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Historia 47871 — capítulo 1
Es la hora de la segunda clase. Todavía se ven bostezos donde quiera que se mire. Menos nosotras, ravenclaws ansiosas de aprender, de formar nuestras inteligencias, deseosas de entrar en clase y aprender. Estoy con unas compañeras comentando lo que toca de estudio en el pasillo, yo no tengo el mejor día de mi vida hoy. Durante el desayuno lo he visto y ha jugado pícaramente en la distancia conmigo. Mirada va, mirada viene. Aun estoy en trance. Como puede hacerme esto con solo mirarme? Por que no me puedo controlar con el? Como consigue hacer que muera de deseo de esta manera? Prometo que jamás pasara de nuevo, me digo por enésima vez en los últimos meses. Cuando consigo centrarme salen del aula alumnos de slytherin y de … gryffindor. El va con sus amigos riendo y charlando. Nuestras miradas se cruzan, sus ojos azules increibles se clavan en los mios. En ellos se refleja el deseo que desprenden los mios. Su sonrisa es picara. Sabe de sobra que me provoca. Adora hacerlo. Bien… juguemos pues… paso mi lengua por los labios, mojandolos en un gesto de lo mas casual para cualquiera menos para el. Otra sonrisa picara y quizas con un toque lascivo, solo para mi. En su gesto, una muda invitacion para un nuevo encuentro despues. Noto como mi cuerpo se empieza a encender mientras por mi mente pasan retazos de algunas otras veces que nos hemos encontrado. Pienso en mi promesa. Sabe que acudire a la cita. Yo tambien lo se.
A la hora de comer en lugar de ir al gran comedor me dirijo hacia la biblioteca para tratar de adelantar trabajos de clase. De pronto, en un pasillo curiosamente desierto una mano sale desde un pasillo lateral arrastrandome hacia la oscuridad mientras mis libros caen. El cuerpo bien conocido de un hombre me arrincona contra la pared dejandome momentaneamente sin respiracion. Sus labios calidos y ansiosos ahogan mi intento de queja. Su lengua se mete en mi boca apresuradamente, urgentemente, apasionadamente. Yo le doy via libre mientras la mia trata de hacer lo mismo. Las manos vuelan bajo la ropa, expertas, frias, haciendome estremecer, desabrochando botones molestos. Sus labios y su lengua recorren mi cuello y mi pecho mientras con una mano me tapa la boca para ahogar mis gemidos de placer. Es delicioso acariciar su pecho moreno y suave. Recorrerlo con mi lengua una y otra vez. Pasar mis manos por su pelo, por su espalda, por su trasero perfectamente moldeado. Sus manos, entre tanto, buscan bajo mi falda. Encuentra lo que busca, mi calida humedad lo empapa. Me besa lenta y lujuriosamente. Ambos ardemos de deseo, de desesperacion por poseernos. El tiempo es escaso y las ganas demasiadas. Me pone de espaldas a el, contra la fria pared. Siento el brusco cambio de temperatura. Mis pezones tambien. Los acaricia delicadamente mientras me besa la nuca y la espalda. No puedo evitar que leves gemidos escapen de mis labios.
Noto como mis bragas resbalan por mis piernas mientras sus manos y su boca siguen recorriendome. La pared ahoga mis gemidos cuando siento sus dedos dentro de mi volviendome loca de placer. Mientras, mis dedos tratan de deshacerse de los botones de su pantalon buscando un tesoro. Al instante, sus pantalones caen al suelo tambien. Con delicadeza estudiada separa mis piernas y se introduce suavemente en mi cuerpo. Sus manos me acarician. Las mias arañan la pared mientras gimo desesperadamente, sintiendo el mas divino de los placeres.
Nos vamos vistiendo y adecentando con calma. Nuestras respiraciones van sosegandose poco a poco. Aparentemente estamos saciados el uno del otro, pero no podemos evitar besarnos de cuando en cuando suavemente. Adoro sentir esos labios en los mios. Me vuelve a empujar contra la pared abrazandonos y besandonos apasionadamente de nuevo. Yo siento que me enciendo otra vez, el siente el mismo deseo por mi, no obstante, no hay tiempo ya. Con un ultimo beso nos despedimos.
-hasta la proxima - me dice.
- quizas - le contesto.
Sonrie picaramente como solo el sabe hacerlo. Le devuelvo la sonrisa. Ambos sabemos que nos volveremos a cruzar por algun pasillo en algun momento.
El dia vuelva a la monotonia de sus clases y sus horarios. De sus comidas y de sus charlas. De sus deberes y sus estudios. Todo vuelve a la normalidad. Cada uno por su lado con sus amigos. Sin que nadie sospeche. Sin que nadie sepa nada.
Soy una Ravenclaw. Se supone que te seleccionan para esta casa por tu inteligencia y la verdad, no creo que sea de lo mas inteligente enrollarse por cada pasillo del colegio con sirius black. Sobre todo sabiendo que no lleva a nada. Sin pensar en nada. A sabiendas de que solo sera deseo y placer.
Hace cinco minutos lo he vuelto a ver. Nos hemos cruzado en el pasillo y casualmente se ha tropezado conmigo. Nuestras miradas se cruzaron por unos instantes. He sentido un leve roce de una mano en mi pecho, como un descuido, imperceptible para los demas pero increiblemente perceptible para mi. Hace que mi piel se encienda nuevamente con deseo, con lujuria. En sus ojos puedo leer una muda invitacion. En los mios puede leer mi respuesta.
Otra vez. Puedes sentirlo? Es el deseo que me llama… de nuevo… y yo le respondere.