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Historia 47965 — capítulo 8

Caer

El viento sopla con fuerza, agita mi cabello de un lado a otro con violencia, veo toda la ciudad desde aquí claramente, el cielo se ve limpio y claro, desde lo alto del edificio, camino con decisión hacia el borde, me paro al borde del abismo, veo hacia abajo, las ventanas reflejan la tenue luz del día nublado, mi sombra se proyecta por el suelo, cuanto deseo verte otra vez, y sin mas salto, salto a un vacio que nunca se acaba, escuche cientos de veces que veías tu vida frente a tus ojos antes de morir, nunca lo creí, pero es cierto….

Veo mi niñez pasar frente a mi, los días solitarios, cuando pasabahoras solo, sin hablar con nadie, solo, me refugiaba en los libros, leía todo el tiempo, leía y soñaba, solo eso podía hacer, nunca tuve amigos, la escuela me aburría, pasaron los años, en secundaria las cosas no mejoraron, todo el mundo me parecía extraño, no lo lograba entender, la vida cada vez resultaba mas confusa, pasaba días enteros viendo los trenes pasar, el monótono pasar de los vagones me hacia sentir bien, pero el mundo seguía sin tener sentido, hasta ese día…

Caminaba por el parque de la ciudad, con las manos en los bolsillos, mis ojos veía fijamente el suelo, hasta que tropecé contigo, tropezaba a menudo con objetos, pero rara vez con personas.

--Disculpa_ dije como siempre lo hacia, sin voltear a ver, odiaba la forma en que la gente me veía, sentía que me analizaban, que me estudiaban con la mirada.

--Fue culpa mía, venia distraída viendo el cielo, mira vez esa nube parece un elefante_ me detuve y voltee a ver la nube, me sorprendió que hubiera una persona que se tomara el tiempo en ver una nube, hoy en día la gente solo tiene tiempo de ver su correo electrónico, de comer comida instantánea, de correr de un lado a otro sin querer ir a ninguna parte, fue como encontrar un oasis en el desierto…

Desde ese día salimos juntos, pasábamos horas viendo el cielo.

--Me gusta ver el cielo_ dijiste cuando mirábamos el sol caer_ es tan tranquilo, me hace olvidar mi enfermedad, me hace darme cuenta lo insignificantes que somos, ahí la gente cree que son el centro del universo, viven para saciar sus impulsos, como sabes no yo no podría aunque quisiera, saber que moriré en seis meses me a hecho apreciar las cosas mas simples, dime ¿Qué es lo que mas deseas?

--Nada_ te quedaste callada por un momento, luego sonreíste y me dijiste.

--¿Por qué?

--No quiero nada, no entiendo a la gente, siempre de un lado a otro, siempre con prisa, pero ¿A dónde quieren llegar? No lo saben, ¿para qué ser un abogado? Lo seria si de verdad protegiera la ley y las cosas buenas y la verdad, pero al final solo es dinero, o si me dedicara a las causas benéficas no sabría si lo hago por que es lo correcto o si lo hago por que los demás hablen de mi, acerca de lo bueno y correcto que soy, no eso no lo quiero, ¿trabajar en una fabrica? Nunca, odio estar rodeado de gente que habla sin sentido, es raro encontrar alguien con quien platicar de algo interesante, moriría de asfixia, ¿doctor? ¿ Científico? ¿Militar? Nada de eso me interesa, a veces me siento un inútil, un imbécil, otras veces creo que el mundo esta loco…

Era una mañana fría, el roció cubría el pasto, algunos pájaros cantaban en el parque, incluso el agua de las fuentes se veía limpia, como un día tan hermoso puede ser el peor de mi vida, habías muerto, camine por horas, pase la noche en la calle, no fui al funeral, siempre los odie, me da miedo imaginar todas esas personas en el cementerio, todas frías, sin vida, olvidadas…

Veo el suelo acercarse lentamente, de pronto siento miedo, no quiero ser enterrado y quedar solo, olvidado aunque pienso en lo bien que se siente caer…