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Historia 44101 — capítulo 12
Amanecer Escarlata
La SedLlegamos a la casa mi hermana Vicky esta de pocas palabras pues que en movimientos más esenciales pero por las muletas estos eran con mas torpeza seguido de esto ella se fue a su habitación sin decir palabra alguna no me extraño ella siempre tiende a tener esa actitud cuando ella solo está en las nubes.
Seguido de que yo me lleva la loza sucia a él lavatrastos escuche que llamaron a la puerta a sí que me dirigí a ver quién era bueno abrí instantáneamente vi que era Alice
-Hola ¿Qué tal?-Saludo con una sonrisita y un voz muy graciosa más que graciosa grácil- estará Vicky-entro con pasos muy rápidos y gentiles
-Si gustas puedes entrar a su recamara es subiendo las escaleras la segunda a mano derecha no te preocupes creo que ella ha de estar esperándote-Le dije y ella asintió, subiendo muy contenta
Tocaron a mi puerta y vi que entraron ágilmente en cuanto me di cuenta de que esta me lanzo una mirada dulce y me quede allí petrificada demasiado atónita para ser capaz de moverme era la última persona a la que pensé ver en este día.
Mientras en el Hospital
Carlisle tenía más trabajo que el acostumbrado y Harlenton tomo el horario vespertino para poder tener disponible en la mañana
Buenos Días Dr. Carlisle- dijo entusiasmada Alma al momento que esta se acercaba a él-No sabe cuando llegue a regresar Ingrid es que tengo algo que le llego aquí para ella-Explico muy interesada
No pero creo que si no estoy mal ella tiene que volver dentro de 2 días más… si no te importaría por qué no lo conservas hasta esa fecha o si quieres por que no le marcas a su teléfono-Se expreso muy sereno y tranquilo al tiempo que se retiraba despreocupado a su consultorio
Al estar frente al escritorio de su asistente él pensó Hay mírate vacio y así esperaras 2 largos días más,..De inmediato se adentro a su consultorio.
Seguido este se sentó en el escritorio solo inmóvil con un atisbo de pensamiento divagación como si su mente no estuviera precisamente ahí en esas cuatro paredes
Mientras en la casa
Vi que tenía una nota en la mesa
Nalle me conto Alma que tienes un paquete el cual llego aquí al hospital creo que es importante se amable y ve por el
Nalle si no puedes, márcame puesto que estaré de paso necesito ir al hospital para hacerme un chequeo de rutina y si quieres podemos ir juntas si es así paso por ti en una hora
Atte.
Susana
P.D. No se te olvide regar las plantas
Bueno pues creo que no tengo más alternativa hoy voy al hospital a sí que me voy a arreglar un poco Me dirigí a la recamara de Vicky ella todavía estaba con su visita así que toque-Vicky puedo pasar- dije
-Si pasa-Contesto
-Discúlpame Vicky pero te aviso que voy a salir por un paquete y a acompañar a mi madre piensa hacerse un chequeo-Explique-Bueno ya me voy
-¿Por qué?-Pregunto Vicky-Vas a ir con mi madre al hospital si espero si no le in oportuna a Harlenton pueda atenderla.
-Porque no la llevas con mi padre Carlisle, El estará dispuesto a atender a tu madre además no es ninguna molestia
-La verdad solo me dijo eso y no sé si sea con el Dr. Harlenton o el Sr Cullen-Dije algo confundida al tiempo que no pude evitar mirar a Alice la cual me miraba como observándome directo a los ojos.
-Bueno me retiro-Me retire y me fui directamente a mi recamara
Me puse unos pantalones de mezclilla una blusa anaranjada y una chamarrita morada con unas botas y bolso negro…
-Nalle ya vámonos-Conteste
-Si ya voy-Baje las escaleras y vi que mi hermana y Alice estaban platicando muy amenamente con mama
- Huele muy bien su fragancia- Admiro Alice a mi madre con un tono jovial y muy jocoso.
-Gracias- Dijo Susana mirándonos muy desconcertada.
-
¿Entonces vas a venir?- Le cuestione a mi hermana que llevaba cargando un impermeable, ya que otra vez podría volver a llover.
-
No, Alice me invito a una salida, vamos a ir a Port Ángeles a ver una película- Conteste y Alice exhibió su sonrisa cantarina.
-
Seria mejor que nos fuéramos, ó llegaremos tarde- Inquieto Alice y mi madre asintió, ella parecía que en el poco tiempo de socializar con Alice le había caído muy bien y a Alice también.
-
Cuídense y diviértanse- Advirtió mi madre, antes de meterse al carro, ella se había quedado con los ojos abiertos cuando vio el Porche Turbo 911 color canario de Alice.
Mientras tanto en el Porche,…
Alice puso música de un grupo que reconocí enseguida, era de mis favoritos, y le subió lo suficiente como para que fuéramos muy animadas.
-
Antes de ir a Portland, vamos a pasar a mi casa- Sugirió Alice y fue cuando note que algo dentro de mí estomago salto como si me hubiera tirado un clavado en una piscina desde el trampolín más alto.
-
Ok.- Conteste, y mire a Alice me observaba como si fuera la primera vez que me viera, no sé porque pero las sonrisas empezaron a tirar de mi sonrojado rostro, podría excusarme con el frio, y decir que mi emoción era por la salida al cine- ¿Alguien más va a venir a la salida?
-
Si, Edward y Rosalíe, Jasper, Emmett, y Esme, es una salida que planeamos un poco familiar, llevan mucho tiempo sin salir, y hoy es un día perfecto, si no fuera por el clima-Alardeo Alice, habían anunciado una tormenta para esta noche, y seguramente el clima seria nublado hasta en Seattle, yo no supe si reñir ó no, me empezaba a gustar el frio, cuando no me enfermaba era mucho mejor, el calor me escocía la piel, y a veces me hacia sudar demasiado.
-
No sé si concordar, es cierto el frio es muy molesto a algunos, a mi no me disturba demasiado, debo admitir lo prefiero los climas calurosos causan mucho sudor, y ciertamente no tengo un bronceado muy parejo, ahora me he palidecido algo, pero estoy segura de que prefiero eso a un cáncer de piel por sobreexposición al sol- Murmure convencida de que prefería climas fríos, y Alice me miro con una sonrisa en los labios, yo reconocí, ella y yo teníamos algo en común y si me alegraba mucho conservar esta amistad.
Llegando a la casa, me baje del carro junto con ella, que me abrió la puerta tan entusiasmada que no espero a que yo saliera sola del carro, me llevaba de la mano, y en la entrada vi tres carros estupendos, los cuales no reconocí enseguida, si no fuera porque leí la parte trasera, o reconocí algunos símbolos, era toda una mala cabeza a la hora de reconocer modelos, al decir año, y lo único que me enorgullecía era conocer algunas marcas, el de Alice era Porche, el de Edward era un Volvo, había una Jeep Wrangler que me gusto de simple vista, por el tamaño descomunal, y un BMW, las siglas exhibidas el frente del carro, entramos a la casa oculta por algunas ramas de árboles y también por mucha flora del lugar.
La casa era grande blanca por fuera, cuando entre me maravillo, creo que era más fascinante que lo que hubiera pensado era, tenía una decoración casi hecha por un decorador, y ciertamente yo veía muchas en tonos azules y blanco, como si contrarrestara, las escaleras a un próximo de nosotros, la sala al otro lado, con sillones amplios y que invitaban a sentarse en ellos, apiñados alrededor de una chimenea, un pasillo que continuaba de esa sala a lo que quizá sería el Comedor, en una mesa amplia y con sillas grandescon decoración de velas blancas a lo largo del comedor, un adorno que me gusto demasiado, enfrente teníamos un piano, grande y de color negro, me acerque casi como por instinto, pase los dedos a unos centímetros de la figura de este, como dubitativa entre hacerlo ó no, voltee y no vi a Alice detrás, más bien no había nadie, pero era extraño sentirme observada, como si fuera una quisicosa muy divertida, pero al ver que visiblemente no había nadie, trate de relajarme, regrese a mi lugar, y espere por diez, quince minutos, seguía observando el instrumento y de repente no me lo pensé demasiado, lo vería más de cerca.
Presione una tecla, esta produjo un sonido sonoro, pero afinado, eso me emociono y toque otra tecla luego de cerciorarme de que no había llamado las atenciones, cuando del otro extremo del piano unos dedos blancos y níveos empezaron a caminar y tocar las teclas con una habilidad asombrosa, había sido una melodía improvisada, pero encantadora.
Cuando levante la vista, pude advertir mi sangre subir al rostro al ver al motivo de esa música, y este parecía solo mirar de reojo a mi posición, cuando volvió a deslizar sus hábiles manos en el instrumento, era algo pacifico, suave y muy tranquilizante, yo me paralice en mi puesto, no quise intervenir, y escuche muy atenta mire su rostro, sus manos, y percibí al final una fragancia proveniente de su persona, era dulce, y sutil, algo que no había percibido antes, y dudaba que existiera fragancia alguna que pudiera asimilársele.
Cuando se detuvo de repente, yo lo estaba mirando al rostro, buscaba sus ojos, fue lo que vi en todo momento, seguían siendo claros como el caramelo, y me pregunte si estos eran las lentillas, ó las oscuras, cuales fueran, me hubiera gustado que en esta ocasión no las llevara puestas, yo tengo la creencia de que los ojos son las ventanas del alma, y me daba mucha curiosidad entre ver algo de la alma tan misteriosa de esta persona, como no había tenido un interés antes.
Escuche los pasos de alguien que debía caminar con suma elegancia en el suelo de madera, yo no voltee, solo baje la mirada y gire un poco mi posición casi cuidadosamente debo decir.
-
Hola- Al escucharlo me sobre salte un poco, no era una voz que reconociera, debía ser porque esta persona imposiblemente me hablaba y apenas le conocí por su visita al hospital donde hablo mínimo - Edward, ¿Tu trajiste a esta chica a la casa?- Dijo Rosalíe en un tono que parecía muy frio y no se percibí un poco de irritación, como si fuera una cosa en lugar de un alguien.
-
No, en absoluto, fue Alice es su amiga como sabes, y si es amiga de Alice esta es como su casa también- Contesto Edward con tono amable, más del que yo esperaba, su tono aterciopelado hizo que me sintiera como si caminara sobre nubes muy cómodas, seguras de que estas no se romperían por la ligereza que tenía mi cuerpo en esos momentos.
Yo lo mire a los ojos, y esta sensación de que me elevaría un palmo, casi a punto de flotar era más intensa, el se fijo en mis reacciones y sonrió complacido, cuando Alice intervino su discusión con su hermana.
-
¿Qué esperamos, Virginia, Edward, Rosalíe?- Animo Alice seguida de Jasper y Emmett, de nuestra parte salió Esme, lucia radiante como siempre, ella se aproximo a mí, y me observo unos momentos antes de abrazarme, y yo no supe que hacer, más que mostrarme acogida por esa recibida cálida y sonreír agradecida.
-
Bienvenida a tu casa- Dijo Esme cuando se separo de mí, y me miro maternalmente- Espero que no sea la última vez que nos visitas.
-
Yo también- Dije tragando segura de que deseaba visitarlos en la ocasión más próxima.
-
Yo espero que ya salgamos de la casa- Comento Rosalíe mirando a Edward con mirada desaprobatoria, Edward soltó una sonrisa como si ella hubiera dicho algún chiste muy bueno, pero su mirada se detuvo hasta llegar a la de Emmett, y luego a Jasper, por último a Alice, que camino tomando a su novio de la mano, que parecía tener el rostro demasiado desencajado, como si tuviera algún tipo de depresión, ó fuera parte de su personalidad muy gótico.
-
De eso que no te quepa duda hermanita- Alice me jalo del brazo con el mismo entusiasmo que yo contenida por las expectativas de la noche, voltee a ver a Esme y Edward, no vi que avanzaran y eso me preocupo, sentí como en mi frente se formulo un temor de que no fueran a ir, ellos caminaron luego de un rato escuche sus pasos siguiéndonos.
Alice me llevo al Porche Jasper abrió la puerta y yo entre a la parte trasera, Rosalíe se subió al Volvo plateado seguida de Esme y Emmett, Edward conduciría, y Alice con Jasper como copiloto, me puse el cinturón, y anduvimos a la carretera, cuando pasamos al lado del Volvo, imagine que Edward me miraba, quizá fuera viendo a su hermana, no sé, pero cuando volví a voltear, ya los habíamos sobrepasado, y me ruborice sonriendo con una risa fluida, Alice me imito, y Jasper me observo fijamente por el espejo retrovisor, yo supe que él no podía saber lo que yo sentía y eso me alivio, suspire y me enfurruñe imaginativa en el sillón.
Mientras tanto en el hospital,…
-¿En verdad tenía que llover hoy?- pregunto Pregunte bastante molesta mientras que mi madre se bajaba del coche, en una tarde lluviosa en Forks ya no debería sorprenderme...
-Bueno Ingrid-respondió mi madre bastante tranquila bajando del coche y abriendo su paraguas- Dado que no quería tomar un resfriado… tu qué opinas dime donde se encuentra el consultorio del Dr. Carlisle Cullen?
-Bueno solo te digo que es el Doctor con el que yo trabajo y el es - respondí-Bueno ya verás…
-Te llevo si eso tu quieres- pregunte- Bueno solo quiero que te apresures puesto que vamos a llegar retrasadas a la consulta si- dijo sonriendo y caminamos velozmente
-Harlenton, ¿Cómo estás?, Bueno que tal estas mucho trabajo- yo me acerque, Mira madre te presento a el Dr. Harlenton un excelente compañero y amigo- Exprese, Con una sonrisa, mi madre estaba parecía estar que sin palabras al verlo.
Mi madre no respondió, seguido -Buenas noche me llamo Susana y soy la madre de Ingrid-dijo ella con una sonrisa que se dibujo en sus rostros- Bueno Ingrid no me has contado de nada y ahora sí que me tendrás que platicar un poco más.
-¿Qué haces aquí Ingrid?- preguntó Harlenton - No tienes vacaciones-confundido viéndola a los ojos
-Yo vine por un paquete un, obviamente- respondí-Pero principalmente para acompañar a mi madre- poniendo los ojos en blanco
Si pero aun no puedo creer ella es tu madre se quedo con la boca abierta- Es que usted se ve tan joven. A mi madre sonrió y sus mejillas tomaron un color rosado.
-Ingrid, se me va hacer tarde recuerdo tengo una consulta- dijo mi madre volteando a verlo
-Si ya nos vamos mi madre tiene una consulta con el Dr. Carlisle- dije algo presurosa
Bueno si quieres puedo acompañarles y mientras esta tu mami en consulta porque no vamos y tomamos un café
Claro hija así no estás sola y no te aburres aquí en fin es un joven muy atento no lo des aires…Expreso mi madre mientras nos dirigíamos al consultorio de Carlisle
-Ya llegamos bueno mama te dejo y yo en un rato vengo voy por mi paquete… - le dije y ya me voy te veo en un momento
Toco la puerta, una voz del fondo -Adelante-Dijo Carlisle y Susana se quedo en verdad sin palabra*, un humano o un ángel porque Ingrid no me hablo de este es guapísimo*, pensó Susana cuando llego a su asiento … Por sus datos usted se llama Susana-Dijo Carlisle muy atento-Bueno Susana ¿que la trae por aquí?- dijo tiernamente
-Vengo puesto que tengo un dolor fuerte de cabeza, además de una gripe demasiado fuerte, yo diría puesto que es el clima en el cual aun no me acostumbro, mi hija pudo atender pero no quiero mortificarla puesto que tengo una infección en un riñón -Dijo Susana algo preocupada. Carlisle solo escucho muy atentamente.
Espero que no pero, es mejor asegurarnos y hacer exámenes dijo Carlisle con una sonrisa, Además le tengo que hacer un examen físico, y creo que vamos a hacerle los primeros estudios le dijo: Rayos X, examen de sangre y plaquetas, Papanicolaou, Susana se sorprendió de sus palabras, sintió por Carlisle una gran confianza, que no dijo nada ni se opuso y sin dejar de sonreír, no pudo evitarlo y Carlisle le devolvió la sonrisa.
-Vamos a hacer los estudios- sugirió Carlisle-No tardaremos mucho
Y así lo hicieron, El le hizo todos los estudios, en seguida y se dirigieron al consultorio.
- Ya vez no fue tan difícil- el Expreso al caminar por los pasillos. Los primeros resultados se los daré en mi consultorio y los restantes estarán listos mañana, Susana estaba muy atenta, así que Carlisle-Bueno si usted desea le doy una consulta en la mañana para que usted los tenga lo más rápido posible.
En cuanto encontraron el consultorio solo, entraron y Carlisle de inmediato cerró la puerta
-Señorita Susana, Bueno cuénteme Susana disculpe si le puedo decir así verdad
-Claro por supuesto-Contesto algo ruborizada
-Su historial médico esta completo para cotejar y ver qué enfermedad podría aquejarle-
-Bueno he ido a muchos hospitales con varios médicos pidiendo una opinión de que es pero cada vez me doy cuenta que no sé y mi hija bueno eso le preocupa pero creo que lo disimula basta pues no se su carácter es así como que de una chica que casi no le gusta confiar mucho sus sentimientos o pensamientos y a su vez todo lo contrario-Contesto Susana con un tono muy convincente
-Cuénteme su hija tiene ese carácter siempre-
-Si prácticamente si, aunque hay ocasiones en que puede cambiar de tal modo de que yo casi y le desconozco como si no fuera ella y fuese otra bueno eso será por su edad es tan joven y bueno su carácter puede ser cambiante-Ella contesto muy despreocupada y tranquila, este la escuchaba con mucha paciencia y tanta atención como para una conversación importante pero a la vez intentaba darle un giro casual.
-Como cuénteme yo he visto que tu eres muy tranquila de donde heredaría esa por si decirlo cualidad si a quien de su familia se parecería-
-Bueno por sus características físicas a mi padre por los tez las pecas y bueno por los ojos a mi madre si eso ojos son muy expresivos y las curvaturas a las de mi abuela que era muy guapa bueno la mayor parte de mi familia una de sus características principales es que son atractivos y no es nada de presunción- Orgullosa y algo contenta
-Es muy afortunada al tener una madre que esta tan orgullosa de su familia además que es hermosa también es bastante inteligente y eficiente no se qué haría sin ella es mi mano derecha y ahora era el mejor momento para que ella tomase un descanso puesto que todo en exceso hace daño y quiero que venga más relajada espero y se pueda recuperar a demás de recuperar sus análisis arrojaron los siguientes resultados- Entre que decía esto sacaba de un sobre una cuantas hoja y radiografías -Bueno pues los resultados de sus análisis arrojaron que necesita un tratamiento inmediato ya que sus riñones están sufriendo una infección muy severa y si no se trata este puede ser grave- dijo Carlisle
-Que tan grave doctor- Dijo esta con un poco de preocupación
-Bueno grave que si no se trata se le podría enviar a dializar pues está severamente dañado y ahora tiene como usted ve en esta radiografía cúmulos de pus-Le dijo en un tono tranquilo-Bueno, mañana se sabrá que medicamentos utilizaremos… expreso serió- Creo que no hay peligro, puesto que estamos muy a tiempo para curar… Dijo muy tranquilo con una sonrisa muy contagiosa y animándole
-Si usted dice yo confió en usted…- dijo Susana-Bueno pues me retiro lo veré mañana puesto que me esperan…
-Dr. Carlisle que tenga una buena noche…- finalizó Susana estrechándole la mano y dirigiéndose a la puerta al igual que el viendo a la sala de espera
Unos minutos antes en la Cafetería
¿Por qué estas tan preocupada? ¿Qué te pasa?-Dijo Harlenton muy directamente-Tienes algo dime, cuéntame para eso somos amigos
-Harlenton eres muy amable y bueno en verdad te soy sincera no quiero mortificarte-*Con respecto a mi trabajo no estoy segura para hablar sobre si estas sean mis vacaciones o mi despido. Carlisle se encargaría de decírmelo ya a la hora de la hora**pensé-*Solo me preocupa mi madre y lo que tiene no por cualquier cosa viene al médico y mientras yo estoy aquí y mientras pasa la consulta tendré que tener mucha paciencia, tomaría mientras en este momento mucha paciencia para ese momento-Dije mirándole a los ojos pero mire el reloj de la cafetería- ahora discúlpame ya me tengo que ir por mi madre.
Me levante y el también lo abrase -Gracias por escucharme-le exprese muy sinceramente; así lo deje y yo me encamine al consultorio de Carlisle.
Al llegar vi a mi madre con Carlisle.
-Dr. Carlisle solo le pido que no le diga todavía nada, para que preocupar a mis hijos-
-Mama ya estas dime ¿qué tienes?-
-Dr. Carlisle le presento a mi hija Ingrid-
-Ella me conto que el médico con el que trabajaba le había dado una oportunidad y que era muy amable y cortes con sus pacientes-Ella lo dijo muy contenta y Carlisle me miro a los ojos además de que mi madre me observaba
-Es cierto Ingrid- Su mirada era más que brillante y con una sonrisa rozagante Carlisle-Su hija también es una excelente asistente y por esa razón le di estas vacaciones, tiene un prometedor futuro como medico la oportunidad esa ya la tenía ganada.
-Estoy tan orgullosa de ti hija-lo dijo y de inmediato me abrazo
-Gracias mama y en especial a usted Dr. Cullen no espere tales palabras y solo tengo por usted mis más sincera admiración y agradecimiento me encantaría aprender de usted que es un excelente medico y que yo se que mejores manos puedo dejar a mi madre que a usted-Dije mientras le miraba a los ojos y las palabras solo fluían de mis labios sinceramente-Bueno Dr. Cullen que tenga una excelente noche.
Salimos del Hospital, y aún me preguntaba si este día podía ir de peor, no esperaba que Harlenton fuera menos imprudente, pero tampoco me espere nada más en adelante, la noche auguraba un aburrimiento voraz, me imagine encendiendo la radio en la tina, y escuchando la hora de cortante las venas con hoja de lechuga, pero ni eso me animo, no soy suicida y creo que hoy llegare a dormir enseguida, parecía tener algo de sueño, creo que para esto si necesitaba unas vacaciones, me había inmunizado al cansancio y empezar las perezas las había hecho que volvieran con toda su fuerza, y me sentía fatigada, esperaba al menos disfrutar de menos cansancio y al regresar servir en mi trabajo como siempre, de ahora en adelante.
Llegando a la casa, mi hermano tenia las luces de afuera encendidas, estuvo hablando conmigo sobre mi trabajo, y me pregunto dónde estaba nuestra hermana, yo le conteste que en una salida, y el asintió un poco enfurruñado, me imagine que ya la había visualizado en nuevos planes, pero luego de eso, el me dijo que esa noche no tenía planes que se iría a dormir, y después de hacer ejercicios un rato, en ropa interior, (Guac, es que no se da cuenta soy mujer y si, es mi hermano, pero un hombre ó un adolecente en ciernes bóxers no es precisamente idílico).
Yo no dude de irme a dormir temprano, ya había tomado una ducha rápida, el agua estaba muy caliente y por alguna razón hoy quise dormir con las ventanas abiertas, cualquiera pensaría que quería que me diera una santa gripe, pero la verdad me gustaba que me diera la brisa nocturna en la cara, aunque debía tener cuidado, mi mama advertía mucho eso de quedarme chueca de cara y debía protegerme del frio, entonces una idea llego a mi mente, y lo consiguiente de esta noche, no lo hubiera esperado aunque lo hubiera soñado.
-Nallely- Llego mi mama a mi puerta, estaba ataviada con un vestido exuberante en rojo, unas zapatillas a juego, y el cabello recogido, era la primera vez que le veía esta manía, porque le gustaba el cabello suelto pero parecía necesitar la formalidad esta noche más que nunca- Tengo que salir esta noche a Seattle, recuerdas que hace una semana te dije que hoy habría una cena de Bienvenida a los nuevos vendedores y claro también celebran el inicio de cursos de capacitación, durara tres días, van a instalarnos en un hotel, y bueno,.. Quedas a cargo de la casa, no te portes demasiado endeble con tus hermanos, ya sabes que Virginia salió, espera a que llegue, y Gastón, no dejes que se vaya estos días con sus amigos, ya van muchas noches que duerme en casas ajenas y me da desconfianza, te deje dinero en la repisa de mi dormitorio para los gastos fundamentales, no malgastes quieres, ya me voy.
-
Mama, ¿Puedo saber porque la formalidad?- Pregunte, cuando de repente un claxon resonó y mi mama sonrió como advirtiéndome que no podía quedarse, bajo escaleras, y note que mi hermano ya no estaba en la sala.
-
Ingrid, una última cosa,.. Yo no sé donde vivirá la amiga de tu hermana, pero si no llega en media hora, sería mejor que pasaras por ella a esa casa, creo que se está pasando la raya con su horario, nos vemos- Termino mi madre antes de que yo pudiera decir algo, la vi sonreírme desde el carro, y fue cuando suspire desconcertada,.. Fastidiada y muy confundida, "mi gozo en un pozo".
Al entrar a la casa, vi a mi hermano, estaba charlando por teléfono, y parecía hablar en susurros, cuando colgó de repente, y se me acerco, como pretendiendo saber que haría en esos momentos.
-¿Ya te vas a dormir verdad?- Dijo en tono convencido y se encamino a la cocina, como pretendiendo servirse un vaso de leche, y se lo empino de repente, señalándome, como si de verdad me estuviera cayendo del sueño.
-
No- Sentencie, y tome mi abrigo del perchero, mientras tomaba las llaves del llavero y me encaminaba a la puerta.
-
¿Adonde piensas ir?- Expreso con un tono fingidamente indiferente.
-
A la Casa Cullen,.. No sé exactamente donde se encuentra, pero me han hablado de ello, tengo que ir a recoger a Virginia- Explique cuando mi hermano camino hasta la sala y me miro con una sonrisa conocida en los labios.
-
Podría decirte donde se encuentra y no tardarías demasiado en llegar, al contrario, me agradecerías por ello,… Pero no sé si estés dispuesta a que te lo diga- Insinuó mi hermano y después de echarme unas miradas que debían significar algo truculento, me di cuenta de que se recargo en el inicio de las escaleras a las recamaras esperando mi respuesta.
-
¿Qué es lo que quieres esta vez?- Demande, segura de que ya habíamos hecho múltiples tratos de esta naturaleza, sin duda, el siempre sabia donde apretarle el rabo a la puerca.
-
Escuche que mi mama te prohibió que me dejaras salir, yo sé que si por hoy me permitieras ir a un sitio, regresaría temprano, es urgente, y solo es por hoy, además este trato bien te conviene, no debes temer por mí, se cuidarme, y si no me das este trato, no volveré a dirigirte la palabra- Sentencio mi hermano, y yo estaba segura de que solo estaba imprimiendo misterio a sus asuntos, por lo que cuando suspire resignada, y acomode demandante las manos en mi cintura, el sonrió auto complacido por su pobre ingenio de adolecente rebelde.
-
Te escucho, me tendrás que decir cómo llegar y llegar realmente temprano a casa, si no yo también pondré mis condiciones, no volveré a encubrirte, ¿Entiendes?- Aplique mi técnica favorita, mostrarme abierta a los tratos sucios, pero el sabia a lo que se atenía si no cumplía lo pactado y él se aproximo a la salida, tomando su chamarra del sillón.
-
Espera,.. Voy por mis llaves- Dijo levantando las manos y corriendo escaleras arriba, todavía se retardo unos minutos y luego bajo con el cabello mojado, apestando a loción y con la chamarra puesta mientras jugueteaba con las llaves de su moto.- Nos vamos hermanita, no quiero llegar tarde.
Gastón me dirigió por una carretera, era un poco cercana a las afueras de Forks, y me dio indicaciones, me dijo que no me preocupara que vería el principio de un camino bien dados unos kilómetros si me adentraba por una parte boscosa, le sugerí si me dejaba en la entrada, se veía inseguro, pero él se negó, diciendo que ya había perdido tiempo, y si no se iba no se comprometía a llegar a la hora lo deje irse, tenía razón y si quería cumplir y que me cumplieran era lo mejor.
Encamine la moto por los caminos indicados, estaba oscuro y sempiterno, pero iba lento para que la moto no perdiera equilibrio con los baches de camino, piedras, trozos de madera desperdigados, tierra suelta, así paso unos quince minutos, y ya me desesperaba, pensé haberme perdido hasta que me di cuenta que íbamos a estos tiempos por mi velocidad, iba en primera, pero no apresure, cuando llegue a un camino, que seguí con mayor entusiasmo, porque detrás de mí, pude ver un carro, color negro, era el Mercedes del doctor Carlisle, y no supe porque pero el verlo por el espejo retrovisor de mi moto, a una velocidad demasiado lenta para su carro, pero lo suficiente para no llevarse entre llantas mi moto, me emocione como nunca creí posible, era como un Ángel guardián en el camino, y con ello, me tranquilizo para apresurar cuando vislumbre lo que debía ser la casa, y estacione en la entrada de la casa, al lado de mi estaciono Carlisle Cullen, quien descendió del carro con bizarría, y garbo.
- Hola señorita Ingrid- Saludo el doctor Carlisle, y yo descendí con menos rapidez, pero quitándome el casco, sorprendida de que me reconociera con el puesto- ¿Qué le trae por estos rumbos a esta noche y tan tarde?
Carlisle iba saliendo del hospital, y no tardo en llegar al inicio del camino a la casa, el carro iba corriendo, y de repente tuvo que frenarse, pero no por un problema en el camino, si no porque la visión que tuvo, era casi imposible, Ingrid, su asistente, conducía su atípica moto por el sendero, y parecía ir con cierta lentitud por precaución al camino.
Ella pareció verlo, y entonces fue cuando un aroma llego hasta el, cierta picazón le llego a su garganta, era difícil resistirse, y mucho más cuando él no había percibido antes sangre más suculenta, pero no quiso pensar en ello, en el cálido flujo recorriendo bajo la fina piel, y el calor de la sangre tampoco, se distrajo mejor en el motivo que le traía a la casa, y porque parecía estar dispuesta a encontrarse con vampiros a esas horas tan peligrosas, el no podría ser el menor de los peligros andando por ahí, y había vuelto a encontrárselo de manera que le agradaba, pero tampoco le tranquilizaba conocer sus deseos e instintos, mucho menos colocarla en peligro, ó arriesgar su secreto, ceder a la tentación de engañar a Esme, sería lo más terrible, porque no estaba entre sus intenciones empeorar la situación.. Pero ella estaba ahí, cercana, disponible,… No tenía que dejar de pensarlo.
Cuando llegaron a la casa, ella acomodo la moto muy cerca de la entrada, y él en la posición acostumbrada, todavía no llegaban y el sabia que tardarían un poco más, debía ser por ello, Alice le había llamado diciendo que tuviera cuidado, precaución, que llegarían lo más pronto, aun habían salido a cenar, y tardarían un poco menos en llegar.
-
Mi hermana salió con Alice, dijeron que irían a Portland a ver una película, pero ya es hora que no llega,.. Quizá pensé estaría en su casa- Dije mirando la casa, las luces fuera de función y solo el carro de Carlisle en el estacionamiento, era evidente, aun no llegaban, y eso me emociono quisiera ó no admitirlo.
-
Todavía no llegan, me llamo Alice, invitaron a tu hermana a cenar, y tardaran un poco en llegar,.. Pero- Carlisle parecía meditar lo siguiente a decir, yo lo mire atenta, y el levanto los ojos como recordando que hay estaba- Puedes pasar a esperarlos adentro si así lo gustas.
-
Por su puesto me encantaría- Dije sonriendo y sentí sonrojar el rostro, y como es que las mariposas llenaban mi estomago, si eso debían ser los nervios, entonces lo seguí, el me miro por un momento, pero se desvió rápido a la entrada, como huyendo de sus deseos, eso me daba una rara impresión pero esa reacción fue la que me incito de moverme atrás de él, no me gustaría quedarme sola afuera, si ya había aceptado la invitación.
Al entra a la casa, me impacte de sobre manera, esta tenía mucha elegancia y claro también una decoración de buen gusto, acogedora, me encanto desde que la vi, tal como dicen que la decoración habla de la personalidad de las personas que viven en la casa, esta era como un curriculum con excelsa presentación, me fije que Carlisle se aproximo, yo no supe porque razón lo haría, cuando se iba acercando mi corazón se ponía loco, y mi sonrojo me ardía en las mejillas con ,más fuerza, justo cuando lo miraba con la misma fijeza que el a mí, y lo tuve tan cerca, que pude percibir su fascinante aroma en mi rostro, como si alguien hubiera colocado un ventilador a mi cara, y este me diera solo a mí.
-
Puedes pasar- Dijo el cerrando la puerta, casi susurrando a mis oídos, pude sentir su frio aliento junto a el inicio de mi nuca, de mi cuello, y el aire de este llego a mis oídos con su voz que era como la de los mismísimos Ángeles de un coro celestial, Carlisle el corista principal.
-
Claro- Susurre, y él me tomo de la mano temblorosa como si me hubieran pasado descargas eléctricas en la piel, note la diferencia de nuestras naturalezas al contacto, el tenia la piel dura y frio, y yo tenía quizá las manos un poco ásperas pero usaba crema para suavizarlas, y un poco más candentes que las suyas, a pesar del frio que pase afuera.
Pero no el frio, ni mi vergüenza por la aspereza imaginaria de unas manos pudo distraerme de seguirle, esta noche me estaba dando la cara, yo que creía que con descorazono iba a estar en mi casa, tendida, pensando en este amor imposible, con una lejanía que me desesperaba, y me volvía paranoica, con este sentimiento irracional, y precipitado por una persona a la que aun no conozco muy bien y que quizá ni sintiera lo mismo que yo.
Nada de eso importo cuando me encaminaba a las cercanías de la chimenea que permanecía encendida, y el ambiente estaba caliente, como después de un baño, acogedor y así el tomo asiento a mi lado, no podía ser más perfecto, no podría haberlo soñado ni imaginado, mientras en mi dentro se remordían las impaciencias, las ideas locas, y los enredos de mi mente, ni fui capaz de recordar si tenía alguna cosa más en la cabeza, solo que estábamos ahí,.. Solos lejos de la sociedad, y juntos.
- ¿Quieres una bebida mientras esperamos?- Ofreció Carlisle y yo asentí sin entender muy bien lo que decía, era mucho mejor si el procuraba por mis deseos, y se mostraba atento, no con esa actitud fría, esa careta de displicente responsabilidad, no me gustaba, este es quien me haría borrar de mi mente todas las preocupaciones, y que no habría soñado tener al lado, conocer, y tratar, pero algo me interrumpió, y vi a Carlisle regresar con un vaso de soda, lo tome en las manos temblorosas, y cuando me disponía a tomar, una imagen se interpuso en mi nube de pensamientos felices,… Esme Cullen, fue como volver a pasar electricidad por cada célula de mi cuerpo, y apreté con fuerza de más mis manos, no conté cuando se quebró el vaso entre mis dedos, solo sentí el dolor repentino del cristal cortando la fina piel, y el calor de un líquido recorrer mi mano con fluidez y premura.
Carlisle se alejo de mí, tapándose la boca con la mano, como si hubiera cometido un crimen, hubiera dicho una blasfemia, ó estuviera viendo algo realmente asqueroso.
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Disculpa,.. He manchado tu alfombra, realmente lo siento, yo lo limpiare- Dispuse, caminando hacia él, pero él se alejaba cada vez más como si una burbuja nos dividiera y no se quitaba las manos de la cara, como si fuera lo más horroroso que alguna vez presencio en su vida.
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No,.. No te pongas nerviosa Ingrid, solo,.. Tengo que ir por unas cosas, ahora vengo,…- No termino de decir nada, y salió por la puerta tan rápido que creí que había volado a ella.
Yo camine por la casa, y siguiendo el camino de la sala, al comedor y a la cocina, esta era grande y fue simple encontrar lo que buscaba, me fui directo al fregadero, y justo cuando abría la llave,.. Una mano fría, blanca, nívea me detuvo.
- ¿Qué crees que haces?- Interrumpió Carlisle con voz ronca, y al voltear a verlo por temor a que hubiera sido muy imprudente al entrar hasta esta parte de la casa, me arrepentí de hacerlo, vi en sus ojos, una mirada tenebrosa, hostil macabra,… Sus ojos antiguamente claros como la miel, tenían al color negro del ónix, sus facciones normalmente gentiles, tenían el dejo de la hostilidad, y la fuerza excesiva con la que tomo mi mano, casi me desconcierta porque era exagerada hasta el ridículo- Déjame verla.
Su tono fue imperioso, y casi irritado, yo le cedí la mano, pude ver en sus ojos un brillo casi demente, y justo cuando creí que mi Ángel se convertiría en demonio, el me miro con el rostro más calmado, con un rastro de su gentileza, pero era evidente que persistía las durezas de las facciones y de su voz, en un grado fácil de reconocer.
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En verdad Doctor Carlisle le he incordiado lo suficiente, puedo curarme por mí misma, pero debo limpiar su alfombra, fui muy distraída- Disculpe, cuando llegamos a la sala de nuevo, en el sillón su botiquín, y me acomodo casi como si estuviera empujándome a sentarme.
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Esto fue un accidente Ingrid, no tienes porque disculparte- Decía con una voz estrangulada, como si estuviera ahogándose, y de repente aferraba sus manos antes gentiles, ahora demasiado posesivas,.. Era como si mi noche perfecta se hubiera convertido en la noche del horror- Por favor Ingrid, no te preocupes por el alfombrado, eso no es tan importante como el hecho de lo que pudo suceder, estas bien y eso es lo que cuenta.
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Lo siento- Me disculpe de nuevo, cuando me ponía alcohol en la herida que la limpiaba por completo pero chorreaba de agua colorada la alfombra, yo me pregunte si realmente le importaba la alfombra porque no se preocupaba en seguir enmugrándola- Me has angustiado demasiado, debes tener más cuidado con lo que tomas, no puedes ir exponiéndote a estas cosas, a estos peligros, ¿Estás bien al menos?, No te duele mucho la mano.
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No- Dije con voz ahogada, el había hablado con intensidad sorprendente, era como si me estuviera protegiendo hasta de mi misma y eso me encendió una alarma en algún lugar recóndito de mi cuerpo, no tuve valor de verlo de nuevo, cuando el empezaba a vendar mi mano, luego de cerrar este, se alejo con su maletín, directo de nuevo a su carro.
Yo me levante, y decidí que había llegado la hora de irme, al menos afuera, había echado a perder todo y estaba segura de ello.
Cuando llego Carlisle de nuevo, tenía el teléfono en las manos, y no se atrevió a mirarme a los ojos, se portaba torpe, y como si estuviera sintiéndose culpable por algo, por su actitud seria, ó lo que fuera, eso me irrito, pero preferí callar, yo también había sido inoportuna y ahora esta era la consecuencia, pero lo que me dolía era no saber porque se portaba de aquella manera, ¿Su trato conmigo siempre seria una autentica ruleta rusa ó alguna vez habría paz verdadera entre nosotros?
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Alice llamo, ya van para tu casa, van a dejarla en su casa, ¿Puedo llevarte si quieres aún?, solo tengo que hacer algo y en un rato te llevaría,…
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No gracias, creo que puedo llegar sola, pero le agradezco la bienvenida, la bebida, y todo lo demás,.. He inconcordiado lo suficiente esta noche- Y diciendo esto camine hasta la moto.
El permaneció parado como una piedra y mientras arrancaba mi moto, lo pude ver quieto, me voltee y encamine la moto a la salida, mientras voltee el ya no estaba, y quizá ni me volvería a insistir que me llevaría, eso me molesto, y acelere a fondo, quería irme lo más rápido posible y así lo hice.
Durante todo el camino, tuve la sensación de escuchar susurros en los arbustos, y también pude voltear muchas ocasiones, pero nunca vi nada concreto y seguía hasta la carretera, donde me encamine hacia mi casa, enfadada, hasta ese momento me entraron las ganas de haberle gritado, me ardían las manos, como si tuviera hormigas por golpear a alguien, ó algo, ó Carlisle eran lo mismo.
Yo al llegar a la casa, las luces todavía seguían prendidas, y pude ver un impermeable en la percherá que me hizo suponer que ya había llegado mi hermana, y estaba durmiendo, porque tenía las luces apagadas y yo las había dejado encendidas, me fui a la recamara, dando de tumbos, si estaba furiosa, y cuando llegue me imagine, golpeaba a mi dulce tormento, pero hasta en mis sueños me ignoraba, creo que a mí me ardió más el golpe, como si solo le hubiera proporcionado una caricia, y el golpe reflejo me rompiera la muñeca de repente.
Soñé, con él con Esme, con todos los Cullen, eran sueños terribles, no sé porque, pero quizá el terror de la sangre me hizo creerlos algo que me aterraba y me colocaba los pelos de punta,… Al final una visión escalofriante penetro como pesadilla, me vi a mi misma, echada en ese fino sillón, con la mano derecha en mi frente, y la otra muerta a mi lado, mientras pude verlo a él, pude ver a Carlisle encima de mí, parecía besar mi cuello, ó lamerlo, no supe cual era la diferencia, cuando se separaba de mí, yo estaba fría, y con los ojos vacios de brillo, mientras el tenia los ojos como los rubíes, y la cara llena de sangre,.. Mi sangre.