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Historia 43808 — capítulo 2

Aun era de noche, pero el colegio ya comenzaba a llenarse de vida. El comedor era una sala bulliciosa con muchas mesas pequeñas, con capacidad para ocho estudiantes cada una. En cada una de las cuatro paredes había una mesa larga donde había diversos tipos de desayunos europeos. Durmstrang era la escuela con mas diversidad estudiantil de todo el mundo.

En una de las mesas se encontraban dos chicos gemelos, pero uno llevaba el pelo negro, algo largo, y unas lentillas negras escondían sus ojos azul marinos, comía tranquilamente a la vez que leía un libro. El otro gemelo, llevaba el pelo rubio, algo mas corto que su hermano, y no paraba de saludar a gente que pasaba por delante de su mesa, en especial si eran chicas guapas.

  • Skandar, quieres parar de levantarte, me estas poniendo nervioso- se quejó el moreno. Pese a sus razonable parecido físico, sus caracteres era muy diferentes, y alguno siempre acababa desquiciando al otro.

  • Lo siento Vik, pero es que me aburro si no me das conversación- Antes de que Viktor pudiese responder, legaron a la mesa tres personas mas, en las túnicas rojas brillaba el distintivo blanco de Laydes. Los tres venían con las túnicas mal colocadas y la frente perlada de sudor. - Pero bueno que os a pasado, parece que os halláis peleado con una lazo del diablo.

Lena bufó a la vez que se recogía el pelo rubio y rosa en una coleta- Max se a vuelto a llevar una armadura por delante y hemos tenido que salir corriendo antes que algún profesor nos echara bronca.- dijo a la vez que le echaba una mirada asesina al nombrado.

Maximilian Poliakov era un chico un poco rollizo, con el pelo castaño y ojos verdes bondadosos. Era un chico torpe y descuidado, que cada semana tenia que ir a la enfermería por algún accidente. Aunque tenia un increíble don, para la cocina. Al igual que Lena, Max era amigo de los gemelos desde la mas tierna niñez, al igual que el otro chico, Louis Lumiere.

Rubio y delgado, con ligeros rasgos alemanes, aun trataba de recuperar las respiración. Louis era uno de los primeros alumnos de sangre mestiza que había entrado en Durmstrang, Louis también había sido el primer alumno de Durmstrang en admitir abiertamente su homosexualidad, aunque sus gestos, al contrario de lo que mucha gente esperaba, no demostraban nada.

-Bueno, querido V.A., según los periódico alguien se lució anoche - le dijo Louis con aire divertido.

-Servia no estuvo muy bien anoche. Su buscador oficial se había lesionado y el suplente era un poco malo. Pero nos hemos clasificado para cuartos de final. El próximo partido es contra Rusia.

-Así que Rusia, podrías saludar a Natasha de mi parte- Detrás suyo había aparecido Edward Bagdles. Alto de rosto puntiagudo, enmarcado con su pelo negro igual que sus ojos, pero de piel muy pálida. Edward era ingles y se enorgullecía de llevar el color naranja, distintivo de Merlak. Hijo de un millonario comerciante ingles, Edward siempre había tenido desde muy pequeño acceso a las grandes estrellas y todos conocían los mujeriego que era.

Lena bufó, pese a lo masculina que era su forma de vestir, y su lenguaje era algo vulgar, no podía evitar molestarse cuando alguno de los chicos hablaba de alguna chica de ese modo. Edward se acercó a la silla donde se encontraba la rubia y le puso la mano en la pierna, subiéndola lentamente:

-Mi querida Lena, no te lo tomes a mal, pero las mujeres sois flores, flores que algún día alguien tiene que desflorar. - le dijo el moreno. Lena por el contrario le dirijo una mirada maliciosa a la vez que le pegaba un rodillazo en la parte mas sensible de su anatomía.

-Buena patada, Lenny Demi - le comento una chica bajita, pelo negro y sedoso que le llegaba hasta la cintura, de tez morena y ojos marinos. Se dirigió hacia los gemelos. El parecido de los tres era notablemente parecido, aunque los chicos les sacasen casi dos cabezas a su pobre melliza. Al lado de la joven iba otra chica algo mas alta y de apariencia curiosa, mientras que sus rasgos eran claramente Africanos, su piel era de un blanco casi enfermizo, y su pelo rizado del mismo color que las zanahorias. Jaqueline McGorlen, Jackie para los amigos, era la mejor amiga de Lena y Coraline, algo callada y siempre a favor de los animales, le hacían parecer algo parada, pero era una de las personas mas fieles del mundo, ademas que una excelente pintora que ya había vendido algún que otro cuadro. - Oye, Ma' no me para de decir, que podemos organizar una fiesta cerca del lago. Y yo creo que es una buena idea, por que podríamos hacer una fiesta de disfraces, como hacen los muggles. ¿No os parece buena idea?

Los gemelos se miraron. Su hermana pequeña siempre le había apasionado la ropa y era una excelente diseñadora y nunca desperdiciaba una oportunidad en la que lucir sus increíbles diseños. Ademas de lo entusiasta que se ponía cuando creía que había tenido una idea genial, que normalmente no solía coincidir con lo que las demás personas pensaban. Pero nadie le podía negar nada a esos ojos azules. Así que al cabo de unos segundos la joven se marcho cogida de la pelirroja mas feliz que unas castañuelas.

  • Vuestra fiesta va a aparecer en primera plana de todas las revistas- les comentó Lena, observando al nutrido grupo de chicas al que se habían unido las dos jóvenes que se habían puesto a soltar grititos de felicidad- Por cierto, ¿donde esta nuestro dúo dinámico? Preguntó mordisqueando una tostada. Los chicos levantaron la mirada de su desayuno para dirigirla a los dos asientos vacíos de la mesa.

Tim Grabeel y Loyd Michigan eran alumnos de Cleydes que al igual que todos los demás integrantes del grupo se habían criado un un grupo de cercanos y pequeños pueblos costaneros búlgaros. Tim era rubio y alto, con los ojos azules y la piel morena, tenia mas pinta de provenir de California que no de Bulgaria, Loyd era moreno, alto, con los ojos y el pelo negros como el carbón y fuertes rasgos nigerianos. Los dos chicos eran grandes amantes de los deportes extremos y siempre se estaban metiendo en problemas.

Pero antes de que ninguno de los chicos pudiese dar su opinión un fuerte pitido anunció que dentro de cinco minutos empezarían las clases. Los seis jóvenes se levantaron rápidamente, dejaron los platos en el montón de los platos sucios y cada uno se dirigió hacia su clase: Edward, Skandar, Max y Louis se dirigieron al cuarto piso hacia Economía, mientras que Viktor y Lena se dirigían al segundo piso hacia el aula de Historia de Magia.

El profesor Krum hacia que Historia de la Magia fuera una asignatura apasionante relatandoles todas las aventuras que había vivido a lo largo de su carrera como arqueólogo e historiador, antes de dedicarse a la docencia. Ademas que era el jefe de la casa Laydes.

Viktor se había pasado toda su vida escuchando esas historias pero muy pocas veces había tenido a ocasión de vividlas, cuando después de mucho insistir su padre había aceptado a llevarlo en alguna expedición.

Cuando el profesor iba a comenzar la clase, Tim y Loyd entraron el sala junto a un par de compañeros de casa.

  • Lo siento profe, pero a Stone se le ha escapado un hipogrifo- le respondió Tim ante la mirada de desconcierto del profesor.

El profesor Stone era un elfo que ayudaba a cuidar las criaturas mágicas. Los elfos a diferencia de los elfos domésticos, tenían un razonable parecido a los humanos, tenían el pelo largo y liso normalmente de colores de piedras preciosas, su piel parecía brillar por su cuenta y sus ojos sin pupilas solían ser de la misma tonalidad de su cabello, eran altos y esbeltos con una caminar muy agraciados.

El profesor Stone era mas alto de lo normal y su pelo y ojos eran de un profundo verde jade y era el ayudante de la profesora Coster, una bruja bajita y rolliza, que tenia el pelo rojo. Stone y Coster formaban una singular pareja que siempre acababan las clases discutiendo.

El profesor Krum frunció el ceño, habito que había heredado su hijo, y comenzó a hablar de un fósil de dragón que había hallado en sus años de estudiante.

Viktor escuchaba atentamente las explicaciones de su padre, a pesar de conocerse cada una de las historias de memoria. Durante muchos años su sueño fue ser arqueólogo como su padre, pero después llegó el quidditch y lo cambio todo. También pensó con ironía que lo que le había construido el futuro, le había destrozado el pasado.

David.

Ese recuerdo se le clavó en el alma cerrando la mano fuertemente, cerró también los ojos y no los abrió hasta que noto en cálido contacto de la mano de Lena sobre la suya, su mirada estaba teñida de preocupación que Viktor disipó con una sonrisa.

La hora se acabó y antes de que pudiese salir su padre lo llamó:

  • Buen partido, Viktor-Adam

  • le felicitó su padre con su manía de llamarlo por su nombre competo.

  • Gracias...

  • No pareces muy animado- Viktor le lanzó una fingida mirada intrigada, seguro que su padre se había dado cuenta del lapsus que había sufrido en clase, pero gracias a Dios su padre cambió de tema. - quiero decir... sé que tu hermana quiere organizar una gran fiesta, pero si tu no quieres, podemos organizar una fiesta mas pequeña, solo la familia y las Kaligaris.

  • De acuerdo, pero dejale a Corr que haga la fiesta, si no le dará un disgusto y ya sabes como se pone - le dijo, su padre le sonrió.

  • Anda vete, que llegaras tarde a clase... - le comentó a la vez que los alumnos de la siguiente clase entraban. Eran alumnos de primer año y algunos susurraron al verlo y alguna que otra niña pequeña se sonrojó.

Viktor se dirigió corriendo hacia las escaleras para dirigirse al primer piso para ir al laboratorio de pociones. Pero de repente una chica le cerró el paso. Viktor gimió en voz baja.

Sophie Lively era la chica mas popular y guapa de colegio. Rubia, ojos azules y túnica ajustada con mucho escote le hacia ser el objeto del deseo de muchos chicos. Pero por otra parte era cruel y ruin, y su mayor diversión era molestar a la gente. Por desgracia había ido a nacer en el mismo pueblo que Viktor y se había pasado toda su vida haciendo lo posible por molestarle a el y a sus amigos, aunque su victima favorita siempre había sido Lena, y mas de alguna vez las dos rubias habían llegado a las manos.

Pero su actitud hacia Viktor había cambiado de la noche a la mañana cuando este se convirtió en una superestrella.

  • Viktor, querido, me acompañas a pociones - pero antes de que Viktor pudiese siquiera reaccionar ya lo había cogido del brazo - mi padre organiza una fiesta este fin de semana, vendrás ¿no? - le dijo agitando las pestañas.

Viktor giró la cara buscando a alguien a la vez que una escusa - Lo... lo siento, Lively, pero tengo entrenamiento...

-Pues ven después, o antes- le respondió con simpleza.

-Esto lo siento pero empezamos a las siete de la mañana y luego le había prometido a Lena de ir a su casa a ver una peli. - Viktor vio como la mirada de la rubia se había endurecido con la sola mención de su amiga, a la vez que llegaban al laboratorio. Viktor se deshizo del brazo de la Protes a la vez que corría al final de la sala para sentarse entre Max y Lena. Pero por desgracia la rubia le siguió, pero en cambio de dirigirse a el, se dirigió hacia su rival:

-Bueno, Kaligaris, que te lo pases bien en la sesión de cine este fin de semana. - Lena le dirigió una mirada a Viktor comprendiendo la situación perfectamente

-Eso espero, vamos a ver unas pelis de miedo, para así recomendar alguna en Halloween, porque yo sola, no me atrevo a ver una peli de miedo, necesito a algo a lo que agarrarme - le susurró sensualmente en la oreja, pero luego elevó la voz para que todos los de la sala pudieran oírla - Aunque la verdad, si no sales tu sin maquillaje no debe dar mucho miedo.

Sophie se giró molesta a la vez que murmuraba algo sobre los frikis mientras que los Laydes intentaban aguantarse la risa. Viktor dejó caer la cabeza sobre el frió mármol de la mesa. El laboratorio de Pociones era una sala blanca muy limpia y bien iluminada, habían cuatro mesas de mármol con espacio suficiente para ocho personas. Al principio de la sala estaba la mesa del profesor con una amplia pizarra detrás suyo.

La profesora Storma era la encargada de enseñar pociones a los alumnos de sexto y séptimo curso. Era una mujer alta, de pelo negro y apariencia seria, era la jefa de Merlak.

La hora paso rápidamente, al igual que el resto del día, y casi sin darse cuenta tan solo faltaban cinco minutos para que acabasen las clases. Los jóvenes de Laydes se encontraban en Defensa contra las artes oscuras. Con la profesora Karkaroff a cargo del colegio a los alumnos se les había dado a optar entres cursar DCAO o Artes Oscuras.

Viktor siempre había sentido curiosidad por las artes oscuras, aunque jamas se le había ocurrido utilizarla sobre nada que tuviese vida propia, ya fuera humano, mágico, un animal o una planta. Aunque tampoco nunca había sentido la necesidad de protegerse de las artes oscuras, había tenido alguna pelea con algún que otro chico, pero él era mejor mago y mejor luchador.

Pero eso cambio con el desenlace del torneo que había tenido lugar hacia un año. Aun recordaba la impotencia que sintió al herir a Fleur sin poder hacer nada para evitarlo.

La directora Karkaroff, o Katrina como prefería que la llamasen, les estaba enseñando algunos de los múltiples usos del hechizo Patronus, como era enviar mensajes a través de ellos, convertirse en un clon de su mago, solamente que echo de neblina plateada, y si el mago es muy poderoso o elige un recuerdo muy fuerte, el Patronus se puede llegar a convertir en la persona que mas amas.

Pero como había algunas personas que aun no podían conjurar correctamente su Patronus, no avanzaban mucho.

Viktor estaba apoyado en una pared, solo, sumido en sus pensamientos a la vez que seguía a su Patronus con la vista, una imponente águila. Cuando aparecieron tres chicas.

  • Hola Sasha, Cloe, Mia -dijo sonriendo. Las tres también provenían de la misma zona de Bulgaria que él, aunque no era muy íntimos.

Sasha Bakim, una imponente belleza sudafricana, llevaba a su Patronus, con forma de boa, en el cuello. Cloe Fintins, con su Patronus con forma de chihuahua, era idéntica a las animadoras que salían en las películas, aunque su inteligencia no era bastante diferente, y por ultimo Mia Valverde, que era la chica mas alta de todo el curso, superando a los chicos incluso, tenia el pelo castaño igual que sus ojos, jugaba distridamente con su cría de foca.

  • Sabes Vik, Coraline nos a dicho que habéis quedado tu y Lena, solos, este fin de semana, ¿es verdad? - le preguntó Cloe ávida de cotilleo.

  • Si, pero como amigos, como siempre, podéis venir si queréis.

  • No gracias, divertíos solos -dijo Sasha, soltando una risa boba, al igual que Cloe, Mia por el contrario se había levantado.

-Pues yo si que iré, aunque podríamos ir al parque de atracciones, como se acerca Halloween, esta espeluznante -dijo con su natural entusiasmo.

  • Vale, se lo diré a Lens - vio como las tres chicas se giraban, a la vez que la rubia y la morena, le trataban de dar un codazo en las costillas a la castaña, pero como esta era muy alta, fue un golpe en la cadera.

Sonó la campana anunciando el fin de las clase, Viktor vio a Lena acompañada de Louis y Jackie y se acercó corriendo

-Hey, Lens, que te parece ir a Foggie City, este fin de semana, Mia se viene -la rubia pareció conforme. Esta se giró para ver a sus compañeros.

-¿Y vosotros os apuntáis?- la pelirroja y el rubio parecieron dudar- ¡Anda! Que lo pasaremos de miedo-dijo con voz lúgubre, consiguiendo una carcajada y una afirmación por parte de sus amigos.

Bss

Viktor krum, es un chico cualquiera, que va a la escuela y tiene amigos. En general es un chico bastante normal en este capitulo he intentado presentaros a todo los personajes que protagonizarán la historia, pero hay algunos que irán saliendo con el tiempo. Además he empezado a encara esta historia hacia donde me importa. XD

Porfis porfis, quiero un coment :(

Imagen de Viktor y lena, se que es muy mala, pero yo estoy orgullosa de ella :)