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Historia 45062 — capítulo 1
Mi cuerpo se halla en un estado glacial, en total frigidez, mi sangre no fluye constantemente, el aire escasea en mis pulmones, mis latidos son lentos, mis manos que hace instantes temblequeaban a más no poder ahora ni eso pueden hacer, pero no es el frio de mi cuerpo lo que me sumerge en un abismo, es mi alma. El frio de mi alma es constante aunque el sol me incendie y este infierno consuma cada partícula de mi ser. La fría noche siempre llega y con ella se van mis esperanzas, con ella mis sueños se acaban y llegan mis pesadillas, que ironía, constantemente mi vida es una pesadilla y es una noche negra,un eclipse total, el amanecer nunca llega y realmente no lo merezco, no merezco que el sol brille para mí.
Ellos vienen y arrancan los vestigios de mis buenos recuerdos de lo que significa éste día, ojalá se llevaran mi alma, ojalá se llevaran todo lo que aún queda de mí, ojala me permitieran partir de una vez para acabar ésta tortura que carcome mi cuerpo y mutila mi alma a cada segundo.
Hasta lo más bello me tortura, eso que en un pasado se me hacía perfecto, eso con lo cual disfrutaba. Llega la nieve y algo que creía imposible sucede, aumenta mi frío y mis bellos recuerdos de ella se van mientras ellos se alimentan, llévense lo que queda les pido con la mirada y ellos no se compadecen de mi tortura.
Ya no puedo ni hablar, no sé como hacerlo, ni mis lamentos se oyen en ésta noche de tormento ¿Quién escucha mi clamor?¿Quién se conduele de mis tormentos? No hallo el consuelo, no encuentro la paz y se supone que esta es una noche de paz, ya no recuerdo lo que alguna vez significó para mí, ya no siento el calor de ésta fecha, ya ni quiero estar aquí, no me aferro, pero aquí sigo, el sueño me vence, quiero descansar, pero ellos vuelven de nuevo y me obligan a permanecer en esta constante tortura, mi alma se sigue desvaneciendo en ésta angustia silenciosa, tan silenciosa como silencioso y oculto fue mi amor por ella, y ni aun así mi tortura de vencido puede alcanzar a conmover su corazón, para que pienso en ella, si ya sé que se van a llevar lo poquito que me queda de su sonrisa, si me hacen recordar que fue ella que me encerró aquí, ella me buscó, me encontró y testificó en mi contra, ella, ella es mi único amor y también la persona que más me ha odiado.
Aun recuerdo sus bellos ojos mirarme, tener toda su atención sobre mí, yo la quiero y me muero por lograr su bien, ella es mi ilusión dorada, mi vida, pero una vida amada, no éstaque aborrezco, solo con ella puedo hallar el consuelo, me fascinan sus ojos, para mí no hay otro cielo. Sus ojos que me hundieron en éste abismo y son mi perdición, por ella lo daría todo ¿Pero que puedo dar? Si he perdido todo lo que tenía. Puedo darle la paz de ya no existir.
Es Nochebuena y solo quiero un regalo, solo ruego un beso, un ósculo milagroso, ese que me sacaría de ésta prisión que es mi cuerpo, ese que me haría alejarme de éstos ojos que ella siempre ha aborrecido, de éstas manos que solo actuaron en contra de los que son como ella, torturando y matando sin piedad, de ésta voz que solo la ofendía, de todo lo que ella ha odiado.
Vienen de nuevo y arrancan otro pedazo de mi, llévenme completo les ruego, no me hacen caso, cada uno toma una parte de mi, ya no me queda nada, solo tres palabras que necesitan salir para tener paz, solo eso me queda, solo esas palabras que le pertenecen solo a ella, la única que puede concederme el beso que tanto quiero.
Ya casi es navidad y la hora en que vendrá para darme la paz u obligarme a seguir en este infierno, solo con verla llegaría al cielo.
Ahí está, se acerca a mí y me ve con esos ojos de odio, de asco, de completa repulsión, tal como yo la miraba, les da la orden y él viene a mí, ella se acerca a observar y me da la paz que tanto necesitaba, mi voz vuelve a salir y le digo:
-Te amo Hermione
Siento el beso, ella sonríe, esa sonrisa que tanto anhelaba me dice:
-Feliz Navidad Draco.
Pero ya no estoy…