← Historia 48232 · de
Historia 48232 — capítulo 1
Ella sonreía, brincaba por todas partes. ¡Adiós a pedirle a Ron, con señales de humo, que fuese su valentin! Ella ya tenía una carta, que le pedía ir al baile de san valentín. Estaba muy feliz, rozagante. Le encantaba que alguien se hubiese adelantado y ella, no tener que pedírselo. Por que, las chicas no le pedían a los chicos que fuesen sus valentines.
Pero la idea le agradaba. ¿Qué debía ponerse? ¿Qué podía hacer con su cabeza? Sentía que iba a explotar, de tanto pensar. Si tan solo...Si tan solo supiera de quiéne ra la carta. ¿De Harry? No, esa conclusión estaba errada. A no ser que ella fuese Cho Chang.
Descartada esa opción. ¿Qué tal el mismísimo Ronald? No, él no escribía de esa forma. De casualidad sabía lo que era escribir. ¿De quién era? ¿Cómo saberlo? Claro, ella era la dueña de las respuestas y no tenía ni una en su mente.
Era culpa de san valentin...
Se miró en el espejo y se preguntó si podría complacer sus expectativas. Mientras pensaba, tuvo una curiosa idea. Bueno, no sabía quién era, pero podía usar aquel vestido con escote, descubierto en su espalda. Quien fuese, no se iba a quejar.
- ¿Y si es Neville?- se dijo, frente al espejo- No, no debe ser él, puesto que es tan tímido...Aunque podría estar buscando pareja. ¡Dios mío, ¿Quién será?!
Mientras pensaba, se acercaba la hora del baile. Se maquilló lo más delicadamente posible. No quería parecer desesperada. Acomodó sus rizos, para que se vieran acordes a su apariencia. Para no parecerse a una especie de arbusto.
Suspiró y se miró en el espejo. Accesorios, zapatos y perfume. ¿Cuánto quedaba? Él seguro ya la estaba esperando. Misterioso san valentin y ella, le hacía esperar como si nada. ¡Tenía que apresurarse! Inspiró y se preparó para encontrárselo. ¿Y si era feo? ¿Y si era más pequeño? ¿Y si...?
Mejor era salir.
Mientras caminaba, casi resbaló con un escalón. La tensió era enorme. No sabía qué hacer con su vida. Ladeó la cabeza hacia el salón y los enormes relojes de puntaje. El comedor se erguía, imponente y colorido.
- ¿Dónde está? ¿Dónde?
Esperó allí parada, realmente ni sabía como era. Mientras esperaba, observó que Draco no estaba lejos. También esperaba por alguien. Aunque lo dudaba. Se miraron por un momento y luego, continuaron en sus asuntos.
Cinco minutos, diez, quince, veinte. ¿Dónde estaba? Se habría acobardado. ¿Era una broma de mal gusto? Ella estaba comenzando a desesperarse.
-
¿Esperando a alguien, Granger?- preguntó Draco.
-
Sí y eso no te incumbe, Malfoy.
-
Pues, podrás esperar toda la vida, puesto que no aparecerá.
-
Cállate y busca a tu pareja. ¿O es que no tienes?
-
Sí tengo y la cité para que estuviera aquí en diez minutos.
Diez minutos, similar a lo que le dijeron. pero ¿Y qué? Él era un imbécil, mocos de troll rubio. Inspiró y no dijo nada.
-
A mí también me citaron en diez minutos.
-
Qué bueno- dijo Draco, con desdén.
Y allí se quedaron, esperando y esperando. ¿Por qué su pareja no aparecía y le quitaba a Draco de encima? Comenzaba a creer que le habían jugado una especie de broma. Con mucho pesar, se disponía a entrar en el comedor y a sentarse sola, como siempre que terminaba, en las fiestas del colegio. Mientras caminaba, la carta resbaló de sus manos, estando apretada entre ellas. Draco la miró y pensó que podía burlarse de ella.
Pero al abrirla, se burló de sí mismo. Puesto que curiosamente, era la misma carta que él había escrito, para otra chica. ¿Por qué? ¿Acaso se había duplicado? Claro que su pareja no se iba a enterar nunca.
- Maldición.
Pero al menos, estaba allí. Aunque bien, no era lo que esperaba. ¿Qué había de malo, en divertirse un poco? Pues caminó detrás de Hermione, para darle su "Valentin".