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Historia 48695 — capítulo 2
Hermione
El tren soltó un silbido, avisando que estaba por irse. Y yo seguía abajo, esperando a los cabezotas de mis amigos ¿Es que planeaban perderse el tren?
-¡Herms!- escuche que gritaban y al darme vuelta vi a un joven pelirrojo dos cabezas más alto que yo seguido de un morocho oji-verde.
-¡Por amor de dios!¿Se puede saber por que tardaron tanto?¡Unos minutos mas y el tren…-empecé a regañarlos pero entre los dos me agarraron y me metieron en el tren, que se estaba por ir.
-Vamos vamos Hermione, lo importante es que llegamos- me dijo Harry con la calma de siempre.- Vamos hay que encontrar un compartimiento.
Avanzamos por los pasillos hasta llegar a un vagón libre. Estuvimos un rato charlando de lo que habíamos hecho en las vacaciones (prácticamente nada nuevo, ya que nos habíamos enviado lechuzas continuamente) hasta que la puerta se abrió y entraron Ginny, Luna y Neville.
-¡Chicos! ¡Que bueno verlos de nuevo!- Exclamó Neville mientras entraban. Había cambiado mucho desde la última vez que lo había visto, estaba más alto y su rostro no era tan aniñado como antes, tenía una expresión más adulta. Después de la última guerra contra Voldemort todos habíamos crecido un poco moralmente, ya que la situación requería que maduremos.
Detrás de Neville entró Ginny. Ella también había cambiado; además de crecer algunos centímetros, tenía la misma mirada de madurez que a todos nos había "aparecido", y la mirada cruzada por un dejo de tristeza debido a la muerte de su hermano. Cuando miró a Harry, una sonrisa se asomó por sus labios, ellos dos ya eran novios oficialmente, y la verdad es que hacían una gran pareja.
Y por último entró Luna. Ella seguía como siempre, con su mirada soñadora aunque un poco endurecida por lo sufrido durante la guerra. Pero fuera de eso seguía siendo la Luna Loovengodde siempre, que creía en todo lo que su padre se inventara.
A partir de entonces la conversación fluyó un poco más entre nosotros, ya que hacía mucho que no veíamos a Luna y a Neville y teníamos muchas cosas que contarnos. Pasó el carrito de los dulces y entre todos compramos un poco de cada cosa. Mientras charlábamos y comíamos grageas de todos los sabores, calderos de calabaza y ranas de chocolate, alguien toco la puerta de nuestro compartimiento.
-Disculpen- dijo la niña que había golpeado, parecía de segundo año.- Tengo una carta para la señorita Hermione Granger y otra para Ronald Weasley.
La pequeña nos entregó las cartas y se fue. Abrí la mía.
Señorita Granger:
Se solicita la presencia de los prefectos de las casas en el vagón Nº7 a las 6 pm. Sin falta.
Atte. Profesora McGonagall
Levanté la mirada, y me encontré con unos ojos celestes.
-Bueno, parece que las obligaciones empezarán ahora ¿no Herms?- Dijo el pelirrojo con fastidio.
-¿Qué pasa chicos? ¿Que dice la carta?- Pregunto Ginny. La leí en voz alta.
-Oh, bueno, supongo que nos veremos más tarde.- dijo Harry. Pobre, desde quinto año tenía que quedarse solo, por nuestras labores de prefecto. Bueno no tan solo…
- Adiós, nos vemos.- salí del compartimiento seguida de Ron. Mientras caminábamos por el pasillo, reflexioné sobre mi "relación" con Ronald. Todavía me acordaba de nuestro beso, ese loco beso que nos habíamos dado en medio de la batalla. Me puse colorada al recordarlo y agradecí que el motivo de mi rubor no me viera en ese momento. Pero no había sido más que eso, un beso. No nos habíamos visto casi nada durante el verano y no hubo ningun comentario de ninguno de los dos sobre lo que había pasado. Así que no sabía en que pensar, no sabía si él estaba enamorado de mi; nisiquiera estaba segura yo misma si sentía algo por el. Por supuesto que lo apreciaba y le tenía un infinito cariño, pero ¿era amor o solo eso? Definitivamente íbamos a tener que tocar ese tema este año. Pronto.
Llegamos al vagón Nº7, en donde estaban reunidos el resto de los prefectos de Hogwarts y la profesora McGonagall. De Hufflepuff estaban Ernie Macmillan y Hanna Abbott, de Ravenclaw Padma Patil y Anthony Goldstein y de Slytherin Pansy Parkinson y... Malfoy. Me sorprendió que siguiera en Hogwarts, ya que había sido un mortífago y había colaborado con la muerte de Dumbledore, aunque afortunadamente fallo en su intento si bien todos habían creído que lo había logrado. < ¡Había sido un mortífago y le permitían volver!> Entonces me di cuenta. . Quise sentir pena por él, pero no podía. No después de cómo nos habia tratado durante los seis años que habíamos cursado juntos. Sentí que me observaban y mi mirada se encontró con un par de ojos grises que me miraban fijamente.
Draco
-…puedo creer que nos hayan permitido volver. Sinceramente ¿quién se lo hubiera esperado? después de lo que hicimos, de lo que nuestros padres hicieron al mundo mágico, nadie nos "invitaría" a ir a Hogwarts nuevamente. Pero Dumbledore…Draco, tenemos suerte de que el director del colegio sea el y no cualquier otro, ya que si no fuera porque ese viejo nos defendió frente al Ministro de la Magia, estaríamos en Azkaban, con todos esos dementores...aghh, me da escalofríos de tan solo…Draco ¿ME ESTAS ESCUCHANDO?- gritó Blaise, dándome un manotazo en la nuca.- ¡eyyy! ¿Hay alguien ahí? ¡Holaaaa!-siguió pegándome en la cabeza.
-Bueno, bueno Zabinni, ya déjalo ¡Deja ya de hacer eso te digo! ¿Que no ves que estoy ocupado como para escuchar tu discurso?- me senté lo mas alejado posible de el como me lo permitía el asiento… osea hasta estar casi pegado a la ventana.
-Ya ya déjate de decir tonterías, haber entonces dime, ¿en que estabas muy ocupado? ¿papando moscas? ¡Ja! Eso si que es muy importante, si y taaan divertido…
-Basta Zabinni no lo molestes, la verdad es que sigues teniendo ese comportamiento infantil de siempre. Lástima, yo tenía la esperanza de que hubieras madurado un poco.-Dijo una voz femenina que venía de la entrada del compartimiento.
Los dos nos giramos y nos encontramos con…Pansy. Pero no la misma Pansy de siempre, o noo, esta era algo totalmente distinto. Ya no tenía ese aire de superioridad que caracterizaba a cualquier Slytherin. pensé < todos los de nuestra casa perdimos eso después de la caída del Señor Tenebroso, ya que nuestros padres fueron los seguidores mas fieles de el mago oscuro>.La nueva Pansy había cambiado mucho si, de eso nos dimos cuenta cuando empezamos a hablar con ella…
-Hola Pansy-la saludé.
-¡Pansy! ¿Como esta la brujita caprichosa?-Por supuesto, lo primero que tenia que salir de la boca de Zabinni al verla era un comentario ofensivo. Aunque claro, el cabeza hueca también se había dado cuenta de que en esos momento Pansy era de todo menos caprichosa.
-¡Draco! ¿Como estas, tanto tiempo? Zabinni… es un "placer" volver a verte, bruto.-Pansy me sonrió y miró a Blaise con ojos asesinos.
-Si las miradas matasen…- dije en voz baja disimulando con una falsa tos, para que solo el pelinegro me escuchara. Zabinni se echó a reír.
-Igualmente, señorita.
Pansy se sentó enfrente de nosotros.
-¿Sabes una cosa Pansy? Estas cambiada…-dijo Zabinni mirando a nuestra amiga de arriba abajo.- Y no me refiero físicamente si no a…
-Ya se, es que cambié Blaise, todo lo que pasó, la caída del-que-no-debe-ser-nombrado, y demás, me dio en que pensar y me di cuenta de que la actitud de los Slytherins sobre la "sangre limpia" y la superioridad era basura. No sirve sentirse superior a otros solo porque tu abuelo fue un mago y el de el otro un muggle. Así que he decidido dejar de lado todo lo que nos enseñaron sobre la pureza de la sangre y comenzaré a vivir mi vida sin prejuicios. También comenzaré a buscar nuevas amistades en otras casas. Ginny Weasly y Hermione Granger por ejemplo. Siempre las despreciamos, pero ahora que pienso en ello, son dos chicas bastante interesantes y sería bueno que nos hagamos amigas para "fomentar la unión de las casas". Luna Loovengood también parece buena amiga y las hermanas Patil…
-Para, detente un minuto Pansy por favor. ¿Nos estas diciendo que buscaras la amistad de la sangre sucia y de Weasly?- dije con incredulidad. Bien, me había dado cuenta de que mi compañera había cambiado pero... ¡no me esperaba un algo tan drástico!-¿hacer migas con los amigos de Potty? Eso ya es demasiado Pansy, esto no es un pequeño cambio, ¡esto es un giro de 180 grados! ¿Cómo puedes…?-me pare y empecé a caminar en el vagón mientras hablaba.
-Tranquilízate Malfoy, y siéntate por favor. Pansy tiene razón.-Miré a Blaise con los ojos como platos.- ¿Qué? No me mires asi Draco, ¡es la verdad! Ya no hay nada que nos impida hacernos amigos de todos los que queramos, si es que alguien quiere nuestra amistad…
-¿Ven? A eso me refiero, aunque nosotros queramos hacernos amigos de Potty y su pandilla (y créeme que yo no quiero) ¡Ellos nunca nos aceptarían! Por un lado porque nuestros padres fueron mortifagos y nosotros también, y por el otro, ¡porque desde que nos conocemos nos la pasamos haciéndoles la vida imposible e insultándolos a la mínima oportunidad! Y si con eso no te basta tengo unas cuantas razones mas para…
-¡Calla Malfoy! Ya sabemos todo eso pero… nada perdemos con intentarlo ¿no?- los dos morochos me miraron y yo solté un suspiro.
-Hagan lo que les plazca, pero yo no pienso ser el amigo de cararajada y la comadreja aunque me haya tomado toda una bodega de wisky de fuego.- Se miraron entre sí, se encogieron de hombros y siguieron charlando ellos dos sobre con quiénes tendrían una posibilidad de hacerse amigos.
Luego de un rato en el que había intentado dormir ignorando el parloteo de mis amigos, alguien tocó la puerta. Era Theodore Nott, un Sly de nuestro curso, hijo adoptivo de dos mortífagos. No había hablado mucho con el, solo un par de palabras, pero sabía que era un chico tímido.
-Hola... ehh tengo una carta para Draco Malfoy y otra para Pansy Parkinson-Dijo, nervioso. Nos entregó las cartas y las leímos.
Señor Malfoy:
Se solicita la presencia de los prefectos de las casas en el vagón Nº7 a las 6 pm. Sin falta.
Atte. Profesora McGonagall
No lo podía creer. Que nos dejaran volver a Hogwarts era una cosa. Pero que todavía nos consideraran prefectos era demasiada generosidad. < ¿Y si es una trampa, o una broma? No, lleva el sello y la firma de McGonagall, una broma no podía ser. Y una trampa...no. tampoco.>
-Bueno, ¿vamos Draco?-Pansy me miro. Los dos estábamos igual de sorprendidos, pero no podíamos faltar.-Son casi las seis.
-¿A dónde van? ¿que dicen las cartas?- pregunto Blaise.
-Tenemos una "reunión" de prefectos, asi que ya nos vamos. Nos vemos después.-dijo Pansy saliendo del compartimiento.
-¡Hey Pansy espera!-le grite mientras me levantaba del asiento. Me cruze con Nott en la puerta.-Ehm... Theo si quieres puedes quedarte en nuestro compartimiento, asi le haces algo de compañía a Blaise mientras no estamos, ¿quieres?- si íbamos a empezar a hacernos nuevos amigos, mejor que el primero sea un Slytherin.
-Yo...sssiisi me quedare, si a Zabinni no le molesta…-¡este rubio si que era tímido!
-Ni te preocupes, por mi mejor, asi no me aburro- el morocho le sonrió.-tengo el presentimiento de que seremos grandes amigos Theo…
-Bueno me voy, que se diviertan chicos…-salí corriendo del vagón para alcanzar a Pansy.
Cuando llegamos al vagón ya habían llegado los prefectos de Ravenclaw y la profesora McGonagall, que estaban sentados comiendo unas galletas, mientras esperaban.
-Buenas tardes señor Malfoy, señorita Parkinson.-la profesora nos invitó a sentarnos.- Los demás deben estar por llegar.
Al rato vinieron Macmillan y Abbot y cinco minutos mas tarde entro al compartimiento la comadreja seguido de…
No lo podía creer, la muchacha que entró al vagón no era otra que Hermione Granger, la amiga de San Potter y "noviecita" de Weasley. Pero no podía ser ella, la joven castaña de pelo largo rizado, piel tostada y curvas definidas no podía ser la sabelotodo Granger. Pero era, esos ojos color miel, esa mirada responsable, ese gesto de morderse el labio tan suyo… ERA Hermione Granger, pero ya no era un ratón de biblioteca, era una beldad, una…< ¡Basta Draco! Dios que me pasa, si es solo Granger, la sangre sucia, deja de babosearte con ella, además tiene novio, la comadreja, y nunca se fijaría en ti que tanto la hiciste sufrir…¡Basta!>
No me había dado cuenta de que me había quedado mirándola fijamente, pero ella se sintio observada, porque levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los míos, que la miraban con intensidad…Bajó la mirada y un delicioso rubor asomó por sus mejillas…
-Bueno, como todos ya están aquí, comenzaremos la reunión. Los turnos de vigilancia nocturna…-McGonagall comenzó a hablar pero yo no la escuchaba. Lo único que había en mi cabeza era la imagen de una leona mirándome y ruborizándose…
Hola!! ya se que dije que iba a actualizar una vez por semana, pero como el cap anterior era muy corto, decidí publicar antes...
Como podran ver, Pansy esta cambiada!! y menos mall... jajaj
bueno, espero que el cap les guste..Gracias a aurorita malfoy y a anitasnape por sus comentarios!!
Besos!
S_V
P.D: dejen comentarios!! son los que me animan a seguir escribiendo!!