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Historia 46121 — capítulo 8

Una fría tarde de Noviembre un castaño de espectaculares músculos se encontraba caminando en dirección a su habitación la cual compartía con su 3 mejores amigos cargaba la correspondencia de cierto rubio, el cual en eso momentos no era ni la sombra de lo que fe un día, acelero el paso ya que cada vez hacia mas frio y al salir de su cuarto olvido llevar su bufanda razón por lo que ya no sentía gran parte de sus dedos.

Al abrir la puerta se encontró con el cuarto en las mas oscuras de las penumbras, las ventanas estaban cerradas y se encamino hasta ellas para abrirlas, llenando la habitación con la tenue luz de los rayos del sol. Una vez abiertas se encamino hacia la cama de su amigo que tenia las cortinas corridas en señal de que no quería que nadie lo molestara.

  • ¡Draco ya ha pasado una semana, no puedes seguir encerrado en este maldito cuarto!- dijo Cormac a la vez que destapaba al rubio de todas las sabanas que tenia encima.

  • Que no quiero salir, estoy enfermo ¡¿porque no lo entienden de una maldita vez?!- dijo exasperándose el rubio mientras volvía a taparse con las sabanas.

  • Porque tu nunca te enfermas, por Dios si sigues así nunca podrás arreglar las cosas con Hermione- dijo sabiendo que con eso por fin haría que el rubio le prestara un mínimo de atención- tienen que hablar- finalizo esperando que el rubio por fin reaccionara y saliera de debajo de la sabanas.

  • No hay nada que arreglar, ella no quiere saber nada de mi- dijo Draco cuando por fin se digno a salir de debajo de las mantas- la he llamado y nada, le mando regalos y me los devuelve tal cual sin siquiera abrirlos, para ella es como si estuviera muerto- expresaba mientras no despegaba su mirada triste de los ojos avellanas de su amigo- y a veces de verdad me gustaría estarlo…

  • Bien, creo que la falta de sol te esta afectando el cerebro- dijo Cormac mientras se dirigía a su armario para sacar ropa abrigada- alístate que vamos a salir- y sin mas se encamino hacia el escritorio donde se encontraba la correspondencia- te llego un paquete y una carta de tu mama, tranquilo nada importante solo que se encuentra bien, que la exposición es el sábado que viene en Paris, que lamenta que no puedas ir, que te cuides y que desea con todas sus fuerzas que lo del libro se te de bien y te manda el paquete con la primera edición del libro- relato Cormac mientras dejaba la correspondencia sobre su cama.

  • ¡Leíste mi correspondencia!- exclamo enojado Draco mientras leía detenidamente la carta de su madre.

  • Eso no es lo importante Draco- dijo el castaño mientras le quitaba la carta. -- viste el ultimo paquete es ¡El Libro! Tienes que ir con Hermione - dijo mientras le enterraba el libro en las piernas.

  • Si ya lo vi, pero no veo que tiene que ver eso con Hermione- dijo Draco pero de inmediato se quedo en silencio un momento mientras analiza las cosas- ¡Tengo que ir con Hermione!- exclamo de pronto mientras se dirigía a su armario y buscaba la ropa.

  • ¡Gracias!- dijo Cormac mientras miraba hacia el techo en señal de agradecimiento a todos los dioses el que su amigo por fin reaccionase- muy bonito y todo pero se te olvida un pequeño detalle, hoy es Miércoles, no podemos salir del colegio.

-¿Y desde cuando las normas son un impedimento para nosotros Cormac? dije que vamos a ver a Hermione y eso es lo que haremos, ¿entiendes?- dijo el rubio mientras terminaba de acomodarse la bufanda y los guantes- ¿donde están Ron y Harry?

  • Harry esta cumpliendo el castigo de Snape y Ron en clases de equitación, así que en esta aventura, solo estamos tú y yo mi querido Draco- dijo Cormac mientras se dirigía hacia la puerta.

  • Bien así hay menos posibilidades de expulsión- dijo sinceramente Draco viendo a su amigo, el cual ya estaba abriendo la puerta- no es necesario que me acompañes.

  • Que y perderme tu cara de terror al ver a Hermione, ni muerto… además quiero ver a las gatitas de San Cross- dijo riendo mientras terminaban de salir del cuarto y se dirigían hacia el portón que separaba a San Cross de San Marcus.

Una vez dentro recorrieron los jardines rápidamente encaminándose hacia la biblioteca, mientras trataban de esquivar a todas las alumnas que se cruzaban en su camino hasta que llegaron a la biblioteca y buscaron por todas partes señales de la castaña, pero no la veían por ningún lugar.

  • Draco creo que no esta aquí- dijo Cormac mientras observaba la reacción de su amigo- ¿Que hacemos?

  • Espera un momento- dijo el rubio y bajo la mirada atenta del castaño tomo su celular y marco rápidamente un numero esperando que le contestaran- hola si soy yo necesito tu ayuda, aja, si, ya, bueno estoy en la biblioteca necesito que vengas rápido, a si, te esperamos- dijo colgando el teléfono y viendo a su amigo-los refuerzos vienen en camino solo hay que esperar pero primero tenemos que escondernos.

Minutos mas tardes volvía a sonar el celular de Draco indicándoles que los refuerzos llegaron, lentamente Draco lo tomo y le indico que se acercaran a la parte de mas lejana de la entrada en donde se encontraba Draco y Cormac quienes de inmediato pudieron ver como una pelirroja muy conocida para Cormac se acercaba hacia ellos con cara de pocos amigos seguida de una radiante Castaña que se acercaba con una sonrisa hacia ellos la cual estaba despertando viejos recuerdos en Cormac.

  • Draco- dijo la chica antes de besar las mejillas del rubio- tanto tiempo sin verte, desde… bueno, pues lo del baile.

  • Si Astoria es un placer volver a verte- dijo el rubio mientras le dedicaba una mueca la cual intentaba parecer una sonrisa- Giny necesitamos tu ayuda urgentemente.

  • Para que Draco, Herms esta muy mal, no come, no duerme simplemente se encierra a llorar, esta muy mal tiene fiebre y no sale de su cuarto desde ayer- dijo tristemente la pelirroja mientras negaba con la cabeza.

  • ¡Como que esta enferma, es que no tienen manos para llevarla hacia la enfermería! Exclamo furioso Draco mientras miraba intensamente a la pelirroja y apretaba fuertemente el libro que llevaba en su mano izquierda.

  • Draco por favor tranquilízate nos van a encontrar- dijo Astoria tomando la mano de Draco.

  • Como quieres que me Tranquilice, mi novia esta prácticamente convulsionando y son incapaces de mandarme un maldito mensaje para venir a verla ¡maldición! - dijo cada vez mas alto el rubio.

  • Ya esta bueno, tranquilízate o nos descubrirán- dijo Cormac tratando de calmar los nervios de Draco- acuérdate del libro necesitas llevárselo a Hermione.

  • Tiene razón, Giny necesito que me lleves al cuarto de Hermione y me dejes con ella a solas- dijo Draco dirigiéndose a la pelirroja con vos autoritaria pero la suplica tatuada en su mirada.

  • Estas loco Herms me va a matar si se entera- dijo Giny y empezó a negar haciendo hincapié en que lo que el pedía era una locura.

  • No sabrá que fuiste tu, por favor Giny- dijo suplicante el rubio con los ojos brillantes por las lagrimas rebeldes que se peleaban por salir.

  • Esta bien, pero ni una palabra de que fui yo- dijo la pelirroja mientras sacaba dos capaz de su mochila- pónganselas, tenemos poco tiempo y será mejor que nos apuremos, pronto saldrán las chicas del comedor y será verdaderamente complicado, As llévate a Cormac hacia el lavandero que queda cerca de los jardines traseros y espérenos ahí dentro de: ¿dos horas te parecen bien Draco?

  • Más que suficiente, si las cosas se ponen feas Cormac será mejor que te vallas, pase lo que pase te mandare un mensaje ¿de acuerdo?—dijo Draco a su amigo.

  • Si, y por favor no comentas ninguna locura, recuerda que antes que nada tienes que mostrarle el libro- respondió el castaño y sin mas ambos muchachos tomaron las capaz y se las colocaron dirigiéndose hacia la puerta de la biblioteca para tomar corredores opuestos partiendo hacia distintas partes del castillo.

Mientras que una castaña se encontraba acostada oyendo música desde su Ipho, motivo por el cual le fue imposible oír cuando la puerta de su cuarto era abierta, dejando pasar a una figura encapuchada que se acerco lentamente hasta su cama tapándole la boca con su mano impidiéndole gritar.

  • Shhhhh, por favor no grites mi Princesita- dijo Draco una cariñosa voz mientras se llevaba la otra mano a la capucha de la túnica retirándola de su cabeza, para dejar al descubierto su identidad.

  • ¿Draco?- dijo la castaña llorando mientras abrazaba fuertemente el cuello del rubio- ¿Porque me hiciste eso yo te quería? desahogando todo lo que sentía por dentro en ese momento, miles de veces había pensado que lo mejor era ignorarlo, insultarlo y negar que alguna vez sintió algo por el, pero al tenerlo así de cerca con sus ojos fijos en los de ella expresándole todo el remordimiento y el dolor que sentía en ese momento, no pudo hacer otra cosa que llorar.

  • Lo siento jamás te quise hacer daño, preferiría cortarme las manos antes de hacerte llorar, Herms por favor mírame- dijo tomándola delicadamente del mentón obligándola verlo a los ojos- todo tiene una explicación, tu muy bien la sabes, lo que paso fue…

  • QUE ME MENTISTE, jugaste con mis sentimientos Draco, James como te llames ¿nunca pensante en decírmelo algún día? No se, llegar y decir Herms sabes yo no me llamo James y te he estado mintiendo todo este tiempo- dijo Hermione interrumpiendo la explicación mientras se paraba y se alejaba de el.

  • Tu sabes muy bien el porque, yo nunca te dije que me llamaba James Black tu misma lo dedujiste cuando nos conocimos- dijo el rubio tratando de explicarle a la castaña todo lo que pasaba.

  • Y tu no me desmentiste, además en ese libro decía James Black, que querías que creyera que todo era una mentira de un niño mimado, Ah explícame como un maldito demonio- dijo ella sentándose en el sofá al otro lado de la habitación, lo mas lejos de Draco.

  • James Black es un seudónimo, muchas veces te dije que quería ser escritor y mi padre nunca me lo permitiría, por eso tome ese nombre, por eso decía James Black en ese maldito libro, por eso no te dije que me llamaba Draco Malfoy porque no me tratabas como alguien superior o intentabas metérteme por los ojos al oír mi apellido. Porque me mirabas con cariño, porque para ti era importante, porque me querías por quien soy y no por los ceros de mi cuenta bancaria; porque me sentía protegido y amado a tu lado están difícil entender eso- profeso enérgicamente el rubio y de repente todos los sentimientos que mantuvo bajo presión explotaron y mostro su faceta mas vulnerable dejándose caer derrotado en la cama llorando como nunca antes lo había hecho, convencido de que esa seria la ultima vez que compartiría algún momento con su castaña.

  • Sabes perfectamente que me podías haber dicho las cosas y no tener que enterarme de esa manera, yo te amaba como a nada y descubrir que lo que tu amabas, es una mentira no es precisamente grato- dijo Herms mientras intentaba contener las ganas de tirársele encima para limpiar las lagrimas de su bello rostro.

  • No soy una mentira Herms, ni tampoco lo que siento por ti, de verdad- respondió Draco mientras se levantaba y se acercaba mas y mas a ella para poder acariciar su rostro y juntar sus frentes, a lo cual la joven por reflejo mantuvo la mirada fija en sus hipnotizarte ojos de hielo- yo te amo como nunca he amado en mi vida- y mientras decía esto se acercaba mas hasta esta el punto de rozar sus labios, el encuentro era tan anhelado por la castaña que cerro los ojos para esperar ese ansiado beso que nunca llego, ya que el rubio a ultimo momento desvió la ruta de sus labios hasta besar su frente- vine a dejarte este libro, se que no es suficiente, pero encontraras muchas respuestas además de que quería que fueras la primera en leerlo, creo que será mejor que me marche necesitas tiempo para pensar.

Se colocó la capa y se dirigió hacia la puerta dejando sola a la castaña con el remolino de sentimientos y anhelos que tenia en ese momento, rápidamente tomo el libro del que Draco hablaba, era de lomo duro color marrón con los bordes dorados y un gran corazón en el medio bordado, el titulo era: "Como se cambia por un Amor" y presa de la curiosidad se puso a explorar detalladamente todo los pormenores de la portada de libro para luego abrirlo, cuando lo hizo se encontró con una peculiar dedicatoria hacia esa persona especial.

Para mi persona más especial en todo el mundo

Eres tú, mi persona especial. En todo el mundo no existe una persona como tu, eres mi complemento, la razón de mi existir. Pienso en ti y anhelo tus besos, el calor de tus abrazos, el sabor de tu boca y sobre todo añoro tu amor. Regresa a mi, vuelve a iluminar mi vida, a darle color y calor a mis días grises. Te necesito aquí, a mi lado para soñar, para reír. Eres mi amiga, mi confidente, mi compañera, mi amor… Dame una oportunidad, dame la oportunidad de poder darte todo el amor que mi corazón guarda para ti. Te quiero, te amo, y aquí estaré esperando por ti, hasta que vuelvas a mi, o hasta que mi corazón deje de latir y abandone esta vida. A ti, mi persona especial, a ti mi Hermione…

James Black

Cuando termino de leer la dedicatoria acaricio lentamente las palabras que en ella estaban gravadas tratando de asimilar las palabras que Draco había escogido para confesarle de manera muy particular todo lo que el sentía hacia ella mas allá de los nombres, expresándole que sus sentimientos serán siempre los mismos. Rápidamente dejo el libro sobre la mesa de noche, se coloco una camisa rosa pastel y unos leguis negros ajustados a los tobillos dirigiéndose hacia su armario y tomando rápidamente un par de botas a los tobillos y se dirigió velozmente hacia la puerta donde minutos antes había desaparecido el rubio y rogo al cielo que Draco aun no hubiera abandonado el colegio.

Mientras que en otra parte cercana a los jardines traseros de la escuela, dos castaños se encontraban ensimismados en una intensa lucha, tratando de proporcionarse el mayor placer, siempre interponiendo el suyo antes que el otro, buscando un ganador en donde el único triunfador total seria el placer.

  • Cormac, Cormac, puede entrar alguien en cualquier momento- decía Astoria mientras intentaba alejarse un poco del muchacho.

  • No importa, nadie nos va a ver, te extraño As- dijo el castaño mientras intentaba acercarla mas a el- te deseo As, me has hecho esperar mucho desde a ultima vez.

  • Pues no te a costado tanto o acaso olvidas que estas con Chang- dijo a tiempo que se soltaba de el y se acomodaba el uniforme.

  • Sabes que ella es solamente una mas, no tiene nada de especial y cuando yo estaba con ella ni siquiera sabia que estabas aquí, te llame muchas veces y nunca contestabas- dijo el mientras se acercaba mas y mas a la chica hasta tenerla arrinconada contra la pared y la obligaba a verlo a los ojos- Me dejaste tirado en medio de New York y todavía pides que no sienta por lo menos un poco de rabia hacia ti.

  • Eso es diferente, pero no importa de todas maneras tu y yo nunca podremos tener nada- dijo Astoria mientras se agachaba un poco para salir por el hueco que se formaba debajo de su brazo derecho.

  • As, espera por favor- dijo Cormac volteándose rápidamente mientras intentaba que ella no saliera de su abrazo pero sin darse cuenta si corto con un pedazo de piedra salido del muro en donde tenia apoyada a Astoria- ¡maldición!- exclamo molesto mientras se tomaba la mano cortada con la otro.

  • ¿Que te paso?- dijo preocupada As mientras se acercaba a tomas su mano.

  • Me corte con esa maldita piedra- dijo el castaño mientras intentaba contenerse y no gritar a los cuatro vientos los miles de insultos que se le estaban ocurriendo en ese momento.

  • Ay por Dios, no es para tanto, ven para limpiarte eso- dijo la joven mientras tomaba la mano de Cormac y bajo la mirada expectante del muchacho introdujo el dedo en su boca limpiando con su lengua y saliva lamiendo y besando el dedo del muchacho, mientras que no despegaba la mirada de sus ojos haciendo sonrojar al imponente Potro Mclaggen, haciendo que una llama voraz de una pasión desconocida asaltara el cuerpo de Cormac- viste no es para…-pero no pudo terminar de decir su frase, porque Cormac ya se encontraba besando con pasión sus labios.

  • Porque me torturas de esta manera As- dijo Cormac mientras le daba pequeños besos en los labios.

  • Sabes que no podemos estar juntos nunca, tus estas con Cho y yo no quiero ser la otra, será mejor que no nos veamos mas- respondió As, a tiempo que le daba un último y apasionado beso antes de salir por la puerta sin mirar hacia atrás, dándole gracias a Dios porque su plan había salido a la perfección.

  • Astoria, mi querida Astoria nunca digas nunca- finalizo Cormac con una sonrisa ideando un posible plan para volver a tener a la castaña entre sus brazos--pero primero tengo mandar a volar a Cho, Astoria será mía mas temprano que tarde, volverás- dijo y se encamino hacia los jardines de la forma mas cuidadosa posible para evitar ser visto por cualquier alumna, que solamente le serviría para saciar la pasión y la inesperada erección que se estaba formando en él al recordar los momentos vividos con As en New York.

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volvi lamento decirlo pero no voy a poder escribir en toda la semana que viene, estoy ful de examenes y eso es muy feo xC... Bueno le digo que dentro de poco subire una segunda historia es un Dramione y un Harmione y sinceramente es una historia muy particular pero a mi me gusta mucho, espero que me apoyen en ese nuevo ff y tambien quiero agradecerles por sus hermosos ff

bueno bueno regalenme 18 o 20 comentarios para ser muy Feliz.....

kisses Arii <3