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Historia 48354 — capítulo 5
¿Papá...Cocina?
Los niños estaban solos en casa, una vez más. Hermione se había ido a trabajar y no regresaría sino hasta mucho después. Severus leía el profeta, casi no tenía mayor cosa que hacer, durante las vacaciones. Pero claro, Hermione no tenía vacaciones nunca. Ella odiaba todo eso.
A ella le encantaba trabajar y se notaba. Samantha y su hermano, hacían sus deberes escolares. Severus Snape, les dejaba tanta tarea, como un profesor regular. Quizá más de la normal. Pero ellos ya estaban acostumbrados. Mientras hacían su tarea, Sebástian comenzaba a quejarse.
Estaba hambriento y su madre, su madre no estaba para la tarea. Samantha en cambio, comentaba que podía esperar, pero ya los conocía.
Si uno tenía hambre, el segundo también. Gemelos tenían que ser, por supuesto. Con una sonrisa suave, Samantha hacía gala de las pocas habilidades en la cocina, que su madre le había enseñado.
- Pues entonces, me ayudarás en la cocina- dijo Snape, de forma autoritaria. Samantha asintió en silencio.
Severus y su hija, estaban en la cocina, mientras ella le mostraba lo que sabía hacer. No era un imbécil en eso, pero ella conocía algunas cosas extras. Parecía ser, que Severus tenía un don nato para la cocina. A su hija, le gustaba lo que hacía y él, sentía que caía muy bajo.
-
Muy bien papá...Me gusta el sabor de eso- sonrió Samantha, mientras él miraba la cena que había preparado. Con un gesto de felicidad, ella le pedía a su hermano, que colocara la mesa.
-
Siempre me toca la mesa y no puedo cocinar.
-
Por que eres muy torpe y podrías romper algo.
-
¡No es cierto!
-
Sí lo es.
-
¡No!
-
Sí...
-
¡No!
-
Ya basta- dijo Snape, con voz peligrosa y ambos chicos, dejaron de pelear. Se sentaron a la mesa, mientras la cena estaba servida.
Hermione llegó horas después, hambrienta. Caminó hacia la cocina y admiró la comida preparada. No podía ser su esposo ¿O sí? Bueno, algo debíam comer, mientras ella no estaba. Se preparó algo sustancioso y caminó hacia la habitación principal. Severus esperaba poder dormirse, hasta que sintió el olor a comida, dentro de la habitación. Ella estaba sentada en la cama, cenando.
-
Buenas noches, Severus.
-
Has llegado muy tarde. Un día morirás de tanto trabajar.
-
Estoy bien. ¡Qué rica cena! ¿Quién la preparó? ¿Samantha?
-
Samantha y yo la preparamos.
-
¡Oh, tengo un esposo chef! Fantástico- dijo ella, dándole un beso y Snape, se quejó. Ahora olía a comida.
-
Hermione...
-
Oh...Lo siento...- sonrió suavemente.