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Historia 47684 — capítulo 2

Sonríe, relamiendo sus dedos. Están allí parados, mirándola. Tienen miedo y sus cuerpos helan, ante el solo pensamiento de...

Encontrarse con la diosa.

Es reconfortante. Se luce una habitación al final, entre poca luz y un par de velas. ¿De qué se trata la iniciación tan misteriosa? Pasarán por las manos de la diosa, que sonríe al verlos pasar, uno a uno.

Él le dejó escoger y ella dirá, cuál de todos ellos funciona mejor para lo que intentan. Cuál de ellos, tiene la sangre más dulce y fría.

De entre todos los que ya había probado, la sangre de Severus Snape, era la más rancia. Era la más reconfortante. Se sentía diferente entre sus dedos, entre sus labios rotos por el frío. Rotos por las mordeduras de placer, que evocaban aquellos cuerpos, al ser degustados.

Por que ella, necesitaba alimento. Era una criatura fiera, que necesitaba comer para subsistir. Una lástima que sus presas, murieran antes del momento. Otras sobrevivían, pero nunca se cruzaban. Algunas asqueaban, pero su señor las adoraba. tal era el caso de Snape.

Con una sonrisa suave, más que una macabra mueca, ella está en la cama. Está esperándolos, desnuda totalmente. Ellos podrían emocionarse, emanciparse a las cuerdas que pronto van a atarlos. Es una ruleta, donde el premio, es la supervivencia. Y si fallabas, la tortura iba a ser tan grande como el éxtasis.

Espera que la toquen, que la acaricien. Ya no importa si su cuerpo es como un juguete, ella no tiene miedo de semejante sensación placentera. Que la reconoscan y le teman. Que sepan tocar su cuerpo. Eso, podría salvarlos de que sus uñas se entierren en su pecho sin compasión.

Un sacrificio, un momento de sexo que puede terminar placenteramente mortal. ¿Qué queda? Saberse jugar las cartas.

  • Adelante...Demuéstrenmelo. ¡Que el señor tenebroso sepa, cuál es la lealtad que le tienen! Y si fallan, pasarán bajo mis brazos...