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Historia 48213 — capítulo 11

Este capítulo va dedicado a Aracelipotter, Vicuu (R_Vickyy_Rhr), Meey (MeryLuuu), hermyj_g, antonelladelacour y luna_ginny_malfoy... ¡Muchísimas gracias por vuestros comentarios, ellos fueron los que me animaron ha crear este capítulo y los que me incitan a seguir la historia! Debo disculparme, porque me pasé un poco en la largura del capítulo... ¡pero había muchas cosas que decir... Espero que no se os haga demasiado pesado, disfrutarlo, muchos besos

La autora


Había pasado un mes desde que se eligió a Camille cazadora. Habían pasado muchas cosas en ese mes, pero la más importante sin duda era que Gryffindor había ganado el partido, desde el momento, Gryffindor iba en cabeza, seguido muy de cerca por Slytherin y Ravenclaw. Aquella cosa había animado las cosas entre los Gryffindors, pero aún así había gente que se evitaba...

-¡Agg!-exclamó Lucy, miraba dentro de su baúl, esperando encontrar algo

-¿Qué pasa, Lulu?-preguntó Cleo, asomando la cabeza por encima del hombro de Lucy, con verdadera curiosidad

Lucy murmuró unas cosas incomprensibles y se tiró en su cama

-¡He perdido mi cámara de fotos nueva!-exclamó Lucy y se llevó las manos a la cabeza, Cleo rió y la miró con una ceja alzada

-¿Tu cámara nueva? ¿Te han comprado otra?-preguntó entre risas, Lucy asintió enérgicamente

-Me la regaló el abuelo-respondió Lucy y se encogió de hombros- Sabes... la iba a utilizar para sacaros una foto a Hugo y a ti en vuestro primer beso-canturreó Lucy con una sonrisa pérfida en los labios, Cleo dejó de reír, su cara se convirtió en una de furia

-¡Dejarlo ya! ¡¿Es que no lo entendéis nadie?! ¡Hugo y yo somos solo amigos, AMIGOS!-exclamó Cleo le dirigió una mirada de advertencia a Lily, que estaba manteniendo una conversación con Selena, otra compañera del cuarto; Lily se encogió en su sitio y Cleo salió del cuarto dando un fuerte portazo, antes de bajar echa una furia por las escaleras escuchó el grito de Lucy

-¡Cleo, recuerda que tenemos que irnos en cuatro horas!

La rabia la invadía, y las lágrimas de impotencia luchaban por salir de sus ojos... ¿¡Es que no había ni una persona en el mundo que no creyera esas tonterías!? Porque, ¿Hugo y ella? Cleo parpadeó sorprendida, ese gesto hizo que las lágrimas se derramaran, pero no hizo caso; Una imagen se le formaba en la mente, una imagen que antes le habría dado asco, pero que ahora provocaba extrañas sensaciones en ella; La imagen que Lucy había nombrado...

Sin darse cuenta, sus mejillas adquirían un color rojizo, y se revolvía las manos apoyadas en la falda, una mano le tocó el hombro

-Ey, Cleo, ¿qué te pasa?-la cabellera rubia de Helena Jordan apareció al lado de Cleo

-¡Lena! ¡Me has dado un susto!-exclamó Cleo dando un respingo, se quitó con la manga de la chaqueta las lágrimas que le quedaban y sonrió a su mejor amiga

-Lo siento-se disculpó Helena con una sonrisa- Pero no cambies de tema, ¿qué te pasa, Cleo?

Ella evitó la mirada de Helena, su amiga, con la mano aún apoyada en el hombro de la morena, la miraba fijamente

-Lo he comprendido, Lena, por fín lo he comprendido-murmuró Cleo, apoyó la cabeza en el tronco del árbol debajo del que se había sentado y suspiró profundamente

Helena retiró la mano y pasó a apoyar los codos en las rodillas y la cabeza en las manos

-¿Qué has comprendido?-preguntó con verdadera curiosidad

-Mis sentimientos-respondió Cleo con una tímida sonrisa, sus mejillas empezaban ha adquirir de nuevo un color rojizo- Me he dado cuenta de que estoy enamorada-confesó mirando al suelo

-¿De quién?

Cleo volvió a suspirar y fijó su mirada en los ojos de Helena

-De Hugo, Lena, de Hugo-respondió

-¿De Hugo? ¿Nuestro Hugo...?-preguntó Helena, sintió que las fuerzas la abandonaban, ya se podía ir despidiendo de sus locos pensamientos sobre aquel chico; Si Cleo estaba enamorada de él, ella se quitaba de en medio, era una de las reglas no escritas sobre su amistad

-Sí, de Hugo Weasley Granger

Cleo no pudo soportar más el contacto, bajó la vista y la clavó en la punta de sus zapatillas

-¿Qué piensas, Lena?-preguntó después de unos largos minutos en silencio

Helena volvió a apoyar una mano en el hombro de su amiga, y le dirigió una sonrisa llena de cariño

-¿Sabes, Cleo? Yo creo que hasta un tonto se daría cuenta de que Hugo y tu os habéis dejado de ver con los ojos que uno mira a su mejor amigo-comentó al final, Cleo sonrió y abrazó a su amiga llena de felicidad

-Te adoro, Lena... ¿ya aburro no?-preguntó Cleo con una gran sonrisa de felicidad pintada en la cara, Helena le pellizcó la nariz

-Pues claro que no, total, me hace sentir especial-rió Helena, Cleo rodó los ojos pero acabó estallando en carcajadas

Cuando Jeanette llegó a la puerta de la sala común de Gryffindor, casi toda la gente había bajado ya, solo quedaba media hora para la salida del tren. Había quedado allí con Rose, se subió la cremallera de la chaqueta que llevaba, antes de temblar imperceptiblemente, ese día hacía un frío horrible... Sacó una goma que llevaba en la muñeca, y empezó ha recoger su largo pelo castaño en una coleta

-¿Preparada para irte, Jean?-preguntó una voz detrás de ella

Jeanette sonrió a Albus, su amigo llegaba en ese momento con Scorpius

-¡Al, Scor!-exclamó ella, soltó las manos de la coleta cuando creyó que estaba lista y le cayeron un par de rizos por la cara- ¡Agg! Llevo toda la mañana intentando hacerme una mísera coleta, ¡y no puedo! Será posible... seguro que hasta Cleo lo hace mejor que yo, no tengo arte para esto-protestó con mala cara mientras se volvía a deshacer la coleta

La puerta de la sala común se abrió, y por ella aparecieron los Weasley restantes acompañados de algún que otro amigo

-Venga, venga chicos, que no tenemos todo el día-apremiaba Rose a sus primos- ¡Hugo! Deja de hacer tonterías y ven de una vez-reprendió a su hermano, que en ese momento se estaba dedicando ha hacer muecas a Cleo y Lucy, lo que provocaba la risa en ambas

-Lo siento ...-murmuró Hugo bajando la cabeza en señal de arrepentimiento

Rose rodó los ojos y arrastró su baúl hacia las escaleras

-¡Jean! Que bien que te vienes, así no tendré que pasar unas vacaciones viendo solo cabezas pelirrojas-comentó Cleo mientras con una mano jugueteaba con su cabello, Lucy le echó una mirada de advertencia- ¡Y no tan pelirrojas!-exclamó elevando los brazos al cielo en señal de fastidio- Te ha invitado Rosie, ¿verdad?

-Ajá-murmuró Jeanette, pasó un brazo por los hombros de su prima y le dio un beso en la cabeza- ¿Y a ti? Es que llevo dándole vueltas... y no se me ocurre, porque no ha sido Hugo, ¿verdad?-preguntó con una ceja alzada

Cleo negó con la cabeza y se mordió el labio inferior

-No creo que me invitara nunca... porque... ¿quién soy yo? Su mejor amiga, y los chicos no van invitando a sus mejores amigas a su casa-comentó Cleo, se encogió de hombros y añadió- Me han invitado Lily y Lucy... ya sabes, con lo del enfado y eso... quieren tenerme cerca

-¡Daros prisa, venga!-exclamó Rose desde el principio de las escaleras, les hacía gestos con las manos, como metiéndoles prisa

Todos los Weasley estaban apretujados en tres compartimentos, además estaban todos los amigos de la familia, como Alisson, Jeanette, Cleo, Lysander, Helena... Solo faltaba Lorcan.

Lo cierto era que el rubio estaba sentado en un compartimento, como antes, estaba solo, y esa vez no había ninguna Lucy Weasley para ayudarle a salir de aquella situación. No estaba en esa situación por obligación... Si no por propia voluntad. Necesitaba pensar, y estar solo le ayudaba a ordenar sus pensamientos.

Se quedó allí mas o menos una hora, y poco después se levantó y salió del compartimento, al parecer había conseguido ordenar sus pensamientos

-Lilianne-llamó minutos después, cuando asomó la cabeza por la puerta del compartimento en el que estaban Lucy, Hugo, Lily, Cleo, Helena...

Ella levantó la cabeza y le miró fijamente, se entendieron sin palabras, un simple cruce de miradas le hizo comprender que era lo que le iba a esperar, asintió lentamente y le siguió afuera

-¿De qué quieres hablar, Lorcan?-preguntó Lily, Lorcan esquivó su mirada

-Aquí no-contestó- Ven

Echó a andar sin esperarla, como siempre hacía, ella le siguió en silencio, seguramente pensando en las respuestas que tendría que darle...

Poco después de Lily saliera, Helena siguió su ejemplo. La rubia decidió salir en busca del carrito de golosinas, como ella lo llamaba, pero en vez de encontrar lo que buscaba, se encontró con un chico. El muchacho en cuestión estaba sentado en medio del pasillo con la espalda apoyada en la puerta de un compartimento vacío, tenía los ojos llorosos y la cabeza apoyada en su mano; Helena decidió acercarse a él

-Hola-saludó sentándose a su lado- ¿Te pasa algo?

Él la miró extrañado, parpadeó sorprendido y dijo:

-Mi novia me ha engañado-el chico lo soltó a sí, sin más, como una cosa que decías a la ligera, pero Helena pudo ver en sus ojos que la traición de aquella chica le había dolido muchísimo- Es irónico-rió- Solo unas horas antes, cuando estábamos saliendo del castillo, me ha dicho que me amaba como a nadie

Helena apoyó la mano en su hombro, tal y como había hecho con Cleo unas cuantas horas antes

-Lo siento, de verdad, seguro que aquella chica era una boba-comentó Helena con una sonrisa de apoyo

El chico negó con la cabeza, como intentando alejar unos pensamientos y le devolvió la sonrisa, solo que más forzada y con los ojos aún llorosos

-Gracias, seguro que te he aburrido, pero es que has venido tan decidida...

-No pasa nada-dijo Helena- Por cierto, ¿cómo te llamas?

-Soy, Jake, Jake Sprint

-¡Madre mía, ya decía yo que me sonabas de algo!-Helena subió un poco el tono de voz, pero volvió a bajarlo a continuación- Eres el buscador de Gryffindor, ¿verdad?

-Sí, lo soy-sonrió Jake- ¿Eres fanática del Quidditch?

-¡Y vaya si lo soy!-rió Helena su sonrisa se iba haciendo cada vez más y más ancha- Mi mejor amiga juega en el equipo de Gry, y yo voy siempre ha verla

-¿Quién es tu amiga? Igual la conozco

-Cleo, Cleo Wood

-¡Claro que la conozco! Es una excelente cazadora, si me permites decirlo

Helena rió de nuevo...

-¡Pues claro que te dejo!-su cara se convirtió de repente en una máscara de seriedad- Perdona que salga ahora con el tema, pero es que necesito saber quién era la chica que te hizo daño

Jake asintió en silencio

-Era rubia, mediría unos 1'60 metros y tenía los ojos marrones. Se llamaba Rebecca, Rebecca Jordan-murmuró, elevó la mirada para toparse con Helena, que tenía la cara blanca como el papel y su cara transmitía una clara expresión de sorpresa- ¿Te pasa algo?

Helena parpadeó rápidamente y sacudió la cabeza intentando salir de aquel estado

-Sí-murmuró ella- Yo soy Helena, y la que te ha engañado es mi hermana mayor

-Ah-fue lo único que articuló Jake, sorprendido por la revelación que le acababa de hacer Helena- Helena... quiero que te quede claro que yo no le guardo ningún rencor a tu hermana, ni he dicho nada malo de ella, solo que me dolió que no me dijera...

-No intentes arreglarlo Jake-cortó Helena- Además, todo lo que has dicho es cierto...-suspiró profundamente- Becca es una persona incapaz de estar atada a alguien, cambia de pareja tanto como de peinado. Puedes creer que te quiere, pero te estarás engañando; mi hermana nunca ha estado enamorada, cierto que tiene un corazón, muy grande por cierto, pero en él solo caben su familia, sus amigas, y su mejor amigo. No lo hace con mala intención, pero lastima, ahí en lo más profundo, donde poca gente puede llegar... ¿te ha lastimado ahí, verdad?-preguntó la chiquilla, Jake asintió mirando con los ojos abiertos como platos a aquella chica, era una caja de sorpresas, hablando así, cualquiera podría decir que era más mayor de lo que era- Te comprendo Jake, de verdad, no creas que me he molestado por que hayas dicho eso... solo es que me ha dejado muy sorprendida, nunca había conocido a una de las víctimas de mi hermana...

Jake sonrió agradecido

-¡No te quedes callado, Lorcan! ¡Me has traído aquí para algo! ¡Así que más te vale hablar!-exclamó Lily se ponía nerviosa con la tranquilidad con la que se tomaba las cosas Lorcan

-¿Tú lo sabías Liz? Sabías que Lucy estaba enamorada de mi, ¿verdad?-la pregunta fue directa, así sin rodeos, así era Lorcan

-Sí-murmuró Lily al cabo de unos minutos- Sí que lo sabía, y de sobra, pero es que me pusiste la ocasión en bandeja; yo nunca quise traicionarla, pero fuiste tú el que me hizo perder el control-prosiguió- Lucy y yo nunca tuvimos secretos, siempre lo compartimos todo, pero desde ese momento empecé a ser una chica con demasiados secretos, guardaba en secreto nuestra relación, los encuentros...-fue subiendo la mirada hasta encontrarse con la de Lorcan- Tú tienes la culpa, tú eres el que me obligó ha llegar a todo esto-le recriminó con lágrimas en los ojos- Antes de que tú te fijaras en mí, todo iba bien

Lorcan la observó, ella estaba sentada, los puños apretados y la mirada fija en él

-¿Por qué, Liz? ¿Por qué no lo dijiste?

-¡¿Por qué?! ¡Porque si tú te enteraras de eso te ibas a ir con ella! ¿Quién me preferiría a mi teniendo a la dulce, simpática, agradable, comprensiva Lucy enamorada de él?-gritó Lily, Lorcan la estaba sacando de sus casillas en ese momento; se levantó y salió del compartimento sin hacer caso a Lorcan, que la miraba suplicante

-Liz...-murmuró el chico antes de que se cerrara la puerta

Cleo y Hugo se quedaron a solas en el compartimento; Lily se había ido con Lorcan, Helena había salido ha ver si encontraba el carrito de las chuches y Lucy había salido para despejarse. Cleo miraba incómoda al suelo, ya no se encontraba tan a gusto con la presencia del chico, la hacía ponerse nerviosa, ya que al haber descubierto sus sentimientos...

-¿Qué crees que pasará con Lily y Lorcan?-Hugo rompió el silencio con la pregunta del millón

-No lo se, y ahora mismo no me importa lo más mínimo-la respuesta de Cleo fue cortante, pero al fijarse en la cara de extrañeza que hizo su mejor amigo cambió el tono- Llevo mucho tiempo preocupándome por ellos, por Lucy... ¡no lo soporto!-gruñó Cleo rodando los ojos, Hugo rió

-Y mira que todo esto pasó por un simple beso-reflexionó el chico, Cleo se sonrojó hasta la raíz del cabello cuando murmuró

-También algo cambió entre nosotros por aquel beso... hace un año... ¿lo recuerdas?

La cara de Hugo tomó el mismo color que la de Cleo y mirando al suelo murmuró un simple "Sí" mientras un recuerdo muy especial le venía a la cabeza...

Era por la tarde cuando Hugo encontró a Cleo, la chica estaba sentada en un pasillo algo alejado, con los ojos brillantes y la mirada perdida; Hugo se acercó a ella y se sentó a su lado

-No le hagas caso pecosa...-murmuró a su oído, Cleo volvió la cara hacia él sorprendida- Tommy no sabe lo que dice...

Cleo bajó la mirada hacia el suelo de nuevo, las lágrimas volvieron a acumular sus ojos

-Claro que lo sabe, y tiene razón-admitió con un hilo de voz- Soy fea, y ese es el dilema, nadie me ha dado mi primer beso, ni me ha dicho que soy guapa...-suspiró en un susurro

Hugo le acarició la mejilla con ternura

-Pues todos deben de estar ciegos para no verlo-comentó con una sonrisa muy amplia- Porque eres la chica más guapa que conozco

Cleo frunció el ceño y le apartó la mano, ella era terca por naturaleza y no se creía las cosas a la primera

-Eso lo dices para hacerme sentir mejor-dijo- Soy horrorosa, me moriré vieja y soltera y viviré con un montón de gatos...-fantaseó la chica, pero no pudo continuar porque los labios de Hugo se posaron en los suyos, la chica notó que la sangre se le subía a las mejillas y notó que algo cambiaba en ella...

Las caras de ambos se fueron acercando, fue un movimiento involuntario, porque ninguno de ellos supo por qué lo hacía, sus narices se tocaban, ambos se miraban en silencio, los dos tenían las mejillas rojas y su respiración era agitada, se acercaron un poco más y...