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Historia 48626 — capítulo 9
-No te creo
No, se por que quizás es que soy masoquista y aun no me doy cuenta pero al verle con la cara enfurecida y tratando de calmarse fue algo único, creo que me dio la cierta alegría que necesitaba aunque lo más seguro era que vendría otra bofetada, más paradogicamente no fue así, simplemente se dio la vuelta para coger el vaso de agua que le entregaba como siempre su lacalla, Charlotte.
-Nos, iremos
-Falta me haces
El sárcasmo, me veo en la situacion que no debo emplearlo y ya voy de nuevo, supongo que son casi que casi autoreflejos aquellas cosas, en fin da igual, todas mis hermanas hicieron fila tras mi madre para abandonarme, lo cierto es que lo único que necesito de el apellido Parkinson viene siendo, el dinero, da igual el sentimiento, es inexistente, no tangible, no confiable, no durable para qur lo quiero? para que Demonios lo necesito?, No, creo necesitarlo, y si lo necesito, no lo tengo así que mejor, me hago a la idea.Me gustaría poder ser una buena persona, más se que no es así, las veo marcharse, una a una, solo 1 de ellas me dice recuperate pronto, es increible, si, la única persona a la que le hable mas de una vez...Anoche, por primera vez en mucho tiempo soñe, no se si es un sueño exactamente más bien un recuerdo, si así podría llamarse un recuerdo, de la infancia, de mi infancia, ....
Flash Back
Se ve la mansión Parkinson, el comedor, un inmenso comedor, de madera labrada, muchas sillas, y varios sirvientes decorando la mesa, y todos con el uniforme negro que era el para ocasiones importantes, que se celebraria ese día, nada más ni menos que "Navidad", para los Parkinson, esa fecha es muy importante, puesto que al día siguiente de pasarla con sus hijas, cuando estas se marchan hacen la fiesta anual, por esa festividad para todos es la mejor fiesta,para mí, un desastre, donde compruebo que los adolescentes se ponen ebrios, en mi alcoba, que urgan en las cosas de mis hermanas, que se lanzan a la piscina solo por que si, y que por mucho que lo quiera no puedo dormir jamás por que debo o quedarme o marcharme, comunmente quedarme para escuchar todas las críticas hacia mi persona, lindo? si claro... Ese año, el primer año, que entre a la escuela, supuse que estarían anciosos de ver a su última hija ahí sentada a cenar con toda la familia, pedí permiso al profesor para ausentarme, a sabiendas ambos que mis padres al menos conmigo no son como todos los demás, no dije nada, por el lado de una casita de muñecas que tiene un paso hacia la casa, me fuí, por ese pasadizo, llegando a mi habitación en la mansión, me arregle lo que mas se me ocurrío, viendome como a mi padre le gustaba con esos vestidos, que ninguna niña usaria a mi edad, aunque yo tenia la ventaja o desventaja, de estar desarrollandome, así que no era de extrañar, que me viese bien, maquillaje, natural, pero maquillada de acuerdo al vestido, rojo italiano, con un faldon en la parte baja, y arriba, con tiras, pero recto, no mostraba nada, ni ocultaba demaciado, mis piernas se notaban, zapatos con pequeño tacon, el lazo pequeño en la cintura haciendo que esta se marcase, a la perfeccion y las joyas justas, no ostentoso, pero jamás sencillo., Baje cuando ya todos estaban sentados, mi padre y mi madre a la cabeza, se mirarón asustados al verme bajar, y ahí estaban todas mis hermanas ninguna con su novio ya que todos llegarían luego de la cena, para la fiesta, que mis padres cada año auspicián y en la mansión dan, a pesar de tener recien algo en la boca, mi padre con estrepicio lo soltó, dejando un desperdicio, en su puesto, mientras todos me fulminaban con la mirada, altiva pase y trate de sentarme más al ver la mirada de mi madre, desee nuevamente estar en la escuela, aunque no hubiera nadie cerca, aunque nadie me quisiera, al menos ahi podía conversar con alguien, o reirme de quien no fuese yo misma, siempre he sabido que esta mal, pero por lo que implica no puedo cambiar, entre todos ayudaron a mi padre y realmente fue una revuelta, en vez de decirme como lo haría cualquier adulto normal, :-"Hija ya estas con nosotros, perdón, por no mandarte a lllamar pero pensamos que quizas te deberías quedar con tus amigos, o quedarte estudiando para subir tus notas, es por eso que te dejamos en el castillo",pero fue algo así más o menos.
-¿Por qué has vuelto? ¿No, te esperavamos hasta que nos fuermos de vacaciones?
-Hola, mamá, Hola, familia, si yo también, me alegro que se alegren de verme
-Guardate tu sarcasmo
-Para que Hermanita si aprendi de la mejor
-Mocosa cállate
-De acuerdo papá, pero solo por que Usted me lo pide, y por ley mágica debo obedecer.
Más grande fue el asombro de todos al verme caminar hacia una de las sillas libres y como toda una dama de alta sociedad tomar asiento ahi.
-qué haces sentandote a la mesa como una de nosotros¡¡
-Mamá, es obvio que soy uno de ustedes, por algo llevo este apellido ¿no?
-Te dije que dejarás la irónia
-Lo siento padre.
-Mejor, y tú, dejala solo serán unas horas, ya después la mandas a esa escuelucha donde la admitirón
-Padre te recuerdo, que fui yo, quien no quizo ir a Francia
-Tonterías, bueno mis bellezas cuentenme de sus días, en las diferentes localidades del mundo
Sí, nuevamente se estaba dirigiendo a todas mis hermanas menos, a mí, quienes contaban historias asombrosas, como siempre, que paseaban por lugares, debían firmar revistas de las cuales eran portada, dar entrevistas, correr poco menos de un lado a otro para estar a tiempo a los desfiles, entre otras muchas cosas, mientras comia, todos dieron miradas de largate pronto, y tenía que aguantarme no podía no debía mostrar mi debilidad, por más débil que sea yo.
La cena pasó, y pronto cuando aun no terminaban de desvaratar aquello, los empleados, llegarón los invitados, mis padres trataron de hacerme ir a mi recamara, más al darme cuenta de que era Draco y Blaise con sus respectivas familias quienes venían, no pude dejar que una débil e imperceptible sonrisa acompañara mis finos labios. mis padres decidierón dejarme como anfitriona, al menos de ellos 2 lo bueno esque nadie más se ha atrevido a ingresar con hijos menores, eso para mí fue muy bueno claro, que a medias, por que el ver como todos les preguntaban a mis hermanas por ¿Quien es esa chiquillita que acompaña al rubio y al moreno? no fue nada agradable, y aun más cuando pensaban que tenía más edad, y ellas desian con la mandiblua presionada:-Mi última hermana, Con un desprecio que ni siquiera el mismo Lucius Malfoy podría comparar, estabamos los 3 sentados, en la orilla de la piscina, bajo el cielo estrellado, en el patio de atras, arruinando nuestros trajes? para nada, mis padres siempre hacen un encantamiento que no se pueden ensuciar ni los zapatos de los invitados, y así la servidumbre se evita a pesar de que aun así lo hacen, organizar todo a la mañana siguiente por que aunque esten despiertos hasta las 7 de la mañana esa no es excusa alguna, para que no deban ponerse a trabajar desde las 8 como dice mi padre, por algo se les paga y se les da vivienda, lo cual es cierto a medias, pero no indagare en eso, nuestros trajes ni se arrugaban, con los chicos hablaba de todo y a la vez de nada, un joven de porte alto se sento junto a nosotros, venía con uno de los novios de mis hermanas, más a mí, no me habían presentado a ninguno y más por temor que por otra cosa no quise acercarme, ya era de por si malo estar en mi situación, y no soy tan tonta como creen para saber empeorarla. El adolescente se sentó, ahí, y nos hablaba animadamente, a los 3 nos dio copas de champagne, y a pesar de ser él, también un menor de edad ni se inmuto ante el gusto amargo de aquella copa, me extraño que Draco y Blaise, tampoco, no se de donde saque fuerzas tal vez fuese por impresionar, pero bebí, de aquel licor, solo fue un sorbo, pero lo suficiente, como para que no quisiera probarlo por un tiempo.
-Arcg, ¿cómo se tragan esto?
pregunte mientras miraba mi copa, con su contenido casi intacto, los 3 rieron de mí, como preguntandose si era cierto que jamás lo había hecho, el muchacho no se como ni cuando, termino bailando conmigo, yo sabia bailar,por supuesto que sabia, y ese chico, sabia guiar y muy bien, no sabia que pensar de él, pero que iba a hacer, cuando mi padre me miro con cierto gesto de aprobación mi corazón latio a mil que poco me duraría aquella momentanea felicidad.Haciendo que mi segundo error de esa noche se notase, sonreir, una sonrisa que mi padre en algún momento débia corresponder, más al ser quien es sabia que no seria así, a pesar de todo el adolescente me vio, yo aun observaba a mi padre quien se acercaba a a hablar con un hombre bastante alto, de cabello canoso de hecho era blanco de unos 50 años, algo regordete y con voz de comentariasta de quidditch, le había escuchado hablar, hace un rato, mi padre y él, brindaban y se daban las manos, al estar tan sumida y embobada por eso, no sentí, ni cuenta me di cuando ya tenía unos labios sobre los míos, si los labios del chico, estaba sobre mí, trate de apartarmelo, lo más que pude, el forcejeaba, ni Draco ni Blaise, solo mi padre, aquel hombre, y mi madre se percataron del momento, más hasta mis hermanas sus amigos y sus novios, se dierón la vuelta al observanos caer a la picina, de noche, en la piscina? solo la de la casa de muñecas era de agua temperada, pero esta creanme no era nada lindo a esa hora, sentía las gasas del vestido apegadas a mi figura, notandose aun más cosa que me molesto de sobremanera mi maquillaje a pesar de estar intacto, no creo que se viese muy bien mojado, al igual que mi corto cabello, por que desde ese año había empezado a cortarlo demaciado corto para ser tomado, y así lo preferia o decia preferirlo, el chico me grito hasta de que me iba a morir.
-Eres uan idota como reaccionas así. Solo ha sido un beso.
-Solo ha sido un beso (dije remedandolo)
-Sabes cuantos años tiene?
Pregunto Draco, con una ceja enarcada, mientras Blaise me acompañaba a dentro, para cambiarme, ya que seria lo mejor, según él, vi desde la mampara como el hombre que estaba junto a mi padre negaba con la cabeza, y mi padre hacia un esfuerzo sobre humano para contener su mirada de irá y reproche, pero aun así sabia que iba para mí, no supe nada más hasta que Draco, nos lo conto, cuando entro a mi cuarto, y se sento en la cama mientras ambos esperaban a que me terminase de secar, y poner la pijama ya que para nada me apetecia volver a la ridicula fiesta, por un momento solo desee volver al castillo, a la sala común que esta bajo el agua salir por una de las ventanas y ahogarme, por que no me ahogue en la piscina? Pense en ese minuto y luego recapacite. Cierto a pesar de que nadie me enseño, mi insistencia me ha ayudado todos estos años ha flotar a pesar de las veces que me han intentado ahogar. Ellos se enconcontraban sentados en mi cama, de hecho arrojados en mi cama. mi pijama en ese entonces no tenia nada del otro mundo unas simples calzas negras al igual que una polera musculosa del mismo tipo y la chaqueta, pero al seguir viendo mis curvas marcarse a ambos si hubiesen sido mayores les habria ocurrido algo.
-Adivina Pansy
-Qué?
les dije astiada en ese entonces a Draco
-Jajaja, Draco ha dicho que el chico creía que tenías 13
-Bueno ahora que te veo yo también creo que se me pasarían
Dijo Draco, que estaría pensando jamás se lo he pregutado. El chico tenía 15, y resulta que mi amorosa hermana le habái dicho que no se dejara engañar, claro, pero el muy lo agarro al revés seguramente, por que a los 13 yo estaba tan desarrollada como ahora, y resulto que el hombre con el que hablaba mi padre era su padre, y más aun estaban hablando de compromiso y unir las 2 empresas cuando termine armando el alboroto, desde ese entonces mis padres no me han llevado nunca más a alguna parte, pero aun así, llego, aunque les cueste y aunque se que les molesta, pero siempre a pesar de todo me termino convenciendo por estos 2. Ahí desperte de mi ensoñación, ya era de día, no se cuanto tiempo estube dormida, pero poco me importaba, la enfermeria estaba casi vacía, a no ser por Dominique, quien leía concentrada su libro, la observe por unos segundos, y la vi exhalar sonoramente un suspiro de abatimiento, leí lo que estudiaba aun en la lejanía al menos podía vislumbrar el título de su pesado libro de texto, Contelaciones si definitivamente era un libro que ocupe en astronomia, soy buena en todas las materias así que todo se me da fácil y si quisiera hasta el quidditch, pero es algo que jamás me ha interesado al igual que criatura magicas no digo que me interesen las demás asignaturas, pero tampoco coincido en que no. Vi, como crispaba sus puños, tal cual lo había hecho, mientras estaba mi madre, claro que ahora era de forma de desesperación, no se como ni cuando pero de mis labios, aunque me parecio de algunos agenos solte.
-Te ayudo?
Ella me miro incredúla, tanto que a pesar de su nada parecido físico con la sra Narcisa tenía el mismo aspecto que cuando se la había topado cerca de un suburbio muggle, me alarme al verle así, y sin darme cuenta curve mis labios en un intento de sonreir, me resulto muy tímido, y casi casi mal, pero ella lo tomo bien por que la vi moverse, y hacerme señas de que me acercase, no dejo que me sentara en una silla, insistio que al igual que su como decia ella hermano Neville, me sentase a su costado, primero me nege, luego acepte, trate de ponerme frente a ella, pero me resongo así que para cortar por lo sano y tener algo que hacer puse mi cabeza casi casi junta a la de ella, claro que ha cierta distancia después de todo podría tener pediculosis, y eso no es bueno para mi cabello, o para mí ¿pero que diablos digo seria bueno, por que me dejarian aun más en paz, nadie se querria meter conmigo y me aceptarian con mis altibajos claro que mas bajos que altos...
Gracias a todas por leerme besos y abrazos espero que disfruten este cápitulo tanto como yo disfrute escribiendolo bye bye