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Historia 46355 — capítulo 2
Severus estaba dormido, junto a Hermione. Ella estaba intentando descansar, pero su embarazo no se lo permitía. Estaba exhausta y no había podido comer, por las terribles náuseas que sobrecogían su cuerpo. Severus ladeó la cabeza hacia ella y la contempló. Quizá si no iba a trabajar. No, ella odiaría que él se quedase a su lado, por preocupación. Él tenía que trabajar.
Hermione se acomodó en la cama y abrió los ojos. No había dormido en horas y estaba estresada. Severus la miró con un suspiro suave y acarició su mejilla con su pulgar. Hermione sonrió y lentamente, se acomodó hasta sentarse. Severus la miró.
-
Creo que no voy a dormir en mucho- le dijo- solo hasta que esta pequeña, salga.
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No trabajaré mañana. Pediré un permiso o algo- comunicó Snape, mirándola. Hermione negó con la cabeza y le contempló con mucha dulzura. ¡Qué mujer tan necia!
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No. Tienes que trabajar. Eso es lo que te mantiene distraído. Te mantiene cuerdo.
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Hablas como si yo estuviese desesperado o...
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Lo estás. Sé que odias esto, sé que quisieras.
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No, no lo sabes. Estoy aquí por que Dumbledore indicó que era lo mejor. Así que, no sigas diciendo tonterías y recuéstate.
Hermione suspiró y lentamente, se dejó caer en la cama. Con un movimiento lento de su mano, Severus acariciaba su abultado vientre de ocho meses. Hermione cerró sus ojos con mucha lentitud y al poco tiempo, había conseguido dormirla. Se acomodó en la cama y la contempló, vigilando que todo estuviese en orden. Seguramente, se despertaría luego, pero al menos dormiría. Intentó mover su mano, pero Hermione la sostenía con la suya. Se mantuvo en esa posición.
- Bien, si me entumeces las manos, será tu culpa.- le dijo, antes de cubrirse con las sábanas.
Al amanecer, como Snape predijo, Hermione ya no estaba en la cama. Al levantarse, ella estaba en la cocina y preparaba un poco de café. La contempló desde el salón y se sentó a mirarla. Realmente, vivir como muggles era una situación difícil para él. Sí, pero no se lo iba a comentar a Hermione. Ella creía que él era feliz y él, tenía que serlo por el bien de lo que fuera que estuvieran haciendo. Hermione terminó el café y en cuanto se dio la vuelta, se soprendió de verlo. Se sobresaltó un poco y el café, se derramó en su mano. Soltó un quejido y Severus, se levantó para ayudarle. Lentamente, secó su mano con un pañuelo e inspiró.
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Lamento si te sobresalté- le dijo, mirando su mano. Sacó su varita de su bolsillo y Hermione, le miró con una sorpresa. ¿Siempre la cargaba consigo? Suspirando, ella se separó de él.
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Descuida. Un poco de hielo, bajará la hinchazón.
Severus no dijo nada, pero guardó su varita. Hermione sonrió y buscó un poco de hielo, para colocarlo en el pañuelo y en su mano. Snape inspiró y miró el café recién hecho. Ya había perdido los deseos hasta de probarlo. Con mucho cuidado, Severus ponía sus cosas en la mesa. Su mano seguía dormida, desde que Hermione la había sostenido toda la noche. Ella rió, al saber aquello.
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Lo siento, Severus. Espero se te despierte pronto- le dijo y él la imitó con sarcasmo.
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"Lo siento, Severus. Espero se te despierte pronto"- la remedó y Hermione, volvió a reírse de lo que había ocurrido.
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Recuerda, que voy a pasar por mi consulta- le dijo Hermione, acariciando su rostro- ya necesito saber más o menos, las fechas para mi parto.
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Sedaciones, análisis. Los muggles...
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Shh...- le dijo ella, colocando un dedo en sus labios- solo dame un beso y vete, Severus.
Snape la miró de mala gana, pero ella seguía esperando el beso. No deseaba dejar a su esposa en manos, de aquellos hombres con cuchillos y con intenciones de abrirla. Sí, estaba paranoico.
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Espero que no estés sentimental- le dijo y Hermione sostuvo las solapas de su camisa, para obligarle a besarle. Severus la miró con sorpresa y acomodó su camisa blanca, antes de colocarse el chaleco negro, como usualemente solía ser.
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Mi amor, ¿Será que te puedes vestir de otro color, alguna vez en tu vida?
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Yo no te pido que uses algo rosa.
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Bueno, pero a ti quizá te siente- dijo ella- además este vestido que me regalaste, me cubre perfectamente bien.
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Pero pudo ser rosa.
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Vete...