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Historia 46923 — capítulo 9

Dulce,dulcísimo compañero del alma mía.

Que pena que lo tengo para decirte,te cause sufrimiento.

La respuesta que no deseas oir.

Es que no puedo amarte.

He evaluado cada acercamiento tuyo,cada gesto de tibieza,cada mano extendida,y por último,la confesión que me brindaron tus labios,y que mis oídos no hubiesen querido jamás escuchar.

No porque no fuesen bellas tus palabras,sino porque mi retribución sería tremendamente injusta.

A veces la vida lo es,y se burla a menudo de nosotros,brindándonos la posibilidad del paraíso,cuando ya nuestros cuerpos han alcanzado otros cielos distintos,pero semejantes.

Negarte cuanto esperabas de mi,me hace doler muy profundo,y créeme que ese aguijón que punza,mezcla de culpa y de pesar,arde de un modo que me asalta la mirada y la nubla de congoja.

Quitarte de un tirón tu deseo,no es una grata tarea,pero más vil aún sería la mentira de proporcionarte falsas esperanzas.

Endulzarte con frases ambiguas y vacías que te llevaran a soñar un sueño equivocado y sin una realidad que lo sustente al despertar.

Por mi pensarás que el amor es malvado.

Lo llamarás cruel y manipulador,y maldecirás a ese corazón que te mostró vulnerable.

O quizás con calma,al aceptar con madurez que los hechos son imposibles de modificar,te llegue además,la resignación,siempre aliada con la paz en las guerras del espíritu.

Tal vez hoy tu boca guarde un sabor de amargura,que el sabio tiempo se encargará como mágico sanador,de transformar nuevamente en almíbar,y esos ojos de mar que ahora se te opacan con la angustia,se revelen algún día no muy lejano,espero, ante otra mirada que sepa atesorarlos.

Es una despedida, amigo del intento fallido y de la decepción.

Es el adios sin puertas abiertas.

Un tren que abandona la estación,para no regresar.

En los días de otoño,cuando el invierno pretenda asaltarme,recordaré tu osadía.

Una tibia sonrisa,estoy segura,brotará de mi memoria,en conmemoración del honor que me hiciste,y que no pude corresponder.

Te desearé el bien,y rogaré que mi recuerdo,no te signifique un fracaso,sino la posibilidad de permitirte una esperanza nueva.