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Amor Adolecente — capítulo 23

El dejar ir a los seres queridos

Saber que Alexa había perdonado a mi padre primero me lleno de ira, por que era ella quien había matado a mi padre. Después me lleno detristeza saber que era cierto ambos habíamossufrido mucho con la perdida de nuestros padres.

Y ni todo el odio que sentíamos el uno por el otro nos lo iban a devolver, ellos se habían ido para nunca mas volver. Y ambos todavía cargábamos con ese sentimiento y responsabilidad de los actos de nuestros padres.

Ella con ese monstruo del último hechizo de su madre. Quien no sabía que con su afán de proteger a su hija, lo que en realidad hacia era destruir gran parte de su vida.

Y yo Daniel Nazart, el gran chico de Slytherin cargo con la tristeza de nunca mas poder ver a mi madre con una sonrisa en su rostro.

La vida da muchas vueltas ahora después de mucho tiempo puedo decir que puedo descansar en paz. Estoy en mi dormitorio escuchando el silencio solo. Y pensando en todo lo que he hecho de mi vida hasta el día de hoy y me doy cuenta que desde que murió mi padre no he hecho otra cosa que cargar odio en mi corazón, un corazón herido desde muy chico.

Una vez escuche a una niña muggle decir que un corazón es solo para portar amor. Pero ese era un sentimiento que yo había olvidado hace ya mucho tiempo, siempre encontraba un culpable para mis problemas y nunca creí poder volver a amar a alguien.

Todos estos años me preocupe mas en que no se notara mi dolor, en matar cada sentimiento que me pudiera mostrar vulnerable a la vista de los demás. No quería que nadie pudiera vencerme.

Me puse en la cabeza como meta el no demostrar el mas mínimo rastro de humanidad y sensibilidad, por lo cual mi corazón se fue volviendo de piedra.

No quería que nadie sintiera lastima por mi.

Me aislé de toda persona que me pudiera o quisiera brindar algo de cariño, creía que el amor era para los débiles. Y yo quería ser un hombre fuerte que nadie ni nada me hiciera cambiar. Pero la vida da muchas vueltas.

Y aquí estoy yo, en mi habitación solo llorando por la muerte de mi padre, por el dolor de mi madre y por mi propio dolor. Sin querer, por unas pocas palabras dadas por la que se suponía tenia que detestar, todo lo que había construido por todos estos años se había destruido. Nadie me veía y nadie sabiaque estaba solo y llorando y que había perdonado a la persona que tanto daño me causo. Nadie sabia donde encontrarme, por el simple hecho que no tenía amigos.

Es triste repasar tu vida y darte cuenta de que nadie se preocupa por vos, que nadie esta cundo mas lo necesitas o esta ahí para darte un abrazo o una palabra de aliento en el momento justo.

Así era mi vida, triste y vacía sin nadie con quien hablar o a quien abrazar en estos momentos en que yo Daniel Nazart, el chico invencible e insensible, el chico que nunca amo a nadie, estaba llorando y me sentía morir de dolor. Ya no podía mas y iba a terminar con esta tortura.

Me levante de la cama y me dispuse a salir de la sala común, caminaba como un fantasma por los pasillos de Howarts atestados de alumnos que salían de clases y se dirigían al gran comedor para almorzar. Yo como siempre en contra de todos me dirigía a la torre de astronomía, ese seria el lugar, a mi parecer ese era el lugar mas lindo del colegio, desde allí se podía ver todo el bosque prohibido, las montañas que circundaban Howarts, el pueblo y el firmamento, el cielo allí se veía como un gran espectáculo, ante los ojos de los que iban a contemplarlo, de noche siempre bañado con estrellas y de día se podía apreciar un gran manto azul extendiéndose hasta el infinito.

Llegue lentamente y me senté a contemplar el cielo por ultima ves, era de lo único que me quería despedir, ya que no tenia amigos no me preocupe en dejar ninguna carta ni nada por el estilo, nadie me iba a llorar la única mujer que lo haría ni siquiera se enteraría que perdió a su hijo, mi queridísima tía estará feliz de poder al fin gastar toda la fortuna de mi familia.

En mis ojos no había ya lágrimas, si no que ahora podía sentir que en ellos había paz, una paz que no había sentido desde la muerte de mi padre.

Estaba parado en la baranda de la terraza de la torre de astronomía, estaba cansado de llorar y de sentir tanto dolor, una sonrisa se dibujo en mi rostro al pensar que en unos minutos ya no sentiría nada.

Moví un milímetro as mis pies y me disponía a extender mis brazos hacia la paz, hacia el gran cielo azul que tenia sobre me cabeza.

Siento que empiezo a caer, cierro los ojos y me doy cuenta de que estoy quieto no caigo hacia el vació. De repente siento un dolor en mi brazo derechoy los gritos de alguien me aturden. Estaba colgado en la torre y solo las manos de Alexa impedían que me cayera al vació. Ella sollozaba, y yo no entendía el por que.Poco a poco fui subiendo hasta quedar tendido en el piso firme de la torre ella me miro con enojo, no con odio y me pego una cachetada, y me grito. -Estas loco, o que, como vas a intentar matarte. Y después de eso todo fue muy confuso, ella me estaba abrazando y llorando, lloraba como si el que estuvo a punto de matarse fuera Wesley en eso momento sentí envidia de el y me abrace fuertemente a ella y juntos nos descargamos de todo el dolor que llevábamos a dentro, y juntos dejamos partir a nuestros padres, al fin después de mucho tiempo los dejamos descansar en paz.

Muchas beses lo que te hace falta es que la persona que Menos pensas, te sirva como cable a tierra y te ayude a sanar una gran herida.

FIN

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SE acabo este es el fin de a primera parte; pronto tendrán noticias de la segunda parte.

Gracias a todos los que me dejaron comentarios y a los que me agregaron a sus favoritos.

Besos