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Historia 48694 — capítulo 9
Hola!
De nuevo x aqui...
Bienvenida Luciapotter a este pequeño espacio de Mithzah, que bueno que te guste la historia aunque no seas fans de Hermione y Harry (aunque a mi me encanta), pero esta bien, acepto que no toos compartamos gustos y colores (como ese dicho: sobre gustos y colores no han escrito los autores), creo que me estoy desviando, jeje, perdón.
Wow, cada vez a mas gente les esta gustando, que bueno, me pone de buenas.
Antes de dejarles con el siguiente capitulo, les quiero decir que estoy escribiendo otra historia: amor prohibido, si pueden pasensen por ahi (si pueden comenten, les estaria muy agradecida)
Ahora si, paro de escribir, y disfruten del singuiente capitulo de Sin ti...
Capítulo IX: Entonces… ¿Fue una cita o no?
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¿A qué juegas, eh? - Le pregunté a Malfoy cuando nos alejamos de Las Tres Escobas - En serio me cuesta creerlo…
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¿Creer que he…?
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Madurado, si - Le interrumpí la pregunta - Tengo cuatro teorías…
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¿Teorías? - Me preguntó frunciendo el ceño, yo asentí - Bueno, a ver, te escucho…
Caminé hasta un tronco caído y me senté, él, en cambio, se sentó en la nieve frente a mi cruzando sus piernas - Bueno… o aun te quieres acercar a Harry para vengarte de… de Voldemort - Malfoy alzó las cejas al escucharme pronunciar el nombre de su desaparecido maestro pero no hizo ningún intento de rebatir - O a Ron, tal vez creas que su familia al ser sangre limpia, mancha la reputación de los 'magos puros' y quieres hacer algo contra ellos, o tal vez sea Ginny… he visto como la miras, tal vez, no sé, es solo un pensamiento, te estás enamorando de ella… o… o si, de verdad te quieres acercar a mí, pero para tomar represarías, digo, toda tu vida te la pasaste llamando 'sangre sucia' nunca desaprovechaste la oportunidad, tal vez aun me odies por ser muggle y seas muy actor, tal vez ahora termines con todo, creo que soy una estúpida al estar aquí sola contigo, sin saber tus intenciones.. - Terminé en un murmullo.
Él no dijo nada durante unos segundos, hasta que hizo un movimiento repentino que terminó erizando mi piel; se puso de pie ágilmente, sacó su varita y la sostuvo en alto. Comenzó a reír y mi sangre se congeló, yo llevaba mi varita en la cinta de mi cintura, y sería muy lenta para sacarla.
Pero su mirada cambió, por primera vez en toda mi vida vi un pequeño destello en sus negras pupilas, algo que me decía que con él no estaba en peligro, que con él estaría segura, sin riesgos, no pude evitar en pensar en Harry, quién fue la única persona que me había transmitido esos sentimientos.
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Tómala, si quieres - Dijo sonriéndome y tirando su varita a mis pies - Tú ya sabes mis intenciones, solo que no las quieres ver…
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Eres un completo tarado, Draco - Le dije con los ojos vidriosos.
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Si, lo sé - Suspiró - Pero ahora yo hablo, tú escuchas - Dijo volviendo a sentarse de la misma forma que antes -Primera teoría, errada, no estoy detrás de Potter, eso ya quedó en el pasado, él es solo un chiquillo tonto igual que los demás, sin nada en especial. Segunda teoría, también errada, tampoco estoy detrás de la familia de Weasley, si, son sangre pura, pero eso ya no me interesa, de hecho son la familia más pura que he conocido ¿Y eso qué?... Tercera teoría, humm bueno, eres fatal para percibir emociones, eh. Es obvio que no me gusta Ginny, es una buena chica, linda, pero no lo suficiente, la conozco muy poco - Tomó aire y comenzó a hablarme como si yo fuera una niña pequeña que no podría entender lo que decía - Cuarta teoría… esa fue la peor de todas, fatal, desatinada por completo… no quiero tomar represarías contra ti, no, eso nunca, discúlpame por ser un tarado y llamarte san… eso que siempre te decía - Su mirada era de profunda vergüenza - No odio a los muggles, yo NUNCA los odie, fue mi padre, siempre fue él… sé que no debo decir esto pero es la verdad, no sabes cuán alegre y aliviado estoy de que esté pagando todo lo que hizo… y por último, puedes confiar en mí, no te volvería a hacer daño nunca más, mira, si quieres puedes tener mi varita cada vez que nos veamos, pero no siempre porque la necesito para las clases…
Miró el suelo, era incapaz de verme al rostro después de lo que acababa de decir, entonces decidí poner punto final a todo esto, estaba claro, él se había ganado mi confianza, mi cariño, mi amistad.
Me levanté y recogí su varita, me incliné hasta él y le dije - Sería mala idea que yo tenga tu varita ¿Sabes? Primero porque reprobarías todas las materias, segunda porque si Harry y Ron se llegaran a enterar de eso, bueno, podrías ir despidiéndote de ella - Se la extendí y él la tomó - Mira, lo lograste, haz dado un paso enorme, y yo, yo lo acepto, no hay que retroceder ¿Si? Pero promete que no iremos rápido en esto… es decir que no hay que dejar a todo el colegio en shock con nuestra amistad…
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¿No quieres que nadie se entere que somos amigos? - Me preguntó alzando por primera vez su mirada.
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No, no eso, no tenemos porque ocultarlo, no estamos haciendo nada malo, sino que vamos ir con calma, tú sabes, yo quiero mucho a Harry y Ron y, bueno…
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Pero si fuiste tú la que les dijiste que tenías una cita conmigo.
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No, claro que no, yo no dije nada, ellos lo supusieron… pero ¿Cómo sabes eso?
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Ah, bueno, yo…
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Ginny ¿No?
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Creo que si, Ginny, es que me la encontré en el corredor y mencionó algo como que tú estabas esperando a un guapo rubio… - Le miré cuestionándolo - Bueno, vale, no dijo guapo, pero si me describió, pues…
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Sí, claro, no me sorprende de ella, sinceramente - Él rio y se puso de pie - Entonces ¿Ya nos vamos al castillo? - Le pregunté colocando mis manos en mi cintura.
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¿Qué? Pero si aun son como las dos. Mejor vallamos a conocer el lugar.
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¿Conocer el lugar? Si siempre venimos aquí, ya conozco todo el lugar.
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No, eso es imposible, es enorme, es mágico, cambia siempre.
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En serio, si lo conozco…
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Bueno ¿Cuánto quieres perder a que te llevo a un lugar que no conoces?
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¿Quieres apostar conmigo?
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Salimos los dos solos de nuevo en la próxima visita, si yo te llevo a ti aun lugar que no conozcas - Lo medité, era muy probable que él gane, era cierto, Hogsmeade era grande y mágico, tenía muchas entradas secretas, como la de los gemelos Fred y George para llegar a su tienda que quedaba en el callejón Diagon, pero terminé por aceptar - Bien, vamos - Me tomó de la muñeca animado y me llevó a varios lugares que ya conocía, hasta que finalmente decidió llevarme hasta una pradera.
No estaba muy lejos del pueblo, pero no fue tan fácil llegar hasta ahí, yo no era muy atlética que digamos y fue un desastre para mí, me llevé rasguños, pequeños cortes en las palmas de mis manos y uno que otro leve golpe, pero Malfoy fue totalmente lo contrario a mí, él sí que era ágil, saltaba con facilidad los troncos caídos, pisaba con firmeza las rocas, esquivaba las ramas traicioneras, y me ayudó mucho a cruzar el pequeño bosque.
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Wow, es hermoso - Exclamé al ver el enorme lago congelado delante mío.
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¿Nunca has estado aquí? - Negué con la cabeza sin quitar la mirada del paisaje - ¡Bien! ¡Te dije que ganaría!
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Ya cállate Malfoy - Él se cayó al segundo que hablé - Quisiera saber si… - Dije hablando conmigo misma y dando un paso hacia el lago.
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¡No! ¿Estás loca? El hielo puede romperse - Me dijo cogiéndome del brazo.
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Claro que no - Él no quitó su mirada de reproche de mí - Ash, ya que - Saqué mi varita y con un leve movimiento me aseguré que el hielo se vuelva más grueso - ¿Ves? Arreglado, no pasa nada.
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¿Qué vas a hacer? - Preguntó sin soltarme.
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Patinar.
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¿Patinar? ¿Qué es eso?
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¿Nunca haz patinado? - Malfoy negó con la cabeza, confundido aún - Bueno, hoy es tu día de suerte, porque yo te voy a enseñar.
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¿Enserio? ¿Me vas a enseñar? - Asentí quitando su mano de mi brazo - Bueno, confió en ti, Hermione.
Solo le sonreí e hice aparecer un par de patines de hielo. Le pedí que se los pusiera, pero se enredó él solito, tuve que terminar ayudándolo.
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Primero me miras, luego vas tú ¿Si?
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De acuerdo, hazlo - Dijo sentado en la nieve con los patines de hielo.
Caminé segura de mi misma hasta el hielo y empecé a patinar, hace mucho que no lo hacía, cuando aún no sabía nada del mundo mágico, no tenía amigos, me refugiaba en los libros y en el patinaje, lo aprendí sola, podría decir que era una pasión, pero lo dejé cuando entré a este increíble mundo mágico.
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¿Ves? Es muy fácil - Le dije a Malfoy girando en mi mismo sitio; me gustaba la forma que tomaba el vuelo de mi falda y luego fui por todo el lago.
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Sí, claro, pan comido - Me contestó sarcásticamente.
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Oh, vamos - Me acerqué a él y tomándolo de las manos lo jalé, Malfoy, con miedo me cogió las manos con fuerza y comenzó a caminar lentamente - No te va a pasar nada, solo camina normal - Él me cuestionó con la mirada con nerviosismo.
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No quiero que este hermoso rostro termine lastimado - Dijo hablando de sí mismo.
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Que vanidoso eres.
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¿Qué? Es verdad…
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Si claro, como digas…
Le costó un poco poder pararse completamente por sí solo, pero después de una larga y dura práctica lo logró. Luego quiso ir por todo el borde del lago, como yo lo hacía. Volví a cogerlo de las manos y lo llevé conmigo, eso fue un poco más difícil, él no daba pasos grandes, así que se enredó con sus propios pies, me cogió como su apoyo, pero no pude resistir su peso, lo patines me hicieron caer al duro hielo y él cayó sobre mí. Sentí como mi brazo resistió el peso de ambos, gemí de dolor y él asustado, se reincorporó rápidamente e intentó ponerme de pie.
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No, no me muevas - Le pedí cuando tiró de mí y sentí como si mi brazo se dislocaba de mis hombros.
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Hermione, perdóname… oh, perdón - Su preocupación era en serio, intenté no hacer tanto drama y omitir el dolor, pero fue peor.
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Mira, no fue nada, solo un accidente, un pequeño golpe.
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Si, un pequeño golpe - Repitió sarcásticamente - Debo ir a buscar ayuda…
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No, no te vayas, ya estoy bien - Me senté apoyándome en mi brazo ileso y luego con su ayuda pude ponerme de pie - Ya está todo bien, no hay de qué preocuparse…
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Pero…
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Pero nada, mira - Moví el brazo con cuidado y no sentí mucho dolor - No pasa nada…
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Bueno, pero prométeme que iras a la enfermería si se pone mal, por favor.
-Ya, 'papá' - Él se rió por mi tono - Mejor desaparece los patines Malfoy.
Sacó su varita y lo hizo, con los zapatos me sentí más cómoda, pero aun más fría, mis dientes sin permiso alguno castañearon y él rió y pasándose una mano por su rubio cabello.
- Eres sencillamente adorable - Murmuró, me miró cuando me abrazaba a mi misma y trataba de no hacer caso a su comentario - Pequeña Hermione, toma, no quiero que te resfríes - Me dijo sacándose su chaqueta y colocándola con cuidado a mi alrededor.
-Vas a terminar resfriándote tú - Repliqué al ver que solo llevaba un polo delgado con mangas cortas.
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Hey, soy un Malfoy ¿Recuerdas? Soy fuerte, no me pasara nada con un poco de frio.
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Mentiroso.
Reímos ante la situación en la que nos encontrábamos, si alguien nos hubiese dicho que estaríamos así un año atrás no lo hubiésemos creído, estaba fuera de lugar, suspiré, deseaba que este día especial estuviese él conmigo, que él halla decidió estar conmigo, que me viera como yo deseaba… pero no, no podía ser, Harry siempre fue una persona despistada, no se daba cuenta de lo que yo podría hacer por él, pasaba por inadvertidas todas mis señales, solo me veía como su amiga; ahora tenía a Malfoy junto a mí, sosteniéndome para no caer, pero aun así deseaba con todo mi ser que él que estuviera ciñendo mi cintura firmemente fuera Harry y no Malfoy, que el que me cuidara fuera él…
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No te preocupes, las cosas pasan a su debido tiempo - Habló repentinamente Malfoy, cuando subíamos a un carruaje vacío.
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¿Qué, que dices? - Le pregunté intrigada.
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Digo que Potter puede ser un tonto, despistado, ciego... - Lo miré enojada - Bueno, él puede ser todo eso pero tú no eres así, tú eres muy inteligente, bella y astuta… estoy seguro que hallarás la mejor solución por ti misma.
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¿Qué? Deja de hablar tonterías por favor.
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Esta bien, si quieres lo dejo ahí, pero tú bien sabes que no son tonterías.
No le respondí, ahora estaba molesta porque tal vez él tenía razón…
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Ya, Herms, dime como te fue… - Una Ginny totalmente ansiosa revoloteaba a mi alrededor cuando la encontré en el comedor.
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Ginny, calma, calma, ¡Por Dios, respira mujer!
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No quiero, cuenta.
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Bien, ¿Pero podrías bajar la voz, si?
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Bueno, ¿Qué paso, Herms?
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Nada en especial.
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¿Entonces porque entraron abrazados y tú llevabas su chaqueta?
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Tenía frio y no estábamos abrazados, me estaba ayudando a caminar…
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Oh no Hermione, ¿Estás bien?
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Si, solo me caí…
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¿En dónde?
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Bueno, es que fuimos a un lago que estaba congelado y quise entrar a patinar…
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¿Patinar?
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¿Sabes qué es eso? - Ginny negó con la cabeza y comencé a explicarle de lo que trataba ese deporte muggle, además de contarle todo lo que hice en el día con Malfoy.
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Vaya, si que la pasaste bien y me da gusto que los chicos se hallan enojado… - Me comentó cuando terminé de relatar mi día.
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¿Qué? Yo no quería eso, Gynn.
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Lo sé, pero te deben tener en cuenta más seguido, par de…
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¡Gynn! Es tu hermano.
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Si pero también es hombre y eso no lo excluye, Hermione.
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Tal vez tengas razón… por cierto ¿Donde están?
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Llegaron como una hora antes que tú.
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¿De verdad? Tan rápido han llegado.
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¿Lo ves? Esas veelas son aburridas, se les acabo el tema de conversación, es que no pueden entablar una de que no traten de uñas, cabello… hay tonterías…
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Basta Ginny, en serio, basta, déjalas en paz.
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Bueno, de acuerdo, pero entonces… ¿Tuviste una cita con Draco Malfoy o no? - Me preguntó expectante.
Me quedé pensando… ¿Había tenido una verdadera cita con Malfoy? No imposible, esa no fue una cita… no podía serlo… ¿O sí?