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¡Superando nuestros miedos! — capítulo 30
Bueno, mi actualización tardo.**¡si que tardo!**Pero creo que entenderán que quería mejorar el epilogo,al menos a mi sí que me gusto, por lo que espero que les guste muchísimo el fin.
Aprovechando el momento, les recomiendo pasar a mi perfil y ver si les gusta alguna de mis nuevas historias.
Aquí vamos con el Fin. yo llorando con angustia
Hermione bufo sacando un mechón de cabello que se colaba en su rostro, molestándola de sobremanera. ¡No podía creer que a Draco se le olvidara que HOY justamente HOY cumplían DIEZ putos años de casados! ¿Y a todo esto, donde diablos se supone que iría después del trabajo?
—Mamá, ¿Podrías dejar de hacer eso que haces con tu pie? Molesta y debo estudiar para pasar el examen que me prometió la tía Minerva -dijo una preciosa castaña con el ceño fruncido, sin duda había sacado gran parte de su madre, pero sus ojos y su piel pálida delataba ser una Malfoy con todo lo que aquello conllevaba.-
Hermione se quedo quieta, antes de mirar a su pequeñita hija, apenas con nueve años estaba postulando a Hogwarts para ser la bruja mas joven que podría ser recibida. Sus ojos se llenaron de lágrimas al recordar lo feliz que se puso Draco cuando le contó que estaba embarazada, nunca lo había visto así, estaba radiante y… Bueno, a decir verdad, se sintió un poco celosa por que él parecía tomarle mas atención a la bebe que a ella, pero después de unos meses, cuando se dio cuenta de lo absurdo que era colocarse celosa de su propia hija, dejo pasar su auto crisis.
—Oh, mami… ¿Qué sucede? ¡Estas llorando! -dijo la pequeña, dejando el grueso libro que tenia en su regazo para correr donde estaba su madre. Hermione hipo sintiéndose tonta.
—Creo que tu padre no me quiere más… -dijo con exceso de tristeza.
— ¡Mamá ¿Cómo se te ocurre decir eso?! No, él jamás dejara de amarte. ¡Para siempre y por siempre, como en los cuentos de hadas que leen los gemelos "L", ¿recuerdas?! Él lo juro, papi no jura en vano -dijo la pequeña palmeando su espalda con su manito. Hermione deseo tener su inocencia, si a Draco se le olvidaba algo era por que no importaba para él en absoluto. Además, su extraño comportamiento estaba comenzando a traer grandes dudas a su vida; de un día para otro empezó a llegar tarde a casa, alegando que el trabajo estaba de los mil demonios.¡Y ella sabía que eso era mentira!
—Ya, ya, paso ¿ves? No lloro más. Ahora, Amethyst, continua estudiando, Minerva dijo que no tardaba en venir a tomar tu examen, sabes que no tendrá nada de piedad por ser tu madrina. -con la ultima frase cerro la puerta y casi corrió al extenso patio que tenia su casa.
Como siempre, Forks no tenía un calido día, al contrario: llovía con tanta fuerza y tanto viento que de no ser por la magia que uso Hermione, los árboles que estaba plantando y cuidando Amethyst habrían muerto. La ex Gryffindor dejo caer sus lágrimas apenas contenidas y con un hechizo silenciador en la casa, pudo desahogarse de la mejor manera: Gritando con fuerza hasta no tener voz.
Bueno, era eso o ir a golpear a alguien, pero de seguro no había nadie por las calles.
Empapada decidió quedarse hasta cuando se le de la gana. Sentada en el barro y con la cara tapada por el cabello no se dio cuenta de que su esposo caminaba hacia ella con el ceño fruncido y con un paraguas.
Hermione levanto la vista cuando él se sentó a su lado con su inigualable elegancia, al verlo, todas sus inseguridades se esfumaron. Y lloro con más fuerza, por haber desconfiado tanto de su marido.
—No llores mas, me partes el corazón. ¿Puedes decirme que sucede? -pregunto antes de comenzar acariciar su espalda con movimientos circulares. Sus manos se sentían tan bien, la calmaban de un modo inimaginable.
—Sentía tanto miedo de que me dejaras y… -ella no pudo continuar por que con un movimiento ágil, Draco la derribo en el suelo y comenzó a besarla con fogosidad, sus manos se perdían debajo de su vestido y Hermione se sentía en el cielo. El beso sabía a lágrimas y menta, una mezcla que a ambos les agrado. Se separaron solo para respirar y volver a besarse, ahora con más delicadeza.
—Cuando nos casamos jure antes dios, merlín y todo los demás dioses existentes y por existir, que te amaría por siempre y para siempre, y jamás, mírame Hermione, jamás te voy a dejar de amar ni serte infiel. Y será mejor que entremos a casa por que nos moriremos de una pulmonía, y no seria para siempre -concluyo cerrándole un ojo y levantándose con a mano estirada.
Hermione camino cabizbaja, aunque él dijo todas esas cosas lindas no quitaba el echo de que… ¡¡Se había olvidado de su décimo aniversario de bodas!! Ahora con furia lo adelanto y abrió la puerta solo para encontrarse con una sorpresa que la dejo con la boca abierta.
Frente a la castaña se encontraban nada más que los señores Granger…
Jean siempre se caracterizo por ser una dama fuerte e independiente, de ahí la forma de ser de su hija; mientras que George, él era mas callado y aun mas responsable, suspicaz y eficiente en su trabajo.
Ahora después de años de no verlos, ambos estaban apagados; sus ojos ya no tenían aquel orgullo y su porte elegante y moderno casi desapareció por completo. Nadie del clan Granger supo que hacer realmente, no había contacto después de saber que su hija que casaría, boda a la cual, por cierto, no asistieron.
Hermione evito el visitar e incluso hablar con ellos después de aquel incidente, de echo estuvo a punto de cambiar su apellido de soltera a Cullen por una oferta de Alice, pero Draco se negó diciendo que él se enamoro de Hermione Granger, no de Hermione Cullen, solo basto eso para que Hermione declinara de la oferta.
Pero ahora, al ver a sus padres no pudo más que sentir pena. Pena por que ellos perdieron conocer y disfrutar de la infancia de Amethyst, del matrimonio de su hija y de la familia hermosa a la cual ahora pertenecía por completo.
—Hola padres -susurro aun sorprendida. Jean sin soportarlo más corrió a abrazar a su hija sollozando con desesperación.
—Perdonadnos, solo perdonadnos. -decía la señora Granger con angustia. George se unió al abrazo poco después de que Hermione asintiera entre lágrimas de pura dicha.
Pasados unos minutos de disculpas eternas, Hermione se separo solo para tomar la mano de Draco y acercarlos a sus padres.
—Mamá, Papá, les presento a Draco Malfoy, mi esposo. -Dijo con una sonrisa llena de amor.-
—Señores Granger, tal como les dije en cuanto los conocí: un gusto conocerlos en persona. ¿Qué les parece si vamos a comedor? Nos esperan los demás -dijo él dándole un ligero apretón a la mano de Hermione, ella lo miro con curiosidad y Draco solo le cerró un ojo con picardía.
Caminando de la mano entraron al comedor, el cual ahora estaba completamente transformado, un largo pasillo lleno de pétalos de flores daba al mas puro altar, en donde estaba un sacerdote sonriente hablando con el señor Weasley, Hermione no pudo evitar reírse encantada, y miro a Ginny quien caminaba con su pequeño e hiperactivo hijo entre sus brazos, a su lado Blaise señalo la ropa de la castaña y se transformo en un vestido liso con ligeras aplicaciones de encaje, y una cinta debajo del busto resaltándolo. Draco bufo con incredulidad y saludo a los invitados con su típica sonrisa burlona.
—Hermione, hemos decidido arreglar el tiempo perdido junto a ti. -comenzó George Granger mirando a su hija con humildad.- Por eso, me preguntaba ¿Podría llevarte esta vez al altar? Seria un completo honor, hija.
—Oh dios, claro que si padre -dijo Hermione con los ojos llenos de lagrimas, Alice se acerco a su lado y dándole un cortísimo abrazo y una felicitación.
—Cariño, no te atrevas a llorar no sabes cuanto me demore en que Blaise se aprendiera de memoria la forma en que debías quedar maquillada -dijo con una gran sonrisa que hizo reír a Hermione.
Cinco minutos después, comenzó a sonar la marcha nupcial, y Hermione era guiada por su padre al altar en donde la esperaba su esposo. Detrás de ellos lo seguía Amethyst con los anillos y un vestido blanco que solo resaltaba su belleza, a su derecha e izquierda iban respectivamente Luke y Logan, quienes tiraban pétalos rojos sin dejar de ver a Amethyst con sincera y absoluta fascinación.
Jean Granger acompañada por Esme Cullen y Molly Weasley no hacían más que llorar por lo emotivo de la escena, la primera sintiéndose realmente orgullosa de su hija.
A esta altura siendo recién el principio todas las mujeres (tos también Harry tos) estaban llorando a moco tendido por la hermosa boda que se estaba efectuando, y ahora que venia la parte más importante todos tomaron aun mayor atención… ¡¡Los votos!!
—Yo Draco Lucius Malfoy, *m**e entrego a ti este día, para compartir mi vida contigo.*Puedes confiar en mi amor, porque es real. Prometo serte un esposo fiel y compartir y apoyarte en tus esperanzas, sueños y metas. Mi voto estará contigo para siempre. Cuando caigas, te levantaré, cuando llores te confortaré, cuando rías compartiré contigo tu gozo. Todo lo que soy y todo lo que tengo es tuyo desde este momento hasta la eternidad.
Suspiro de todas las féminas que escucharon los votos que dijo Draco, Hermione enlazo sus manos y sonrío mirando a los invitados.
—Voy a improvisar ya que nadie me dijo que volvería a casarme -dijo sonriente la castaña, todos soltaron risitas, claro que algunas mas llorosas que otras.— Yo Hermione Granger*, te tomo como esposo, ante estos testigos prometo amarte y cuidarte durante el resto de nuestras vidas. Te acepto con todas tus virtudes y tus defectos, del mismo modo en que me ofrezco a ti con todas mis virtudes y mis defectos. Te ayudaré cuando necesites ayuda, y te pediré ayuda cuando la necesite. Te elijo a ti Draco Malfoy como la persona con la que compartiré mi vida.*
— ¡Atención, por favor! -dijo Alice subiéndose a una silla y silbando, Jasper jadeo tapando su cara con vergüenza y negando decidió ir a la ponchera de sangre que se encontraba al final de la extensa habitación. Su esposa continuo sin darle importancia.- Bueno, como todos sabrán hoy se cumplen diez hermosos años desde que este parcito se casaron, boda que por supuesto organice junto a la fantástica Cissy. En fin, lo que quiero decir es que además de celebrar este precioso momento en el cual los señores Granger son recibidos a nuestra familia debo decirles que hay un integrante que se nos une.
— ¡Era un secreto! -Grito Harry levantándose como un resorte de su silla, Alice lo miro con cara de interrogación al igual que todos los demás.- uh, eh, creí que hablaban de mi futura adopción.
— ¡Vas a adoptar a un niño y no nos habías contado! -exclamo Ginny señalándolo acusadoramente. Alice chiflo para que volvieran a tomarle atención y con una sonrisa de pura maldad señalo a Draco y Hermione.
—Hermione esta embarazada -dijo con voz sedosa la chica vampiro. Todos se quedaron en silencio y después de un momento, Amethyst comenzó a aplaudir y saltar feliz gritando que tendría un hermanito, aprovechando la ocasión Leah jalo la manga de Alice quien se inclino un poco asintió, volvió a asentir y después una gran sonrisa se formo en su rostro.
— ¡Continuando con las noticias, miradme que me carga hablar sola, ejem, como iba diciendo, Leah aquí presente junto a Jacob que anda por ahí entre la multitud quieren contarnos algo!
—Etto, como todos saben yo y Jacob nos casamos hace un par de meses…
—¡¡También organice la boda!! -Grito Alice siendo arrastrada por Jasper para que se quedara callada de una buena vez.-
—Si, si también la organizo Lice. En fin, la cosa es que sorpresivamente nos ofrecieron un trabajo en Alaska. -todos quedaron sin aliento y Leah tomo aire antes de continuar.- Nos ofrecen un buen sueldo y una casa preciosa, estabilidad en general. Pero había algo muy importante que nos faltaría y eso, eso son ustedes. Nuestra familia, entonces hablando con Jacob decidimos quedaron en Forks y ofrecer algo que de seguro mas de uno de los presente estará de acuerdo. Aunque todos vivimos relativamente cerca y no siempre podemos estar todos juntos por ser tantos, así que, con una varita se solucionara el problema -Leah sonrío al ver todos expectantes.- Podemos vivir todos juntos sin que la gente sospeche de algo extraño. ¡Quiero decir, somos los dueños de casi la mitad deLa Pushy Forks! Podemos juntar los terrenos y las casas, así viviríamos sin complicaciones, y los niños crecerían con un espacio en el cual jamás correrían peligro.
Diez minutos después, tenían planos, formas de casas, ideas y todos, absolutamente todos estaban de acuerdo, ¡Si incluso los señores Malfoy con los Granger se unieron al plan de Leah, alegando querer estar más cerca de sus respectivos hijos y nietos! Los señores Weasley, quedaron en pensar arrastrar la madriguera o al menos dejarla de casa de vacaciones, lo cual no les gusto mucho ni a Ginny ni a Ron quien estaba con una muy gorda Pansy Parkinson…
— ¿Y son trillizos o no? -pregunto Ron con el ceño fruncido. Pansy bajo la mirada y después muy levemente negó, el pelirrojo se paso una mano por el cabello y dejo salir el aire entre los dientes.- ¡maldición!
— ¿Qué acaso ya perdiste la apuesta Weasley? -Pregunto Theodore con las manos en sus bolsillos y riéndose del pelirrojo.- Tks, mala suerte al parecer me debes una fortuna por que…
—¡¡Papá se van los novios!! Tía Hanna y mamá dicen que te van a maldecir si no llegas pronto. A ti igual Tío Ron a si que no te rías -concluyo Anik con severidad. Ron trago en seco y siguió a la niña y su burlón padre.
— ¡Son gemelos, amorcito! ¡No me dejes! -grito histérica Pansy. Cho cuando paso por su lado se río y la miro con burla.
—Tks, no te preocupes Pansy, Ron no te dejara… por ahora. ¡¡Connor ten cuidado con eso te puedes hacer daño!!
—Si tía -dijo sonriente el hijo de Hanna quien era una idéntica copia a su padre. Cho sonrío antes de correr a los brazos de su nuevo novio, Michel Corner. En uno de los rincones mas alejados se podía ver a Seth Clearwater besándose con nada mas ni nada menos que Gabrielle Delacour, su imprimación, ambos se separaron un par de segundos solo para saludar a Cho antes de volver a su sección de besos apasionada.
—Oh que hermoso estuvo todo. Realmente Hermione disfruta de esta pequeñita luna de miel, Amethyst estará bien cuidada por Anik.
— ¡Nosotros la cuidaremos! -corearon los gemelos, Draco se giro con una venita resaltando en su frente.
— ¿Eso se supone que es bueno? -pregunto en tono lúgubre. Luna empujo al rubio.
—Vete ya, espantas a mis niños. -Luna sonrío animadamente abrazada de su esposo viendo como se marchaban sus dos amigos.-
— ¿Luna?
— ¿Si, Theo?
—¡¡No le has contado a los demás que estas embarazada!! -exclamo Theo golpeando su frente con la palma de su mano. Luna dejo vagar su mirada por el patio y sonrió.
—Ya tendremos tiempo para contarles, amor, por ahora… Se me antoja comer algo dulce. Mmm… ¡¡Quiero mucha fruta!! -dijo la rubia lamiendo sus labios. Theo puso sus ojos en blanco antes de irse con un sonoro plop a complacer los antojos de su esposa.
— ¿Sabes, Anik? Cuando yo me case y este embarazada, quiero que sea alguien como tu papi. -dijo la castaña sonriente. Logan y Luke cruzaron los brazos por los hombros de la chica quien se sonrojo.
—Bueno, tienes que conformarte con nosotros -dijo Luke cerrándole un ojo.
— ¿Por cierto, como te fue en el examen? -pregunto Logan. Amethyst se quedo callada por unos momentos antes de mirar a Anik quien abrió la boca en un grito silencioso.
—¡¡TIA GINNY SE LLEVO MIS RESULTADOS!! -chillo la pequeña horrorizada.
—Tranquila, los gemelos "L" salvaremos el examen de la malvada tía pelirroja -dijeron a coro ambos niños con una especie de heroísmo que conmovió a su madre, quien no pudo abrazar a los dos chicos y apretujarlos mientras ellos se quejaban alegando ser una vergüenza. Amethyst salto de su asiento y apretó a los gemelos en un asfixiante abrazo, y beso ambas mejillas de los chicos quienes se sonrojaron haciendo competencia al cabello de los Weasley.-
— ¡¿Quién quiere una pizza y una película?! -grito Theo desde la cocina, los cuatro niños saltaron y corrieron al comedor, después de todo, los resultados de los exámenes podían esperar.
— ¡Vaya, Minerva mira este si que es el mejor examen en años!
—Claro que lo es, no por nada es Amethyst Malfoy-Granger, Severus -dijo Minerva con su voz cargada de orgullos, entonces sus ojos bajaron y sus lentes se deslizaron por su nariz.- ¿no crees que es muy arriesgado para ella venir a tan temprana edad? ¡Tiene apenas 10 añitos!
—Ya lo se Minerva, pero somos tres contra uno, no podemos cambiar nuestro voto. La chica se adaptara, se que lo hará.
—Merlín quiera que así sea. ¡Que sus votos a favor de algo sirvan! -gruño la bruja antes de irse con los papeles en la mano. Antes de desaparecer por completo ella le grito con su típica voz mandona:- ¡¡Severus, Draco dijo que te esperaba!!
—Ay, esta bruja me va a volver completamente loco -gruño Severus Snape con su ceño fruncido, antes de sonreír bobamente y desaparecer con un sonoro plop.
Albus Dumbledore salio de entre las sombras con una sonrisa gigantesca, sus manos detrás de su nuca despreocupadamente le daban una vez más un aire de persona mucho menor de lo que era.
— ¡Una vez más he ganado con mis planes! Ahora solo cabe esperar que mi vida dure lo suficiente para ver como se desarrolla la nueva gran pareja, err trío, porque ni loco dejo esto en manos de Severus y Minerva, nones nonitos noneros -saco sus manos de la nuca y quedo petrificados.- ¡cerdos alados, mi edad me esta comenzando a pasar la cuenta! No importa, viviré un par de años más, solo para ver la relación de la nueva generación.
Los silbidos llenaron el salón y Dumbledore dando saltitos esta historia concluyo.
The End.
***Suspiro secando mis ojos y haciendo pucheritos me inclino intentando abrazar a mis lectores, lo único que consigo es chocar con mi pantalla y ganar un tremendo chichón ***
¡¡No saben lo difícil que me fue concluir esta historia!! Pero, tomando fuerzas y ánimos de sus comentarios quede feliz con lo que logre.
¿Algo que opinar? ¿una critica? ¿tomates ?
ADIOS
Nos leemos pronto, en otra historia ;)