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Amor Adolecente — capítulo 10

Cuatro años sin ella.

Ese sábado parecía, que iba a ser muy largo.

En el cielo había un sol que se asomaba lentamente por el naciente y empezaba a calentar el ambienté, el cielo era completamente azul sin ninguna nube.

Yo junto con Elí, y Revé, nos estábamos arreglando en el dormitorio, en silenció. Yo no tenía muchas ganas de hablar, y las chicas me respetaban y compartían mi dolor.

La verdad es que desde que llegue a Howarts, ellas me han acompañado en todo momento, y me demostraron lealtad y una amistad incondicional. Tengo que reconocer que Albus tenía razón Howarts y mis amigos estaban logrando cambiarme.

Pero todos mis pensamientos fueron interrumpidos cuando un león cruzo la puerta de nuestra habitación y dijo con la vos de Fred. -Las estamos esperando abajo. Dicho esto el patronus se esfumo en el aire.

Después de cinco minutos mas bajamos y hay estaban ellos. Esperándonos, vestidos con ropas muggles, como nosotras.

Jordan tenía unos jeans negros zapatillas de lona, y una camiseta junto con una campera.

George, tenía un pantalón de vestir, zapatos negros y una camisa también negra con una campera.

Y Fred tenía un jeans azul fuerte, con una remera que le quedaba al cuerpo y un suéter.

Los tres nos recibieron con grandes sonrisas, las cuales nosotras devolvimos, y sin más preámbulos nos dijimos para la salida de la sala común. Caminamos en silencio hasta llegar a las puertas del gran comedor donde nos esperaba Albus para decirnos. -Alexa tu padre los espera para la hora del almuerzo, se pueden quedar allí hasta después la cena.

-¿No era que teníamos que ir i venir? Conteste desconcertada.

-Si, pero tu padre quiere verte.

-OK. Para las 22:00hs estamos de vuelta. Dije contenta por el hecho de poder ver a mi padre.

-En punto, y llévale esto a tu madre. Dijo Albus y con un movimiento de varita izo aparecer una rosa de color azul. La misma que cada año Albus llevaba a la tumba de mi madre, esas rosas eran las favoritas de ellas.

-¿No iras tu? Pregunte ya que el nunca había dejado de ir.

-No, este año no. Y ya es hora que ustedes se vallan. Tomen esto. Dijo y me paso un reloj de mano.El trasladador los dejara en el mismo lugar de siempre, de allí sabes el camino.

Y dicho eso todos agarramos el reloj y todo comenzó a dar vueltas, cuando nos dimos cuenta estábamos todos desparramados en un claro de un bosque a las afuera de una ciudad.

De hay hasta donde se encontraba la tumba de mi madre nos quedaban 3 kilómetros algo que yo no les había dicho a los chicos. -Oigan, ¿están listos para caminar? Dije algo preocupada por la reacción de los chicos.

-¿Que lo dices por los 3 kilómetros quenos quedan por delante? Dijo Jordan con una sonrisa picara.

-¿Cómo saben eso? Dije desconcertada.

-Dumbledore nos dijo anoche eso y que iríamos a tu casa después.

-Ha. Fue todo lo que atine a decir y comencé a caminar.

Íbamos todos en pareja. Yo y Fred encabezábamos la marcha en silencio, luego estabanGeorge y Revé que iban hablando, y por ultimo estaba Eli y Jordan que también iban hablando.

De repente Fred hablo. - ¿Estas bien? Pregunto.

-Si. Dije con una sonrisa en los labios. -Esto no es nada, todavía. Dije ahora un poco preocupada. Y al notarlo Fred me tomo de la mano, me sonrío y seguimos caminado ahora yo mucho mas tranquila.

Después de unas dos horas llegamos a otro claro después de haber caminado por las sendas del bosque allí se encontraba la tumba de mi madre rodeada de flores silvestres, los pájaros en ese lugar cantaban todo el día y en el centro del claro estaba la lapida de mi madre. Allí era donde decidimos que ella descansara para siempre.

-Mi madre, siempre decía que no había mejor lugar para vivir que un lugar así. Así que cuado la mataron mi padre y Albus decidieron que este era el mejor lugar para ella.- dije con un nudo en la garganta viendo como las hiervas del lugar iban trepando porla lapida. Dándole un aspecto más medieval.

Me fui acercando a la tumba de mi madre, mientras el nudo en mi garganta cada vez era más fuerte, y la tristeza invadía mi pecho. Unas gruesas lágrimas amenazaban con escaparse de mis ojos, por lo cual las limpie con la manga de mi suéter.

Y allí enfrente del lugar donde yacía el cuerpo inerte de mi madre, caí de rodillas y empecé a llorar. Ya no podía impedir que mis lágrimas no salieran tenía tanta tristeza en el corazón, todo lo que no había llorado el día de su muerte, y después en su entierro. Ahora todas esas lágrimas reprimidas, de tristeza, odio, bronca y deseos de venganzas se hacían presentes en esos momentos y todo aquello me nublaba mis pensamientos.

Miles y miles de imágenes pasaban por mi mente en pocos segundos. Y unos ojos verdes se hicieron presentes y recordé por que se me hacían tan familiar los ojos de Daniel Nazart.

Daniel tenia los mismos ojos que el acecino de mi madre.

Cuando caí en la cuenta de ello una oleada de odio invadió mi cuerpo, y el monstruo que habitaba en mi y que había logrado domarlos durante estos meses, amenazaba con salirse de mi pecho y destruir todo aquellos que había a mi alrededor.

Con mis manos apreté fuerte un poco de hierva del piso y cerré los ojos, estaba perdiendo el control de mi, estaba por tener una crisis, y para esos momentos no había forma de pararlo.

Hasta que. -Alexa, tranquila. La vos de Fred resonó lejana. Pero igual la pude escuchar.

Pero era demasiado tarde mi monstruo ya estaba suelto en mi y en cualquier momento escaparía de mi cuerpo para lastimarlo a el y a los demás.

-¡Fred! VALLANSE DE ACÁ. Grite con la ultima pizca de razonamiento que tenia.

-NO. NO ME IRE. Esta vez la vos de Fred sonó mucho mas cerca y de la nada sentí que unos brazos fuertemente me sujetaban y en mi oído una vos me decía. -nunca te voy a dejar sola.

Poco a poco me fui calmando, y poco a poco un dolor tremendo llegaba a mi cabeza.

Fred me fue soltando y me acostó en el piso y puso mi cabeza en sus piernas. Mientras los demás se sentaban a mí alrededor y depositaban en la tumba de mi madre una flores que juntaron por el claro y Jordan con su varita escribió en la tumba de ella. -Gracias por regalarnos a Alexa. Y nosotros la cuidamos. Los revoltosos de Howarts.

Después de eso nos mantuvimos callados por un largo tiempo, hasta que llegando la hora del medio día nos pusimos en marcha asía mi casa.

Eso es todo por ahora, perdón por la tardanza es que estoy a full con el colegio. Y perdón si no es muy bueno el cap. Pero no estoy muy bien, así que hasta la proxim y PERDON.

MaRiZzZ