← Historia 43943 · de
Historia 43943 — capítulo 31
Faltaba poco para Navidad. Ron estaba durmiendo cuando oyó a Harry gritar en sueños. Estaba pálido y empapado en sudor. Cuando lograron despertarlo, el chico parecía desesperado por Arthur.
-
Han atacado a tu padre, Ron - dijo Harry. Neville había ido a buscar a McGonagall.
-
¿Qué pasa, Potter? ¿Dónde te duele?
-Es el padre de Ron -afirmó, y volvió a incorporarse-. Lo ha atacado una serpiente y está grave. Lo he visto todo.
-¿Qué quieres decir con eso de que lo has visto? -preguntó la profesora McGonagall juntando las oscuras cejas.
-No lo sé... Estaba durmiendo y de pronto estaba allí...
-¿Quieres decir que lo has soñado?
-¡No! -gritó Harry, enojado; ¿es que nadie lo entendía?-. Al principio estaba soñando, pero era un sueño completamente diferente, una tontería... Y de pronto esa imagen lo ha interrumpido. Era real, no me lo he imaginado. El señor Weasley estaba dormido en el suelo y lo atacaba una serpiente inmensa, había mucha sangre, se desmayaba, alguien tiene que averiguar dónde está... -La profesora McGonagall lo miraba a través de sus torcidas gafas como si le horrorizara lo que estaba viendo-. ¡Ni estoy mintiendo ni me he vuelto loco! -insistió Harry a voz en grito-. ¡Le digo que lo he visto todo!
-Te creo, Potter -dijo la profesora McGonagall, cortante-. Ponte la bata. Vamos a ver al director.
Harry y Ron siguieron a la profesora hasta el despacho de Dumbledore. Luego de explicarle todo al director, Dumbledore hizo un traslador para Harry y todos los Weasleys.
- Molly querrá ir a San Mungo, y Lily está trabajando allí esta noche, los enviaré a lo de Sirius. - les dijo a los chicos.
Un rato más tarde aparecieron en la cocina de Sirius y le contaron lo ocurrido.
Lily estaba conversando tranquilamente en la guardia del hospital, cuando el retrato de Dilys Derwent le avisó que tenía un mensaje de Dumbledore para ella.
-
¿Qué ocurre? - le preguntó
-
Han atacado a Arthur Weasley, está muy grave. Lo traerán en breve.
-
¿Cómo lo atacaron? - preguntó.
-
Lo mordió una serpiente.
-
Ya preparo todo para cuando llegue. - dijo y fue a la estantería de pociones por algunos antídotos, luego buscó repuesto en el banco de sangre por si era necesario, corroboró que hubiera lugar libre en el área de mordeduras. Y vio entrar a Tonks y a Ojoloco con Arthur inconsciente y cubierto de sangre.
Comenzaron a actuar con rapidez. La mordida eraen el brazo y le había producido un corte muy grande. Había perdido mucha sangre, y la poca que le quedaba en el cuerpo estaba infectada con el veneno.
-Tiene pocas posibilidades - dijo Chuck preocupado - le daré dos de estos antídotos.
-Yo me encargaré del corte - anunció Lily - Hay que detener la hemorragia urgente.
-Yo le agregaré sangre del banco, ha perdido mucha. - decidió Hipócrates.
Los tres estuvieron tres cuartos de hora trabajando callados. La que más dificultades tenía era Lily, la herida era imposible de cerrar, por lo que Hipócrates debía agregarle sangre todo el tiempo. Finalmente decidieron vendarlo hasta encontrar una solución.
Ya estaban más aliviados, el peligro de muerte estaba disminuyendo lentamente. Poco a poco el rostro de Arthur adquiría algo de color, aunque seguía muy pálido.
Unas horas más tarde, el señor Weasley despertó. Estaba muy débil y cansado, por lo que a los quince minutos se durmió.
Lily salió de la sala, fue a tranquilizar a Molly que estaba desesperada en la sala de espera, se sacó el uniforme y se iba a dirigir a su casa cuando la señora Weasley le relató lo de la visión de Harry. Las dos pelirrojas fueron a lo de los Black. Un rato después, Lily y Harry volvieron a su casa.
Al día siguiente, Ayleen se levantó y bajó a desayunar junto con Lucy.
-¿Han visto a Harry y a Ron? - les preguntó Hermione.
-No - respondieron las chicas.
-Tal vez Harry esté con Ginny - supuso Leen mientras miraba distraidamente a un chico del último año de Ravenclaw. Hermione estaba contestando algo pero ella no la escuchaba, estaba enfocada en el chico que acababa de sentarse al lado de Cho Chang. Parecía que estuvieran discutiendo.
-¡Ayleen! - le dijo Hermione - ¡¿Estás escuchándome?!
-No, lo siento, estaba distraída. - respondió ella.
-Ya veo, oye, no están en toda la torre de Gryffindor ni han bajado a desayunar, no tengo idea en donde andan.
-¡Neville! - llamó Leen - ¿Has visto a mi hermano y a Ron?
-Eh… - dudó el chico - Sí, los he visto.
En ese momento, McGonagall las llamó a su despacho y les contó lo ocurrido.
A la tarde siguiente, Harry y los Weasleys fueron a San Mungo a visitar a Arthur. Primero entraron los chicos con Molly, y luego se quedaron hablando los adultos en la sala. Harry y sus amigos fueron a recorrer el hospital, y luego volvieron a la sala de espera frente a la habitación de Arthur. Los gemelos propusieron utilizar las orejas extensibles para ver de qué hablaban.
-También podemos usar los ojos extensibles - dijo Fred sacando del bolsillo unos cuantos pares. Los repartieron entre todos y observaron y escucharon lo que ocurría dentro de la habitación.
La señora Weasley estaba sentada a los pies de la cama de su marido. Ojoloco estaba en una silla al lado de la cama. Tonks en otra de al lado y Lily se paseaba nerviosamente por alrededor.
-…registraron toda la zona, pero no encontraron la serpiente por ningún lado. Es como si se hubiera esfumado después de atacarte, Arthur… Pero me extraña que el Inombrable creyera que la serpiente lograría entrar ¿No? - decía Tonks con nerviosismo, su cabello verde agua se agitaba con el movimiento de su cabeza.
-Supongo que la enviaría como vigía - intervino Moody - ¿Harry dice que vio como ocurrió todo?
-Sí - confirmó Molly - Y tengo la impresión de que Dumbledore casi esperaba que Harry viera algo así.
La expresión de Lily era de preocupación y miedo. Seguía caminando nerviosa mientras se ataba y desataba el cabello constantemente.
-Sí, bueno, hay algo raro en ese muchacho…
-¿Qué quieres decir exactamente con algo raro, Ojoloco? - preguntó Lily fulminándolo con la mirada.
-Que si el Inombrable está poseyéndolo…
Harry se sacó la oreja y los ojos extensibles, miró a los demás que lo observaban asustados. Se escuchaba la voz alterada de Lily en el interior de la sala, aunque no se entendían sus palabras. La pelirroja salió rápidamente de la habitación y se dirigió hacia su despacho. No pareció notar a los chicos al lado de la puerta.
-¡Harry, vamos a comer! - llamó Lily desde el pie de las escaleras.
-No tengo hambre - le contestó la voz molesta de su hijo desde la habitación.
-Vamos, hijo, aunque sea prueba un bocado. - le pidió la pelirroja entrando a su cuarto.
-Vete de aquí, por favor. - le dijo el chico. Estaba sentado en la cama y miraba fijo un punto blanco en la pared.
-No - le dijo suavemente su madre - No pienso irme. - se sentó al lado de Harry y le pasó un brazo por la espalda. - ¿Qué te pasa? ¿Qué es lo que te preocupa?
-Que estés cerca de mí. Hazme el favor de dejarme solo y no entrar a mi dormitorio ni hablarme.
-De ningún modo, a menos que me des un buen motivo.
-¡Un buen motivo! ¡Que Voldemort podría estar poseyéndome y escucharte y verte!
-Harry ¿Haz hablado con Ojoloco? - Lily miraba a su hijo a los ojos.
-No - dijo él desviando la vista. Ahora observaba los cordones de sus zapatillas. - En realidad, escuché esta tarde lo que él decía. Usamos las orejas extensibles.
-Bueno, no le hagas caso. No es cierto que estés poseído. Y acabas de demostrarlo. - le dijo Lily sonriendo.
-¿Cómo? - preguntó el chico mirando a su madre sin entender.
-A ver ¿Por qué querías alejarte de mí y que Voldemort no sepa que hago y en donde estoy?
-¿Cómo por qué? ¡Porque no quiero que te encuentre!
-¿Y por qué no quieres que Voldemort me encuentre? - la sonrisa de Lily cada vez era más grande, y su hijo no entendía por qué.
-Para que no te ataque.
-¿Y por qué no quieres que me ataque?
-¿Mamá, intentas volverme loco? - Lily rió - Porque lo último que querría es que les pasara algo a ti, a Leen, a los Weasleys, a Sirius, a …
-Si hay algo que Voldemort no conoce, es el amor. - lo interrumpió Lily - Si estuvieras poseído por él, te aseguro que no te preocuparías por ninguno de nosotros. - dijo y los dos se abrazaron