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Historia 47652 — capítulo 25

CAPITULO XXIV

"TUA CANTANTE"

(POV ALEC)

¿Qué será lo que pretende Demetri? De todas maneras, aceptaría, aunque se tratase de hacer alguna locura. Todo era mejor que estar en aquél castillo, donde Jane solía morirse de la rabia por Dídima y donde todos los demás se encontraban en cualquier misión. Aro me había dicho que tenía que cuidar de mi hermana, pero como a la hora me hartó con Demetri.

Después estaba Marco ¿Qué no comprendía que Dídima no le quería? Además, Aro parecía demasiado tenebroso, debido a que sonreía con más frecuencia. Aro nunca sonreía, a menos que se tratase de algo malo, por lo que me asustaba. Cayo parecía muy confundido, ya que le causó gran dolor a Dídima por matar a su padre.

Sí, cualquier lugar era bueno excepto aquél castillo.

Caminé hacia el lugar que me había dicho Demetri, esperando no encontrarme con algún licántropo. Ellos no se encontrarían contentos, ya que Dídima era una de ellos, o por lo menos su sangre también tenía sangre de licántropo, además de que Cayo había matado a un licántropo. No creía que los Licántropos estuviesen muy contentos con los Vampiros, por lo que debía de descuidar su espalda.

- Alec - Esa voz le izo voltearse de repente, y, estaba seguro de que si hubiese sido humano, le habría dado un paro cardiaco. Por muy sorprendente que pareciese, no lo había notado llegar

- Demetri… Casi me matas del susto. Técnicamente - Dije, mientras él se reía

De pronto, noté aquél extraño, pero seductor aroma. Era uno dulzón, aunque me daban ganas de probar la sangre que me invitaba a probarla.

Demetri me sujetó, mientras veía a la causante de todos mis problemas: Una chica

Era hermosa en todos los sentidos, y la sola idea de probar su sangre, me hacía sentir cada vez más, aunque, cuando me imaginé aquél cuerpo pálido, inmóvil y con el corazón deteniéndose me partió mi muerto corazón.

Había encontrado a mi Tua Cantante y me había enamorado completamente de ella. ¿Habría otra cosa peor en el mundo?

- ¿Estás más tranquilo? - Preguntó Demetri, mientras lentamente me soltaba - ¿Cuánto hace que Heidi trae humanos?

- Un par de días - Contesté mientras la miraba fijamente. Aquello izo que ella se ruborizara y yo sonreí. Se veía hermosa así, aunque su sangre me atrajera más que al principio.

Estaba en graves problemas.

- ¿Cuál es tu nombre? - Preguntó ella, tímida

- Alec Vulturi - Contesté con una sonrisa - ¿Y el tuyo?

- Elizabeth Russo, pero dime Liza