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Historia 48503 — capítulo 8

¿Pero que se creía esa mujercita? ¡Dejarse besar así por Cedric! ¡Sin oponer resistencia o por lo menos abofetearlo! ¡Por mi, que esto no debería estar pasando! Y si Cedric quería "estrenarse" y tenia esos deseos biológicos humanos de aparearse ¡me hubiese dicho! No, no, no para que conmigo se satisficiera, por muy guapo que este el muchacho… ¡Si no para llevarlo a un antro de mala muerte donde puede encontrar sexo gratis y sin compromisos!

Cedric rompió el beso al instante, sobre todo cuando escuchó la frase "¿Cedric que haces?" en su cerebro… por supuesto que Hermione permaneció con los ojos cerrados y los labios entreabiertos segundos mas tarde que Cedric… deseando que aquello no terminara.

-¡Perdóname! - Gimió el chico y se alejo de Hermione, muy consternado… se esfumó dentro del bosque el cual ya conocía demasiado bien…

Ella que permaneció de puntas… ¡Porque Cedric era muy alto y ella prácticamente tuvo que pararse en puntas! Cuando sintió el dolor en los dedos y una punzada, volvió a la realidad abriendo los ojos, trastabillándose y mareándose…

-¿Qué paso? - pensó con desespero y se toco los labios, aún estaban húmedos y tibios, sintiendo el sabor y el peso de la boca del muchacho apuesto sobre la suya, su corazón latía desbocado y sin duda, aquello la había alterado…

Rezaba porque los padres del chico no hubiesen visto nada… pero afortunadamente, Amos y Señora habían bajado a los campamentos en busca de algunos artículos esenciales…

Cedric corrió al interior del bosque, llegó jadeante hasta el arrollo… se inclinó exhalando ávidamente pues el correr tanto lo había dejado exhausto… en su mente, lo único que imperaba era el beso, ese maldito beso… los labios de la castaña lo estaban martirizando, los labios de Hermione Granger eran fuego puro, veneno…

-Solo fue un beso - susurró Cedric mirando su reflejo en el agua fresca y cristalina - Solo fue un deseo… no fue nada… solo quería volver a recordar como era un beso… solo eso… solo fue un deseo…

Tomo un poco de agua y se la hecho a la cara, comprobando que estaba helada, demasiado fresca… su rostro se tornó rojizo por la heladez, pero permaneció mirando su reflejo… su rostro reflejaba un dolor sincero…

Señal de que estaba vivo…

¡Cedric! - de pronto, su rostro se distorsionó y ante su imagen apareció la de Javiera y él retrocedió de la orilla… espantándose un poco a la aparición…

Javiera salió del agua, como su fuese el agua misma y tomó su forma sólida y seca, le miró de soslayo y emitió un profundo suspiro, se arrodillo a su lado y contempló el entorno, lleno de hadas, de criaturas, que miraban todos expectantes…

-¿Has visto que cantidad de criaturas hay en este bosque? - Pregunto Javiera - Me extraña que no haya ondinas en este río… de hecho al principio pensé que ellas habían sacado a Hermione de las aguas… claro, a veces en vez de ayudar, te hunden…

-No he visto ninguna desde que llegue a este sitio… solo otro tipo de criaturas… menos ondinas…

-Seguro están pegadas a los arroyos del volcán activo… el agua es más cálida y llena de vida… aquí no hay muchos peces que les gusten, es curioso, esos peces los alimentan a ustedes, pero no a ellas…

-Podría ser…

-Cedric… mejor me llevo a Hermione al campamento, Carlos o el Sanador Santaolalla que acaba de llegar, podrían darle algún remedio para su garganta…

-No querrá irse…

-Después de ese beso, hasta yo no me iría - sonrió Javiera y Cedric se sonrojó levemente y luego tragó saliva, ella observó como la manzana de adán, subía y descendía con parsimonia.

-Lo lamento - Suspiró al fin…

-Creo que no es tan buena idea que te mantengas en solitario… puedes… puedes bajar a los campamentos o poblados mágicos y conocer chicas… alguna habrá que no sepa de ti y que pueda quererte Cedric…

El chico estuvo pensativo por unos momentos

-O bien, la otra opción es que regreses a Londres… te propongo esto… puedes decirle al mundo que estás vivo pero por ningún motivo puedes dar la razón de tu regreso… a lo mejor lo entiendan…

-Nadie regresa de la muerte - Murmuró Cedric

-Lo se perfectamente… pero tu si… podría decirte que lo hice por ti, por tu infinita nostalgia en tus ojos de cielo al verte desde mi mundo al tuyo… la añoranza, tu muerte tan prematura a manos de un ser malvado… pero la verdad es que no… solo pasó, hay tantos que desearían poder regresar pero…

-Pero…

-Ya no se si es una maldición lo que te hice, a veces pienso que te perjudiqué, a veces creo que no debí remover esto…

-Mis padres están felices conmigo de vuelta - Dijo Cedric sonriendo maravillosamente con esos labios delgados envueltos en una sonrisa contraída que hacían brillar sus ojos grises…

Los mechones de su pelo mojado cayeron pesadamente sobre su rostro en un movimiento y se apresuré a apartarlos de su cara, para que su atractivo rostro no se empapara más mientras él seguía hablando…

-Mis padres morían lentamente desde mi pérdida, nunca se resignaron… cuando volví, la impresión fue grande, más la de mi madre, pero a ella no le importó huir de Londres e irse a Patagonia o al fin del mundo…

-Pero no merecen el auto-exilio…

-¿Por qué no puedo decir que tú fuiste la que me devolvió a la vida?

-Porque comenzarían a buscarme… encontrarían el modo de invocarme… y entorpecería mi existencia ¡No porque les tuviera que hacer caso a sus invocaciones o llamados! Pero odiaría estar escuchando sus voces todo el tiempo…

-¿Te han llamado alguna otra vez?

-Si… han sido tan pocos los que han descubierto mi identidad…

Un silencio de nuevo, Cedric se concentró a mirar algunos guijarros de colores y a tirarlos al otro lado del arroyo y eran devueltos con una risita burlona… hadas o trasgos sin duda… eran muy traviesos y algunos malévolos…

Javi se volvió a el y comenzó a quitarle los mechones de su rostro y alborotarle sus sedosos cabellos castaño dorado para que se secaran, no había un sol intenso así que tardaría sin duda, rieron al unísono… al tiempo que Hermy bajaba buscándolo y a lo lejos veía a los dos, a Cedric y Javiera juntos, sentados, ella acicalando su cabello…

Una duda celosa la llenó en ese instante ¿Acaso Javi y Cedric salían juntos? Imposible, Cedric era leal, lo hubiese dicho… entonces ¡Entonces ella estaba enamorada de Cedric! Era la única explicación, de mirarlos a lo lejos, conversando, siendo ella cariñosa apoyándose en su hombro…

¡Ya valió! ¿Acaso esa niña no se puede quedar en la cabaña esperando pacientemente a que Cedric regrese? ¡La besa y ahora se mantiene obsesionada! Solo porque se que su noviecito y su mejor amigo son un incordio… ella sin duda confesaría lo de Cedric y ese par haría hasta lo imposible por desenmarañar el misterio… por eso no hago porque vengan por ella y la regresen… ¡Debo tirarla al volcán, definitivamente!

Javiera se percató que Hermione andaba cerca, se separó del hombro de Cedric y agudizó sus sentidos hasta que la sintió regresar a la cabaña… suspiró… también odiaba que pensara que ella estaba interesada sentimentalmente en Cedric… lo estimaba, pues lo había devuelto a la vida y no podía dejarlo solo hasta que su vida estuviera plena…

Se despidieron al atardecer, justo cuando ella avisó que los padres de Cedric ya regresaban del pueblo y el chico se apresuró a volver a la cabaña… en esos momentos, Hermione ayudaba a colocar los víveres en la cocina, mientras que la señora Diggory preparaba té y algunos canelones…

Cedric asomó a la puerta y vio el cuadro… su padre, leía un libro frente a la chimenea, en ese momento, apagada, a un costado, un perro que no conocía, era pequeño, seguramente lo había adquirido, se notaba que era de caza… Hermione en la cocina con su madre… como… como si fuese una nuera conveniente…

Una punzada de dolor cruzó por su ser… por ella…