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Historia 48998 — capítulo 17
-No arruinaré mi vida estando con Hermione- dijo Draco.
-¡Sí que lo harás!
-¡Amo a Hermione! ¡La amo! ¡Y digan lo que digan, yo la seguiré amando! ¡Y me casaré con ella, y será Hermione Malfoy!- gritó el rubio.
Brendan, desde los brazos de Hermione, contemplaba la escena angustiado. Jessica lloraba al lado del piano, y Matthew estaba desafiante.
-Te sacaremos de la empresa. Esa empresa es nuestra y no permitiré que sigas presidiéndola- dijo Lucius, sacando un contrato de su portafolios y rompiéndolo en mis pedazos-. ¡Ahí tienes! ¡Por elegir a una vulgar niñera...!
Draco le dio un puñetazo a su padre, derribándolo.
-Llévate a los niños a mi cuarto y quédate allí con ellos- dijo Draco a su novia, que asintió y los condujo escaleras arriba-. Nunca más... insultes a Hermione.
-¡Draco!- protestó Narcissa.
-Y con respecto a la empresa...- dijo Draco-. Quédatela, ¿sí? No la necesito. Tengo una familia y tengo una novia a la que cuidar y amar. Encárgate de la empresa. Tengo dinero, el suficiente dinero para mantenernos por mucho tiempo más. Váyanse de mi casa.
-Esta casa está a mi nombre- dijo temblorosa Narcissa.
-No serías capaz de echarnos...- dijo Draco.
-¡No es suya!- dijo Charity, saliendo del despacho con unos papeles.
-¡Cállate, sirvienta!- dijo Lucius, con la nariz sangrante.
-¡La casa está a nombre de Juliette Malfoy!- chilló Charity, sacudiendo los papeles y dándoselos a Draco, que sonrió desafiante.
-Esta casa "estaba" a tu nombre, mamá, pero cuando decidieron que yo me casaría con Juliette, la pusieron a su nombre, por si alguna vez nos separábamos, ella se quedaría con todo y yo con nada, sin hijos y sin Juliette- dijo Draco.
Narcissa, temblando de furia, cogió del brazo a Lucius y salieron de la Mansión.
-Perdón por haber hecho que te quedaras sin empresa...- dijo Hermione tímidamente, bajando las escaleras.
-No hay problema. Se fundirá con mi padre al frente- dijo optimista Draco, y alzó a Matt y a Jessie-. ¿Qué dicen, niños? ¿Salimos a comer?
Su propuesta fue recibida con vítores, se pusieron ropa linda y entraron al Mercedes de Draco, cuando un pelirrojo se acercó. Draco pensó que era un ladrón y quiso acelerar, pero Hermione le puso una mano en el hombro.
-Es Ron, un amigo.
Salió del auto, y Ron le sonrió.
-Hoy teníamos una cita... ¿Recuerdas?- dijo Ron, sonriendo.
Hermione borró su sonrisa, y se mordió el labio.
-Lo olvidé por completo, Ron... Perdóname.
El pelirrojo también borró ese gesto.
-No importa. Vamos ahora a un restaurante...- dijo optimista.
-No puedo. Tengo... Una cena con Draco Malfoy y sus tres hijos- dijo, y Ron fulminó al auto negro con su mirada-. Lo siento.
-¿Eres su novia?
-Sí... Se podría decir que sí.
-No serás felíz a su lado- auguró Ron, retrocediendo y reuniéndose con Harry, que se besuqueaba con Ginny-. No serás feliz...
Hermione lo miró, con tristeza, cuando gotas gruesas empezaron a caer. Los tres niños golpeaban el vidrio para decirle que entrara y no se mojara, pero ella no los escuchó. Draco salió del auto y le cogió cariñosamente del rostro.
-Vamos al auto, ¿sí?
Entraron, pero no endendieron el motor.
-Mama, mama- dijo Brendan, estirando sus bracitos para que ella lo alzara.
Hermione lo cargó y lo abrazó.
-¿Nos quedamos en casa o vamos a un restaurant?- preguntó titubeante Draco.
-Mejor nos quedamos en casa- dijo Hermione.
Volvieron a la Mansión, y los pequeños sintieron sueño.
-¿Te imaginabas en el restaurante a estos tres bostezando?- dijo Draco, y la besó.
Hermione lo abrazó, y subieron a acostar a los niños.
Hermione se ocupó de su favorito, que sentía dolores de pancita, otra vez.
-¿Cuando te curarás de este dolor?- le dijo dulcemente Hermione, besándole la frente y colocándolo en la cuna, y lo masajeó, arrancando babeos y gemidos de alivio del pequeño, que la miraba con dulzura.
-Mama... Te amo- le dijo con dificultad.
A Hermione se le anegaron los ojos en lágrimas, y lo abrazó. Ese pequeño solo la conocía a ella como madre, no la conocía como niñera. Juliette no era nadie en su vida, porque apenas había estado con ella, tan solo unos tres minutos. Juliette no era nada más que un vaguísimo recuerdo, infundado en el olvido, y no se volvería a aparecer otra vez en su vida.
Draco observaba la situación, sonriendo.
-Hay que dormir- dijo Draco, le puso el pijama a su hijo y lo dejaron en la cuna. Condujo a Hermione a su dormitorio, y por primera vez, durmieron en la misma cama. Bueno. Primera no, pero casi primera. Aquella vez no se contaba-. Te quiero.
Ámbar charlaba en un extraño restaurante con dos tipos enormes, fornidos, con caras de gorila.
-Escuchen bien... Hay que planearlo muy bien- dijo Ámbar-. Si algo sale mal, podemos ir a prisión, Vincent, Gregory.
Vincent Crabbe asintió, estrujándose las manos.
-Draco sospechará de mí, es lógico. Pero si yo estoy las veinticuatro horas del día siempre vista por él, no habrá de lo que preocuparse. Gregory, tú te encargarás del rapto. Vincent y yo nos ocuparemos de mantenerla el tiempo suficiente. No pediremos dinero, yo solo quiero que Draco y Hermione sufran todo lo que puedan sin su muñequita rubia, esa Barbie en miniatura- dijo la muchacha, y Gregory miró a su alrededor para asegurarse de que nadie los escuchaba.
-¿Yo tendré que estar contigo por las noches, con esa niña?- preguntó perplejo Vincent.
-Sí- dijo Ámbar-. Draco no los conoce. Gregory, cuando raptes a esa Barbie, te pagaré U$S200.000, para que te vayas al extranjero. Vincent, cuando yo considere que puedo sola con ella, te pagaré la misma suma para que desaparezcas, y yo seguiré con el secuestro.
Vincent suspiró, y Gregory Goyle flexionó las manos.
-Solo una niña va a ser secuestrada- dijo con voz siniestra la joven.
-Jessica Malfoy- dijeron ambos.
-Será más fácil que quitarle el caramelo a un bebé- dijo melosa Ámbar-. Solo es cuestión de que Hermione lleve a los niños a la plaza, y cuando ella pierda de vista a Matthew y a Jessica, tú, Gregory, cogerás a Jessica. Es fundamental que no te equivoques. Jessica. La meterás en una camioneta, y te irás a toda velocidad. Matthew gritará como niño a su "mamá" que a su hermanita se la llevaron, y tendrán que recurrir a Draco. Será fantástico ver como la restaurada familia Malfoy se destruye por completo...
-¿Tendremos que matarla?- preguntó alarmado Vincent.
-Tal vez sí- dijo sin importancia Ámbar.
-¡Si alguien nos descubre, o si investigan el futuro asesinato de Jessica Malfoy, estaremos perdido y los tres iremos a prisión! Porque si yo mato a la niña, los delataré a ustedes dos. Yo no caeré mientras que ustedes están en Hawaii bailando el Hula-Hula- dijo Vincent, golpeando la mesa con el puño, pero nadie lo escuchó.
-Yo era una importante socia de la empresa Malfoy & Company- dijo fríamente Ámbar-. ¿A quien crees que creerán los policías cuando escuchen las dos versiones? Tú ya estuviste en la cárcel, podrias haber sido perfectamente el único secuestrador de Jessica. En cambio, yo tengo el legajo limpio, y podré negar todo en un abrir y cerrar de ojos.
-Yo me salgo- dijo Gregory, levantándose de su silla y saliendo del restaurant.
Ámbar resopló como un gato enfadado y miró a Vincent.
-¿Tú te quedas o te vas?
-Me voy también- dijo el mencionado, y siguió a su amigo.
-¡Cobardes!- chistó Ámbar.
-Cobarde, sí, pero no idiota- dijo Vincent antes de salir.
¡Drama y más Drama!
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Prox capp: Más fácil que quitarle el caramelo a un bebé...