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Historia 43301 — capítulo 2
Disfruten el primer capitulo ^^
Día normal
R POV:
Era la mañana de un domingo 22 de marzo, escuché el silbido de los pájaros, la luz del sol atravesando mi ventana y el timbre de mi celular*.*
Anoche, anoche soñé contigo,
soñaba que te besaba,
y que te acorralaba.
Esto ya se había vuelto casi una rutina, una a la cual ya estaba casi por completo acostumbrado. Yo llevaba casi tres meses viviendo en esta ciudad, ya no muy desconocida para mí. Esta casa la había adquirido hacía no más de tres semanas atrás, era grande, céntrica y acogedora, pero mientras no la tenía me había quedado en la casa de un amigo, el cual conocí en el instituto. Yo soy originario de Monterrey, México. Pero por cuestiones familiares, yo había decidido venirme por estos rumbos, al sur del país. No era una cosa que me agradara, ni en lo más mínimo, pero ya no soportaba mi vida ahí. Además me había ido muy bien, Campeche era una agradable ciudad subdesarrollada, por lo que no había mucho ruido, tráfico ni contaminación y eso era bueno. Pero no por eso era más feliz, mi vida se había vuelto más estable de lo que no había sido en mucho tiempo y eso me gustaba. Yo vivía solo, en mi propia casa, mis propias cosas, tenía muy buenos amigos; la perfecta vida de un hombre soltero. La de un adulto. ¿Qué más podría faltarme? Autorrespuesta: un auto del año. Pero ya estaba trabajando en eso y claro una chica a quien llevar, aunque eso también era muy fácil de arreglar, en el instituto había muchas chicas, solo que yo estaba más concentrado en mis estudios. (N/A: ¿quién se cree eso?)
Extendí mi mano al buró para alcanzar mi celular, el cual decía: *Julio,*mi mejor amigo.
-¿Bueno? -dije medio dormido.
-En la tarde vamos a salir Gustavo y yo al súper, ¿vienes? -dijo de inmediato la voz de Julio.
-Está bien, ¿a qué hora?
-Como a eso de las seis, ¿va?
-Ok.
-Va way, nos vemos.
-Ok -dije con un bostezo.
Cerré el teléfono y me pregunté: ¿A quién se le ocurre hablarme tan temprano?, era una estupidez.
Me levanté de la cama y bajé a la cocina, mi panza rugía. Abrí el refrigerador y vi que quedaba un pedazo de la pizza del día anterior, lo metí al microondas y luego me lo comí.
Fui a la sala, ya que no tenía nada más que hacer y encendí el televisor. Vi el reloj y eran las 12:45 p.m., y volví a pensar: Ya no puedo culpar más a Julio.
Me quedé dormido en el sofá, y cuando desperté, eran ya más de las tres de la tarde. Fui con la vecina de enfrente a comprarle un poco de su comida, realmente tenía flojera de cocinar. Comí tranquilamente, y me metí a bañar, fue un baño rápido. Cuando terminé de vestirme, eran diez para las cuatro, fui al televisor y le bajé un poco la temperatura al aire acondicionado. Me quedé viendo Mtv, se acabó el programa y sonó el claxon de un auto. Asomé un poco por la persiana de la ventana y vi a Julio en el jaguar negro de su papá. Apagué la tele, tomé mi cartera y salí a su encuentro.
Al subir al auto, Gustavo, Julio y yo nos saludamos, como de costumbre. Llegamos al súper (más específico el Wall Mart nuevo), nos bajamos y entramos normal; era el día más común de toda mi vida.
Compramos de todo, desde un chicle hasta un brasear o una casa de campaña,pasamos por la perfumería y vi el perfume de Antonio Banderas, y dije: ¿Por qué no comprarlo?
Salimos del súper como dos horas después. Cuando ya terminábamos de subir las compras a la cajuela del carro, a Julio se le acordó que no había comprado lo que la habían encargado: la pomada para su mamá. Así que regresamos rápido, pagamos la pomada y nos fuimos directo al malecón.
Dimos una vuelta y luego nos pasamos por Burger King y luego por McDonald's, que no fue muy lejos porque en realidad esta alado, y nos subimos a los juegos; sacamos a nuestro niño interior. Pero luego nos sacaron, y a regañadientes Julio y yo nos salimos de los juegos de los chavitos mientras Gustavo se reía de nosotros, jum. Ya cuando llegamos a mi casa en la noche, yo sólo quería dormir. Bajamos las compras y nos sentamos en la sala.
-Bien chicos, tengo sueño -dije bostezando.
-Cuando no -dijo Julio.
-Mmm, ok -dije. - Están en su casa, ah, y cuando se vallan me cierran bien la puerta -les recordé.
-Si, si -replicó Gustavo.
Subí a mi habitación, cerré la puerta y traté de desvestirme, pero al poco rato caí dormido.
Escuché la alarma de mi celular y la apagué, me levanté, no sé porqué ahora si. Me quería ver bien; me bañé, vestí y peiné, estrené mi perfume de Antonio Banderas, me puse los zapatos, y luego, a buscar donde había dejado mi bulto. Cuando lo encontré, salí de la casa y me quedé parado en la esquina, donde esperaba al camión, ya que Julio no pasabapor mí en las mañanas, doble jum.
heii volvi con el primer cap,
qe les parecio???
dejen sus comentariios plis!!!
atto. P.W.*
;D