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Historia 48370 — capítulo 15
Después de su ultimo sinónimo de "discúlpame" por fin se quedo mudo, yo por fin había sentido lo que Tania sentía cuando tenía amores humanos "besos tibios" saque mi mejor sonrisa, entonces de una u otra forma el sonrió pero había algo malo, su sonrisa era tan idéntica a la de Emmet, así que volví a retomar mi libro
-tengo una idea -suspiro -¿quieres salir? -levante la cara tan rápido, que posiblemente humana me hubiera dado una fractura
-¿es una cita? - conteste rápidamente
-simplemente vamos a salir -dijo sonriéndome
-¿esta es la ropa indicada? -le pregunte, me miro decidiéndose
-unos tennis, te vas a cansar -jamás me canso pero obedecí y me puse unos tennis
-tienes suerte de que este nublado -digo como chiste más bien para mi sola, él decidió dejarlo por la paz, salimos de la casa e iba directamente al coche de él, pero me jalo del brazo
-¿A dónde vas? -me rio, salimos de la casa -¿quieres conocer cómo se vive normalmente aquí?
-si
-¿quieres ser mi novia humilde por un día? -me mira sin intenciones de nada más que pasar un buen rato -sin besos ni nada
-ok me parece perfecto
-bueno una pareja con recursos medios viven algo así -para la mano y un autobús para
-¿nos vamos a subir a un autobús? -me mira y se pone con cara de "mi paciencia no es infinita", sube, y le dice "Jardín"
-en primera, no es autobús, simplemente "camión"
-pero eso es muy como de camión de basura -lo dije muy alto y sorprendida cuando se sentó a mi lado
-shhh, que no te escuchen, aquí la gente es humilde pero con dignidad -se empieza a reír y el "camión" empieza a llenarse, hasta el grado de que no cabía ni una mosca mas, el se levanta y le ofrece el asiento a una señora con un bebe en brazos, aquí la gente no tenía sentido de supervivencia porque acostumbrada a lo demás se alejaban, pero la señora no sintió absolutamente nada e incluso el bebe me sonrió unas 3 veces, que me pareció gracioso y me reí con él las 3 o más veces, hasta que llamo mi atención tocando el timbre de bajada, se espero y dejo que bajara yo primero y me tomo de la mano
-¿Qué haces?
-eres mi novia humilde por una día, recuérdalo -me sonrió, y sus sonrisas eran infalibles igual que las de Emmet
-¿te han regalado rosas? -me miro y volvió a sonreír por la pregunta tan obvia que era -ok, pero te apuesto a que jamás te han regalado solo una así -vamos caminando por la vereda sube un barandal igual que un mono araña, oigo sus pies cayendo en el suelo del otro lado, veo como arranca una hermosa rosa, y un señor le grita desde dentro de su casa, brinca de nuevo el barandal -¡corre! -Me empiezo a reír a carcajadas, después de unas 2 cuadras tal vez, camina a paso normal -las mejores rosas, las más bellas son las robadas -se empieza a carcajear, y yo al igual que él, le quiebra un poco el tallo para que no sea tan larga y también algunas espinas -aquí esta señorita
-gracias -el aire es húmedo pero fresco y la brisa del lugar donde estábamos era especial, los niños se paseaban de allí para allá, jugando con las palomas que había a montones en el jardín principal de Manzanillo
-¿quieres una nieve? -"¿nieve?"
-¿aquí nieva?
-perdón amm…. ¿ice cream? -lo dijo con un acento terrible pero le entendí
-¿helado?
-eso-y nos carcajeamos
-no gracias -puso los ojos en blanco
-estas a dieta
-no -se para en la heladería y pide -1 nieve de Tequila por favor -"¿había helado de Tequila?" -se lo dan en un pequeño barquillo de galleta, toma una cuchara -abre la boca -me ordena y yo muevo la cabeza -¿por favor? - sigo diciendo que no y cierro mis labios en una línea -Rose -se limita a decir y yo sigo diciendo que no, él se resigna y prueba un poco -vámonos -yo me apego a su paso -¿te sabes el abecedario en español?
-si
-que tan bien
-muy bien
-no se no me convences -lo dice seguro
- "a"…-lo digo y mete una cucharada de helado en mi boca
-no puedo creer que hayas caído -empieza a reírse y yo me trago el helado más que a fuerzas -¿te gusta?
-claro -miento
-lo sabía, ¿compro una para ti?
-no gracias voy bien -le contesto rápido
Nos dedicamos después de eso a solo recibir el viento en la cara, tal vez unas 3 horas mas y volvimos en camión de igual forma, ese medio de transporte ahorame va agradando, llegamos a casa riéndonos de pequeñas bromas que hacíamos, abro la puerta y veo a Embry sentado en el sofá, platicando animadamente con Geo, aunque el ritmo de su pie pegando al suelo decía todo lo contrario.
1 COMENTARIO------------------1SONRISA DE LA AUTORA