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Historia 47333 — capítulo 1
Bueno, este es el primer capitulo... espero guste aunque sea un poco =), si le ven futuro, dejen comentarios porfavor, me interesa saber que piensas.
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Una pequeña llovizna empañaba el vidrio del automóvil y a mi madre parecía no importarle, estaba demasiado ocupada despotricando contra su ex marido…
-…entonces le eh contestado que es un anacoreta y que no iba a permitir que te lavara el cerebro con sus ideas disparatadas…
-mamá…-murmuré tranquilamente, aun mi paciencia estaba intacta
-dime mi cielo…
-es mi padre-le recordé de forma aun tranquila, sin entrar en controversias, ella únicamente se encogió de hombros
-yo se linda… discúlpame, somos tan buenas amigas que a veces olvido que eres mi hija y que ese…-mamá no pudo insultar mas a mi padre puesto que yo había optado por lanzarle mi mirada de reprimenda-ese ermitaño es tu padre…- intentó sonreír, pero únicamente logró componer una mueca
-por favor mamá no lo insultes…-le pedí suplicante, odiaba que se metiera con mi padre, tal vez no fue su esposo ideal, pero era un gran hombre, además yo le quería y ella no podía ni debía hacer nada al respecto.- además, no es ermitaño… Yo no le veo nada de malo el no querer vivir en la ciudad, a veces la ciudad es horrible-agregué de brazos cruzados, mi madre bufó
-¡aja!, ya te estas convirtiendo en uno de ellos, después vendrás con un taparrabos y hablaras el idioma del "ujajeu ujajeu"-no pude mas que poner los ojos en blanco ante las ridículas acusaciones de mi madre
-¡ag!, ya pusiste los ojos en blanco, lo detesto, te hace parecer vieja…-inquirió mi madre enfurruñada y sin mirarme a los ojos
-una de las dos tiene que ser la mayor, mujer, y como tú no estas dispuesta a serlo, yo debo ocupar ese puesto…-repliqué con una sonrisita de suficiencia, al tiempo que hacia figurillas en el cristal sucio del automóvil
-bien mujer de tercera edad… como digas. Entonces… ¿te recojo este lunes?-preguntó con una exagerada sonrisa que pretendía resultar convincente, mi paciencia bajó de golpe…
-¡MAMÁ!, ¡estas loca!, ya eh quedado con papá estar un mes entero…-le recriminé molesta ante sus intenciones de echarme los planes a perder
-vamos linda… pero te divertirás mas conmigo, podemos ir al cine, a todos los cafés de la ciudad, jugaremos póker, comeremos basura e iremos al centro comercial por todo tipo de muestras gratis… ¡muestras gratis!-exclamó con una sonrisa de comercial
-¡NO!, mamá, te eh dicho que ya eh quedado, además ¡jamás lo veo!-me excusé con tristeza
-pues que el venga a verte, ya sabes… que se quede en el cuarto de huéspedes, que te lleve al parque o que te obsequie un disco de tu grupo favorito, ¡que se yo!, pero que no te pida que te unas a su tribu de ermitaños…
-ya mamá, no cambiaré de opinión, no insistas mas por favor, no quiero dejar de verte sabiendo que estamos peladas, no podré pasarla bien…-decía yo tomando su mano que descansaba inerte en el reposabrazos, mi madre era mi mejor amiga, mi compañera de vida, ella tomo mi mano, y entrelazo nuestros dedos, pero abrió su boca…
-¡exacto!, ves que de cualquier forma no vas a pasarla bien-soltó ella tan alegre como si de verdad le hubiera dado la razón
-¡Cony!-replique a mi madre por su nombre de pila -si sigues atosigándome con lo mismo, me bajo ya mismo del coche y camino hasta el sendero. Es mi padre y tiene derecho de estar conmigo, y yo quiero estar con el, así que basta.
Mi madre se ofusco como niña pequeña tras el volante;
-como quieras… pero que sepas que tenia planeado rentar la película de Sweeney Todd.
-¡MAMÁ!-grité al borde de las lágrimas, siempre le rogaba que rentáramos esa película en nuestros sábados de ocio, tiradas frente al televisor toda la mañana y ella siempre se negaba, alegando que ella no era una excéntrica sicópata como yo…
-es broma Effy, la rentaremos cuando estés de vuelta dentro de un mes…-reiteró con una sonrisa mas maternal, estaba apunto de decirle que estaba comenzando a hacer un buen trabajo en eso de madurar, pero entonces... escuche su agregación.-o tal vez antes…
-¡MAMÁ!
-lo siento-se disculpó entre risas. Pude haber seguido riñendo infantilmente con mi madre, pero al visualizar un verde y poblado sendero a unos metros, una sensación de pánico me invadió y por la palidez de mi madre, supuse que a ella le pasaba exactamente lo mismo…
-Puedo dar reversa, acelerar y nadie se entera…-soltó mi madre, después de cinco minutos de observar congeladas el sendero
-ya mama, de verdad…-le rogué de verdad desesperada, su actitud no ayudaba en mis momentos de pánico, ella suspiro rendida, y abrió la puerta del coche, bajándose, yo la imité. El día estaba soleado con una brisa fresca y limpia, muy propia de los exteriores… y no pude evitar sonreír, aunque extrañaría las muestras gratis del centro comercial y los sábados frente al televisor, podría sobrevivir un mes en un lugar así, puro y relajante
-¿segura que te padre pasara a recogerte?-preguntó mi madre con un mohín de incomodidad
-¡claro!, joder mama, eres imposible…-murmuré sin poder creerme su insistencia
-¡epa!, ¿con esa boquita comes?... mas respeto Effyer que sigo siendo tu madre-replico en todo duro, me avergoncé, a veces también lo olvidaba
-lo siento.-dije al tiempo que rodeaba la parte delantera del auto, solo para ir hasta ella y abrazarla, mamá era una cabeza mas alta que yo y correspondió a mi abrazo con facilidad, en eso, un cuerpo salio de entre los árboles enfilados
-¡que tierno panorama!-gritó con burla mi padre, Liam Morgan, mi mirada se poso rápidamente en el, en su rostro maduro y jovial y en su encantadora sonrisa conservadora…
-gracias, que mal que no pueda decir lo mismo del mío…-le espetó mi madre con una sonrisa salvaje, bien pude haber tratado de calmarlos un poco, pero sabia que eran imposibles… además sabia no se odiaban realmente, solo les encantaba picarse en los nervios, por lo tanto opte por correr a abrazar a mi padre
-¡papá!-grité al tiempo que me colgaba de su cuello
-¡mi Effy!-exclamo atrapándome con sus fuertes brazos
-¡Cony!-gritó mi inmadura madre abrazándose a si misma con una fingida mueca de alegría.-son tan poco originales…- no pude evitar reír y mi padre tampoco
-¡Constanza!-exclamó mi padre observando con fijeza a su ex esposa, sonreí, mamá odiaba que la llamaran Constanza, mas que el echo de olvidar una cajetilla de cigarrillos dentro de alguna prenda que estuviera en la carga para lavar… lo odiaba mas que nada;
-bien Liam, no tienes porque llamarme por mi nombre, he pillado tu antipatía-dijo mi madre con resentimiento infantil, mi padre soltó una risa despreocupada y yo me solté de él
-ya va niños, compórtense…-les pedí mientras me acercaba a la cajuela del auto lista para sacar mi reducido equipaje, papa se aproximo a ayudarme con una valija, mientras yo me colgaba lo restante, que consistía en una vieja mochila desvaída, Entonces tras sellar la portezuela nos quedamos plantados los tres, atrás del auto, mi madre se busco un lugar en donde apoyarse al tiempo que sacaba un cigarrillo y lo encendía;
-¿Cómo están Karen y Paddy?-preguntó de pronto con el cigarrillo aprisionado entre sus delgados labios. A ninguno de los dos nos sorprendió la pregunta, a pesar de que Karen era la actual mujer de mi padre y Paddy la hija que tenían juntos, jamás habíamos guardado ningún tipo de resentimiento hacia ninguna de las dos, al contrario, se llevaban mejor de lo normal…
-pues… Paddy esta por cumplir los quince, esta muy entusiasmada… y se ah puesto muy contenta al saber que Effy se queda un tiempo, ahora mas que nunca necesita compañía femenina de su edad… hasta creo que está enamorada… y bueno, Karen esta liada por Paddy, pero bien, gracias por preguntar…-, repuso mi padre un con algo de inseguridad, lo cierto es que me tomo por sorpresa lo de Paddy, la enana estaba enamorada… me pareció bastante tierno, el primer amor, nunca se olvida
-no me agradezcas que lo hago por gusto…-soltó mi madre un tanto ofendida.-en fin, mándale saludos a las chicas de mi parte-papa asintió ante la petición de mama y poso una mano en mi hombro
-¿estas lista Effy?-me preguntó, yo asentí, y fui hasta mi madre, le di un beso en la mejilla y la abracé por bastante tiempo
-te extrañare Cony-le aseguré sin soltarla
-y yo a ti compañera-respondió, apretujándome afectuosamente
-ya no fumes…-le pedí al notar el fuerte olor a cigarro que desprendía su pelo suelto
-y tu, fuma un poco…-me espetó enfurruñada
-¡CONY!-exclamamos mi padre y yo, reprendiéndola por su comentario inadecuado
-era broma, joder no sean pesados-se excusó mientras nos apartábamos simultáneamente la una de la otra
-hasta pronto cielo.-dijo por fin, besando mi frente.-Liam… hasta, espero que no muy pronto…-dijo en son de broma, papá río de nuevo rodeándome los hombros con su brazo, apartándome de mi madre, quien en un parpadeo ya se encontraba arriba del automóvil, intentando arrancarlo. Con unos últimos ademanes con la mano, terminamos de despedirnos, mientras papa y yo veíamos como Cony, mi madre, se alejaba por la carretera.