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Secuestro Secreto. HG/DM — capítulo 5
Un Lord enojado.
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Mi lord... lo, lo siento, lo intenté todo...
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Ya lo sé Lucius... aún así pensé que tal vez pudieras hacerlo... - Su voz sonaba igual de fría que siempre, no parecía enojado ni sorprendido.
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Yo...
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Llama a tu hijo, quiero que me ayude, haber si así empieza a... ser un mortífago- comentó el señor tenebroso maliciosamente.
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Si mi Lord.
La oscuridad pasó a ser su ambiente acostumbrado. El hambre ya no la torturaba, la sed sí. Apenas si podía moverse, el encierro la estaba volviendo loca. Quería morir, gritar, matar... pero nada de eso sucedía, solo estaba ahí, ya no sabía si sus amigos la creían muerta, cuánto tiempo había pasado, no entraba nada de luz para comprobar si era de día o de noche. Sabía que Voldemort vendría por ella, tenía que resistir, no podía decir que ya sabían lo de los horocruxes, no podía decir que le estaban preparando una trampa y que además desbeberos Snape había mas mortífagos traidores. Su mente vagaba de un pensamiento a otra, pero siempre terminaba en el mismo lugar: Draco Malfoy. Por que la había abrazado, acunado, consolado, le había dado agua y comida y se había ido. Nada encajaba, se sintió segura estando a su lado.
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Draco, hiciste un muy buen trabajo trayendo a la sangre sucia aquí...
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Gra...gracias mi Lord. - Draco no lo miraba a los ojos, nunca lo hacía, le daba terror.
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No te haré daño Draco- siseo, divertido- no tengo razón para hacerlo, has hecho lo que se te ordenó y con eso me basta.
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Gracias Mi Lord.-
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Quiero que me acompañes a la mazmorra de la sangre sucia y que me ayudes a... persuadirla -Voldemort lo miraba atentamente y Draco sabía que no se podía negar por mas que no quisiese hacerlo.
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Será un honor Mi Señor.
-Muy bien Draco, bajemos.
Un ruido la sacó de sus cavilaciones, la escalera, y la puerta que se abría, se fue contra la pared como escapando de algo que no podía escapar, como en una pesadilla sin retorno. Estaba en el infierno desde hacia mucho y hoy recibía la visita del mismísimo diablo.
- Hola, creo que no nos conocemos en persona... pero si sabes quién soy no?- Voldemort disfrutaba de lo que estaba viendo, el en los ojos de la niña, el ligero temblor que recorría su cuerpo, la lágrima silenciosa que caía por sus mejillas, el fuego de sus ojos, iba a ser interesante esto, por más miedo que le tuviera ella no iba a ceder fácilmente, aunque a él la paciencia le sobraría para domar a esa leona.
Cuando lo vio sintió terror, asco y odia todo junto, nunca alguien le había inspirado tanto pánico, ni siquiera Bellatrix, si esperaba que por el miedo ella hablaría, que esperase sentado, ella no diría nada.
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No diré nada.
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Te daré la oportunidad... de hablar antes de que... empecemos, creo que sabes a que me refiero- no esperaba que hablase, aunque su valentía le llevo a darle la oportunidad.
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Pue... puede sentarse a esperar porque no diré nada. - El iba en aumento, sabía que pagaría caro por esas palabras, pero si no iba a salir más de allí, que la recordasen como la que se atrevió a despreciarlo.
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Tendrías que aprender a callar niña, en fin- parecía intrigado- ya veremos, Draco pasa ahora...
Ella apenas alcanzó a verlo pero le bastó con solo un vistazo para saber que él no quería estar allí.
- Crucio!
El dolor era insoportable, la mataría, tenía que morir, nadie podría vivir con aquel dolor, pero ella vivía.
- Y..?- decía el señor de las tinieblas ante la mirada aterrorizada de Hermione y asqueada de Draco.- que ... pena... CRUCIO!
- Crees que lo logre Lucius?
-Cissi cómo crees que no lo hará? es el Señor de la Tinieblas...
El grito de Hermione, cada vez más fuerte y desgarrador inundaba el corredor.
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Además- continuó Lucius- no creo que aguante mucho más así.
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Dímelo!- Le susurraba encolerizado Voldemort, ya no era interesante, se estaba burlando de él, ya quería acabar con el asunto, no solo había utilizado la maldición Cruciatus pero ella no hablaba y a él la paciencia se le agotaba- Aún falta mucho para que pierdas la razón y mucho más para que mueras, yo puedo prolongar esto indefinidamente, puedo hacer que lo soportes, igual me lo dirás, lo único que cambiará es el tiempo que sufras.
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No lo... lo ... diré ... nun..- no pudo terminar, el cuerpo le ardía, como si estuviera en una hoguera, pero sin humo que librara de la conciencia y sin deterioro físico que la matase, solo el dolor, no era la maldición imperdonable pero tan efectiva como ella.
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Ron! El está furioso, más que en mucho tiempo- decía Harry alarmado agarrándose la cicatriz por el dolor. De pronto vio la celda apenas iluminada por la varita de .. De DRACO MALFOY que estaba horrorizado, en el suelo Hermione gritaba retorciéndose a sus pies, cuando bajaba la varita decía.
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Dime...
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N...no.. - y caía desmallada, luego volvía a subir la varita y la escena se repetía
Harry cayó al suelo con las manos en la cara y le dijo a Ron con voz quebrada.
- Voldemort la tiene, la está torturando Ron para que hable, y ella no lo hace, Voldemort esta enojado, muy enojado.