puede dar?- pregunto en corto

-porque soy muy viejo para ti, no tengo dinero como para darte algo… y si no lo sabes, soy…

-licántropo, lo sé- termino por decir exasperada Tonos, calmando su respiración- vaya… unas razones algo tontas, ¿no crees?

-es lo mejor para…

-¿Para quién?- pregunto molesta, caminando hacia la puerta- ¿Para mi, acaso?

-así es

-te recuerdo que ya soy grande como para saber que quiero en esta vida- dijo Tonks con voz fuerte- sé que me conviene y que no… ¡No puedes llegar y decirme que cosas si y que cosas no!

-deja de discutir- dijo Remus- simplemente no

-esta bien- dijo segura- esta bien… pero, ¿sabes?

-¿Qué?

-lo peor de esto- decía con mucha rabia la chica, con el pulso que subía - es que me gustas… o creo que algo mas… después de todo lo que hiciste en contra mía, me llegaste a gustar… ¡Ah!- grito para sacar el coraje- ¡Y no sé porque! ¿¡Qué te veo!? ¡Soy una tonta como para gustarme un hombre como tú!

Y se fue enojada a su habitación, azotando las puertas que dejaba a su paso.

¿Cómo era posible que cayera en su juego? ¿Cómo no se dio cuenta que él no la quería y que solo la había engañado? ¡Se las iba a pagar!

Él por su parte no fue a su habitación, fue a la de Sirius.

-Sirius…- decía suavemente Remus, tratando de despertar a su amigo- despiértate, tengo que hablar contigo

-¿Eh…?- decía entre sueños Sirius, envuelto en sus cobijas

-lo he pensado… y creo que cometí una tontería… o quizás no… ¡No sé!

-eh…

-¡Sirius despiértate, te necesito!

N/A: no me maten!!! ahora si, ha actualizar este fic!!! :D