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Historia 47692 — capítulo 8
Pasan la noche en vela, sin nada por hacer. Hermione sigue sin comprender el por qué de la muerte de Edmund; ella no encontraba consuelo, no podía parar de llorar. Narcisa mira desconsolada a Hermione y a su hijo, sabe que ayudar a los demás no estuvo nada bien, pero ahora tiene el resultado de sus acciones…
Su hijo no quiere verla otra vez.
-Hermione… Es mejor que descanses… Dice Draco mientras trata de llamar su atención.
-No puedo dormir. Responde con una voz de tristeza, melancolía y frialdad. Su voz no suena como una fuente de alegría, de seda y caricias; más bien suena como una raspada, ronca.
-Para eso tomaste el calmante y el té de manzanilla. En serio Hermy… Debes descansar. Responde mientras trata de que ella se levante del sofá; tiene la vista fija en el fuego de la chimenea, además, parece estar resfriada, pues su voz suena algo gangosa.
Ella no responde, solo asiente con la cabeza. Él la levanta en sus brazos y la lleva a la cama. Suben y entran a la habitación.
-Listo - Dice Draco cuando la deja allí - Ahora debes descansar… Por favor princesa.
Dice antes de besarle la frente.
Ella no dice nada, su alma está partida, su cuerpo no le responde. Solo le sale decir:
-Te quiero Draco…
Solo puede asentir, ese comentario lo toma desprevenido…
-También yo princesa… también yo.
Sale de la habitación, como un romántico empedernido y entonces piensa hacerle un poema, aunque no salga del todo bien, ya que no es muy "cariñoso".
Baja a la cocina con lápiz y hoja en mano, hecho un artista, para, no solo conquistar a su chica, sino para tratar de que se sienta bien.
-Draco… Necesito hablar contigo hijo. Dice su madre.
-Ahora no Narcisa… estoy ocupado. Dice Draco secamente.
-Hijo… escúchame… por favor… Suplica Narcisa.
Draco se para en seco, se da media vuelta y entonces pregunta enojado:
-¿Qué quieres?
-Hijo… tu padre y yo pensamos que…
-No me importa lo que ustedes piensen, ya no importa.
-¡Para el auto pequeño Malfoy! ¡Aún no tienes edad para decidir por tus padres!
-¿Eso crees?... Falta solo un mes para mi cumpleaños, y para tu información, estaré aquí, de vacaciones, entonces… Creo que cuando vuelva a casa podré tomar mis cosas e irme.
Narcisa no sabe que decir, sabe que perderá a su hijo, pero no quiere eso.
-¿Eso que significa? Pregunta Narcisa.
-Exacto. Responde Draco mientras se sienta en el bar de la cocina a escribir su poema.
Luego de media hora lo termina con una bolsa grande llena de papeles sucios y arrugados, el lápiz mordido y la cabeza sacando chispas.
Su madre lo observa, sabiendo que tendrá que hacer algo para no perderlo. Entra al baño y llama a su esposo.
-Escúchame Lucius… Draco quiere irse de casa.
-No digas estupideces Narcisa… Sabemos que no lo hará… Este amorcito de tórtolos es pasajero… Ya va a caer a tierra.
-Esto es en serio mi amor, es en serio Lucius, él me desafió, sabes que solo te desafía a ti.
-¡Vaya! Esto es peor de lo que pensé…
-¿Pero que haremos? Interrumpió Narcisa.
-¡Déjame pensar mujer! Exclamó del otro lado del teléfono Lucius.
Ella no dijo nada, sabe que la última palabra la tiene Lucius.
-Ya sé, debemos apretarlo por donde más le duele… Hermione.
-Pensé que solo era pasajero. Dijo irónica Narcisa.
-Al parecer es lo único que le importa ahora es esa chica… Entonces…
-Entiendo… Pongamos en marcha nuestro plan contra la parejita feliz.
-Escúchame… No hagas nada hasta que te llame…
-Pero… No, ni pienses que solo presenciaré, quiero ser parte de esto… No quiero que Draco se vaya.
-Entonces trata de decirle que ella no es para él, que perderá su reputación con ella.
Por "Reputación" Lucius sabe a lo que se refiere, pero Narcisa no.
-¿Reputación? ¿Qué reputación?
-Narcisa no seas idiota… Es un joven apuesto y rico… Sabes a lo que me refiero.
-No entiendo…
-¡Ay! Haber… Cómo te explico… A su edad… ¿Yo qué empecé a hacer? - Narcisa se queda pensando - ¿No te acuerdas?
-Se que todas querían salir contigo… pero tú solo las querías para - Narcisa procesa todo lo que acaba de decir.
-Exacto. Dice Lucius de forma maliciosa.
-Pero… Entonces mi bebé ya es un hombre…
-Narcisa… No seas estúpida por favor… Todos los jóvenes son así… Los únicos que no son así son Harry Inocencia James Potter y Ronald Inocencia Weasley… Por favor Narcisa… Lucius usa tono irónico.
-Draco me va a echar de esta casa…Está muy enojado.
-Entonces dile todo lo que se te ocurra antes de que te eche.
-¿Adonde iré?
-No sé Narcisa.
-¿Es que no puedes pasarme a buscar? Por favor Lucius…
-Está bien, está bien… Pero quiero que me recompenses.
-Tu tranquilo amorcito, sé como lo haré.
-Así me gusta… Escúchame, al salir caminas hasta el centro… ¿Donde vinimos recuerdas?
-Si.
-Bueno, tómate un taxi hasta el aeropuerto. Saca un pasaje para Washington, nuestra casa y te recogeré en la entrada del aeropuerto de acá… ¿OK?
-Si, entonces… Nos vemos mi amor.
-Si, nos vemos… Quiero una buena recompensa eh…
-Entonces te la daré.
-Adiós Narcisa.
Cortan.
Sale del baño y Draco está distinto.
-¿Qué pasa Draco?
-Es que… No puedes quedarte aquí.
-¿Por qué no?
-Porque no puedo compartir la casa contigo.
-Pero Draco…
-No… Lo siento, pero no eres la madre que creí que eras.
Esas palabras hicieron que Narcisa casi llorara, pues esas deseó jamás oír.
-Mi cielito… Ella trata de acariciarlo, pero él se aleja.
-Mamá… Lo siento, siempre creí que eras diferente a mi padre, pero… Me di cuenta de que no.
-No… No es lo que piensas Drakito.
-¡Mamá! ¡Odio que me llamen así!
-Pero… es que Pansy siempre te llamaba así.
-Si, pero solo la dejaba para conseguir que fuera "gentil" conmigo.
-¡Draco! No debes usar a la gente para tu placer…
-Mamá, no seas tan dramática… Es más, tú y yo sabemos que papá solo te trata bien cuando quiere…
-¡DRACO MALFOY! Ten más respeto…
-Perdón, en mi casa jamás me enseñaron el respeto hacia los demás.
Ella queda pensativa, sabiendo que Draco dice la verdad.
-¿Cómo te diste cuenta Draco? ¿Acaso esto lo dices de enfado hacia tu padre?
-Fácil… Siempre que quieres hablar con él, nunca está disponible porque… bla, bla, bla… Cuando quiere hacerlo contigo te habla, se sienta contigo en el sillón, charla de cosas, te abraza y, cuando te tiene en sus manos…
-¡Draco Malfoy! No quiero que nos faltes el respeto así… Por favor…
-Mamá… No seas así, además, es natural, solo que es mejor cuando uno es más joven.
-¡Draco! Debes tener precauciones.
-¿Crees que no las tengo? Pregunta el rubio como un experto.
-¿Es que tu ya?
-Ay mamá… No seas así, por favor… Te pareces a una abuela.
-Mi hijo ya no es…
-¡Mamá! Vete ahora… Ya es tarde, vete.
-¿Por eso quieres que me vaya no?
-No, mamá… Basta, no fastidies, por favor.
-¿Es qué no te das cuenta?
-¿De que me tengo que dar cuenta?
-Ajá… Tu solo quieres a esta chica para eso verdad…
-No… No digas estupideces.
-Solo la quieres para eso, es un amor que tapa eso… ¿Ya lo hicieron?
-¡Madre! - Grita el rubio avergonzado - Si te llega a escuchar te mato madre, te mato.
-Entonces es verdad… Solo la quieres para eso.
-No… Yo estoy enamorado de ella madre, te guste o no es la verdad.
-Es una tontería Draco… Es que… Ella te va a arruinar tu reputación hijo, además…
¿Enamorado de una sangre sucia y Gryffindor? Por favor… Draco… Despierta hijo.
-¿Sabes una cosa? No estoy dormido, yo estoy enamorado de ella, y te guste o no es la pura verdad.
-No Draco, ella te está dominando… Cuando se de cuenta de lo que eres, te va a dejar… Créeme…
Draco se queda pensativo unos minutos mientras caminan hacia la puerta de entrada.
-¿Sabes algo?... Tienes razón.
-¿Ves? Te lo dije.
-Si, es hora de que te vayas.
-¿Eh?
-Si, mamá… Que te vayas…
-Te quiero hijito.
-Adiós mamá… Saluda a mi padre por mí.
-Tu padre no sabe que me voy.
-Si que lo sabe… Te escuché cuando le pedías a papá que te pase a buscar… ¿Crees que soy idiota?
-¿Qué escuchaste Draco? … Esa conversación era…
-De muy del asco mamá… ¡Ya son grandes!
-Pues tú no tendrías que haber escuchado hijo… No debes meterte en los asuntos personales de tus padres.
-OK, entonces… Que se diviertan. Esboza una sonrisa pícara y su madre se sonroja.
No sabe que pensar… Prefiere olvidarse de sus padres por un tiempo, ahora quiere entregarle ese poema a su bella damisela de ojos miel.