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Historia 47965 — capítulo 13
Carta a Laura
Laura es una mujer de veintisiete años, es muy hermosa, esta felizmente casada con Fabián, tienen un hijo de cuatro años llamado Enrique por un amigo de la infancia de ella, era un domingo cuando recibió la noticia, Enrique su amigo había muerto, era una noticia que sabia que llegaría, él siempre había tenido una salud muy endeble y había sido aquejado por cientos de enfermedadesen su vida, pero ella lloro por días, él era su mejor amigo, no se esperaba que unos días después del funeral la citaran a la lectura del testamento, ella sabia que él había acumulado una cierta fortuna pero a ella no le importaba, incluso pensó en no ir, en rechazar cualquier bien que le hubiese dejado pero desistió de la idea y asistió.
--Buenos días señorita_ le dijo el juez que daría lectura al testamento
--Señora
--Disculpe, es que es usted muy joven_ ella le sonrió y vio alrededor, ahí estaba la señora Lucia, la madre de Enrique, ella lo había llevado a los hospitales y le había procurado una buena educación y gracias a la increíble inteligencia de él logro hacerse de dinero en la bolsa de valores, la señora le sonrió y con un gesto le indico que se sentara a su lado, al otro lado estaba la hermana de Enrique, no había nadie mas_ bueno empecemos
El viejo juez hizo un recuento de los bienes de Enrique, eran propiedades y algunas cuentas, el dinero era todo para su madre y hermana, a Laura le dejaba una casa, era la casa donde vivió de niño, su madre la tuvo que vender para solventar los gastos de sus enfermedades y sus estudios, él la compro años después y era lo que le dejaba a Laura
--Yo no puedo aceptarla_ dijo ella_ esa casa debe ser de usted_ le dijo a la madre de Enrique, usted…
--No hace falta hija, si era la voluntad de Enrique que fuera tuya yo apoyo su voluntad y te ruego que la aceptes.
Laura termino aceptando la casa, el viejo juez le entregaría las llaves el día siguiente en la casa, se despidió con llanto en los ojos de la señora Lucia y de Alexandra la hermana de Enrique.
Al día siguiente llego muy puntual a la cita, apenas llego vio la casa y a su mente volvieron cientos de recuerdos de su infancia, había corrido por el patio de esa casa cientos de veces, había comido, jugado, soñado, era su segundo hogar en aquellos días, su hijo que estaba a su lado le dijo.
--Puedo_ le dijo señalando los juegos que están en el patio, Laura los vio y noto que eran nuevos, no tenia mucho que los habían puesto, un mes como mucho.
--Si, pero ten cuidado_ el pequeño le dijo que si con un gracioso gesto y salió corriendo a los juegos, en ese momento el viejo juez salió de la casa.
--Pase señora, debe firmar unos papeles_ ella paso, ya adentro abrió la ventana para poder ver a su hijo, le pareció que la casa incluso tenia el mismo olor, firmo los papeles y todo quedo hecho, entonces el viejo saco un sobre de su bolsa y le dijo_ El señor Enrique me pidió que le diera esto a usted personalmente, creo que es todo señora un gusto
--Igualmente_ el viejo juez salió, Laura salió, su hijo se despedía del viejo y luego volvió a los juegos, ella se sentó en los escalones de la entrada, saco la carta, en el sobre solo se leía, "Para Laura" la caligrafía de Enrique sin duda, abrió el sobre con cuidado y empezó a leer.
"Querida Laura"
"Si estas leyendo esto significa que e muerto, no, no llores cuando lo leas, los dos sabíamos que este día llegaría, hoy que estoy en el hospital y los doctores no me dan falsas esperanzas, cosa que agradezco, me vienen a la mente los recuerdos de nuestra niñez, ¿la recuerdas? Fue en esta casa, donde debes de estar leyendo esta carta,aquí viví los años mas felices de mi vida, aquí jugábamos por horas, recuerdas cuando me golpee con el sube y baja y me tumbe un diente, jajaja, claro después de eso se me infecto la boca y no pude hablar en dos meses, mamá cubrió todo con esponja un par de meses pero después los quito, no quería arruinar nuestra felicidad, así fuimos creciendo, empezaste la secundaria y yo empecé mis clases particulares, me dio terror pensar que ya no seriamos amigos pero tu te dabas tiempo de ir a mi casa cada tarde, pasábamos horas platicando, tu me contabas como lo pasabas con tus amigos de la secundaria, lo bobos que eran, lo divertido que era, pero al final me decías "no lo olvides tu y yo siempre seremos los mejores amigos" se que lo decías para que no sintiera celos, ni soledad, yo siempre te lo agradecí, tu empezaste la preparatoria yo iba a la Universidad, aunque nos veíamos poco, seguías siendo igual conmigo, me contaste sobre tu novio, sobre las fiestas, sobre el amor, yo te escuchaba y tu a mi, después la vida siguió, tu entraste a la Universidad, yo empecé mi empresa, nos veíamos cada semana, sin falta, hablábamos por horas, recuerdas lo feliz que estabas cuando me dijiste que te casarías, pensabas casarte y seguir con tus estudios, yo fui tu padrino, te vi radiante ese día, sonriente feliz, y con tu felicidad yo era feliz, cuando me pediste que fuera padrino de tu hijo, ¡y mas aun le pusiste mi nombre!Caminaba por las calles orgulloso de serlo, te lo juro, las calles me quedaban angostas de lo ancho que caminaba pavoneándome de ser el padrino de tu hijo, por eso mande que renovaran la área de juegos, para que el disfrute igual o mas que nosotros, bueno eso es todo solo quería recordar aquellos días hermosos, nuestra vida.
Adiós.Enrique
Posdata Siempre te ame.
Laura empezó a llorar en los escalones, ¿Cómo no se dio cuenta? Su hijo se acerco a ella
--¿Estas bien mamá?
--Si, hijo, estoy bien.