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Historia 48998 — capítulo 36
Hermione armó su bolso y volvieron al auto. Brendan estaba muy feliz porque su mami volvía a su casa, y los mellizos dormían sin cesar. Dylan estaba custodiado por Jessica, y Josephine por Matthew.
-¿Te imaginas cuando sean todos adolescentes?- dijo fingiendo horror Draco-. Será un absoluto caos la casa...
-Brendan será tranquilo, estoy segura- dijo Hermione, mirando por el espejo retrovisor a su hijo rubio, que hacía pucherito-. ¿Qué pasa, principito?
-Bendan quiede juguetes.
Draco soltó una risita nerviosa.
-Pues los que Kim les regaló no los usarán- dijo Hermione.
-¿Po qué?
-Porque Kim se los llevó y mami se enojó con ella- dijo Draco, cuando llegaban a casa, y estacionó correctamente.
Bajaron del auto, y vieron que Charity cantaba a voz de cuello por toda la casa, mientras que limpiaba con su plumero.
-Pero qué cantante- dijo divertida Hermione.
La mucama cesó de cantar y miró a la recién llegada.
-¡Hermione!
La abrazó fuerte, y sacó un bloc de hojas pequeño de su bolsillo del uniforme.
-Señor, tiene siete llamadas. Dos del doctor Thomas, una de Pansy Parkinson, tres de Blaise Zabini y otras dos de su madre.
-Gracias, Charity.
-Por nada, señor.
Siguió con lo suyo, y Hermione instaló a los mellizos en la cuna de su habitación. Draco llamó al doctor Thomas, que acudió de inmediato.
-¿Qué sucede, Dean?
El doctor Thomas respiró entrecortadamente, y se sentó en una butaca.
-Su madre... está internada en el hospital... intentaron asesinarla... se encuentra en muy grave estado... tienen que llevarla a Irlanda para una complicada operación de cráneo...
-¿Qué le hicieron?- preguntó muy asustada Hermione.
-La golpearon salvajemente, la violaron luego y la apuñalaron- contestó.
Hermione se estremeció, y Draco se puso el abrigo.
-¿A dónde vas?
-¡A ver a mi madre!
-¡No puedes, Draco!- dijo alarmado Dean-. ¡No dejan que la vea nadie...!
-¡Es mi madre!
-Draco- dijo intentando calmarse Hermione-. Tú paga eso de Irlanda y la podrás ver.
El doctor asintió con energía.
-¿Cuándo saldrían para Irlanda, en caso de que yo pagara?- preguntó desesperado el rubio, abotonándose el abrigo, mientras que Hermione se deesperaba cada vez más.
-Mañana mismo. Está en un gravísimo estado, Draco. Puede llegar a morir.
-Gracias... ¿Cuánto sale la operación?
-Un millón de dólares, creo.
-Pagaré lo que sea necesario.
Draco salió al hospital y después fue al banco, a sacar de su cuenta esa cantidad.
Draco cogió su celular y llamó a su esposa.
-¿Cómo está Narcissa?
-No sé, no me dejaron verla- dijo Draco.
-¿Qué necesitas que haga?
-Que armes tu maleta, metas en otra la ropa de los niños... Armes la mía y te encuentres conmigo en el aeropuerto en una hora. Nuestro avión sale en dos horas- dijo atropelladamente el rubio, mientras que se sentían los ruidos de los aviones al despegar y de toda la gente hablando.
-¿Y Charity?
-Necesitamos a alguien en casa.
-Está bien.
Hermione hizo lo que le pidió Draco, y con ayuda de Charity, puso a los niños en un taxi y en una hora se encontraron en el aeropuerto. Jessica estaba muy asustada, era su primera vez en avión.
Draco cargó a Jessica y a Brendan, y Hermione llevó de la mano a Matthew y en la cuna portátil a los mellizos.
Entraron al avión y se sentaron en sus lugares correspondientes. Hermione se quedó con Josephine, Brendan y Jessica, mientras que Draco se sentó con Matt y Dylan.
-Todo saldrá bien- dijo Hermione.
Se pusieron los cinturones de seguridad, y a los bebés los pusieron en cunas especiales.
Cuando llegaron, Hermione despertó perezosamente.
Salieron del avión y en media hora tuvieron de nuevo sus maletas.
-¿Hotel?- preguntó Jessica.
-Una pequeña casita que Lucius compró cuando vivíamos aquí, cuando no éramos nada en Estados Unidos- dijo Draco, muy serio.
-¿Eres irlandés...? Creí que eras americano- dijo Hermione, cuando Draco los guió. Recordaba Irlanda a la perfección.
Draco no contestó de pronto.
-Soy americano, pero huimos a Irlanda... Cuando Lucius puso la empresa en Estados Unidos, y empezamos a ser los "Malfoy empresarios", volvimos a América- dijo Draco.
Entraron en una casita pequeña, de una sola planta y dos dormitorios, un minúsculo baño, un "amplio" living y una cocina-comedor.
-Esto no es ni el cuarto de nuestra casa- observó Matthew, mirando todo.
-Tienes razón, pero es de lo que disponemos aquí- dijo Draco, mientras que dejaban las maletas en el dormitorio matrimonial-. No compraremos una casa porque sería inútil, serían solo siete días.
Se instalaron dificultosamente, cuando vieron que una atractiva rubia pasaba cerca de allí, para comprar alimentos.
-Kim...- susurró Draco.
-¿Qué?
-No te va a gustar nada esto- aseguró Draco.
Kim se fijó en la casita, y en sus habitantes. Esbozó una mueca de tristeza y siguió su camino.
-Tengo que hablar con ella- dijo Hermione.
-¿Qué?
-Eso mismo.
Salió corriendo, y detuvo a Kim.
-Tenemos que hablar.
Fueron a su casa, y Kim se sentó en una butaca, e invitó a su invitada a hacer lo mismo.
-¿Qué quieres?
-¿Quieres a Draco?
-Como un ex novio, si a eso te refieres...
-Es lo que pensaba yo, perdóname. Creía que querías quedarte con Draco tal como hizo Ámbar Jones...- dijo Hermione.
-No, nunca querría hacer eso. Sé que amas a Draco, y él antes amó a Juliette... No había lugar para mí en su corazón.
El rostro de Kim Barbeers reflejaba sinceridad y tristeza.
-Sé que me odias.
-Creo que sí.
-Hermione, si tuviera una manera de demostrarte que yo no soy como Ámbar... Lo haría, pero tú crees eso y yo no soy nadie para cambiarlo- dijo suplicante Kim.
Hermione escrutó el rostro de la chica "No-Me-Sé-La-Tabla-Del-Uno", y decidió que le creía.
-Perdón.
Kim alzó el rostro.
-La única manera que tengo para pedirte perdón es que seamos amigas- dijo Hermione.
Empezaron a contarse muchas cosas, desde sus noviazgos y sus hijos hasta que un llamado las interrumpió.
-¿Draco?
-La operación fue buena pero mamá no resistió. Acaba de morir.
Era el atardecer.
Hermione quedó congelada. El rostro risueño de Kim se transformó en una mueca de aprensión.
-¿Qué pasó?
-Narcissa murió.
Kim se tapó la boca con las manos, horrorizada.
Fueron las dos a la casita, llorando.
Los niños no sabían nada, excepto Matthew, que ya "era lo bastante grande como para saber que es la Muerte", según Draco.
-Nos vamos de Irlanda mañana, el velatorio de mamá es en dos días, y el entierro, en tres- anunció muy afectado Draco. Hermione lo abrazó. Jessica y Brendan jugaban en su habitación.
-Vamos a ser fuertes- dijo Hermione-. Y yo siempre estaré aquí contigo.
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Prox cap: Unos pequeños años después