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Secuestro Secreto. HG/DM — capítulo 13
**Capitulo 13:**Encontrados!
-Lo haré, seré mortífaga, traicionaré a mis amigos.
-Pero...
-Me refiero a Giny, Luna, Nev...
-Ah ...
-Por un sentimiento.
-Por mi...
-Que pasará si nos atrapan?
-No es un delito, no estamos rompiendo las reglas.
-No las escritas, pero si las sociales.
-Es cierto, yo nunca he roto ninguna norma social, no me ha servido de mucho, pero bien nos convendría a ambos que no se sepa lo nuestro...
-Lo nuestro? - Lo miró a los ojos, simplemente lo dijo para verle la cara que pondría, lo dijo con una sonrisa pícara que delataba la burla, lo dijo para escucharlo de nuevo. Él lo captó.
-Si lo nuestro, porque hay algo nuestro cierto?
-Si, lo hay. - Se acercaron para besarse.
Ya era jueves, pensar que había pasado una semana desde aquella conversación, ya lo extrañaba, pero claro, nadie lo sabía mas que el profesor Snape que se había dado cuenta. Igual no es que fuera muy notorio, solo que con la oclumancia era mas simple.
Se dirigía hacia Historia de la Magia, todavía le interesaba esa materia, era una de las únicas que la había elegido, pero la necesitaba para derecho mágico, nunca quiso ser Auror como Harry, ahora estaba muy feliz por ello. Mientras atravesaba los pasillos sintió como una mano le sujetaba el brazo y tiraba de ella, claro que no se resistió, cómo hacerlo? Reconoció es perfume que la enloquecía, se dejó llevar a un aula vacía.
-Hola...
-Hola. - No quería darle aquella noticia, quiso prolongar aquel momento pero ya le era imposible. Tener que mirar a esos ojos miel en ese momento era prácticamente imposible, lo miraban con tanta... ilusión, amor, ternura. Por momentos le hacían olvidar quien era él, cómo lo habían educado... era una vendición.
-Que pasa?
-Es que...
-Es qué? Dilo me estás matando Draco, tienes una cara...
-Es que ya hay fecha, la semana que viene.
-Có... cómo?
-Si.
-Cuándo?
-En tres días, Snape nos facilitará salida y entrada, irá con nosotros.
-Pero, no estoy lista, no aún.
-Lo se.
-No puedes?
-No, no lo aceptará quiere acelerar las cosas, saber que no lo traicionarás.
--Y si descubre que lo traicionaremos.
-No lo hará, no se hará nada hasta estar listos. No lo estamos.
-Ya pero... - No podía evitar temblar, los espasmos la dominaban, en tan solo tres días sería oficialmente una traidora.
-Por favor, no llores...
-No lo estoy... haciendo...
-Por favor, no me hagas sentir peor.
-Ya sabíamos que esto pasaría Draco, no te sientas culpable.
-Si no fuera ...
Por MIS amigos, nunca habrías tenido que secuestrarme, nunca habría ido para protegerlos , nunca tendrías que haber puesto tu vida en peligro por mi. Nunca nos habríamos querido así.
-Cierto.
-Cierto.
Se fundieron en un largo abrazo, lleno de ternura y compañerismo, lleno de magia, una mucho mayor a la de cualquier Voldemort. Por eso no escucharon el ruido de la puerta al abrirse, no vieron a la chica de cabello negro que los observaba con furia y no escucharon cuando la puerta se cerró.
Snape ( protagonista de esta parte) Por qué todo tenía que ser tan complicado? Es que no tenía derecho a tener un día en paz, sin buscar y llevar información? Sin arriesgar su vida? No. Era evidente que no tenía derecho a ello.
Subió las escaleras hacia el Gran Comedor, todos esos mocosos lo miraban como si fuera un vampiro. Claro que eso quería, odiaba que lo molestaran. Mirarlos ahí sentados, charlando y jugando como si nada mas importara. Que gran mentira. Ahora para completar su "libre" agenda tenía que encargarse, de dos adolescentes inexpertos. Perfecto. Dos adolescentes que encima, tenían las hormonas alteradas. Su vida últimamente era estresante. Muy estresante.
-... no podemos confiar en él, es un mortífago y me odia...
Como lo odiaba, era tan engreído y egoísta, capaz de traicionar a sus propios amigos y Dumbledore todavía creía que podía cambiar, en eso sí que era ingenuo.
- Sr. Potter, por qué cree usted que es el centro de mi universo, si, es cierto que no le soporto, pero arriesgar mi vida para traicionarlo? No sea ególatra, si tiene dudas de mi... lealtad, por qué no va a contarle al director sus inquietudes? Seguramente lo tendrá en cuenta...
-Se que está equivocado...
-Quien se cree usted para contradecir al director?
-No lo contradigo...
-Si lo hace. Veinte puntos menos para Gryffindor.
-Pero...
-Serán cincuenta, sino.
-Por lo menos podía quitarle punto a ese idiota. Se sentó a la izquierda del director.
-Albus.
-Si Severus?
--Potter, estaba otra vez diciendo que tendrían que quitarme de la Orden. Creo que está haciendo fama de ello, primero Black y ahora él.
-Es un adolescente, qué querías que hiciera, tú no lo tratas...
--Ya no creo que sea igual a su padre.
-Al fin. - Parecía feliz, como relajado.
-Ahora creo que es mucho PEOR que él, tendrá los ojos de ella, pero de su personalidad nada. Es más a veces me recuerda a él.
-Estas exagerando Severus, cómo se te ocurre semejante cosa?
-Con usted es otro, camufla muy bien su personalidad.
-No tienes más que eso?
-Si. Weasley fue el que delato a Granger, ahora ella se va a convertir en la única mortífaga sangre impura, solo por su talento y cercanía con Potter.
-Estás seguro?
-Confirmado. En tres días tengo que acompañar a Draco y a la chica ante él, a ella la van a marcar.
-Es terrible.
-Si. Lo peor es que están juntos...
-Enserio? Es lo único que me tranquiliza.
-Por qué? Si Lucius lo descubre Draco lo pagará con sangre.
-Adviérteles.
-Ya lo hice.
-Tienes que vigilarlos, estoy seguro de que les mandarán matarme o buscar información para hacerlo.
-Lo intentaré.
-Hazlo.
Siguieron comiendo en silencio, por lo menos por parte de Snape.Tenía un mal presentimiento, uno muy malo.
Pansy ( protagonista) No puede hacerme esto, no me pudo dejar por una sangre sucia, no por ella. No me importa que se convierta en mortífaga, me las van a pagar. Draco va a ser mío lo quiera o no, después de esto, su padre no podrá negármelo, no a mi. Él la pasará mal, pero no le matarán, ella... talvez tenga suerte y la maten. Todavía no podía olvidar ese abrazo, tan... especial. La odiaba, lo odiaba. Ambos lo pagarían. El camino a la lechucearía estaba vacío, no se topó con nadie que la pudiese distraer, era como si el destino apremiase para enviar esa carta a Lucius. En este mundo no hay lugar para un amor entre un sangre pura y una sangre sucia de la mas baja calaña, se repetía una y otra vez, como tratándose de convencer de que hacer eso tan terrible era lo correcto.
Avistó a su lechuza, la que le había regalado Draco. Su Draco, tan solo unos meses atrás cuando se había muerto su mascota.
Sin quererlo empezó a recordar momentos con él, mucho mas íntimos de los que vio con Granger, pero tampoco tan especiales, con tanta magia y mucho menos con tanto amor.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°° FLAS BACK °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
-Draco tú me quieres?
- Porqué no habría de hacerlo Pansy - su voz era monocorde, sin sentimientos, fría, su mirada no delataba ninguna clase de calor, era como si mirara a un trozo de acero, en vez de una mirada humana.
-No se, es que no eres precisamente...
-Amoroso? - Se le acercaba lenta y sensualmente, besándola despacio, casi con ternura, pero casi.
-Si... - No podía pensar, su aliento la embriagaba, su vista fría la enloquecía.
Con el tiempo aprendió a aceptar esa mirada fría como única en él. Como si fuera incapaz de utilizar otra. Siempre lo había creído así.
Cuando conoció a su padre - El de Draco - entendió por qué su novio era así, no le dejaban ser de otra forma. Nunca más le reprochó nada.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°° FIN DE FLAH BACK °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Pero ahora sabía que en el corazón de Draco había alguien más, que hacía que se olvide de cómo era él mismo, si por lo menos hubiese sido igual de frío como lo fue con ella misma, tal vez no se hubiera sentido así. Pero sus ojos cambiaron y ella se sintió despechada.
Le dio la carta al ave, y miró como se perdía en la distancia. Mañana Draco Malfoy estaría en problemas, pero seria suyo aunque la odiase, sería suyo de por vida.
Lucius Malfoy (Protagonista) Estaba aburrido, como de costumbre a esa hora, no había nada que hacer, ninguna misión, ni transacción económica, ni amante ni nada. Hoy era un día sin emoción. Miró a su esposa, que idiota era, que... débil. Era hermosa, cierto, pero no traía emoción a su vida, no tenía vida, fría, temerosa de él, siempre los ojos bajos, siempre aceptándolo todo, cómo se había entretenido cuando lo enfrentaba, claro que desde que Draco había crecido...
-Amo..
-Qué quieres?
-El correo.
-Dámelo.
-Tomó la primera carta, del ministerio... la segunda era de...
-Pansy Parkinson?
-Qué? - Preguntó distraídamente Narcisa.
-Que Pansy Parkinson ha mandado una carta.
-Eh?
-Si.
-Léela, por favor en voz alta, querido...
-Si.
Señor y Señora Malfoy:
Lamento comunicarles que su estimado hijo ha deshonrado el apellido Malfoy, su grandeza y su pureza ante todo. Todavía, es cierto, no es de conocimiento público, pero de aquí en breve lo será.
Ayer, cuando me dirigía a una de mis clases, escuche voces en un aula, por casualidad entré a mirar, lo que vi me dejó helada: Draco Malfoy y Hermione Granger, la sangre sucia que se unirá a los mortífagos, abrazados de manera muy... sugestiva. Estaban hablando y alcancé a escuchar que eran pareja.
Lamento ser la portadora de tan malas noticias, pero como ex novia, si ex, porque Draco me dejó por ella, me encontraba en deber de informar, me siento, ofendida, ser dejada por una de mi mismo estatus social es una cosa, pero de una sangre sucia... es otra.
Por favor hablen con el. Si alguien se entera seré el hazme reír de toda mi casa.
Pansy Parkinson.
Apenas terminé de leer la carta, me levanté decidido a ir a Hogwarts. Me puse mi capa de viaje y salí de la casa. Cómo se atrevía ese crío a humillar mi apellido de esa manera, si la familia de Pansy se enteraba, las transacciones se cortarían. No podía permitirlo, la carta le estaba diciendo que si no ponía manos en el asunto, ella no tardaría en hablar con su familia. Chico idiota, siempre lo había sido. Lo pagaría caro, muy caro. Hacer que se trasladara Hogwarts.
Se apareció en los jardines del colegio, cuando le abrieron tubo que ir a hablar con el directo. Maldito viejo. Primero tendría que dar una explicación. Ya daría una.
-Pastel de limón.- Que contraseña tan idiota.
T Tocó la puerta del despacho para entrar. Pocas veces en su vida había estado tan enojado y tan ansioso.
-Pase.
-Profesor. - Dijo al pasar.
-Lucius. - Contestó amablemente el anciano poniéndose de pié. - A qué debo tu sorpresiva visita?
-Necesito hablar con mi hijo.
-No podía ser por carta Lucius, como lo hacen la mayoría d los padres?
-Es evidente que no Sr. Director, pero el tema de la conversación me lo reservo para mí y para mi hijo. Es una cuestión... familiar.
-Debe estar el clase, si quieres, lo llamo.
-No hace falta, yo mismo lo buscaré.
-Bueno, si no puedo servirte en nada mas...
-Me retiro.
-Buenas tardes, Lucius.
-Sr. Director. - Con una breve inclinación de la cabeza se despidió y salió del cuarto en busca de su hijo.
Dumbledore se quedo parado, con un gran pesar que lo embargaba, se dirigió a la chimenea, tomó unos polvos, los echó y gritó:
-SEVERUS!
-Uno instantes después, el susodicho se encontraba ante al director.
-Me llamaba Albus?
-Si, me temo que Lucius ha descubierto la relación de se hijo con Hermione.
-Está aquí?
-Si. Tiene forma de localizar al Selor Malfoy antes que su padre?
-Aunque lo haga, no se irá hasta "hablar" con él. Es inútil.
-Lo lamento por él.
Caminaba por los pasillo, notaba la mirada temerosa de los alumnos, mi furia se transmitía en cada suspiro, en cada mirada, en cada paso. Sin podérselo creer, y para mala suerte de la pareja, vio como su hijo, tomaba a una desprevenida Granger, y la llevaba a un salón desocupado. Los siguió, sigilosamente. Esperó uno segundos y entró. Lo que vió lo dejó asqueado.
-DRACO MALFOY QUE CREÉS QUE HACES?
Ambos se separaron rápidamente, espantados. Draco parecía de piedra. Hermione nunca lo había visto así, tan... temeroso? Tampoco podía culparlo, la expresión de su padre daba terror, en ese momento uno podía reconocer al terrorífico mortífago seguidor de Voldemort.
-VETE AFUERA YA GRANGER!
No iba a irse, no iba a dejarlo solo, no así. Pero cuando estaba por protestar, sintió la mano de Draco, empujándola para que se valla. Supo que él no quería que enfrentase nada, que si se quedaba solo empeoraría todo, así que salió.
Cuando salió y cerró la puerta todavía escuchaba lo gritos que Lucius le dedicaba a su hijo, escucho y golpe seco, paró de respirar, luego silencio, supo que habían puesto un hechizo silenciador.
GRACIAS POR LEER MI FIC, PLIS COMENTEN, SE QUE ES UN POCO LARGO PERO BUENO, E MI ME RE GUSTÓESPERO QUE A USTEDES TAMBIEN.