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Historia 46329 — capítulo 1
Hipnotizados por la televisión
Gabriela sale del colegio como cualquier otro día, es una chica normal en un mundo normal, sus notas son muy buenas y adora el deporte, pero es en lo único en lo cual destaca, ya que no es muy hermosa y odia las fiestas que hacen las chicas lindas y huecas de su curso.
Camina por las calles hasta llegar a su casa, una normal casa de dos pisos blanca y con reja de madera y metal. Busca entre los bolsillos de sus pantalones las llaves de su casa, suspira con resignación, no las encuentra. No importa, se dice, si llamo con mi celular al teléfono de mi casa seguro me abren.
Marca el número de su casa, el teléfono suena una, dos, tres, cuatro veces, nadie responde, mi madre seguramente no está en casa, piensa, ella nunca deja que el teléfono suene más de dos veces, aunque esté en el baño.
Mira hacia ambos lados de la calle, no hay nadie. Toma impulso y salta, gracias a su cuerpo ejercitado en gimnasia rítmica pasa la reja sin complicaciones, se dirige a la puerta de madera, llama a la puerta con sus nudillos, pasan los minutos, nada pasa.
Comienza a preocuparse, su madre nunca sale de casa a esta hora, ni siquiera a hablar con la vecina, su hermanito menor, de apenas tres años, le gusta ver una serie a esta hora, y pobre del que no lo deje verla.
Va hacia la puerta trasera, la cual nunca está cerrada. En cuanto entra sus peores pesadillas se hacen realidad, toda la casa estaba revuelta, las luces apagadas, los libros tirados, las mesas volteadas y las sillas rotas, busca desesperada a su madre y a su hermanito, ve el maletín de su padre en el estudio, él también estaba en casa.
Grita el nombrede todos los integrantes de su familia, nadie responde, revisa todas las habitaciones del primer piso, el comedor y la cocina son los más devastados, seguramente el ladrón tendría hambre y su familia había tenido la oportunidad de escapar.
Sube las escaleras con un palo de bat de su padre, peldaño por peldaño, paso por paso, se iba alejando más del primer piso ya conocido para adentrarse en un terreno desconocido y conocido a la vez.
Reviso la habitación de su hermano, la suya propia y la de sus padres, suspiro levemente aliviada cuando se dio cuenta que no faltaba nada de valor, tal vez se habían escondido allí y el ladrón no había subido, había una posibilidad que sus padres y su hermano estuvieran vivos, aterrados pero vivos.
Abrió la última puerta, la del final del pasillo y que era la que conducía a la sala de invitados, donde estaba la televisión más grande y con mejor definición, un LCD 44 de pulgadas. Vio tres cabezas, una más pequeña de las otras dos, saliendo del respaldo de los sillones color caqui que estaba en esa sala, todas inmóviles, sin dar signos de respirar.
Traga saliva sonoramente, apreta más el palo bat entre sus manos, se acerca al sillón y mueve con la mano a su mamá, ella se mueve pero no la mira, hace lo mismo con su papá y con su hermano sin dar la vuelta al sofá, no paso nada, temiendo lo peor, se acerca paso a paso, cierra los ojos y da el último paso que la dejaría frente a sus padres y adelante del televisor.
La imagen que ve la aterra y no puede evitar gritar. Sus padres y su hermanito tienen la misma expresión, con la boca abajo, los ojos abiertos y con claras señales de no pestañear, ella sabía lo que significaba, aunque no quería admitirlo, el bat se deslizo de entre sus dedos y cayó al suelo haciendo que un ruido sordo inundara la habitación por un segundo.
Les toco la frente, les paso la mano por frente los ojos, hasta les tapo la nariz, intento de todo para que se despertaran, pero no lo logró, con lágrimas en los ojos que amenazaban con bajar a sus mejillas, sabía que no despertarían de su trance, como cada vez que les pasaba, solo tenía que esperar y organizar la casa, dando las gracias a Dios porque a ella no le va a tocar el terrible dolor de cabeza que siempre viene después de tantas horas frente a la TV.
Ordenando todo, no deja de pensar en sus padres y en su hermano, si tan solo no estuvieran…. Hipnotizados por la televisión.
Gracias por leer este one-fic, esta inspirado en las típicas situaciones en donde vez a tus padres o a tu herman@ mirando la tele sin pestañear, si quieren una continuación me avisan.
¡¡¡¡COMENTEN!!!