← Historia 46923 · de
Historia 46923 — capítulo 11
Siempre demandas...
Quieres,solicitas,necesitas,preguntas...
La respuesta complaciente,es tu néctar sagrado.
Esperas demasiado de mi,quizás también de otros.
Es tu estilo de vida.
Deseas que siempre esté rindiendo examen.
A ver que opinas...a ver que te parece...
Son tus frases de cabecera,y no como la humilde encuesta de un corazón que se debate por aprender,sino como una revalidación de tu ego soberbio.
Quieres escuchar que eres perfecto,que todo lo haces bien,te jactas de ver más allá de lo que otros ansían apreciar...
Pero la realidad, es que conoces poco de este corazón al cual constantemente impulsas a seguirte.
No oyes,y por supuesto,tampoco entiendes.
Que la vida no es tu compañera, en esta danza selecta y carcelaria, que hace rato guía tus pasos.
Que no soy tu luna satélite,y tú algún planeta poderoso.
Ya tengo mis días,de detalles,maravillosos e imperfectos,que me atrevo a descubrir cada jornada,y en cada error,aprendo.
Y si alguien se molesta en señalarme mi desacierto,con gentileza digo gracias,por la lección recibida.
Soberbio,hijo de algún dios de mitología existente en esos libros de escuela.
Mira las almas ajenas,desciende de tu pedestal,y mézclate con los humanos.
Renuévate en cada lágrima,y decodifica las voces del corazón.
Nadie te negará tu valor,que por cierto,es elevado.
Pero tu vanidad constantemente se encarga de enviarlo al suelo,desde la altísima torre de tu propia creencia.
No eres el todo,sino una pequeña parte.
Si quieres que reluzca,hazla brillar con humildad,y verás como se agiganta su fulgor.
Responde,acude,presta tu ayuda,despierta de tu sueño equivocado.
La soberbia no es atuendo de los verdaderos reyes.
No sea que un día,sea ya demasiado tarde,y la comprensión se diluya,y llegue el hartazgo,y te quedes solo.
En silencio,en esa montaña de poder que te aleja.Que te corona de frías distancias.
Piensa.
Dialoga interiormente con ese personaje que te opaca.
Dile que se vaya,que te deje para siempre.
Para que seas libre...y feliz.