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Luz De Luna — capítulo 4

Disclaimer: El mundo de Twilight [incluyendo personajes] le pertenecen a Stephenie Meyer. Solo la trama & unos cuantos personjes nuevos son míos.

Luz De Luna Twilight [2010] FanFiction

Luz De Luna © GirlGryffindor Twilight © Stephenie Meyer

Dudas, interrogatorios & Alexander Corvinus

El viento soplaba con fuerza, produciendo el sonido de los árboles; las hojas chocando unas con otras, las ramas frotándose*&el aire pulsando entre ellas, murmurando, silbando, vibrando, como cuerdas de un instrumento gigante. En la inmensidad de la noche las estrellas brillaban en lo alto del cielo&*los rayos plateados de la luna penetraban en una gran ventana.

El ambiente era tenso, la temperatura había bajado sensiblemente, un olor a oxidó pasó por su nariz.Unfuerte olor, un olor que se me hacia muy familiar; sangre.

Entre las sombras de una esquina, unos ojos rojos, fríos*&oscuros me miraban fijamente**.*Un horrible escalofrió paso por mí columna.

— ¿Quién…eres tú?-. Pregunte con un hilo de voz. Pero no respondió.

El misterioso ser permanecía en silencio entre la sombras, mirándome fijamente como yo a él. El temor aprensó mi corazón. Estaba apunto de de preguntarle nuevamente pero ningún sonido salió de mi boca. Me había quedado sin habla; mis piernas empezaron a fallar, como si ya no soportaran más mi cuerpo.

Lance una mirada aterrada hacia aquel extraño ser de ojos rojos*&*en ese momento me percaté de que también ese ser me miraba con las misma alarma ¿Por que lo hacia?

Los plateados rayos de la luna empezaron a penetrar más en el lugar. Iluminando todo rastro de oscuridad, hasta acercase a la esquina en donde se encontraba. Dándome claridad para ver a la persona de ojos rojos*&*fue ahí donde comprendí. Ese ser que me miraba fijamente…era yo.

Mí imagen estaba reflejada en un espejo. Yo era la persona de ojos rojos*&*fríos ¿En que me había convertido?

— ¡No!

Abrí los ojos de golpe. Me levanté sobresaltada; jadeante, con mí respiración acelerada al igual que los latidos de mí corazón, parecía que saldría de mí pecho. Me lleve una mano a mí frente; tenía unas pequeñas gotas de sudor.

— "Dios, que horrible pesadilla"-. Pensé. —"No puede ser"-. Era increíble que por las locuras*&*amenazas de Camila ahora soñara con vampiros ¡Que yo era un vampiro! Eso era el colmo.

Deje caer pesadamente mi cuerpo a la cama. La conversación que mantuve con Camila en la madrugada bombardeaba mi mente & no solo eso ¿Cuál era la motivación de Camila por seguir sus ideales absurdos? ¿Cuál era el motivo de su desenfrenada obsesión con los vampiros? ¿Cómo podía estar tan segura de sus fantasías? Pero sobretodo ¿Quién era ese Alexander Corvinus? ¿Qué tengo que ver con ese sujeto?

Me obligue a concentrarme en mis primeras preguntas vitales que debía contestar. Pero ahora que lo pensaba mejor era una locura. Primero tenía que decidir…no mejor dicho tenía que admitir que lo que decía Camila era cierto. Solté un bufido. Mi mente respondió de inmediato con una rotunda negativa. Aceptar algo que siempre había negado en mi vida resultaba estúpido & absurdo con esa ideas tan ridículas. Pero, en ese caso ¿Por que no me quedaba tranquila?

Tantas preguntas & ni una sola respuesta concreta. Eso me inquietaba mucho, no saber nada. No tener una explicación racional a lo que pasaba, al menos de que Camila fuera tan sínica, hipócrita & una excelente actriz. Eso lo explicaría todo. Pero no, aún había muchos cabos sueltos, además de ese tal Alexander ¿Por que me incluía a mí en sus locuras? ¿Para dejarme en evidencia? Era ilógico, si no ya lo hubiera hecho desde hace tiempo. Entonces ¿Por que a mí?

— "Demonios"-. Pensé a regañadientes. Odiaba tener dudas, pero más odiaba lo que iba hacer.

La única manera de quitarme estas dudas era investigar & era como darle la razón a Camila. Ni modo, dejaría mi lógica & mí orgullo aún lado. Era eso o dejar que la intriga me carcomiera. Pero por otra parte si lo hago & encontró las pruebas necesarias me quitaría las dudas rondando en mi cabeza, pero lo mejor de todo era que la demostraría que ella estaba equivocada. Si, lo tenía que hacer.

Una mortecina luz gris, la luz propia de una mañana nublada, sustituyó mis profundos pensamientos. La mañana, una mañana nublada ¡La mañana!

Salté de la cama cuando esa insignificante palabra pasó por mi mente, dejando atrás toda mi inquietud. Gire bruscamente mi rostro en dirección de mi mesita de noche en donde mi despertador marcaba la hora. Mis ojos se abrieron de golpe, apunto de salirse de sus orbitas. Eran las ocho de la mañana; me había quedado dormida & los peor. Había perdido una clase.

Este día iba ser demasiado largo.

Seguí corriendo con todo lo que mis piernas me permitían, no podía llegar tarde a otra clase. Nunca en mi vida de estudiante había llegado tarde a una clase, nunca & ahora que estaba apunto de terminar la secundaria me pasaba esto.

El aire frío de la mañana pegaba en mi cara. Era lo único bueno, del día; que hacía frio. Amaba los días completamente nublados. Pero bueno, ahora eso era lo de menos, lo primero era llegar a tiempo a mi segunda clase…que por cierto no sabía cual era.Grandioso.

A regañadientes trate de tomar mi horario sin parar de correr, con un poco de dificultad pude sacarlo de mi mochila; Biología, era mi siguiente clase al ver mi horario.

Con mi horario en un puño & mi mochila en mi otro brazo me dispuse a embarcarme al a ir al salón de Biología & sin olvidar que era el aula más apartada. Acelere más el paso, abrí lo mas posible mis piernas para abarca una gran distancia & así llegar más rápido. Pareciera que estuviera corriendo un maratón.

Entre estrepitosamente al Hall del instituto de la zona B sin pararme. Los pasillos estaban completamente aislados, todo mundo estaba en clase, menos yo, pero con gran alivio eso terminaría puesto que la puerta de mi aula correspondiente estaba enfrente de mí. Pare en seco al llegar ahí.

Tomaba grandes bocados de aire, estaba agitada, cansada & trate de relajarme lo mejor posible, pero no podía perder más tiempo. Di unos ligeros golpes a la puerta & escuche un — Pase — por parte del profesor que impartía la materia.

Asome tímidamente la cabeza al abrir la puerta.

— ¿M-Me…permite p-pasar?-. Pregunte con vergüenza. Las miradas de todos los alumnos se posaron en mí al igual que el profesor al momento en que abrí la puerta.

— Señorita Montenegro ¿Sabe la hora que es?-. Apunto el profesor señalándome su reloj. — Veinte minutos de retraso.

— Lo se, señor-.

— & me imagino que también debe saber el reglamentó del Colegio, la tolerancia de retraso son de cinco minutos & su tiempo limite ya paso-.

— Lo se señor…pero yo tengo una buena explicación por mi retardo, yo…-.

— No es necesario que me explique nada Señorita Montenegro, la señorita Villareal ya me explico el por que de su retraso & solo…por estaba vez dejare pasar esta falta, por que se que clase de alumna es…pase-. Ordenó anotando algo en su lista.

Con todo la vergüenza del mundo, obedecí & entre en silencio. Quería que la tierra me tragara ahí mismo, las miradas curiosas de mis compañeros era de lo peor & no solo eso, mi imagen era otro problema. Debido a mi retraso no pude arreglarme como debía. Estaba echa un desastre. La vergüenza que sentía en esos momentos era…una pesadilla, pero eso no duro mucho.

Todas las mesas con dos sillas del aula estaban ocupadas, salvo una. La única mesa que tenia una silla disponible para mí & estaba ella. Mi vergüenza se paso de enojo & indignación al solo verla. Ese rostro tan conocido a la perfección por mí. El rostro de Elena.

La muy…sínica se aguantaba la risa, eso hizo que me hirviera la sangre. La mire de manera furtiva mientras pasaba por el pasillo & en contra mi voluntad, no quedaba otro remedio que sentarme junto a ella. Deposité mi mochila sobre la mesa al llegar & sin mirarla, aparte la silla a una distancia considerable lejos de ella. Quería que fuese consiente de que estaba enojada con ella, por su culpa estaba teniendo un día…horrible.

Elena capto rápido mi mensaje al verla cambiar de postura risueña a seria. Ignorando completamente mi directa, se inclinó en dirección a mí. Dejé caer mi pelo que se encontraba un poco enmarañado sobre el hombro derecho para crear una pantalla oscura entre nosotras, no quería hablar con ella, eso era obvio e intenté prestar atención al profesor.

Por desgracia eso no sería posible, al sentir pequeños jaloncitos de mi cabello. Cerró los ojos e intente contar hasta diez, pero sabía que sería inútil, este tipo de situaciones no afectaban a Elena, pues ella siempre llegaba a un punto en donde yo me doblegaba & terminaba hablando nuevamente con ella, & lo sabíamos ambas.

— Deja mi cabello en paz…-. Espete entre dientes.

— Hui si que te levantaste con el pie izquierdo-. Contestó dejando de jalarme el pelo.

— ¿Eso crees? Pues fue gracias a ti-. Tratando de no perder la cordura.

— Lo dices por haberte dejado dormí-.

No conteste.

— No se por que reaccionas de esa manera, si yo lo único que quería era que descansaras, se que te quedaste trabajando ese dichoso ensayo hasta la madrugada, sabía que ibas estar realmente cansada para entonces-. Me reclamó.

Gire ligeramente mi cabeza en dirección a ella & el enojo que sentía mi corazón paso a…culpa. Al escuchar así a Elena me hizo sentir…malagradecida & una…mala amiga. Elena había hecho tal cosa por que se preocupo por mí & yoa mí lo único que me importo fue el retraso que tendría. Era una tonta sin remedio.

Me gire completamente hasta mirarla a los ojos. — Yo…-. Suspiré-. — Perdón…pero es que….al parecer este no es mí día &….-.

— Te entiendo…amiga-. Me cortó. — No te preocupes, pero te lo advertí, ese trabajo terminaría matando las ultimas neuronas que te quedaban.- Bromeo.

Sonríe ligeramente, dando por terminado el "malentendido" & el perdón entre las dos. En tan solo una horas ya había tenido un día pésimo & lo que faltaba, aun no olvidaba el tema que tenía pendiente ¿Quién era ese Alexander Corvinus? ¿Qué tengo que ver con ese sujeto?

Al pensar en aquellas preguntas sin respuesta noté un intenso dolor en la sien. Me lleve automáticamente una mano en mi frente & cerró los ojos ante el dolor.

— ¿Pero por lo menos terminaste el trabajo?-. Preguntó de repente Elena.

Vacilé un poco antes de contestar por el dolor— No…me faltó muy poco para terminarlo, pero ya no pude seguir-.

— Claro que no podías seguir, al menos que seas un fenómeno como Dávalos tal vez lo hubieras terminado-.

Hice una mueca de desagrado. No por el dolor, si no por el nombre — No me la menciones por favor-. Ajuntándome el dolor. Las punzadas se hacían cada vez más fuertes.

— ¿& Se podría saber por que?-. Preguntó Elena desconcertada.

— Ayer, después de que tú te fuiste…me encontré con Camila-.

— ¡Te hizo algo esa loca…!

— No, no me hizo nada, pero…tuve una conversación bastante desagradable con ella & sabes…nunca pensé decir esto pero…tienes razón Elena, Camila esta loca-.

— ¡¿Qué?!-. Gritó sorprendida. — No lo puedo creer, tú Selene Montenegro aceptando algo así de una persona, debo estar soñando-.

— Pues no, no estas soñando, lo que digo es verdad, ayer lo pude comprobar yo misma-. Tratando de ignorar el dolor.

— Vez, te lo dije ¿Pero que te hizo cambiar de idea? Antes la defendías & ahora la catalogas de loca ¿Por que tu rápido cambio de actitud hacia ella?

— Pues…tú ya sabes, lo mismo de siempre…su tema de vampiros & ese tipo de cosas, ya….me hartó-. Haciendo una mueca de sufrimiento.

— Oye ¿Te sientes bien? Parece que algo te duele-.

— Si…es, es la cabeza-. Masajeando mi sien.

— Debe ser por que te quedaste trabajando hasta tarde, cuando termine la clase puedo acompañarte a ir por una aspirina-.

— Si, debe ser por eso…pero…creo que no será necesario, se me pasara pronto, ya veras-. Dije dejando de masajear mi sien para dedicarme a tomar apuntes sobre la clase.

— Como quieras.-

[…..]

La clase resultó ser larga, aburrida & repetitiva, al igual que el dolor de mi cabeza pero a lo largo que pasó el tiempo el dolor fue disminuyendo pero no del todo. Gracias a ello & las miles de dudas rondando en mi subconsciente no me pude concentrar bien en clase.

Fue realmente incomodo pero finalmente, la campana sonó, & yo me levanté con la seria disposición de salir de ahí cuanto antes como lo hacia Elena en cada hora de salida.

— No miraba la hora de salir de ahí. — Comentó Elena al salir del aula. — Por cierto… ¿Cómo sigues, aun te duele la cabeza?

— No…ya no me duele. — Mentí.

Elena me miró fijamente. Sabía que algo andaba mal conmigo. — ¿Te sucede algo?

— ¿A que te refieres?-. Ignorando su tono de voz.

— Pues…esta un poco rara ¿Qué pasa?

Detuve mi pasó por los pasillos transitado de estudiantes.

— Elena… — Pronuncie su nombre en susurro pero me detuve ¿Era necesario contarle mi verdadero problema? Medite un momento, tal vez era mejor no ampliar mi inquietudes a otros ¿Además como podría ayudarme Elena? Una chica totalmente desconectada de lo coherente, o alguien más, si ni yo misma lo entendía — Iré a la biblioteca ¿Me acompañas? — Si, lo mejor no era involucrarla.

Elena me miró con los ojos entrecerrados. Estaba segura que le diría acerca de mi comportamiento raro pero le salí con otra cosa.

— No…no tengo la suficiente valentía para ir de nuevo a ese terrible sitio — Dijo sin más. Al parecer ya no iba a insistir de nuevo.

— Como quieras….nos veremos en el dormitorio — Mostrando una señal de adiós con mi mano.

Me aleje de Elena para dirigirme a la Biblioteca. Podía sentir la mirada penetrante de mi amiga en mí nunca. Sabía que no me encontraba bien, pero también sabía que no tenía caso hacerme un interrogatorio hasta que nos diera de noche, era persistente & no tenía caso que perdiera el tiempo. Si no tenía la suficiente certeza de algo o no tenía ganas de decirlo, nunca se lo diría.

Arrastre la silla hacia atrás para poder sentarme sin problemas. Coloque mi mochila aun lado mío & me acerque un poco a la pantalla de la computadora. Dadas las circunstancias en que me encontraba haciendo esto, tenía muy poco tiempo para hacerlo. Me encontraba en horas de clase así que tenía un lapso de tiempo limitado por la encargada de la Biblioteca. Si bien podría hacerlo más tarde, en mi dormitorio, con mi propia laptop, sin prisas pero, si no lo hacía ahora mi conciencia no me dejaría tranquila.

Me fui al buscador más utilizado por todos; Google & tecleé una única palabra que invadía mi mente; Alexander Corvinus.

Saque un suspiro. Había mucho que discriminar cuando aparecieron los resultados, demasiados resultados para mí gusto pero no podía quejarme, era mejor eso que no tener nada. Empecé a leer cuidadosamente la introducción de cada página que tuviera una relación con aquel nombre & para mi sorpresa la única relación que había era solo del Feudalismo.

Fruncí el ceño. Por lo que la información que acaba de leer, solo me daba entender una cosa. En pocas palabras, ese tal Corvinus era un hombre de la época Feudal, uno muy importante en el siglo V &…nomas. No lo entendía ¿Por que Camila le interesaría un simple hombre que vivió en la etapa de la monarquía? Tenía la seguridad que sería algo relacionado con los vampiros & esa cosas pero…al parecer no era así.Entonces… ¡¿Me tomo el pelo?!

— Selene…eres una tonta — Me dije a mi misma.

No podía digerirlo. Como pude dejar que las palabras de Camila me afectaran hasta este punto de…llegar a esto. Definitivamente soy una ingenua.

Con total indignación estaba dispuesta a dirigir el puntero en el icono de cerrar pero por error di atrás para regresar a la antigua página & un titulo en especial llamo mi atención; La otra vida de Alexander Corvinus.

Entre cerré los ojos. El titulo sonaba tentador. Di clic & esperé con impaciencia a que el navegador cargara la pagina, haciendo clic una & otra vez. Finalmente, la pantalla estuvo completa; era un pagina simple con fondo de amarillo pálido & texto negro, de aspecto medieval.

La otra vida de Alexander Corvinus

La verdad detrás de la leyenda

Era un señor de la guerra de Hungría que ascendió al poder en el siglo V, justo a tiempo para ver a su pueblo devastado por un desconocido plaga. Alexander fue el único superviviente de la peste.  Su cuerpo se había adaptado al virus, y a través de algún medio desconocido, por consiguiente, le hizo inmortal…por el gen inmortal.

Años más tarde, con su esposa Helena, fue padre de tres hijos, dos de los cuales heredó la cepa inmortal en su forma activa: hermanos gemelos Marcus y William. Según una leyenda, Marcus fue mordido por un murciélago y se convirtió en el primer vampiro, mientras que William, mordido por un lobo, se convirtió en el primer hombre lobo...

Inmortal, vampiro, hombres lobos repetí leyendo nuevamente esa palabras. Conque esto era a lo que Camila se refería. No pude evitar poner los ojos en blanco ¿Cómo podía ser cierto esto? Un hombre que adquiere un gen mutante que lo hace inmortal & tienes hijos que… ¡ah! Que tontería. Volví a fijar nuevamente mi atención a la pagina, aun quedaba algo que descubrir ¿Qué tenía que ver ese tipo con mi apellido?

William se convirtió en un lobo salvaje…realizó un alboroto infectando a quien mordía…la cepa resultó lo suficientemente potente como para reanimar a los muertos, convirtiéndolos en la primera generación de hombres lobo causando incontrolables monstros a través de Hungría & Marcus, para traer a su hermano bajo control, creo un ejército…después de muchas batallas en contra de William fue capturado finalmente…

Recline mi peso contra la silla. Seguía leyendo cosas absurdas & nada con lo que yo quería saber. Me quede inmóvil un rato, tenía que poner en orden la información que acababa de procesar & en pocas palabras solo relataba el origen de los vampiros & hombres lobos. Suspire con frustración, aparte de no encontrar lo que yo quería saber no entendía sobre lo que describía la narración ¿Qué era la cepa inmortal?

Desplace la pagina hacia abajo en busca de más & efectivamente había una entrada; El tercer inmortal

Nota

Según la leyenda, la Cepa Corvinus o Cepa inmortal era una anomalía genética recesiva que únicamente tiene la capacidad de mantener ambos virus transportados por los vampiros y hombres lobo. 

 Esta anomalía es el único gen conocido que es capaz de combinar las propiedades tanto del vampiro y hombres lobo que, de lo contrario, se destruyen al contacto, debido a los componentes incompatibles contenida en su nivel celular. Esta cepa recesiva se activa una vez que muta con los genes de una o más especies distintas. Los únicos ejemplos conocidos después de la mutación de la cepa Corvinus son los vampiros y hombres lobos.

Cuando se hereda en su forma activa, la cepa Corvinus da su inmortalidad de acogida y una fuerza sobrehumana, mientras que, además, dispongan de las posibilidades de una nueva etapa de mutación cuando se sometan a los genes de fusión.

Sin embargo, cuando se hereda en su forma latente, no da ninguna interacción con el huésped alguno, por lo que no daba ningún indicio de su presencia desde la perspectiva de terceros.  Aún así, queda la capacidad de la cepa inactiva a someterse a otra etapa de mutación, pero esto sólo podría lograrse si la cepa se señala a su forma activa por una fuente independiente.  Una de esas fuentes es la cepa Corvinus en forma posterior a la mutación, es decir, tanto el Vampiro o hombre lobo tensión a causa de su posición dominante.

Una fusión con cualquiera de las cepas después de la mutación podría producir resultados muy potentes, como la Cepa latente Corvinus sería en su forma consanguíneo. Por otra parte, una fusión con las dos cepas mutación post produciría resultados aún mayor, que sería considerada como un híbrido.

La primera persona que haya heredado la tensión Corvinus en forma latente fue el tercer hijo de Alexander, que fue mujer. A través de ella, la cepa Corvinus se conservó en su forma pura.

Se dice que debido a la simple capacidad la cepa Corvinus de multiplicar de padres a hijos, cualquiera que esté relacionado biológicamente con la tercera hija de Corvinus es un posible cargador de la cepa.

Y así nace el tercer inmortal

ARBOL GENEALOGICO DE LA TERCERA HIJA

Leí claramente ese párrafo al final del texto. Dibuje una mueca. Como era posible que inventaran tantas cosas & hasta poner la descendencia, pero fuera de eso por lo menos ya tenía claro acerca de la mutación pero no lo esencial de mi investigación & solo me queda ver esa entrada así que solo di clic.

Vi como una nueva pagina se abría con un fondo blanco & texto negro. Con solo verlo me lleve una mano a la boca. No podía ser cierto, mis ojos no daban crédito a lo que veían. Fruncí el ceño & volteé los ojos, ahora lo entendía, era verdaderamente increíble.

Camila era una loca de primera.

                                                                                       to be continue...