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Historia 45284 — capítulo 1
Martes 18 de agosto de 2009
-Sencillamente no se que hacer…-dije irritada, contestando un reclamo de una compañera.
-pues algo tienes que hacer, no te puedes quedar todo el día ahí, vamos a salir anda.
No pude evitar curvar mis labios de una forma que se diera a entender que el comentario me dio fastidio.
Empecé a doblar el cable del teléfono, y dejé mi mente volar.
-Vicky! Vicky!!!!, ¿me estás escuchando?
-si Vero, ya te escuché. De acuerdo salgamos al centro comercial.
-ok, paso a las 5. chao!
Apenas escuché que trancó el teléfono, solté el mío, había aceptado la invitación a regañadientes, pero no podía negar que lo que Verónica me decía era cierto, en esas vacaciones, después de mis clases de música no hallaba que hacer.
Me sentaba en la computadora, o iba a la televisión, normalmente, aunque también tenía que cumplir las cosas que mi mamá me ordenaba o salir por ahí.
Me sentía bastante sola la verdad, y por eso me aburría constantemente, las charlas por Messenger, las pijamazas, o las charlas por teléfono se convertían en mi salvación.
Aunque las salidas se volvían mas frecuentes dado el hecho de que me había cambiado de instituto y las amigas con las que había vivido tantas cosas se encontraban tristes y querían hacerme salir a cada rato.
Vi el reloj y me di cuenta de que apenas eran las 12, de las 12 a las 5 eran muchas horas sin nada que hacer.
Fruncí el ceño y me senté en la computadora y me metí en mi Web favorita donde hablaba de crepúsculo, faltaban ya pocos meses para el estreno.
Las fechas del estreno en mi país no se habían aclarado aún, así que yo figuraba que si se estrenaba sería el 20.
Cuando se cargó la página me di cuenta de la primer noticia, un calendario de luna nueva, que lo más probable sería que jamás saliera de estados unidos.
Como no había más novedad cerré la Web y apagué la computadora, no estaba de humor.
Caminé hacia mi cuarto y me di cuenta de que había unas hojas blancas afuera, pensaba en dibujar, pero la inspiración faltante nunca llegó, y me dispuse a guardar las hojas hasta que se me ocurrió una idea.
Estábamos en agosto, y si me ponía a sacar cuentas faltaba poco para noviembre. Mis ojos relampaguearon en señal de felicidad, ya sabía que hacer.
Agarré mi cartuchera llena de colores y un lápiz.
-Voy a hacer una cuenta regresiva de aquí al estreno de Luna Nueva.
Y así empecé a trabajar, después de un rato de hacer el encabezado busqué cinta adhesiva y pegué la hoja a la pared de la puerta.
Busqué mi almanaque y me puse a contar en voz alta.
Y después de contar lo mismo tres veces para asegurarme de que no me había equivocado, calculé que faltaban 95 días para el estreno.
Busqué mi lapicero y anoté:
martes= 18/08/09 à 95 días.
Después de eso me empecé a cambiar para poder hacer el almuerzo más cómoda, y así esperar hasta las 5 para salir con Vero al centro comercial.