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Historia 48297 — capítulo 4
Disfruten este cap… los dejo en uspenso porque, (los que me leen hace mucho saben) me gusta el suspenso, más bien lo amo.
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Besos.
Cuando las tres rameras chicas se hubieron ido, Remus entro a la casa con Diland y Ella se perdió en la espesura del bosque…dejándolos a James y a mí solos…
Me tomo de la cintura, por detrás, y comenzó a besar mi cuello con delicadeza…
- ¿Me prometes que te vas a cuidar de ella esta noche?-me susurró al oído.
Su respiración me hizo cosquillas en al rozar mi cuello, pero no fue incomodo, más bien cálido, satisfactorio… me di vuelta para mirarle…
-
¿Qué tiene de mala?-pregunte.
-
No es qué tiene de mala, sino que no tiene nada de buena… ¿Comprendes?-respondió.
-
No, no entiendo.
Torció su gesto de forma infantil, como un niño avergonzado por haber cometido un error…
-
Es que ellas no se llaman "tres peligros" por nada, amor…-comenzó- tienen mucha razón al llamarse de ese modo… y bueno… un "peligro" herido es más peligroso que un puma hambriento… y Miley te tiene en la mira; la conozco lo suficiente como para saber que no trama nada bueno…
-
Es la persona más agraciada que he visto, aunque me duela admitirlo, no puedo imaginar cómo alguien pudo hacerle daño, tiene más aspecto de rompecorazones que de otra cosa… ¿Quién ha podido herirla? -dije.
-
Yo, Lily, yo…-dijo bajando la mirada.
El brillo de sus ojos, por un segundo, desapareció… note una chispa de alegría en su mirada, pero no la que a mí me gustaba…
-
¿Tú?- exclamé cuando caí en la cuenta de su respuesta.
-
Si, Lily… yo salía con ella, hasta que… me enamore de ti…-dijo encogiéndose de hombros.
-
¿Y qué tiene que ver?-exigí saber.
-
Que cuando terminamos, ella aún me quería y bueno cuando se entero que tú eras la razón… se puso celosa… y además ya te dije que no soy de los que llevan chicas a casa y a ti te traje, como jamás lo hice con ella, ni ninguna otra chica… y además es tonta no ciega, Lily…-dijo.
-
¿A qué te refieres?
-
A que se da cuenta de la forma en que te miro… cada segundo del día lo paso mirándote… admirando cada centímetro de tu cuerpo, Lily… eso no es… ¿cómo decirlo?... normalen mi.-explicó.
-
¿Y crees que planea algo contra mí?-dije incrédula.
-
No lo sé.-dijo.- Y en este momento prefiero no preocuparme por eso…
Me rodeó con sus brazos, firmemente… lo abrace y enterré mi cabeza en su pecho, como acurrucándome… pero él tomo mi rostro de modo que le mirase…
Depositó un pequeño beso en mis labios, con tanta sutileza que me dejo pidiendo más para mis adentros…
Me dedico una sonrisa, esa bella sonrisa que por derecho me pertenecía, y luego comenzó a acariciar mi rostro con la yema de sus dedos, que me estremecían con cada contacto…
Ya no pude resistirme… lo besé fervorosamente; podía sentir la suavidad de sus labios tocando los míos, perdía percibir el dulce aroma de su piel…podía sentir como nuestros corazones latían de manera rítmica y armoniosa…
Cuando se separo unos milímetros de mí sonrió notablemente…miro por encima de mi hombro y asintió… no entendí lo que pasaba…
-
Te tengo una sorpresa…-dijo pícaramente.
-
¿Qué sorpresa?
-
Ya te dije que es una sorpresa…-me tomo de la mano-ven conmigo…
Me condujo por el patio hasta el límite, el cual cruzamos… había una especie de bosque… podía distinguir que predominaban los abetos… me imagine que no era un lugar natural, sino manipulado, ya que los abetos no son comunes en el Reino Unido…
Llegamos hasta un claro, rodeado de flores… en el medio había un mantel y una cesta… me imagine que esa era la sorpresa… me fije en la hora, las cinco en punto, hora del té.
-
¿Señorita Evans, le gustaría tomar el té con este amable caballero?-dijo en tono de broma.
-
Claro, me encantaría.-dije siguiéndole el juego.
Todos los juegos de James, acababan…bueno… de una manera que siempre era buena…
Nos sentamos sobre el mantel… él saco de la canasta- al parecer mágica- una tetera, dos tazas y varias sosas dulces: muffins, trufas de chocolate, bizcochos dulces y otras cosas…
Este chico me conocía demasiado, sabía que mi debilidad eran las cosas dulces… y que no me resistiría…
-
¿Qué hiciste ahora, James?-reaccione, cada vez que él hacía algo así era porque había hecho algo malo.
-
¿Es que no puedo hacer algo bonito por mi novia?-dijo imitando un tono de inocencia, le mire regañante; se rindió- Bien… es que… bueno te enterarás luego… pero no te enfades con Ella, es todo cosa mía…-dijo.
Me confundió pero… esperaría…
Por un momento trate de "disfrutar del error de James" sin preocuparme demasiado…
…
Cuando volvimos a la casa, note que había comenzado a oscurecer…
Entramos… Ella estaba esperándome con una valija en la mano…
- Vamos.-dijo tomándome de la mano y llevándome arriba, por las escaleras.
Entramos a un cuarto, que note que estaba destinado a mí ya que mis cosas estaban allí…
- Bien… solo hay una forma de ahuyentar a un "peligro" y es intimidarlo…-explicó.
Me confundí.
-
¿Qué?-inquirí confusa.
-
Miley pretende sacarte del camino para recuperar a James… pero, puedes "intimidarla".-dijo y resalto las comillas.
-
¿Cómo?-pregunte.
-
Hay varias cosas que debes hacer: No le hagas caso a sus insultos ni a sus historias; trata de demostrar que eres mejor que ella; y debes saber qué usar, siempre… por ejemplo, los "tres peligros" hacen una pijamada con un tema diferente, tienes suerte, esta es la noche "intima" y tengo el camisón perfecto para ti…-dijo.
-
¿Intima?-inquirí confundida.
-
Significa que debes revelarlo TODO… y no solo me refiero a los secretos.-dijo de manera pretenciosa.
Abrió la valija y saco dos camisones, uno de color rosa y negro, con encajes y bastante sexy y otro verde oscuro y negro de seda, también con encajes un poco más conservador…
-
Elije.-dijo.
-
El verde.-respondí.
-
Bien… solo falta algo.-dijo.
-
¿Qué falta?
-
Que te lo pruebes y que James de su opinión.-dijo de manera casual.
Me parecía un temaridiculo… ¿A que se refería, Ella, con revelarlo TODO?
No le di más importancia…Ella me extendió el camison y me señalo el gran armario, para que me cambiara…
Me vestí, pero Ella no me dejo verme en el espejo aún…me dio una mañanita (N/A: es una bata que se coloca arriba de la pijama) negra, medio transparente con flores más oscuras…luego, yo, me recogí el cabello en una coleta a la altura de la nuca.
- Mmm… ¡James, ven acá!-gritó.
James se acerco y se apoyó en el marco de la puerta… fijo su mirada en mí… esa mirada que te da ganas de comertelo a besos y no parar nunca…
-
Mmm…-se acercó a mí y me tomo por la cinrura- no me gusta…-dijo serio.
-
¿No?-preguntamos Ella y yo simultaneamente.
Me soltó y quitó la maámitay la arrojó a la cama.
-
Así está mejor…-dijo.
-
James… no vas a mandarla semidesnuda con Cedric allí… ¿O si?-dijo Ella en todo de reprenda.
-
Miley no sería tan tonta como para dejar a Cedric en la casa durante una de sus pijamadas, Ella.-dijo James, aún con la mirada clavada en mí.
-
Puede ser…-hizo una pausa y tomo mañanitay me la volvio a entregar.-Vamos, ya es hora de irse.-me tiro del brazo y me hizo bajar las escaleras.
A mitad del camino…