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Historia 48999 — capítulo 10
Los Sin Rostro
Caminamos hasta la primera intersección, izquierda, derecha y al frente, veo en todas direcciones, ningún corredor parece tener final, no tienen ninguna marca, nada, que elegir, tomo el camino hacia la izquierda, no pienso seguir recto, no alcanzo a ver el final, no tiene caso, caminamos por horas hasta llegar a otro cuarto gigantesco, similar a una cocina, hay una mesa llena con comida, con cientos de platillos, despiden un olor embriagante, pero es demasiado "fácil" , solo un idiota la comería, le digo a Lily que sigamos pero ella se niega, el hambre ya es demasiada, reviso alrededor, no hay forma de saber si la comida esta envenenada o algo, no puedo confiar en lo que hay alrededor, sea real o no, veo la variedad de platillos, despiden su aroma de forma seductora, hay frutas que brillan llamándome, "cómeme" " sacia tu hambre, esta en la naturaleza del veneno matar si decides comerlo" me resisto, volteo para no caer en el embrujo, en el suelo en un esquina se ven unos trozos de pan, creo que duros, y una jarra de barro despostillada, Lily trago un bocado, la obligo a escupirlo y ahora si literalmente la arrastro al pan viejo y al agua sucia.
Trago ávidamente, el agua sacia mi sed, el pan sacia mi hambre, es difícil de tragar pero sabe a gloria, el pan viejo lo guardo en la mochila, no se cuanto tiempo dure, pero servirá para sobrevivir,no puedo meter la jarra de agua, entonces Lily saca de su mochila un pedazo de cuero y una agujeta igual que la que yo tenia, cubro la jarra con el cuero y la sello con la agujeta, no se cuanto nos dure pero no pienso pensar, cuando me iba a levantar para salir se empieza a sentir un temblor, de pronto por todas las puertas se empiezan a escuchar cientos de gritos,de pronto corriendo entran cientos de hombres y mujeres, desnudos, sin rostro, gritan y aúllan como poseídos, empiezan a tragar la comida con desesperación, sus caras, si a eso se les puede llamar cara, se manchan, pedazos de comida caen por todas partes, Lily se abraza a mi, nos quedamos quietos mientras esos sacian sus instintos, pero no parecen interesados en nosotros, de pronto todos se detienen y dos mujeres suben a la mesa, todos los que están abajo gritan y jadean, una de las mujeres tiene buen cuerpo, la otra es excesivamente delgada, empiezan a bailar sobre la mesa, se tocan, se besan, Lily se voltea, no quiere ver eso, yo lo veo aunque sin gran interés, espero que pronto termine, que nos dejen solos, que no nos hagan daño, la mujer delgada empieza a lamer a la otra mujer, de pronto de todas sus cavidades empiezan a salir sangre, de pronto veo que salen insectos y pequeños reptiles, estoy por vomitar cuando veo que la delgada le muerde el cuello,Maldita sea, le arranco un pedazo, la mujer grita con una voz que no es voz, es un gruñido, la sangre resbala por su cuello, por sus pechos, por su vientre, corre entre sus piernas, bajando a la mesa, quiero apartar la vista, por alguna razón se lo que va a pasar y no quiero verlo, los sin rostro tiran a la mujer sangrante al suelo y empiezan a devorarla vorazmente,vísceras y sangre saltan por todas partes, por las paredes incluso en nosotros caen gotas de sangre, mientras tanto la mujer delgada empieza engordar, pareciera que le brotaran bolas de carne por todas partes, como si sus células explotaran dividiéndose en cientos de miles en vez de en dos, una mitosis celular subdermica abrasiva, que continua hasta que la mujer solo es una bola de carne con cuatro patitas y una cabeza, mientras tanto los sin rostro, los callados, los vacios han devorado por completo a la otra mujer, al ver a la flaca que engordo se abalanzan hacia ella, pero de pronto se detienen, por un momento me burlo, muy gracioso están en su dieta, no pueden comer grasa, para tener el cuerpo perfecto, pero no… se llevan las manos a la garganta y al estomago, parece que les duele, espuma sale por sus bocas, sin expresión, sus bocas mas parecidas a simples rendijas, y de pronto caen, muertos, por sus deseos, por sus excesos, me levanto y me limpio la sangre que cayo en mi cara, estoy sudando, no lo había notado, veo la sangre en mi mano, la acerco a mi nariz, no huele a nada, ni siquiera ese olor que tiene la sangre, siento deseos de tragarla, me contengo y la limpio en mi camisa, veo a mi alrededor, es un espectáculo para ojos necrófilos, cuerpos de hombres y mujeres desnudos, una gorda sangrante en la mesa, es muy bizarro, normalmente hubiese vomitado, hoy no.