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Historia 48694 — capítulo 19

Hola de nuevo!!!!

I m back!!!

Disculpen la espera eterna, pero siempre regresaré...

Gracias por esperar y pasarse por aquí!!!

Este capitulo es la puerta al cambio de la historia, los que siguen serán más largos,  y sobretodo donde más personas (en especial Ginny) haran mayores entradas (Como le dije a mi amia Lucia-gracias por estar apoyándome siempre y apurándome con actualizar, jaja) 

Bezhitos a todos...

Los quiere mucho...

Mithzah

Disfrútenlo!!!


Capítulo XVII: Llamando la atención

  • Hermione ¿Dónde estabas?

Ron cortaba afanosamente unas plantas exóticas mientras Harry no dejaba de mirarme, la profesora me había dejado pasar, pero desde que puse un pie en el invernadero no abrí la boca para nada.

  • ¿Hermione?

  • Harry, ahora no, por favor… quiero terminar esto luego hablamos de lo que quieras, pero ahora no…

  • Vale, ten cuidado con la navaja por favor -Me dijo con una mirada preocupada.

  • ¿Tomaste tu brebaje? - Esta vez Ron fue quien me habló.

  • Si.

  • ¿Brebaje? ¿Qué brebaje? ¿Para qué es ese brebaje? - Harry se me acercó esperando una respuesta en vano - ¿Con él si hablas y conmigo no? - Preguntó de nuevo ofendido. Permanecí callada y seguí cortando - Bien, si eso quieres… - Murmuró enfadado, con su genio fue él quien terminó cortándose la mano, gimió de dolor pero no pidió auxilio.

  • Si que eres muy despistado - Le dije cuando fui a ayudarlo, miré el corte, no era profundo pero cruzaba casi toda la palma de su mano - Ven - Lo llevé con cuidado hasta un grifo y lo lavé - Tú deberías tener cuidado, Harry, pudiste haberte hecho más daño con esa tonta navaja - Le hablaba sin mirarlo, estando atenta solo a la herida, aunque sentía sus ojos fijos en mi rostro - Ahora… te lo voy a envolver, pero debes procurar que no se salga.

Cogí un pañuelo de mi mochila y con cuidado envolví su mano, lo amarré con fuerza y escuché que volvió a gemir ante la presión, yo esbocé una sonrisa aun sin mirarlo.

  • Solo quiero eso… - Habló Harry murmurando, arrimando su nariz contra mi mejilla - Que sonrías, por favor Hermione, nunca dejes de sonreír.

  • Listo, ahora tú ten cuidado.

Lo solté pero antes de llegar a mi lugar él volvió a jalarme - Eres la mejor del mundo Herms, te quiero…

  • Cállate Potter, tu novia va a malinterpretar las cosas.

  • Ella es mi novia, tú mi mejor amiga, ella sabe que yo la amo, y que a ti te adoro, te admiro, no va a cambiar eso…

  • Deja de jugar y vuelve a terminar tu trabajo…

  • No olvides que me gusta tu sonrisa - Me liberó y fue a su sitio con una sonrisa en sus labios.

El resto de la clase yo me la pasé absorbida en las plantas, al igual que Ron, pero Harry no dejaba de mirarme con una expresión de extrañeza, podía sentir su curiosidad y ansias, pero opté por ignorarlo, no podía hablar con él aun, antes necesitaba hablar con alguien.

Cuando la clase terminó, Harry se había hecho como tres cortes más, no fueron tan fuertes como el primero, pero cada vez que empezaba a ignorarlo, él simplemente hacia algo para que yo voltee a mirarlo.

Todos empezaron a salir atropelladamente del invernadero, y para mi mala suerte yo me quede atrapada en él.

  • ¿Hablamos luego? ¿En el almuerzo?

Harry me miraba vacilante, con cierto recelo, quise decir que sí, que no había ni un problema, lo que menos deseaba era decepcionarle, pero no era justo engañarle, ni dejar de lado a Malfoy.

  • Lo siento Harry, pero me saltaré el almuerzo…

  • Pero si no puedes salir del castillo… - Intervino Ron mirándome frustrado.

  • Claro que no, no voy a salir del casti…

  • ¡Hermione! ¡No debes saltarte las comidas! - Me reprendió Harry.

  • No lo voy a hacer - Le rebatí mordiéndome la lengua para no gritarle - Voy a comer con alguien… - Cuando vi que ambos iban a abrir la boca para volver a preguntar yo alcé un poco más mi voz -Y eso a ustedes no les interesa.

Cogí mis libros y salí del invernadero, ahora era yo quien atropellaba a todos a mi paso.


  • Pensé que no venias… - Draco ya estaba junto al sauce cuando yo llegaba casi corriendo a reunirme con él.

  • No digas eso, no te dejaría plantado por nada en el mundo - Le dije sin pensar en el efecto de mis palabras.

Él esbozo una sonrisa picarona y sentí que mis mejillas ardían de nuevo.

  • ¿Por qué Hermione? ¿Por qué no me dejarías de lado por nada del mundo?

  • Porque… tú eres mi amigo… - Le dije sin mirarlo y sentándome junto a él.

-Esa no es una respuesta propia de una Granger…

  • Pero al menos es sincera… - Le rebatí.

Me senté a su lado, sin dejar de mirarlo, él no dijo nada, solo sacó de su mochila un paquete dorado, un frasco azul y unos tapers chicos.

  • ¿Tienes hambre Herms? - Me preguntó con una voz dulce, una voz que nunca en mi vida había escuchado.

  • Si, si tengo… - Le murmuré aun aturdida por la inesperada suavidad en su voz.

Me extendió unos de los tapers y un cubierto.

  • ¿De dónde lo sacaste?

  • Obviamente de las cocinas…

-No me refería a eso Draco…

  • Solo me escabullí y ya, Granger… - Parecía incómodo pero aun tenía esa nota sutil en su voz.

Solo asentí con la cabeza, con temor de ofenderlo y comencé a comer. Draco había conseguido un delicioso pollo con patatas asadas. Lo devoré todo en un abrir y cerrar de ojos, no me había dado cuenta que estaba hambrienta.

  • Muchas gracias, ha estado delicioso - Le dije cuando terminé.

  • Que bueno… sí que has tenido hambre Herms… - Le asentí y bebí un poco de refresco - Bueno… ahora ya puedes decirme lo que te está inquietando…

  • ¿Qué?

  • No soy ni un tonto, querida, has estado ansiosa y algo torpe desde que llegaste, así que dime que es lo que tienes que contarme.

  • Se nota que eres mago, ¿Sabes Legilimens? - Le pregunté tratando de desviarlo del tema.

  • No… aun, pero… ¿Me vas a responder o no? - Sentí como me atravesaba con su mirada café.

  • No pensaba decírselo a nadie - Acepté algo avergonzada.

  • Quiero que confíes en mi Herms… por favor…

¡De nuevo su voz dulce y ahora melodiosa!

  • Primero prométeme que no me harás cambiar de pensar, ni te interpondrás con mi decisión… - Le condicioné.

  • Creo que me arrepentiré de ello, pero… vale, te lo prometo… - Levantó su mano derecha y me sonrió.

Tomé aire y comencé con que tenía que decir…