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Historia 48106 — capítulo 1

No tiene sentido, a veces, miro por las ventanas y veo este mundo que me vio nacer, y no lo termino de comprender, a veces la veo a ella, cabello negro a la cintura, ojos almendrados y oscuros, sonrisa sincera, el estomago me quema, me sudan las manos, y luego comprendo menos.

Soy Extraterrestre, y este es otro punto que tampoco tiene sentido, soy humano pero no nací en la tierra, nadie lo ha hecho en unos doscientos años terrestres, los libros de historia dicen que se estaba cociendo una guerra, hablan de teorías de conspiración y traiciones internacionales, pero no les dio tiempo, cayó sobre la tierra un periodo de hielo perpetuo, otra edad de hielo y se espera que dure unos cientos de años más y mientras…

Mientras fuimos invitados a este planeta, por una raza evidentemente superior, tuvieron la misericordia de no hacernos elegir quien vive y quien muere, a todos los que quedaban los trasladaron a sitios habitables, grandes extensiones de espacio diseñados para nuestra libre reproducción y sobrevivencia, "Animales en peligro de extinción" decía mi bisabuelo "Zoológicos intergalácticos" nunca termine de entender que es lo que quería decir con eso.Fuimos salvados, y lo agradecemos todos, pero a veces, por instantes, me gustaría que nos hubieran dejado mantener nuestros rituales de apareamiento.

Ya no se estila, nuestros salvadores (los luk's ti' toop) nos enseñaron que hay otras formas que no incluyen interacción corporal para la preservación de la especie, tan fácil como buscar dos personas cuyos sistemas inmunológicos fueran complementarios y por medio de una base de datos se arreglaba el asunto, mis padres no se han visto a los ojos ni una sola vez, yo nunca he visto a mi madre, y este procedimiento que a los luk's ti' tooples parece correcto y evolucionado a mi me parece equivocado.

Permítanme divagar, Los humanos estamos categorizados según nuestra capacidad mental que es medida a los seis años de edad cuando el desarrollo del cerebro humano puede ser predicho, de esta forma, la gente con habilidad mental recibe educación, y los demás no. Yo soy clasificación Omega dentro de los escalafones intelectuales, la cual es la clasificación más alta, tengo la oportunidad de estudiar todas las materias impartidas y la obligación con mi raza de preservar su sabiduría, estoy especializado en la Vida Antigua que no es nada popular en las elecciones de especialidad, me fascina de modo especial todas las pocas lecturas que puedo encontrar acerca del sentimiento llamado "amor", no es mucho lo que queda para leer, cuando uno deja de sentirlo, uno deja de escribirlo, mi tesis final será acerca de esto, me pararé enfrente de todos los sabios y les hablaré de esa curiosidad de los Antiguos, tengo todo listo, menos mi discurso.

La especialidad de ella, Omega Ch'up, es la biología, pasa horas observando a los animales terrestres interactuar entre ellos, le gustan especialmente los delfines, cuando tiene oportunidad nada con ellos y los acaricia, y a mi me da por pensar que me gustaría ser delfín.

Y es así como llegamos a mi problema, por que siento algo por ella que solo he visto ilustrado en los libros de biología que tanto le gustan, este sentimiento que me quema por dentro es el llamado de la naturaleza, y yo, lo único que quiero es atenderlo, quiero abrazarla entre mis brazos y nunca soltarla, quiero verla a mi lado cada día que me despierte, cada segundo de mi existencia, quiero que habitemos juntos, quiero que formemos una familia juntos.

¿Pero como podría ser? Nadie hace eso ya, no sé si ya nadie siente lo que yo siento, o si solamente todos suprimen este sentimiento, lo que sea, solo sé que yo ya no puedo más y no sé que hacer, no puedo hablar con ella sin sentir la necesidad de acercarme todo lo físicamente posible, quiero saber si esa larga cortina de cabello negro es tan suave como parece.

Me distrae de mis obligaciones este sentimiento, hoy es el catorceavo día, del segundo mes, allá en la tierra, lo sé por que hago los cálculos diarios para saber que día sería si no hubiéramos tenido que huir, y me pregunto si ella querría lo mismo que yo si siguiéramos ahí, ese día era especial para la gente, se demostraban su afecto de formas que no me atrevo a pensar por miedo a que mis mejillas se coloreen, me sudan las palmas de las manos, y me las seco con las piernas del pantalón distraídamente.

A veces ella me mira, y mí "corazón", como dirían los antiguos, me dice que siente lo mismo que yo, que le quema lo mismo, que esos ojos cafés y penetrantes no saben mentir, y que solo esta esperando que alguna situación prenda la chispa y el resto explote por si solo, pero luego mi raciocinio me dice que solo me mira con la misma intensidad con la que observa los hábitos alimenticios de los conejos, y se crea un vacío curioso en mi interior, que nuevamente, no sé si alguien ha sentido en los últimos dos siglos. Sé que mi bisabuelo lo sentía por mi bisabuela, aunque sea largo de escribir, cuando ella murió la tomo dulcemente de la mano, se acostó junto a ella en la cama y espero a que su cuerpo se enfriara, nunca ha sido el mismo desde entonces.

Supongo que eso es el amor del que tanto escribían, tener ganas de vivir y morir con la misma persona, querer respirar el mismo aire que ella para siempre, y no entiendo por que razón despreciarían todos mis coetáneos este sentir, lo mismo que nuestros Salvadores, a lo mejor pensaron que era débil ligarse tan íntimamente con alguien para siempre, a lo mejor pensaron que el dolor que conllevaba no valía la pena, mi mejor teoría es que pensaron que era peligroso, los latidos del corazón se aumentan tanto así que los puedes oír y sentir en tu garganta, los químicos te inundan hasta las puntas de los dedos de tus pies, te hacen sentir mareado y desubicado y seguramente te podría pasar algo malo en ese estado y por eso fue que inventaron ese otro método para la reproducción.

Le he cultivado una flor, pensé por un momento criarle una camada de gatos, pero seguramente haría algo mal, y ella solamente se enojaría, al fin y al cabo lo mío son los libros y los tratados antiguos, así que opte por una planta ¿Qué tan difícil podría ser cultivar una planta? Quise que fuera algo que diera frutos, luego recordé que los arboles frutales tardan años en madurar, por lo mientras cuidare de ese manzano hasta que crezca, pero para el día de hoy, me decidí por algo colorido: le regalaré una rosa roja, le explicaré entonces el simbolismo que conlleva, una rosa hermosa tal como si un ruiseñor le hubiera cantado sus ultimas notas y la hubiera coloreado con la sangre de su corazón.

Le encantará seguro que sí, la llamare por su nombre científico y ella tendrá que mirarme con esa concentración tan suya, le explicaré lo que siento, le daré textos que lo explican, escritos por mentes más sabias que la mía, y ella leyendo y razonando lo entenderá, lo sentirá y me querrá.

Es el catorceavo día, del segundo mes, y ella me ha de querer, la busco en su casa, me identifico frente a su madre (Omega, Xiib) y luego entro al cuarto que habita, ahí todo huele como ella y el solo percibir esto me marea, me agarró del escritorio a lado de mi, intento tranquilizar mis latidos y por un momento me pregunto si no necesitare un cardiólogo después de mi aventura, y ella sentada en una silla frente a la ventana me mira con curiosidad, la puerta se ha cerrado detrás de mi y no dice una sola palabra.

Le entrego la rosa, sin decir palabra y al rozar sus dedos siento que mi temperatura corporal se dispara, creo que me voy a morir y demonios si soy muy joven para eso,

Ella solo dice "Interesante, Hibrido de Té" y luego me mira,justo como mira a la flor, como intentando descifrarme. "Era la rosa más común, allá en la tierra" y le respondo "Las cosas que eran comunes en la tierra ya no lo son tanto aquí" "Cierto", contesta y creo que espera una explicación por la rosa, o quiere que me vaya de una vez, pero ahí estoy y pareciera que mis pies se han fundido con el suelo pues no quiero irme nunca. Empiezo a hablar rápido y contradiciéndome, le hablo de la rosa, le hablo de Oscar Wilde, le digo que a lo mejor leí de más y he enloquecido y que no sé ya que hacer.

Y ella sonríe, ampliamente, sinceramente, me tiemblan las rodillas nunca me he sentido más ridículo en toda mi vida, bajo la mirada, y ella dice "Entonces habremos leído mucho los dos, por que creo que yo también he enloquecido".

Hay una risa en sus ojos, un brillo que nunca he visto en mi vida, y que me hacen sentir el hombre más alto y más inteligente del mundo, ahora sé lo que diré en mi discurso, me pararé enfrente de todos los ancianos de la Junta de Educación, y enfrente también de la escuela en pleno, todos aquellos ojos juzgándome en mi rareza, enfundado en mi mejor traje, les explicaré mi trabajo y cuando ellos me observen sin comprenderme del todo y me pidan mis conclusiones, yo la voltearé a ver y solamente diré"Lo que sea, Vale la pena "