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Historia 44451 — capítulo 1
Nota de Escritora:Bueno... Me presento soy Peluza, mas conocida como Peluza Cullen, este FanFic esta inspirado en My Happy Ending de Avril Lavigne, aunque lo escribi y luego me acorde de la canción xD! pero de ahi saque la portada =) los dejo con el primer capitulo:
1° Capitulo: Jacksonville:
Entre a mi cuarto con lentitud y con el plato en las manos amenazando con caerse al suelo. Lo sujeté bien pero temblaba demasiado. Lo deje frente al ordenador portátil y me senté en la cama, desde ahí pude ver la foto enmarcada de mamá exactamente igual a Rosie. Me pare de nuevo, esta vez con mayor estabilidad, pero, igualmente tambaleándome y le recogí de su sitio. Era hermosa a comparación mío o de mi hermana era bella de verdad. Su cabello se veía dorado resplandeciente y largo asta media espalda, le caía por los hombros como dos cortinas de seda. Su piel se veía tan cristalina, llena de… vida. Sus ojos color ámbar tan profundos y sinceros. Era un ángel y se había ido a cumplir su labor al cielo. Por mi mejilla calló una lágrima al mismo tiempo que escuchaba pasos subiendo la escalera. Deje el retrato en su lugar y volví rápidamente a la cama.
-Elle, papá dice que nos iremos a las 9 de la noche.- Rosette Thomas mi hermana era el vivo reflejo de mi madre excepto por los ojos, tenían el mismo color que los de papá. Azul cielo tan claro como el agua.
-Y ¿tienes todo listo para ir?- Mire de reojo la foto de mi madre y Rosie se dio cuenta de lo que veía. A diferencia mío, ella no conoció a Ann, murió cuando Rosie tenía apenas 9 meses y yo 7 años entonces, recuerdo que estaba enferma, muy enferma. Su cabello se comenzó a apagar igual que sus ojos dejaron de tener esa vida de antes.
-¿Que tienes ahí?- Preguntó mirando la foto.- ¿Quién es?
-Nadie Rosie, ¿comiste algo?- hablé, tratando de desviar el tema.
-Papá dijo que me daría algo luego que terminara de empacar las cajas.- Miré la hora en el despertador del velador. 15:53 era demasiado tarde para que Rosie no hubiera almorzado.
-Ven yo te hago algo.- Dije tomando mi bandeja y llevándome a Rosie a la cocina. Deje mi comida en la mesa de la logia. Donde cabían no mas de 4 personas. Y bastantes apretadas tengo que decir. Y vi la olla, con el cucharón serví el spaghetti y Rosie se quejo al ver que le serví demasiado. Devolví un poco a la olla y la mire. Me sonreía. Me sentía tan bien cada vez que ella me sonreía, era como una razón para no aburrirme de la rutina. De casa en casa como en estos últimos meses.
-¿Ahí esta bien?- Pregunté, a lo que ella asintió con la cabeza. Nos sentamos en la mesa y comenzamos a almorzar tranquilamente, sin prisa alguna.
Fui a mi cuarto otra vez a arreglar mi maleta hice encajar todo en ella y deje mis sandalias fuera. En Jacksonville hacia calor. Prendí mi ordenador portátil que era lo único que no estaba en cajas al igual que mi cama y el esquinero donde encontré el retrato y busque imágenes de Jacksonville. No podía creer que en estos 5 meses hayamos pasado por 9 casas distintas sin contar la de Jessica, mi prima.
Dieron las 8 de la noche y Rosie se había quedado dormida. Terminé de guardar sus cosas y las eché en la camioneta. El camión de las mudanzas llego a las 8:30 y hasta entonces ya tenia todo guardado.
El viaje se hizo lento y aburrido Rosie iba cargada en mis piernas por lo que no podía ocupar el ordenador papá no quería decir nada que me ofendiera y yo, bueno yo la verdad rezaba por que llegáramos pronto. Tome la almohada que estaba en el brazo de Rosie y la puse en la ventana del auto, donde me acomode y me hundí en mi profundo sueño.
Desperté sola en la camioneta el sol pegaba bastante fuerte. Me levante todavía un poco adormilada buscando señales de vida de mi padre y de Rosie. Cuando logré que mi vista no estuviera borrosa abrí la puerta de la camioneta y baje. Camine hacia la casa que para mi opinión era bastante grande el jardín era hermoso y no éramos la única familia del pueblo. Pero no se escuchaba ni un solo ruido. Mire la hora y me sorprendí al ver que eran las 5 de la mañana. Un poco temprano para que el sol alumbrara así.
Mire atrás y la camioneta todavía estaba equipada. Descubrí que la puerta de la casa estaba abierta por lo que entre y vi a papá con muchísimas cajas subiendo la escalera.
-¿A que hora llegamos papa?- Pregunte tratando de sonar amable.
-Hace poco bajamos la cama de Rosie y la fui a acostar. La pobre estaba exhausta.
Frank, mi padre termino de subir las escaleras y vi una enorma caja que decía "Habitación de Elle" me alegre un poco, la tome y grite desde el corredor:
-¡Papá! ¿Donde pongo mis cosas?- Mire las de más cajas que habían en el suelo y vi varias mas con mi nombre. Como no obtuve respuesta dejé la caja e el suelo y recorrí la casa. La verdad era bastante grande en la primera planta tenia la cocina el comedor 4 habitaciones, 3 baños un cuarto pequeño. Que seguro seria para los juguetes de Rosie. Que me llegue a pensar que nos quedaríamos mas de lo revisto aquí, no solo por que la casa era gigante, si no por que habíamos empacado todas nuestras cosas, cosa que no habíamos hecho en las demás casas.
Una enorme y hermosa escalera estaba en la sala de estar, que definitivamente no era la misma por la que subió papá. Decidí luego subir y mirar que había mas en la casa y Salí al jardín a ver que tal. Era tanto el calor que me saque las converse y anduve descalza por los alrededores. Descubrí que en la casa de al lado había un perro Collie. Y al otro lado tenían 10 patos. Me comencéquemar los pies poco a poco hasta que ya era imposible caminar.
-¡Ay, ay, ay!- Gritaba mientras corría de vuelta a casa. Entre lo mas deprisa posible y la baldosa del corredor reconforto mis pies. Papá bajaba de nuevo la escalera. Y me llevo a conocer mi habitación.
Me sorprendí bastante al verla. Ya la habían pintado era de un color blanco hueso con cuadros todos con los marcos rojos y dorados. Estaba toda la habitación lista el suelo era de piso flotante y habían tres alfombras bastante lindas en ella, una era roja con amarillo a cuadros otra roja entera y otra amarilla entera. La cama era de madera blanca con sabanas amarillas y un plumón delgado negro y rojo. Había un escritorio con mi portátil en el todo a juego. (excepto el Portátil) pensé- era rosado con plateado. Tenia bastante sueño, por lo que me puse un pijama que extrañamente había debajo de la almohada y me pregunte si a Rosie también le habían dado algo así. En eso llego papá.
-Y ¿te gusta?- Pregunto y la verdad no se que respuesta quería oír.
-Esta fantástica. ¿Por qué lo hiciste?
-Creo que no e sido suficientemente bueno con tigo. La verdad estas creciendo, y no se como te aya afectado la muerte de Ann. -Al escuchar su nombre una lágrima recorrió mi rostro.
-Papá te quiero, y la verdad tengo que aceptar que mama aya muerto…- Me costo decir esa ultima palabra.- Y no puedo quedarme estancada en el pasado. No se si todos merezcamos un final feliz en el que todo es color de rosa.
-Hija, tu mas que nadie te lo mereces.- Comenzó a caminar hacia la puerta.-
-Ahora duerme mañana iremos al supermercado.-Apago la luz.
-¿Papá?- Pregunte con los ojos cerrados y un poco adormilada.
-¿Si cariño?
-Gracias.
-No tienes por que.
-Te quiero.
-Yo igual.- Y me quede dormida.