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Historia 48947 — capítulo 2
Hacía ya dos meses que habían regresado de Kamakura, Japón, ya que el joven de ojos verdes llamado Kong, tenía asuntos que resolver.
Una tarde, el joven chino de ojos verdes se encontraba sentado, mientras meditaba en el pequeño templo que había en su casa, estaba ricamente decorado con telas azules y rojas, colores que para us clan significaban, el azul la fuerza del trueno y el rojo la sangre en la batalla ganada, además de que había muchas figurillas, una suave brisa entró al templo y supo que su hijo o hija iba a nacer ya, se levantó lentamente hizo una reverencia y caminó hasta la salida, de ahí corrió tan rápido como pudo y llegó a la alcoba de su esposa.
-Kong-llamaba a su esposo- nuestro bebé va a nacer ya- decía la joven con dolor y felicidad en su rostro
-Tranquila, Xia, pronto llegarán para atenderte- decía Kong con una felicidad en el rostro que parecía que iba a explotar
Seguido de eso llegaron tres personas que venían con túnicas blancas, esas personas eran quienes atenderian a Xia, pues el pequeño o pequeña, poseía al igual que su familia, poderes extraordinarios, y se debía tener un cuidado especial para con ella o él.
Luego ordenaron al joven salir de ahí, para que todo saliera bien.
Kong, daba vueltas en su sala de estar, estaba impaciente por saber si todo había resultado, aunque había pedido por ello, además de que quería saber si era un pequeño o una pequeña, de todos modos lo amaría de igual manera, fuere lo que fuere.
Pasó una media hora, cuando una de las tres personas que habían llegado, salió.
-Señor Kong, su esposa se encuentra perfectamente- decía el hombre- Su hijo, también, puedo pasar a verlos- sonrió hizo una leve reverencia y se retiró.
El señor Kong asintió y con una sonrisa en su rostro fue a ver a su familia.
Su esposa se encontraba muy cansada, pero a la vez feliz, el pequeño reposaba en los brazos de su madre, mientras ésta lo arrullaba.
El bebé tenía una mirada intensa y no lloraba, esta perfectamente tranquilo.
El joven los miraba con felicidad a ambos, estiró los brazos y su esposa le dió a su hijo.
-Nuestro pequeño heredero, ha nacido, nuestro Xiao Wang.