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Historia 45696 — capítulo 9
-Nunca pensé que harías algo así -dijo Remus serio
-Ni siquiera sabes qué pasó -le respondió Emily
-¡Claro que lo sé! Todo el castillo lo sabe, saben cómo traicionaste a Gryffindor. No te mereces estar aquí
-¡No hables sin saber lo que dices! ¡No sabes nada! ¡No comprendes! -exclamó la castaña y en ese momento gruesas lágrimas cayeron por su rostro
-Así que te atreves a presentarte en persona -dijo James que acaba de llegar junto a Sirius y Lily
-¿Qué ocurre? -preguntó Lily desconcertada y luego mirando a su amiga agregó acercándose: -¿Emily?
-¡No te acerques a ella! -gritó James cogiendo a Lily del brazo y jalándola a su costado
-¡¿James qué diablos sucede?! -exigió la pelirroja
-Emily, levanta la manga de tu brazo izquierdo -ordenó Sirius y al ver que ella no le hacía caso el mismo lo hizo dejando a la vista la marca tenebrosa
-No... No puede ser -susurró Lily con los ojos vidriosos y una mano sobre su boca
-Vete de aquí, nadie te quiere ver -le dijo James y jaló a Lily del brazo para salir de la sala común
-James, ¿Me puedes explicar lo que acaba de suceder? -le pidió la pelirroja cuando ambos estuvieron solos vagando por los pasillos
James tomó aire antes de empezar a hablar.
-Nos llegamos a enterar ayer que Emily era mortífaga. Ella estaba junto a unos Slytherins en un pasillo desolado. Cuando llegamos, había una chica tirada en el suelo, llena de heridas, obviamente producidas por un sectusempra. Y por casualidad, ella era la que tenía la varita en alto -le explico el pelinegro
-¿Y dónde se supone que dormiré esta noche? -dijo ella intentado aparentar calma
-En la sala de los menesteres, mañana hablaremos con Dumbledore -respondió James
Pronto llegaron a la sala de los menesteres y Lily se quedó sola dentro de la habitación. Sus paredes eran de un color blanco perlado. Tenía una cama grande y una ventana al lado de esta. Aparte, había un sillón marrón, frente al cual, había un pequeño pero abrigador fuego.
La pelirroja se sentó al borde de la cama, apoyando su rostro contra el frío vidrio de la ventana. Sin poder contenerlas, las lágrimas cayeron silenciosas. De repente, una fina lluvia comenzó a caer, dejando hilos plateados por la ventana.
Pero pronto, el silencio se transformó en bullicio. Lily empezó a respirar entrecortadamente y con dificultad. Las lágrimas se hicieron más pronunciadas. Fue entonces que ella empezó a gemir de dolor, acurrucándose sobre ella misma, abrazando sus piernas y ocultando su rostro entre ellas.
Bueno chicos, se me ocurrió esta idea, y aquí tienen un nuevo capítulo adelantado. No olviden que al publicarlo oficialmente agregaré, quitaré o cambiaré si ustedes me piden. Es lo poco que logré escribir, espero les guste. Gracias por su apoyo
Cuidense, besos
Bye