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Historia 45753 — capítulo 2
Durante toda la película Jake estuvo muy incómodo. Como cada vez que iban al cine, Nessie fue quien eligió y aquella vez se había decantado por una estúpida película de amor ¿una indirecta? Jacob comenzaba a pensar que sí, porque a Nessie no le gustaban nada ese tipo de películas.
Tras el cine lo normal hubiera sido ir cenar, pero ellos dos no eran como el resto de la gente, o al menos ella no lo era, aunque pudiera comer, siempre había preferido la sangre. Se montaron en el coche de la chica, regalo de tío Emmet, pero que Jake conducía porque técnicamente Renesmee aún no tenía carnet.
-Has estado muy callado, Jake ¿algo va mal?- preguntó Nessie, preocupada.
-¿Qué? No, no, claro que no. Todo está genial- pobre Jakie, que no sabe mentir o, más bien, que no sabe mentirle a ella.- Te llevaré a casa.
-¿Qué?¿A casa? Pero si sólo son las nueve, no seas aburrido... quiero ir a la colina.
-¿Para qué?- La colina del amor... El lugar a donde iban las parejas a darse el lote media hora antes del toque de queda, muy común, muy deseable... pero algo que Jake tenía que evitar, se lo había prometido a Bella.- No te voy a llevar a la colina, Nessie, es una idiotez.
-No, no lo es- se quejó la niña, posando su mano sobre la pierna de Jacob, poniéndolo todavía más nervioso.- Venga, quiero estar un ratito más contigo ¿no me vas a conceder el capricho?
-Quizás otro día- musitó, con los ojos fijos en la carretera, procurando no mirarla para no ver en sus ojos nada a lo que no se pudiera resistir.
-Vale, ya está bien- bufó Nessie enfadada.- Aparca.
-¿Cómo?
-¡Qué aparques el maldito coche!
Sin sabe qué podía salir de ahí, Jacob buscó un lugar para aparcar. Metió el coche en un callejón y apagó el motor si saber qué decir, sin tener ni idea de lo que iba a hacer ella. Renesmee simplemente se quedó sentada, mirando al frente y muy pensativa. No sabía que decir, trataba de averiguar por qué de repente Jake se mostraba tan frío con ella, era su labor ser protector y quererla, eso requería la imprimación, eso requería el amor que se supone le procesaba.
-Podía haber ido sola al cine... o haber ido con tía Alice y tía Rosalie.
-Quería ir contigo.- Contestó él enseguida, mirando por la ventanilla. Vigilaba que nadie se acercara pero también trataba de disimular y no mirarla a ella a la cara.
-Pues no lo parece.- Hacía un par de días estaban perfectamente y, de repente, eso...- ¿Te dijo algo Bella?
-¿Qué?
-Es lo único que se me ocurre... Siempre se está metiendo en mis asuntos, en nuestros asuntos. Ha sido ella ¿verdad?- Maldita entrometida, era la peor madre del mundo. Y atenía a Edward ¿por qué le quería quitar a Jacob?
-Nessie, ella sólo está preocupada por ti, es comprensible, es tu madre.
-Así que es cierto, ella te ha dicho que te comportes así.
-¡NO!-exclamó Jake, se comportaba así porque era un idiota que no sabía lo que debía hacer.- Sólo... sólo quiere que vayamos despacio.
-Claro... lo sabía- exclamó furiosa.- Bella dice salta y tú preguntas cuánto ¿verdad? Ni te has molestado en rebatirle ¿a que no? Todavía la quieres más a ella que a mi.
-¿Qué? No, claro que no, menuda idiotez.
-¡Y ahora yo soy la idiota! Vaya, gracias.
-Dios...- bufó Jake, negando con la cabeza y sonriendo por no ponerse a gritar.- Al final Bella va a tener razón, no eres tan madura como te piensas.- ¿Cómo? ¿Eso le había dicho? Era madura, era racional, inteligente y... ¡MADURA por Dios santo! Se lo repetía una y otra vez, lo era, lo era y lo que dijera Bella no importaba.
-Sé lo que quiero, por qué lo quiero y lo más importante- musitó, con tono insinuante, mirando a Jake a los ojos y acercándose para hablarle al oído,- sé cómo conseguirlo.
-Nessie, no...- pidió él, notando la mano de la chica de nuevo en su pierna, su aliento en el cuello y sus cabellos rozando su bronceada piel de licántropo.
-¿Por qué no?
-Porque se lo he prometido.
-A la mierda tu promesa, no le debes nada. Ella no te eligió.
-Hizo lo correcto, de no haberlo hecho tú no estarías aquí- contestó muy serio, enfrentando a Nessie. Si decía que no, era que no y punto. Ella entendió enseguida y se separó de él, volviendo a sentarse y a mirar al frente.
-A veces pienso que hubiera sido mejor así.- Se entristeció y Jake no pudo soportar verla así.
No era sólo la culpa que le producía, era dolor. Si ella sufría el también sufría, aunque no hubiera un motivo, aunque aquello sólo fuera una rabieta estúpida y sin sentido, sería como si se le rompiera el corazón.
Nessie sollozó y enseguida Jake le acarició la mejilla y borró una lágrima escapista de su rostro, como si nunca hubiera estado allí. Enseguida ella movió el rostro, cerrando los ojos, para sentir el intenso calor de la piel de Jacob y sonrió, aliviada.
-¿Me quieres?- preguntó, abriendo los ojos y acercando su mano al rostro de Jake sin llegar a tocarlo, necesitaba una respuesta sincera antes de hacer lo que tenía planeado.
-Claro que sí, no tendrías ni que preguntarlo.
-Tía Rosalie dice que lo que sientes por mi no es más que un impulso animal...
-Tu tía Rosalie es una estúpida, ya deberías saberlo- bufó él, molesto con la barbie rubia pero anonadado con los ojos de Nessie. Ella apartó un instante la mano y comenzó a pensar en las palabras de su tía.
-La verdad es que... me gusta la idea.
-No entiendo.
-Deberías dejarte llevar por tus impulsos, Jake.
En ese momento le acarició la cara, no sólo por tocarle, si no con la intención de que viera lo que ella pensaba en aquel momento, lo que ella deseaba que pasara entre ellos dos en aquel preciso instante.
Nessie se colocó ágilmente sobre él, sin que pudiera hacer nada por detenerla, y le agarró la cara con ambas manos, mirándole fijamente a los ojos. Las manos de Jake rodearon su cintura, acercándola todavía más hacia su cuerpo. Su mano izquierda subió la espalda perfecta de ella y se perdió en su pelo, sin dejar de admirarla ni un sólo instante. Sus ojos sólo se cerraron cuando ella le besó, cuando al fin se fundieron.
Jake apartó la cara, era injusto que le hiciera eso, que lo provocara de aquel modo, haciéndole ver lo que deseaba que pasara. Él también lo deseaba, deseaba con todas sus fuerzas besarla pro primera vez, dejar de ser el hermano protector, el amigo fiel y pasar a ser novio, el amante.
-No me hagas esto...- pidió, con sus ojillos de perrito mojado que poco podían hacer contras los de ella.
-¿Por qué no?
-Espera.
-¿Por cuanto tiempo, Jake? Yo no soy Bella, yo no esperaré siempre.