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Historia 48503 — capítulo 3

Cedric Diggory estaba irreconocible… llevaba una barba de un mes, con todo su hermoso rostro cubierto, en ese momento, andaba por una reserva boscosa cerca de Piedra de Indio, andando por aquellos parajes, podía caminar por horas sin preocuparse por nada, luego, regresaba a su casa, una cabaña mas o menos grandes, en donde sus padres, siempre estaban afuera, disfrutando el clima frío con su delicioso te y galletas horneadas…

Si… la Patagonia, el último lugar al que pensarían buscarlos, su ultima nota en su casa puesta en venta, era:"Deseamos no saber nada del mundo, nos iremos en un largo viaje y tal vez nunca regresemos, agradezco sus oraciones y su amistad. Amos Diggory y Señora"

Vivirían de la naturaleza, claro, con algunos viajes a las pequeñas comunidades mágicas para abastecerse, pero en sus recorridos, Cedric siempre llevaba algo para la cena o para el almuerzo, no era fácil estar alejados del mundo, pero era necesario…

Sabían que estar en Londres les provocarían dificultades, todos querrían saber como es que después de unos años, Cedric estaba vivo, si no era cosa de magia oscura, quizás lo querrían investigar como a un extraterrestre y eso, eso no lo podían permitir…

Además yo quería que Cedric fuera feliz, pero mi egoísmo natural le había impuesto no decir como había revivido… pero estaba bien, vivo y podía hasta encontrar entretención, nada le estaba prohibido.

Vivían entre el bosque, mirando a lo alto, la zona montañosa, de vez en cuando, algún turista extraviado llegaba a esa zona y cuando lo veían en mal estado, quitaban el cerco mágico y le brindaban ayuda, las monedas nunca estaban demás…

Cedric parecía mas una mezcla entre un montañés y un vagabundo, pero al menos así, cuando sabían de alguien que fuese inglés y mago, no podía reconocerlo, poco a poco su hermoso rostro había madurado, pero lo ocultaba en esa atiborrada barba…

Pero indudablemente, yo sabía una cosa… Cedric era humano, tenía necesidades, sus padres no serían eternos y entonces ¿El que haría? Yo no podía ayudarle en ese aspecto…

Cedric había cazado un conejo, y estaba sentado al borde de un riachuelo, mirando su reflejo en el fondo de la cristalina agua, se rasco la barba y supo que quizás, era hora de afeitarse… se distrajo mirándose, ajeno al mundo que lo rodeaba…

Aun por las mañanas pasaba horas frente al espejo, mirándose, y no por vanidad, porque bien lo valía, si no porque aun no podía creer que después de haber tocado el cielo, estaba de vuelta a la tierra, con una carne que no era suya… pero si el alma, si los sentimientos, si los ojos…

-Cedric - se escuchó una voz a sus espaldas

El se volvió lentamente, conocía demasiado aquella voz

-¿Qué pasa? - Pregunto incorporándose

-Acaba de llegar una estudiante de Londres al campamento

-Bien - Asintió

-Temo que pueda reconocerte, lo mejor será que te mantengas alejado… creo que estudio en un colegio llamado Hogwarts… no he leído mucho sobre ella, pero seguro te conoció, así que mejor no te leaparezcas…

-¿Quién es?

-¿Importa el nombre?

-No - dijo de inmediato - No quiero saber, eso me inquietaría…

-Bien, ya te avisé… cuando se marche podrás regresar al campamento para seguir charlando con Carlos, le diré que has estado ocupado ¿vale?

-Está bien

-Y Cedric…

-¿Qué?

-¡Por amor de todos los cielos, rasúrate! Pareces vagabundo

La sonrisa de Cedric era tan cautivadora aún debajo de esas barbas felpudas, su rostro de hombre en plena juventud me aludía en ocasiones… sus dientes eran tan perfectos que aun en su cadáver permanecían intactos…

-OyeJaviera - se volvió Cedric de repente, antes que desapareciera

-¿Qué? - le toco volverse

-¿No pudiste haber escogido otro nombre?

-Se Feliz Cedric - respondió desapareciendo entre la maleza, disolviéndose con la luz crepuscular que se filtraba por las estrechas veredas que las copas de los árboles dejaban en ocasiones - ¡Y ten cuidado con las criaturas mágicas peligrosas, ten cuidado con Pie Grande!

Ya no se vieron, Javiera desapareció en la bruma, Cedric entre los árboles, pero su corazón latía con fuerza… ¡Ah! Era maravilloso sentirlo… pero el motivo era saber que una muchacha que había estudiado en Hogwarts estaba cerca…

Pero esperaba no verla… la imagen de Cho Chang voló en su mente ¿Cómo estaría ella? Sabía que la había pasado mal, pero en esos momentos, aunque sentía cariño con ella, no podría retomar algo que había muerto junto con él.

Al llegar, hizo lo que debía, se desnudó por completo, se metió a una tina de agua caliente y tomo su navaja de rasurar… silbando alegres melodías que sus padres escuchaban afuera mientras cortaban leños con magia y su madre daba de comer a algunos pollos, su vida parecía como de cuento de hadas…

Y Cedric poco a poco, recuperó su rostro limpio y cándido de siempre, se puso una loción y para acallar su corazón y sus ansias de espiar en el campamento a aquella recién llegada, se dispuso a leer un libro y poner una estación de radio, de las pocas que agarraban a esa altura de la montaña, mientras su bella madre, hacia el te de la tarde…

Sus padres no lo decían pero…

Ellos deseaban que Cedric si siguiera adelante con su segunda vida, que encontrara una muchacha, que lo amara y tuviera familia con él, pero no cualquier chica se quedaría en un bosque en medio de la nada, sin lujos quizás, pero cómoda a la vez…

No perdían las esperanzas…

En algún lugar, debía estar, la destinada a llevar a su hijo a una vida feliz, la que exigía la que se la había otorgado…

Y sin embargo, cualquiera que sepa que Cedric llevaba mas de cinco años muerto y ahora había revivido… era tremenda desventaja… yo lo sabía bien, pero ni modos, era algo con lo que tendría que lidiar y aquella que lo amara realmente por lo que era y no por lo que fue, podría ser acreedora a su corazón…

Hermione seguía en las mismas… cada que cerraba los ojos, cada que comenzaba a soñar, Cedric estaba en sus sueños… ¿Por qué? ¿Por qué? ellos nunca fueron amigos… solo conocidos… ¡Seguramente ni Cho podía soñar con él, tanto como ella lo hacía!

Salió de la cabaña, estaba amaneciendo, no despertó a nadie, tomó un poco de café que alguno del campamento dejo en un termo sobre una mesa en las afueras y salió a caminar… no supo cuantas horas, porque indudablemente se había perdido…

Llegó a otro campamento en medio del bosque…. En el cual, no hablaban inglés, solo un par de turistas franceses que habían ido a investigar a unos erumpent que se decían vagaban por esas tierras, en un francés medio deslenguado se comunicaron…

Ella se dio la vuelta para regresar, gracias a un mapa que le habían dado… cuando a su paso tuvo una visión… frente a ella, pasó un muchacho, alto, guapo, distraído… alguien lo detuvo y el sonrió…

El corazón de Hermione se detuvo, un zumbido se dejo sentir en sus oídos, un mareo vertiginoso se apoderó de ella… sus sueños se volvían pesadillas… No era posible revivir a los muertos… por ende, Cedric no podía estar vivo…

Pero era tan real, sus modos, sus gestos, sus rasgos, mas vivo que nunca… No lo soportó más y se desvaneció en medio de la escasa aguanieve que había, la impresión era tal que ni ella misma lo había resistido… podría aguantar de todo, menos que le dijesen que Cedric Diggory estaba vivo después de tantos, tantos años de muerto.

El susodicho no se dio por enterado, había bajado solo a buscar unos ingredientes para unas galletas que horneaba su madre y regresaba de inmediato, a él no le era difícil comunicarse, ya sabía español.

¡¡¡Lo digo y los sostengo… Hermione Granger es un gran problema…!!!