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Historia 48534 — capítulo 7

6. MUERTE

(POV HOPE)

Desde que había llegado a Canadá, aquellas Vampiras, Marjhon y Johanna, me habían hecho la vida imposible, sobre todo porque intentaban que Alec me ignorara por completo.

- Lo siento - Decía éste, después de haber ido de compras con Marjhon. Yo le miraba con ojos asesinos

- No hay problema - Dije con una fingida voz jovial - Mike y yo iremos a tomar café

- Hope. Nosotros no tomamos café

- Pero Mike si…

- Y sabe a tierra agria - Se quejó Mike

- Pues vamos a tomar tierra agria - Le contradije mientras le tomaba de la mano (Alec gruñó) y nos marchábamos

- ¿Vamos por un café? - Preguntó Johanna

- Iré yo con él, hermanita - Le discutía Marjhon

- ¡Pero ya has estado con él durante toda la mañana! - Gritó Johanna

- Niñas… Cálmense - Les decía Brianna, la que parecía ser la monarca de la familia. Ella, además de Tiffany, eran las únicas que me caían bien, ya que eran las únicas que no habían demostrado interés en MI Alec.

- ¿Por qué venimos en realidad a tomar tierra agria? - Preguntaba Mike, mientras tomaba otro sorbo de aquella cosa horrible, que a ambos nos sabía a Tierra.

- Porque… Quería estar lejos de ella, ¿De acuerdo? - Le dije - No me gusta que estén demasiado cerca de él…

- ¿Entonces esa es tu decisión? - Preguntó Mike, con voz dolida - ¿Lo eliges a él?

- Mike… - Susurré, recordando que él había sido quien me había animado durante aquellos dos tormentosos años, en los que no había pensado en otra cosa más que en Alec. Me sentía mal por él, ya que no le podía ofrecer más de lo que él me había dado.

Antes de decirle nada más, mi teléfono celular sonó. Bueno, más bien el teléfono que había comprado Jane. Lo había conservado por si las dudas.

- ¿Jane? - Pregunté sin siquiera revisar el verificador de llamadas

- No - Respondió una voz fría, que ya conocía y que odiaba con todas mis fuerzas. ¿Era que nunca terminaría nuestra guerra?

- Stefan… ¿Cómo…?

- Fue muy fácil descubrir tu número, Hope - Me interrumpió - Solo bastó un par preguntas a Jane

- ¿Ella te lo dijo todo? - Pregunté, mientras me sentía decepcionada. ¿Cómo era que ella podía haber hecho tal cosa?

- Solo con un par de sesiones de tortura - Admitió - Jonathan siempre ha estado tan… sediento de poder.

- ¿Fue él? - Pregunté con decepción - ¿El fue quien nos traicionó? - Alec se decepcionaría mucho

- Sí. ¿es que todavía no sabes cómo se hacen las cosas entre los Vampiros?

- No - Respondí lentamente. Mike me tomaba la mano. Su expresión me daba un poco de miedo. Parecía odiar a su padre demasiado.

- Engaños, mentiras… Y traición - Contestó Stefan - En estos momentos me encuentro demasiado feliz con la piedra que me regaló uno de tus guardias

- ¿Mis guardias? - Pregunté

- ¿Creías que iba a dejar a Aro, Marco y Cayo con vida? ¿En verdad me crees tan tonto?

- ¿Qué quieres decir?

- Que ellos son los reyes de los Vampiros. Tu madre y Athenadora han ocupado sus lugares por lo que ahora tu eres…

- ¡Hope! - La voz de Alec denotaba dolor. Miré hacia el punto que él veía, y me di cuenta de que Mike seguía tomándome la mano.

- ¿Qué tenemos por aquí? - Preguntó la voz fría de Marjhon - ¿Nueva pareja?

- ¿Qué es lo que soy? - Dije dándoles la espalda a los tres. Sí. Alec se había llevado a Marjhon y a Johanna. Pero debía de ignorarlos. El dolor me carcomía más que los celos. Lo último que le había dicho a mi padre era que no me iría a mi habitación.

- Princesa, Hope. Princesa Vulturi - Respondió él - Es un buen apodo. Te queda bien

- ¿Y mi madre? - Pregunté

- Ella está bien… Por el momento

Colgué sin más. No quería volver a escuchar aquella voz en mi vida.

Mike pagó, mientras que Alec me miraba con tristeza, también Marjhon y Johanna ponían una expresión más seria. Necesitaba estar sola.

- ¿Estás loca? - Preguntó Mike, en cuanto Alec asintió cuando le dije lo que quería - Ambos sabemos que terminarías por hacer alguna locura. Ni de chiste te vas sola

Lo peor de todo era que… tenía razón.