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Historia 47965 — capítulo 19
Ella olvido como soñar.
A veces la vida es cruel, a veces es dulce, a veces nos hace volar a un mundo de ilusiones y fantasías, otras veces nos sumerge en la tristeza y la soledad.
Laura tiene treinta años, sus ojos color esmeralda ya no brillan, su sonrisa se fue, quizá murió en el frio de su piel, su pequeña y respingada nariz ya no se arruga al reír, su cabello de fuego no ondea al viento. Ya no. Ya nunca más.
Ella olvido como soñar.
Sus ilusiones ¿Dónde están?
Hace tiempo que fue feliz, hace tiempo que sonrió, hace tiempo que soñó.
Ella olvido como soñar.
¿Qué le robo la ilusión? Una herida en su joven corazón, un amor que no olvido.
Ella era joven, solía correr por el campo, sus descalzos pies sintiendo la fresca hierba entre sus dedos, el aire agitando su larga cabellera como fuego al viento.
Él era joven, un hombre de su edad, trabajaba durante el día, por las tardes solía caminar a una colina para sentarse bajo un gran árbol, un fuerte roble, desde ahí veía el atardecer, es una de esas cosas que pocos saben apreciar, un buen atardecer.
-Hola_ dijo ella con voz apenas audible, sus manos jugaban inquietamente mientras su cara se encendía tanto como su hermoso cabello.
-Hola_ dijo el sonriéndole, su cara era normal, lo que lo hacia ver especial eran sus ojos, grises, tranquilos, irradiaban paz.
-¿Qué haces?_ lo dijo tan suavemente que pensó que solo lo había pensado, mas sin embargo él la escucho, hay que aprender a escuchar.
-Veo el atardecer, no crees que es hermoso.
-Si_ se apuro a contestar, se quedaron viendo el atardecer en silencio.
Después de ese día se comenzaron a verse, a conocerse y, con el tiempo, a amarse.
Laura nunca había sido más feliz.
Pero la vida puede ser cruel, a veces demasiado.
Él se fue, desapareció en una noche de invierno, nadie supo nada de él, tan solo desapareció, algunos dijeron que cayo de un acantilado, pero su cuerpo nunca fue encontrado, hubo quienes dijeron que se fue de el pueblo, nunca nadie lo supo.
Pero ese invierno fue el mas frio de la vida de Laura, ese inviernocongelo su corazón, nunca volvió a reír, nunca volvióa soñar, nunca mas.
Ella olvido como soñar
Su corazón se congelo
Dejo de amar
Su amor la dejo
Y nadie lo sabe
Ya nadie la escucha
Ella olvido como soñar
Ella ya no cree
Le temea vivir
Ahora no siente
Sus sentimientos se van
Ella olvido como soñar
Vio pasar los años sentada bajo el árbol, sus ojos fueron perdiendo el brillo poco a poco, la gente del pueblo la olvido, la dejaron sola, sola con su dolor.
Ve el horizonte, con sus ojos fríos, parece un fantasma perdido que vaga por el cementerio de sus ilusiones.
Ve el atardecer pero olvido ver su belleza, olvido ver el atardecer.
Olvido como soñar.