← Historia 43339 · de
Historia 43339 — capítulo 1
Dayana se encerro en su costosa habitación estilo "soy la hija del jefe de tu papá" y después de asegurarse de colocar llave sobre este, abrió las puertas de su armario de par en par. Analizo de arriba a abajo todo su guardarropa antes de decir:
-¡NO TENGO NADA QUE PONERME!
A pesar de que el armario estaba a rebosar de ropa, zapatos y accesorios caros, Dayana entro en pánico. La gran fiesta de cumpleaños de su mejor ciber amigo era ese día y no tenía nada que ponerse. Se tiro a la cama mientras se rompía la cabeza por decidir que usar… falda rosa con…no, ya lo había usado… pantalón de mezclilla con blusa verde de tirantes…no, la blusa no era de buena marca… quizás, un pantalón blanco con una blusa roja que… ¡no, no, no! Nada le servía a Dayana.
Mientras tanto, en el piso de abajo, Carolina, su sirvienta, tenía sus propios problemas al saber que si Dayana no encontraba que ropa ponerse, ella tendría que ir al centro comercial más famoso de la ciudad y comprarle a la pequeña Dayana, una bella y costosa cantidad de ropa nueva.
Tras dos horas de dolor de cabeza, Dayana exigió a Carolina un nuevo cambio de ropa. Saco el dinero de emergencia del cajón superior del peinador de su madre y se lo dio a Carolina para que fuera en menos de treinta minutos a comprar la dichosa ropa.
Mientras tanto, se quedo casi sola en la casa. Su madre, Eliza, no estaba, había ido a un Spa carísimo para quitarse las arrugas de su ya plástico rostro. Su padre, Felipe, estaba en el trabajo: La mina Treviño. La mina más grande e importante de la ciudad de Guanajuato. La causante de muchos trabajos que mantenían a varias familias. La mina era un motivo de la riqueza de la cual Dayana gozaba. Un motivo también, de su soledad. Pues sus padres nunca estaban en casa y no tenia hermanos. Las tres sirvientas de la casa: Carolina, Rosa María y Elena, mejor conocida como Ele, eran sus fieles acompañantes.
¿Qué si tenían amigos? Uff, muchísimos. Bueno, eso era lo que Dayana creía. Ella era la "chica popular" de su escuela. Todos conocían su nombre: Dayana Treviño. Todos sabían cómo era: cabello negro y lacio, de estatura media y ojos cafés. Su piel era de un tono tostado. Todos sabían que… ¡puesque todos la odiaban! Todos sabían que aunque Dayana pareciera perfecta, era el ser más desagradable y horroroso de la escuela. Y fingían ser sus amigos…no les haría nada mal un poco de fama, solo por ser "amigos" de Dayana. Y Dayana, como una boba, creía que todos sus elogios eran ciertos.
Veintidós minutos después, Dayana se vestía con su pantalón, blusa y zapatos, todos nuevos y caros, por supuesto. Encendió la computadora y se recostó en su cama, mientras entraba a una página de Chat, llamada Habbo.
DayanaBella: ¡Hola! Ya llegue, ¿Cómo están?
La ciber Dayana, una muñeca salida de Habbo, entro a la sala de chat de su amigo y comenzó a saludar a todos.
Robert67: ¿Por qué te tardaste tanto?-pregunto por el chat, su amigo Robert.
DayanaBella: Es que no tenía nada que ponerme. O sea, ¿puedes creer que ya me había puesto al menos una vez todo lo que había en mi armario? ¡Oh my God! ¿A que no me creen que había una Calvin Klein falsa entre mis camisas! ¡OMG!
MiriPrincess: Ósea, no seas estúpida, nadie te iba a ver la ropa aquí.- dijo una chica, que Dayana no conocía, pero estaba en la fiesta de su amigo Robert.
DayanaBella: Bobba, bobba, bobba (*N/A Por si no han visitado Habbo, al decir una mala palabra o grosería, aparecen en vez de ellas palabras como Bobba, bobba)*Que tu no tengas ropa de marca es tu problema, pobretona.
"MiriPrincess" y "DayanaBella" iniciaron una discusión que termino por causar que "MiriPrincess" huyera de "DayanaBella". Orgullosa de haber ganado, Dayana continuo feliz en la ciber fiesta de Robert.
A la mañana siguiente, lunes, Dayana despertó a las 6:47 y comprobó que solo tenía… 12 minutos para llegar temprano a la Escuela Preparatoria Bilingüe Da Vinci. Se dio un rápido baño, pero demoro demasiado en el espejo, comprobando que su maquillaje fuera perfecto. Se seco el cabello con una secadora, pero al ver que era un día soleado, decidió alaciárselo. Tardo más de media hora en decidir que usar, para al final decidir que usaría lo mismo que había usado el día pasado, en la ciber fiesta. Tras durar mucho tiempo en el espejo, cantando "Womanizer" bajo a desayunar. Y después de desayunar, llego justamente a las 8:13 a la escuela, en el coche favorito de su madre, conducido por el chofer favorito de su padre.
Aunque Dayana ya había perdido una clase, ella decidió que perdería otra más, la de 8:00 a 9:00 am. Prefirió irse al gimnasio y coquetearle a un par de chicos que hacían pesas.
-Eh…ya se te ven los cuadritos en el abdomen… ¿me dejas observarlos mejor?-le pregunto a uno de ellos. Este acepto la oferta rápidamente.
Después de haber obtenido su número celular, Dayana finalmente llego a su salón de clases a las 10:03 am. Entro al salón con una sonrisa y saludo a sus amigos con un beso en la mejilla, mientras que el maestro de Química, el profesor Arturo, la apuraba con el gesto torcido.
-¡Dayana! ¿No le parece suficiente haber llegado tarde? ¡Apúrese!
-Si, profe…es que…es que se me atravesó el desfile del 20 de Noviembre…-mintió Dayana
-¡Estamos en Septiembre!-dijo alguien en la parte trasera del salón, lo que ocasiono las risas de todos.
-Entonces era el desfile del 15 de septiembre…
-¡Hoy es 23 de sep…
-¡Shh! ¡Feliz día de la independencia! -grito Dayana, comenzando a bailar el Jarabe Tapatío.
Dayana se sentía feliz haciendo el ridículo. Sabía que ella se veía bien con todo lo que hacía o decía y sabía que si otras personas trataban de imitarla, esas personas lucieron tontas y ridículas. Y si no…ella se encargaría de hacerlas lucir así.
Pero en el descanso de las clases, Dayana y sus amigas decidieron… decidieron hablar sobre algo que muchas personas hablaban… no todas, pero ellas si. Oh, si. Hablarían de… amor.
¿Y que les pareció, eh? ¡Por favor, espero sus comentarios! Sus comentarios son el agua de mi desierto, son las palomitas de mi cine, son mis papas fritas de mi hamburguesa… ¡Por favor, dejen comentarios o moriré de hambre!
PD:¡Samy! ¿No te das cuenta de que la maestra de historia le dice "Dayana" a Borruel? ¡Tú me dijiste que pusiera ese nombre! Jejejejejeje.