Tituladas 17.2% · 34,225 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,464 de 95,612 páginas identificadas · 89,859/90,219 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 49038 · de

Historia 49038 — capítulo 5

Disclaimer: Todos sabemos que estos personajes no me pertenecen, ni lo harian en mil años, solo la historia en la que me baso, JK ALL IS YOURS!

-¡Inconcebible!---reclamaba una voz severa.---no puedo creerlo.---luego susurraba.

Ella abrió los ojos y estaba todo tan oscuro, para bien se fue aclarando mientras que las siluetas alrededor de la escena se daban forma, muy pronto recordó de quienes se trataban, pensaba haber soñado pero no era cierto y lo era porque ellos estaban ahí: Profesor Dumbledore, Mcgonagall, La señora Pomfrey, Filch, Potter, Petigrew, Black y Lupin.

-claro.---farfullo moviendo su lastimado brazo, inmediatamente supo que estaba recostada en una cama de la enfermería, que tenia el brazo enyesado, que le dolía mucho, que algunos estaban enojados, otros asustados, y que Lupin estaba también recostado en una cama junto al de ella.

-No te muevas, niña---mando la señora Pomfrey al ver el quejido de Frechette.

-¿Qué paso?---pregunto ella. Desvió la mirada por las ventanas, se colaba la luz del día , la madrugada había acabado.

-Eso mismo le pregunto señorita Frechette.---determino Mcgonagall completamente furiosa.

-Yo… yo…----no sabia que decir ciertamente, no podía decir nada.---Es que…

-Fue de casualidad, Remus no quiso.---dijo Sirius atropelladamente. Tenia tierra en la cara y ropa.

-No le pregunte a usted Señor Black, y no me hace falta hacerlo, de acuerdo a sus antecedentes esto no es mas que algo divertido para ustedes.---recrimino la mujer dándose la vuelta y conteniendo su ira.--¿Señor Potter?—James lucia desgreñado y sucio.

-Profesora…---dijo Remus con dificultad, se inclinaba en la cama tratando de ver a los demás.---Yo tuve la culpa, no salí a tiempo del castillo y ellos solo me estaban ayudando… es mi culpa.

-No es cierto… es que la profesora Ferguson nos llevo a su oficina y… Remus no salio a tiempo por eso.---explicaba James inquieto.

-¿y por que hizo eso?

-Nos estaba castigando…---respondió James dándose cuenta que solo estaba arruinando todo.

-¿castigo? Que raro.---ironizó la mujer enojada.---Señor Lupin, no se le puede disculpar esto. Entendemos claramente la situación de su naturaleza, pero que juegue con su seguridad y con la de los estudiantes es completamente inaceptable. —un silencio se apodero del momento solo escuchaban los pasos de la enfermera quien revisaba a una chica al otro lado de la cama quien parecía dormir.

-¿Qué hacia a esas horas de la noche Señorita Frechette?---pregunto Dumbledore mirándola fijamente.

-Yo…---no había escape, no podía inventar una mentira tan rápido,no podía fabricarlas así de esa forma no con esa mirada tan profunda.---Yo estaba…---miro a Black de pronto, no sabia porque lo hacia pero quizás buscaba un salvador, el lo había sido horas atrás. —Estaba.---dejo de mirarlo y retorno hacia el director, algo era cierto entre tanto, no podía decir la verdad.

-Ella estaba conmigo… Es que le dije para ver a Remus… para verlo como se transformaba.---atino a decir Black atendiendo a la mirada de auxilio de la joven.---James y Peter no tienen la culpa, ellos solo fueron a decirme que no lo hiciera…

-Sirius…--le contesto James quien recibió un codazo de Black.

-No me cubras.---dijo Sirius en complicidad.

-¿Qué?—pregunto casi iracunda.—¡Ver a Lupin como se transforma!—exclamo molesta.--¿Y no pensaste que te ponías en peligro a ti y a Frechette?

-No Profesora, el…

-Silencio Potter.---lo callo Dumbledore quien se dio la vuelta mientras peinaba su barba con preocupación.—James y Peter vayan a su habitación.

-Pero…---susurro James aun anonadado.---El esta…

-Ve a dormir.—concluyo con ellos el anciano.---Hablaremos luego.—James miro con enojo a Sirius quien aun de reojo trataba de mantener su mentira. Potter y Petigrew salieron del lugar, La Señora Pomfrey revisaba otra vez a la muchacha quien parecía descansar.---¿Ya esta mejor?---pregunto el hombre recibiendo un asentamiento de la enfermera.---¿aun duerme?

-Al parecer.---respondió.

-Señor Black ¿Cómo salio del Castillo sin ser visto? Yo detuve a todos en la sala común cuando sucedió el problema con los de primero y lo vi a usted.—pregunto Mcgonagall.

-Bueno…

-¿Y como salio usted, Frechette?—volvió a preguntar. Andy podría decir que salio por medio de la desaparición y aparición pero no lo haría o seria acusada de acciones ilegales, ya que no tenia edad para hacerlo.---Ahora comprende que sabe algo muy delicado…

-Yo no estoy segura.---mintió.

-Acerca del Señor Lupin, de su problema.---señalo Minerva carraspeando con obviedad.

-si…---susurro mirando a Remus de reojo. Lo había visto.

-Lo menos que espero de usted ahora es que sea discreta, hasta volver a hablar con usted luego.---le determino la mujer.

-¿Saben el peligro que corrieron?—Dumbledore carraspeo mientras los miraba fijamente.---Estoy muy decepcionado de ustedes, delegare el castigo que se merecen con la jefa de su casa, no serán expulsados porque Frechette nunca antes había presentado un comportamiento de esa manera, aunque bueno Señor Black ¿Qué se puede hacer con usted? Y Bueno Remus… niño, pensé que… en fin.---se dio vuelta y camino hacia la salida. Las puertas se abrieron y entraba una mujer envuelta en una gran bata gris que se dejaba arrastrar en el suelo.

-Minerva ¿Qué paso?

-¿Qué no paso?---le respondió Filch.

-Ya veo…---susurro la maestra de Defensa contra las artes oscuras.---Señor Black.

-Un problema Magda.---para ello la joven que dormía a un extremo de la enfermería se había despertado, se quedo inmóvil cuando vio a Black y compañía en la pieza. Volvió a cerrar los ojos y decidió solo escuchar. Mcgonagall tosió nerviosamente, no deseaba revelarle una completa verdad a la mujer frente a ella, tenia confianza en ella pero era un asunto totalmente delicado, refiriéndose enteramente a la condición de Remus Lupin.---Sorprendimos al Señor Black, Lupin y Frechette cerca del bosque prohibido, alguna criatura los ataco, y pues ve los resultados.---dijo viendo a los jóvenes.

-Pero es el colmo… Señorita Frechette ¿y el decoro?---la miro con desden mientras la mujer se acomodaba la bata.---¿Los expulsaran?

-No, El director no lo quiso… estarán castigados, porque no son reincidentes en esto.---se explico la jefa de griffyndor.

-¿Mala conducta con Black? Si es algo raro en el.---respondió irónicamente mientras su mirada los calificaba como mera bajeza.

-¿Los detuvo ayer en la noche?---pregunto.

-Encontré a Potter y compañía merodeando y como habían cometido indisciplina en mi clase, los lleve a mi oficina para que realizaran un trabajo, le pedí a Lupin, como prefecto que es, que los vigilara… dicho sea de paso ¿Dónde esta Potter?

-Increíblemente, diría improbable… James Potter no participo.

-Pero el estaba con Lupin, el y ese chico… Pettigrew.—agrego la mujer con severidad.

-Pues parece que no participo…--les respondió aclarando la duda propuesta de Ferguson.---Señor Black retírese a su habitación, tuvo suerte de que el Profesor Dumbledore pasaba por ahí y los ayudara antes de que lo lastimaran, aunque no puedo decir los mismo a sus compañeros.---dijo viendo a Lupin y Frechette.

-¿y que hacia el director a esas horas por ahí?

-No lo se.—aplaco con firmeza la curiosidad de Ferguson quien la miro algo molesta.---Señor Black retírese, hablare mas tarde con usted.

Los dos jóvenes ocupaban la pieza, dormían profundamente gracias a un tónico de recuperación de la Señora Pomfrey.

James miraba al amanecer, en un par de horas la rutina de Hogwarts volvería, se bañaría, asistiría a clase, comería y lo demás, pero su mente estaba aislada de querer hacerlo. Tenía en su cabeza tantas preguntas, tantas que no sabia hasta ese momento que se podía tener tantas. ¿Cómo estará Remus? ¿Echaran a Remus por golpear a Frechette?¿Que demonios hacia ella ahí? Ella también tiene culpa, Remus es inocente. Por otro lado estaba la salud de la joven, ¿estará grave?

¿Por qué Sirius se echo la culpa de todo?

Sirius, Sirius… no sabe lo que oí cerca de la casa de Hagrid… cerca del Bosque… Su prima, ese nombre que oyó era de ella, Bellatrix Lestrange… ella y el asesinato.

¿debia decirselo?

Seguro que no le afectaría, total Sirius odia a toda su familia.

Pero es más difícil que eso… más.

¿Tenia que decírselo? ¿o no?

-¿No vas a dormir James?---pregunto Pettigrew sobandose los ojos.--¿eh?

-No… ¿Cómo estas tan tranquilo?---Potter cerraba los ojos.

-Pero tengo sueño… Mira ahí esta Sirius.—indico el muchacho viendo entrar a su compañero por la puerta, tenia el cabello revuelto y algo de tierra en la ropa.---¿Qué paso Sirius?

-No mucho…--respondio Black quitándose la chaqueta y sentándose en su cama.

-¿si?

-Ese tono… ya se James estas molesto…---bufo recalcando lo bien que conocía a Potter.

-¿Por qué te echaste la culpa Sirius? Se supone que estamos en todas por igual, todos…----esgrimo James bajando la mirada con verdadera molestia.

-Deja el drama.---suspiro Black realmente cansado, pero entendía a su amigo, el también se molestaría si culparan a James de algo que no solo el hiciera.---Oye cornamenta cambia esa cara, lo hice para ganar tiempo.

-¿ganar tiempo?

-Si Peter… Si todos estamos castigados, nadie podrá ayudar a Remus.—se explico el joven sacándose los zapatos.

-¿ayudar de que?

-Tranquilo James, si estamos todos castigados, con sabe que tortura de Mcgonagall ¿Quién resolverá lo de Remus?---explico soltando su zapato y mirándolo fijamente.

-¿y que le pasa a Remus?

-¡Ay Colagusano! Creo que Remus golpeo a una chica…

-Fue sin querer.---esgrimo Potter.

-Si pero a sus padres no les va a importar eso, ¿Qué va a pasar cuando se enteren?

-Van a botar a Lunático de Hogwarts.---respondió Peter sin titubear.

-¡cállate Peter! Tenemos que hablar con Frechette.

-Ves James, si estuviéramos todos castigados nadie podría hablar con ella... ¿Quién sabe a donde me mandara Mcgonagall?

-tranquilo canuto, siempre dice que esta es la última vez y al final no te hace nada.---Peter se volvía a sobar los ojos, tengo sueño, pensaba.

-Bueno eso si… me adora.---rió Black.---Frechette me debe una… si le decía a Mcgonagall que ella no venia con nosotros, tendría que haberle dicho como salio de Hogwarts… seguro que era algo muy malo como para no contarle…---susurro Sirius picado de risa.

-si… con apariciones.---contesto Potter mas como para si mismo.

-¿apariciones?—pregunto fuertemente Black haciendo que Peter se sobresaltara, el cual estaba mas que soñoliento.

-¿eh? No se quizás seas así.----farfullo James.

-¿No me digas que ahora adivinas?

-Bueno… es que hace dos días la descubrí, fue sin querer… volvía a la sala común y ¡pam! Apareció de la nada en frente de mi.---se explicaba Potter.

-¿Por qué no me contaste?

-Porque ella me dijo que no le dijera a nadie, no soy un chismoso…

-Bueno si tienes razón ¿Cómo lo aprendió? Recién vamos a estudiarlo el siguiente año-----meditaba Black.---… bueno podemos usar eso para ayudar a Remus… ella tiene que ayudarnos para que no lo boten… no puede irse.---suspiro Black, su amigo de lentes se sentaba a su lado con el mismo semblante de incertidumbre.

-¿y todo eso se te ocurrió tan rápido?---pregunto James sonriendo burlonamente.

-No, lo planee camino acá.---carcajeo Sirius despeinando a James, mientras Peter por fin se echaba a dormir.

-Oh entonces ayudaste a Frechette porque eres bueno.---indico James sobándose los ojos.

-claro que soy bueno.---no estaba seguro si siempre era bueno, pero recordaba la mirada de angustia de Andrea, el sabia que era estar en aprietos por una travesura, si que lo sabia… esos ojos raros y separados, ¿lastima o instinto de camaradería? Quien sabe.

El lugar estaba oscuro, la luz celeste se dejaba ver en las ventanas. Los dos chicos habían dormido todo el día.

Andrea Frechette había despertado desde hace mucho, su mente parecía un disco repetitivo de imágenes dolorosas, persecuciones y claramente algo obvio: Remus Lupin… hombre lobo.

Recordaba ser golpeada salvajemente por una bestia, un perro negro de ojos grises defendiéndola, luego recordaba a Sirius Black, luego a un ciervo, luego la sangre que brotaba de su brazo, otra vez a Sirius pero diciéndole "vamos", el hombre lobo y sus gritos. Recordaba también que esa bestia amenazaba con continuar pero luego no sentía nada, y dormía. Abrió los ojos luego, no sabia con certeza cuanto tiempo estuvo inconciente, pero vio un rayo azul caerle en el lomo del lobo, este se aparto gimiendo de dolor, era Dumbledore ¿Qué haría a esas horas cerca del bosque prohibido? ¿Sus gritos fueron tan fuertes? Luego veía al mismo perro transformarse en Sirius Black, y gritar con todas sus fuerzas: ¡Remus!

No entendía claramente, un perro a Sirius Black, solo había una explicación para ello. Luego recordaba ser tomada en brazos por el director, otra vez Black preguntando si el hechizo que azoto a Lupin seria grave, el respondiéndole que no. Luego veía a Potter preguntar sobre ella, Andrea tenía vagos recuerdos, pero era claro algo, un hombre lobo y animagos. Finalmente ser recostada en una cama de la enfermería, veía por la ventana la llegada de la mañana, recordó las ordenes de Dumbledore indicando a Filch que buscaran a Remus junto con los amigos de el y lo trajeran, La luna acabo ya, decía el director.

-¡maldita sea!—gimió Frechette quien se había movido bruscamente haciendo que su brazo le doliera.

-No te muevas… o no te recuperaras… el tónico de la Señora Pomfrey funciona solo si estas quieta, para mañana estarás mucho mejor.---le dijo Remus quien reposaba al lado de su cama y solo los separaba la cortina de la enfermería, Andy se quedo estática.

-¿Dormimos todo el día?—pregunto la chica mirando al techo.

-parece, ya esta por anochecer.—respondió viendo la luz azul por la ventana. Unos minutos de silencio aderezaron el momento incomodo ¿Qué decir? Nada talvez, pero de certeza previa se determinaba que… Muchas preguntas volaban en sus cabezas.---perdón…---susurro muy despacito Lupin.

-Eres un…

-si. No quise hacerte daño… pero cuando me pasa no soy yo.—se explicaba con un tono triste y acabado.---se que no podrás disculparme…

-¿En cada luna entonces?

-Se que no tengo derecho a pedirte algo, pero por favor no debes decírselo a nadie, por favor.---imploro Remus quebrantando su voz.---¿se lo dirás a alguien?

Pero la joven no respondía. La cabeza le daba vueltas, y no deseaba pensar en el perdón, ella tenía sus propios secretos también. Estaba preocupada en como resolver el problema que tenia ahora, sabia que McGonagall no había terminado con ella, le preguntaría mas cosas. No era la culpa de el, pensaba ella, quería decirle algo pero su mente se nublo, eran las pócimas de Pomfrey que la llevaban a la tierra del sueño otra vez.

Despertó aun adolorida, pero era tiempo de continuar. La Señora Pomfrey le quitaba las vendas para reemplazarlas con otras, instintivamente volteo a ver la cama de Lupin, pero el no estaba.

-¿y…?

-¿Remus? El pobre se fue ya hace una hora, si me apuro puedes llegar a tu clase de las 10.---le explico la mujer sonriendo.

-gracias.---susurro viendo las sabanas tendidas de Remus. De pronto le dio unas ganas inmensas de hablar con el, no sabia con certeza aun de que, pero deseaba hacerlo.

Su habitación estaba vacia, probablemente todas sus compañeras estaban en clase. Podria quedarse a descansar pero no podia darse el lujo de faltar a mas clases, especialmente el de Defensa contras las artes oscuras,ni si quiera con el brazo vendado ya que no le iba muy bien en ese curso.

-Ni por un brazo roto… A Ferguson no le va a importar, y peor que fue mi culpa…---hablaba para si misma mientras se abrochaba la túnica negra y se arreglaba la falda gris. Acomodo su varita, tomo sus libros con su derecha y se enrumbo a la clase, con media hora de tardanza y un brazo vendado de justificación.

Caminando por los pasillos frios de Hogwarts se enfrentaba a la posibilidad de ver la cara de Lupin, deseaba verlo y no sabia porque, era algo increíble acerca de cómo el destino trabajaba, casi cinco años viendolo siempre, y ahora… asi de repente por una noche, sus vidas se habian cruzado.

Era un hombre lobo, era algo de temer definitivamente, y si Dumbledore no llegaba a tiempo quizás estaría muerta, pero aun así, con todo y la posibilidad del asesinato sin culpa aunque intencional, quería verlo… en tantos años no había encontrado a otra persona en Hogwarts con un secreto mas grande que su propia vida, un secreto oscuro como el de ella; esa creencia única de los adolescentes por maquinarse el drama, simplemente era que cada persona… era un mar de secretos. Ella aun no se daba cuenta.

Frente a la puerta del salon, con dos leves golpes, hiso crepitar la madera vieja.

-Adelante.---indico la voz severa de Ferguson quien abria la puerta con la ayuda de su varita. El mediano bullicio que se podia escuchar cambio a un silencio sepulcral, todos veian a Andrea Frechete en el umbral de la puerta.---Pasa.—se escucho como unico sonido en ese momento.

-Si.---contesto extrañada la muchacha. ¿Habia pasado algo? Todos la miraban en silencio mientras ella desfilaba hacia la profesora la cual la veia con desden. Rapidamente murmullos extraños por parte de los jóvenes se hacian escuchar, risitas burlonas, quejidos sin sentido y aullidos de bufa.

-Veo que se siente mejor.---se refirio mirandola con rapidez Ferguson. Todos los jóvenes estaban de pie, a punto de poner en practica la clase de hoy.---Observe para que entre en hilacion con la clase de hoy, Frechette.---ella respondio asintiendo.

-agrupense de cuatro, y elijan a uno para que se le practique el protego.---Explicaba la mujer observando a los estudiantes moverse.---¿Ya eligieron a uno? Bien los tres restantes atacaran con un…experlliamus para empezar, luego un desmaius,y asi… lo que quiero escuchen esto…---alzo la voz solicitando la atención de los jóvenes.---Necesito que tengan una clara diferencia entre el protego y el impedimenta.

El grupo se realizaba, algunos con éxito lograban defenderse de los ataques, y uno que otro salir disparado del piso y cayendo.

Andy sentada observaba a los demás, algo pasaba, sin definir aun que pero el humor estaba contra ella, la mayoría cruzaba la mirada hacia ella, con burla o molestia. Paso su mirada por el grupo de James Potter quien riendo junto a Black hacía rodar por el suelo a Pettigrew, quien prometía desquitarse cuando no le tocara defenderse. De pronto cruzo su mirada con los ojos claros de Lupin, quien con el aspecto cansado, el rostro pálido y enfermo la veía sentado al frente de ella, al otro lado del gran salón.

Su primer instinto fue agachar la cabeza, pero ella deseaba verlo, asi que se le cumplía. Lo seguía mirando hasta que Remus bajo la cabeza. ¿Por qué querría mirarte?, pensaba.

Un rato después entre risas y destreza mágica, el objetivo se había cumplido.

-Bien jóvenes guarden las varitas y presten atención, para concluir la clase.---ordeno Ferguson acomodando su túnica.---Espero que la clase haya sido entendida, los resultados de sus tareas estarán en la tarde, se la entregare a la Señorita Evans para que se los haga llegar…---de pronto escurrió su mirada azul hacia Frechette quien le miraba.---Lo que aprendieron hoy úsenlo, en algún momento de sus vidas pueden llegar a necesitarlo…---se levanto dando la espalda y mirando al piso.---quien sabe quizás algún día tontamente quieran enfrentar un peligro, que esta fuera de su alcanze…---miro directamente a Frechette.---olvidan las buenas costumbres y decidan experimentar cosas que no deben… pueden recurrir al protego, claro… seguramente ya arrepentidos, esto les puede salvar la vida o darles tiempo para huir o para un mejor contraataque.---sonrió hastiada.---o bueno ya saben cuales podrian ser las consecuencias por las malas decisiones.---acabo repasando la mirada en Andy, Sirius y Remus.---Pueden retirarse.---concluyo para dar paso a las risas y murmullos inquisidores.

-Ya saben para protegerse.---indico una chica morena mirando con acusación a Frechette. Sus amigas la miraban también mientras unas vociferaban y hablaban al oído a otras.

¿Qué pasaba? No entendía, pero el problema era con ella. Buscaba los ojos de Remus, pero este solo miraba la puerta como queriendo huir, pero sin animarse.

-Bien… al almuerzo, no se atrasen por favor.---dijo Lily Evans tratando de disipar lo que ocurría.

Andy salía y escuchaban murmullos que casi eran palabras concretas: "es una cualquiera". Las palabras se intensificaron ante las risas y comentarios: "quien sabe que hizo con Black y Remus", "Escuche que los dos se pelearon por ella", "ni que fuera la gran cosa", "es horrible, como Sirius puede…", "Ni si quiera es tan bonita.", "Nos descontaran puntos por ella seguro"

Camino confusa y aturdida, todo era una equivocación.

Camino y retrocedió, indecisa de entrar al gran comedor.

Camino y estática se quedo pegada en la pared.

Toda la mentira que Sirius fabrico, se había regado por Hogwarts. Algunos del año mayor pasaban frente a ella, indicándola y mirándola con molestia, hasta de años menores la ninguneaban con la mirada, ¿Cómo era posible que lo supieran? ¿McGonagall lo contó? ¿Para que? No, era absurdo que lo dijera, incluso Ferguson no tendría tiempo para hacerlo.

Se tocaba sus vendas deseando no tener que entrar al comedor, pero quizás si lograba hablar con Narea o Ethel, le aclararían el panorama oscuro que tenia. De pronto reconoció a Peter que esperaba en la puerta del comedor.

-Pettigrew… ¿viste a Lupin?

-¿Eh? No, es que fue a la sala común, lo estoy esperando… ---le contesto dudoso.

-gracias.---le susurro para entrar al comedor. ¿Qué había pasado en los casi dos días que estuvo en la enfermería? Se sentía como si su ser hubiese abandonado el tiempo e ingresaba a otro, uno que se parecía mucho al anterior pero era mas hostil, concluyente y juzgador.

Cruzo rápidamente el comedor y encontrando a sus amigas se aproximo a ellas con una sonrisa de alivio.

-Hola… ¿Cómo están?

-h-hola… ---le respondió Ethel dejando a un lado su vaso y tomando su tenedor. Narea comía rápidamente sin prestarle atención.---¿estas mejor?---le sonrió levantando sus cejas.

-si… mejor.---respondió Frechette extrañada.---¿Narea?

-bueno estoy nerviosa por los resultados de la tarea de Ferguson, ¿tu no?---prosiguió con un tono falso.

-¿Narea que pasa?---la joven comía tan rápido que creía uno que se atragantaría.

-Ethel nos vemos luego.---Narea Locks soltaba el tenedor, dejaba la mesa para marcharse.

-¿Narea?---pregunto Frechette sin respuestas.--¿Ethel que le pasa?

-Se entero…---le respondió con una complacencia ridícula.

-¿enterarse que?----pregunto completamente confundida.

-Bueno todos lo saben ya…---respondió la joven aumentando las dudas de la chica.

-¿Pero de que? No entiendo…--alzo la voz intentando recibir una respuesta definitiva, porque no le saciada la mirada obvia de Colbie.---¿Ethel?

-Si Ethel no te lo responde yo si…----dijo una chica morena y de rostro pequeño.---Es justo para todos.

-¿justo? ¿Qué es justo, Heron?---respondió Frechette a la joven junto a su mesa.

-Bueno…----Heron soltaba su tenedor y limpiándose con una servilleta crema continuo.---Es justo que todo Gryffindor sepa porque tenemos 100 puntos menos.

-¿100 puntos…?

-Si, McGonagall solo nos dijo que Black, Lupin y tú habían cometido una falta grave y que bajarían puntos a nuestra casa, y como nadie estaba conforme con esa explicación, les tuve que decir la verdad.---su tono era engreído e hiriente.

-¿Qué sabes?---pregunto asustada.---¿Qué sabes?

-Tranquila Frechette, yo estaba en la enfermería cuando te estaban atendiendo a ti y a Lupin, y escuche claramente que la profesora Mcgonagall te regañada y le contaba a Ferguson que Lupin, Black y tu fueron al bosque prohibido a una cita de media noche, los tres…

-¿cita?---Andrea se levantaba del asiento con los ojos muy abiertos a punto de gritarle.

-Si una cita, quien sabe que mas… y que por salir les ataco una criatura del bosque y por eso estas herida, pero porque es tu culpa.

-Eso es mentira…

-¿Vas a negar que no nos bajaron puntos por ti?

-Si… pero

-Ves, eres una cínica yo que tu me callaría y no diría nada… Solo estas buscando perjudicarnos…

Andrea simplemente no lo soportaba, que podía decir para evitar que sigan injuriándola… ella había aceptado de ante mano con Mcgongall esa mentira pronunciada por Sirius Black, obviamente Eileen Heron había extendido esa mentira aderezándola con creaciones absurdas. No podía hacer nada, era esa humillación o exponerse a la revelación de su secreto.

-Eres una mentirosa y lo sabes.---sus ojos tiritaban mas de lo normal, quería llorar y no iba permitirse demostrarlo a los demás. Se levanto y corrió a la salida, las palabras de inquisición le caían como una lluvia pesada y acida.

-¡Cuidado!----exclamo Peter al ver que lo empujaban, era Frechette quien confundida tropezó con el, pero seguía corriendo mientras se perdía entre los estudiantes que se aproximaban al comedor.

-¿Estaba llorado?---pregunto James extrañado.

-Creo que si.---respondió Black.---Creo que ya se entero de lo que paso estos días…

-Tengo tanta vergüenza de hablar con ella…

-tranquilo Remus, talvez…

-Talvez sea que muy pronto vendrán sus padres y me echaran de Hogwarts…

-Eso no va a pasar Lunático, ella no puede permitirlo… fue su culpa también…---proseguía Sirius.---No fue culpa de nadie, creo…---se corrigió al ver los ojos molestos de Lupin.---Gryffindors los valientes, mas parecen ahora serpientes venenosas…---continuo entrando al comedor.

Entro intempestivamente a la habitación, increíblemente aun no lloraba, se negaba a hacerlo. Se echo a la cama y hundiéndose entre las almohadas solo decía: Todos son unos imbéciles, los odio… odio a todos.

-Y yo te odio mas.---le dijo Narea levantándose de su cama, Andrea ni si quiera había notado su presencia al entrar.---¿Me escuchaste? Te odio más.

-¿Qué les pasa todos? ¿Qué diablos mas te hice que ni me entere?---le pregunto ofuscada, quería respuestas, deseaba con todas sus fuerzas que todos se vayan al diablo.

-A los demás no se, pero a ti te odio… ¿Sabes por que? Porque eres la persona mas cínica e hipócrita que he conocido en mi vida.---le contesto gritándole.---Para eso salías todas las noches… porque te ibas a encontrar con tus noviecitos…

-¿De que hablas? Tú no sabes nada…

-Si se, Lo se… Heron nos contó a todos porque estuviste en la enfermería… Me traicionaste… Me empujaste a tratar de hacerme mas amiga de Sirius…---comenzaba a llorar.---Dijiste que si lo hacia… dijiste que si lo hacia talvez el se interese en mi… ¿Por qué lo iba a hacer si tu estabas saliendo con el? ¿Por qué me empujaste a hacerlo si no iba a suceder? Te reíste de mi seguramente…---lloraba y con violencia se limpiaba las mejillas con sus palmas.---Me hiciste creer que podía hacerlo, y sabias perfectamente que no… a eso salías todas las noches a encontrarte con el… eres una cualquiera, ojala nunca te haya conocido.---Se dio la vuelta y abrió la puerta.---No me vuelvas a hablar en la vida… tu sabias que en verdad estaba enamorada de Sirius… Te odio.

Un portazo hizo vibrar las ventanas de la habitación, el corazón de la joven latía muy rápido, lo oía y era incomodo y ruidoso, parecía delatarla. Cayo lentamente al piso alfombrado, de rodillas y luego echándose en el. Comenzó a gemir, no solo porque su herida sangraba otra vez, sino porque cada palabra anterior estaba calando cruelmente en su ser, estaba condenada a algo que no había hecho, y posiblemente jamás se podría defender.

Lloraba, las lagrimas rodaban por su cara, su vista se nublaba, sollozaba con ruido y se permitía quejar como una pequeña niña, ahora simplemente se abandonaba a la sensible respuesta del dolor, porque le dolía aunque en su mente los maldecía a todos, le dolía tanto que impotentemente solo… lloraba.

-¿Seguirá de Prefecto?—pregunto con indignación Lucius Malfoy, trataba de caminar al mismo ritmo de Minerva Mcgonagall.

-Si, ya se lo dije.---contesto por enésima vez la mujer.---¿Algo más Señor Malfoy?

-Pues si profesora, Lupin comete una falta grave y sigue de prefecto… ¿Por qué?---lucia ofendido.

  • ¿y en que le afecta?

-Me afecta mucho que ahora en Hogwarts se pueda faltar a las reglas y no se reciba sanción alguna.---concluyo el joven cruzando sus brazos.

-Señor Malfoy seré clara con usted, en primer lugar la decisión la tomo el director, en segundo lugar con dejar que Lupin siga en su cargo no afecta nada a Hogwarts, es la primera vez que el comente una indisciplina así… Señor Malfoy esto no le concierne para nada… Ahora si me permite estoy llegando tarde al almuerzo y debo comunicar algo…---concluyo acelerando el paso y dejando a Lucius mas que enojado e indignado.

-No esta, no vino.---le susurro Mei Lung a Evans quien miraba con expectativa a Mcgonagall reuniendo y demandando la atención de todos en el gran comedor.

-¿Quién no vino?

-Frechette, creo que debe estar muy avergonzada.---dijo la joven con tono burlón.

-¿Tu también con eso? Estoy aburrida de que hace dos días solo se hable de eso… ¿Acaso es novedad que Black siempre este causando problemas?---pregunto la pelirroja sumamente hastiada.

-Sirius siempre… pero Frechette y Lupin…---respondió vacilante la joven de cabello lacio y negro azulino.

-Yo tengo dudas de eso, Remus es muy diferente a sus amigos… y Andrea… ella, no la veo comportándose como todos dicen, debe haber un error…---se explicaba Lily pensando en alguna posibilidad.

-¿Qué error? Ella no lo ha negado, por su culpa perdimos 100 puntos.---le respondió indignada.

-Por Black también, o es por el… o es por Potter, o por los dos, y nunca nadie de Gryffindor ha dicho nada ¿y ahora si?---pregunto enojada.

-Pero Potter es capitán del equipo de quidditch y Black, bueno el es Black… ellos hacen que perdamos puntos… y por sus calificacioneshacen que lo recuperemos, hasta el doble….---respondió triunfante.--- en cambio Frechette…

-¡Basta Mei! Por favor, no estés hablando de eso, no mas… mira, La profesora va a hablar.---Lily sacudía su cabeza.

-BIEN ANTES QUE PASEN A SU DESCANSO Y LUEGO A SUS CLASES, LOS CITE A TODOS AQUÍ.---carraspeo un poco viendo algo indisciplina entre los de segundo año de Ravenclaw.---LA VISITA A HOGSMEADE SERA ADELANTADA UNA SEMANA ANTES.---Se escucharon vitoreos y gritos de alegría.---BIEN, SILENCIO… SE DECIDIO POR ACUERDO ENTRE LOS JEFES DE CASAS, EL PROXIMO SABADO HABRA UNA FERIA MAGICA EN HOGSMEADE Y SERIA MUY INTERESANTE QUE ASISTIERAN TODOS AQUELLOS QUE TENGAN EL PERMISO… ASI QUE… SI AUN SUS TUTORES NO LO HAN HECHO, EMPIEZEN A HACER VOLAR ESAS LECHUZAS… ESO ES TODO, PUEDEN CONTINUAR.---concluyo la bruja.

Se había encerrado en un cubículo del baño de mujeres, esperando que sus compañeras de habitación se retiraran a su clase y seguramente luego a la biblioteca. No deseaba que nadie la viera; ahora tenía los ojos hinchados, los parpados enrojecidos, el cabello mas despeinado de lo usual para ella, las mejillas pegajosas a causa de sus secas lagrimas, le dolía la cabeza y la garganta, era todo un espectro.

Estaba sentada en el umbral ancho de la ventana, mirando a través de ella a algunos estudiantes pasear, se veían diminutos desde esa altura. ¿Qué había pasado con ella? No se reconocía así misma, obviamente un tornado sin sentido desequilibró su vida por completo; un día era alguien normal e insignificante estudiante y luego el ser mas odiado de Hogwarts, definitivamente solo creía que era ella porque se había mirado en el espejo.

Su amiga la odiaba porque creía que se burlaba de sus sentimientos, la otra parecía creer toda esa basura incongruente de la culpabilidad de ella con respecto al incidente que ocasiono que Gryffindor perdiera puntos, tal basura que era voceada a cada momento por su propia casa, por una parte no los culpaba porque eran afectados, pero no podía creer que su hostilidad pude ser mas grande que su valentía, esa valentía que decía caracterizar a la casa de Godric Gryffindor.

Luego pensaba en Remus Lupin, parecía claramente que el no quería hablar con ella, ¿de que? Muchas cosas, y a la vez ningún tema del que hablar. Solo recordaba el incidente y luego esa mirada clara de el, su semblante enfermo, quien iba creer que esos ojos ámbar, su actitud siempre caballerosa y diplomática que lo caracterizaba, ocultaban un secreto tan grande, el cual lo hacia cambiar totalmente.

Le hacia acordar al libro muggel que leyó el año pasado "Dr. Jekyll y Mr. Hyde"… extrañamente posible, Lupin lo era.

"fascinante", fue una palabra que le cruzo por la mente.

"misterioso" fue una conclusión continua a lo que había acontecido.

"semejante" fue una comparación a la que llego finalmente.

"mirarlo ya" fue la frase la cual no examino, salio de la pieza y corrió con la única expectativa de encontrarlo a el, Remus Lupin.

Lupin se concentraba en un libro de pociones, un pergamino con apuntes propios, otro pergamino con solo un titulo: Informe de la poción cleminitarse, y su mente en blanco.

Le quedaba solo dos días para presentar esa tarea y no tenia una idea clara de cómo empezar el ensayo solicitado de Slughorn, aun no había probado la poción en el, y trataba de escribir una buena introducción. No se pavoneaba ante el hecho de ser uno de los mejores alumnos de Hogwarts, siempre estaba logrando puntos a favor y premios para su casa, pero pociones era su único dolor de cabeza, y si a eso se fusionaba su malestar físico y mental, definitivamente estaba fregado.

Se había negado a la ayuda de James, deseaba hacerlo por si mismo y no justificarse por su precaria salud de ahora, tenia que hacerlo bien. Recordaba las palabras de Debbie "te puedo ayudar", en verdad lo deseaba, incluso salir con ella aunque no le ayudase en nada, le gustaba demasiado. Pero no había hablado con ella desde su fallida cita, ¿Qué pensaría ella ahora de el?

Se dio cuenta que su pluma estaba a un lado y no lograba concentrarse a fondo, recorrió su mirada por la biblioteca… chicos leyendo, chicos escribiendo, chicos coqueteando, chicos durmiendo, Debbie Woods terminando de guardar unos libros.

Se quedo estático por un momento pero era su oportunidad de hablar con ella, lo era y ahora.

-Debbie.---susurro Lupin en una esquina de la gran biblioteca.---hola.

-Hola Remus.---le respondió la chica mirándolo de soslayo, continuaba guardando sus libros.---¿Cómo estas?---pregunto dándose vuelta y viendo las vendas de su codo y antebrazo.

-Mejor, gracias por preguntar…---le sonrió.---Estaba haciendo la tarea de pociones, si que esta difícil.

-Lo se, debes esforzarte.---no podía ocultar su molestia.---Tengo que ir…

-Debbie.---le llamo percatándose de su molestia.---No había hablado contigo, quería pedirte disculpas por no venir a la biblioteca ese día, tu fuiste muy amable en querer ayudarme…

-No es nada…

-Si lo es, bueno con el incidente y todo… ¿esperaste mucho?

-No, no espere nada.---esgrimo dándose la vuelta y guardando el ultimo libro en el estante.---No tienes que explicarme nada.---extrañamente se portaba muy elocuente y molesta también, no era normal en ella, quien se caracterizaba en hablar mucho y casi atropellándose con las palabras, pero siempre corrigiéndose sola y mostrando su brillante inteligencia y tambien incluso sonreír con los ojos---No lo hagas, ya se lo que paso.

-¿Sabes que…?

-Se que no viniste ese día porque tenias una cita con Frechette y en el bosque prohibido…

-No, no es así…

-Oye no me tienes que explicar nada, ya te dije… Tu y yo no somos ni amigos, como para que me quieras explicar… y la verdad no me interesa ser tu amiga… solo te ofrecí mi ayuda porque talvez soy algo estúpida…---se dio la vuelta y camino hacia la salida.----No te espere ni un rato…---respondió pensando en la hora completa que le espero en la puerta de la biblioteca.

-¿Qué le pasara?----pregunto Lily dejando a un lado su pluma.

-¿pasarle a quien?---dijo Snape, cerrando el libro.

-A Remus, acaba de salir y estaba como triste.---respondió la pelirroja mirando la puerta de la pieza.

-¿y eso que importa?

-Bueno a mí me cae bien.---aclaro con sinceridad.

-Lily… Tiene suerte que no lo hayan expulsado, encima sigue de prefecto… además el es amigo de Potter y Black, se merece todo lo que le esta pasando.---continuo escribiendo en su pergamino.

-No, Remus es diferente… no es como ellos.---esgrimo Evans indignada.

-Pero si el para con ellos, no será igual que ellos dices, pero mira lo que hizo… ¿no te molesta que por su culpa le hayan quitado tantos puntos a tu casa?---pregunto Severus Snape volviendo a cerrar su libro y dejando su dedo en las paginas deseadas.

-No estoy segura de que sea su culpa… puedo creerlo de Black, pero no de el.---determinola joven bruja mirando a Snape.

-¿Por qué no? El es igual que ellos… ¿Podemos dejar de hablar de eso? Te quería decir que encontré esto.---Señalo Snape sacando de su túnica un libro de tapas grises que rezaba: "Principios de la Oclumancia yLegilimancia"

-¿De donde lo sacaste?---Lily abría sus ojos verdes incrédula.

-De la sección prohibida.---le respondió Snape realizando una sonrisa triunfal.—Quiero conseguir el segundo tomo, sin que sospechen… claro---prosiguió susurrando y volviéndolo a guardar.

-Sigues con eso, es magia oscura… Por algo esta en la sección prohibida, además ¿No ves que esta mal? Te pueden descubrir, Severus.

-¿Y que me podría pasar? Potter y Black y tu "amigo" Lupin paran haciendo lo que quieren, y nadie les dice nada… solo les dan castigos estúpidos…

-¿y tu tienes que ser como ellos?

-¿Cómo Potter y Black? Prefiero morir antes…---arrugo el ceño.---Son la peor escoria que he tenido la desgracia de conocer…---susurro con amargura y real odio, tomo su pluma intentando volver a escribir.—Siempre están hechizando por la espalda y molestando, sobre todo Potter pavoneándose por el castillo y Black… el también…

-Sabes… tienes razón, pero al menos ellos no están robando libros de magia oscura, con no se que intención.---concluyo tomando sus libros y yéndose, dejando a Snape con la palabra en la boca, había arruinado otro momento con ella.

La pelirroja iba rumiando su increíble molestia contra Snape, le agradaba estar con el, pero en cuanto salia su "parte oscura", como ella lo denominaba, hacia que se encrispara su ser, no soportaba verlo hablar de esa ciencia siniestra tan ligero y natural, la hacia asustar a veces, "son esos estupidos amigos" pensaba en Mucilber y Avery, compañeros Slytherin de Snape.

Cruzo la mirada y ahí estaba Remus Lupin mirando por una ventana. La idea de "estupidos amigos" se congelo en su mente, el tambien era victima de esas compañias, pero al igual que Severus, se dejaba influenciar.

-Remus.---le dijo acercándose a el.---¿Cómo estas?

-Mejor, gracias por preguntar.---le respondió taciturno.---¿Cómo estas tu?

-Yo bien.---contesto concentrado sus ojos verdes.---¿Seguro que estas bien? Te noto algo triste… si es por las tonterías que están diciendo, no debes hacerles caso…

-No es eso.---se sincero evadiendo los hermosos ojos de su compañera.---Creo que si me llegan a expulsar seria lo mejor, solo estoy arruinando todo por aquí…

-¿irte? ¿Por qué?

-Porque seguramente cuando los padres de Frechette se enteren de lo que paso, querrán que…---se cayo inesperadamente, no se daba cuenta que hablaba así porque si.---Bueno… no querrán… van a querer que expulsen a los que ocasionaron el accidente.

-Entonces también expulsarían a Andy y Black.---respondió.

-No entiendes.---susurro resignado.---No importa… quizás sea mejor que me vaya…

-Bueno.---Lily suspiro y tratando de encontrar la mirada clara de Lupin se apoyo a la ventana.---Sabes seria una pena que te vayas…

-No creo que nadie lo note…---dijo rascándose su frente y realmente convencido.

-¿Estas loco? ¿Nadie notaria que uno de los mejores en defensa contra las artes oscuras no esta? ¿Y los de primer año que siempre te están buscando para preguntarte de Encantamientos? y ¿Quién nos va a ayudar en el concurso de Runas Antiguas este año? Nadie sabe mas palabras que tu…---contaba esbozando una sonrisa luminosa.--¿Quién hace las preguntas mas interesantes en la clase de Binns? Somos pocos los que hacemos menos aburridas las clase de Historia de la magia.---Remus reía y ella también.---¿Quién si no tu controla a tus tontos amigos? ¿Eh?

-No lo hago muy bien.

-Pero lo haces…. ---Remus no podía creer que Lily Evans lo conocía así, le había hecho recordar todas esas cosas que lo llenaban de alegría día a día.---A pesar que eres amigo de Potter y Black.---era otra de las cosas que quería, la amistad con ellos.---Remus yo te admiro mucho.

-¿tu a mi?

-Si… Porque te esfuerzas y consigues lo que te propones, eres valiente y además… tienes algo especial que te hace muy valioso, es decir todos lo tenemos, hasta Potter quizás.---soltó una risita.---Lo que quiero decir… es que eres diferente y especial, tienes algo increíble en ti, ojala lo pudieras ver, porque yo lo veo.---le tomo la mano y la apretó con delicadeza.

-Lily… ¿lo dices en serio?---pregunto anonadado.

-Si…---le respondió con sinceridad.---además se que eres inocente de todo lo que dicen, no creo ni una palabra de Heron, siempre ha sido una chismosa.

-Si tu supieras, es que… yo te lo contaría, pero es que…--Lupin tenia miedo, y si la asustaba con su secreto… pero ella le había mostrado honestidad, quería hacerlo y a la vez no.

-No me tienes que decir nada, cuando estés seguro de hacerlo… siempre estaré dispuesta a oírte.---le contesto viendo los ojos dudosos de Remus.---Yo no te voy a peguntar nada, Remus… mírate mas, estoy segura que veras todo eso que yo veo, yo y tus amigos… y claro todo Hogwarts, esta tontería pasara pronto… o alguien se cae de su escoba o Potter o Black hacen otra travesura… deja que pase. —concluyo alejándose y despidiéndose con su mano.


Lupin estaba meditabundo, pegado a la pared antigua del castillo. Esperaba a sus compañeros y el pasillo que llevaba a la Biblioteca estaba casi desierto. No podía quitar de su mente las claras palabras de Lily Evans, lo reconfortaron… mas que eso, le hizo acordar las palabras de su madre, en cada carta, en cada abrazo y beso recordado… el valía y mucho, era especial y quizás diferente."Ojala lo pudieras ver", fueron las palabras de ella. Y existía la posibilidad que lo fuera, que era inocente, que a pesar que causaba a su alrededor mucha destrucción, como acabar los ahorros de su familia en hospitalizaciones y pociones para sus heridas, un desequilibrio emocional en su madre, molestia en sus amigos, alejar a la chica que le interesaba, arruinar su reputación, y por ultimo culminar con la vida pacifica de una chica, la cual era ahora ninguneada… y por eso y otras causas mas, serian las razones de su expulsión de Hogwarts… quizás lo era.

Pero mas allá de toda esa porquería de remordimientos y bajones emocionales, estaba el… el y nadie mas; siempre se había desvivido por complacer a los demás, por realizar los sueños ajenos, por frustrase a el mismo y dejar a sus amigos ser, aunque el no este de acuerdo… siempre eran los demás y no mucho el… y le gustaba, pero según Lily Evans, a pesar de sus defectos, era un chico increíble, ella veía algo especial en el… algo que el no había notado aun, pero empezaba a ver esos indicios, esquirlas de belleza interna, quizás los podía denominar ahora como momentos felices, los notaba ahora: la vida de su madre, la vida de el a pesar de sufrir tanto, la memoria de su padre, conocer a James, Sirius y Peter, conocer Hogwarts, todas esas experiencias dolorosas y alegres, esos acontecimientos que forjaban su carácter en el… si podía ver ahora un rayo de esperanza en el… no estaba convencido aun de el mismo como alguien especial, pero empezaba a creer en eso que ni el, ni nadie podía ver, excepto por ella, Lily Evans.

Esbozo una sonrisa que iluminaba su rostro pálido, se acomodo las vendas de su codo y dio un gran suspiro de alivio.

-¡Lupin!---este volteo y la miro sorprendido.---¡Remus Lupin!—volvió a exclamar AndreaFrechette.

-¿si?---respondió el sin convencerse aun de lo que pasaba, la joven parecía exhausta, estaba despeinada y con los ojos hinchados.

-¿Ese es tu gran secreto?---pregunto cerciorándose de que el pasillo estuviera realmente desierto.---¿si?---susurro ahora acercándose a el.

-¿mi secreto?—estaba sorprendido, pero los ojos claros de la chica parecían ansiosos.---si…

-Bien…--- respiro hondamente y se quito los cabellos de los ojos.---Me llamo Andrea Frechette y este es mi secreto…---dijo, a Lupin se le mostraba el momento como algo surrealista, pero la escucharía.---Me quiero ir de Hogwarts…

-¿Por qué?—pregunto realmente sorprendido.

-Quiero encontrar a mi mama, quiero irme con ella.

-¿Por qué?---trago saliva con dificultad, la joven se le acercaba demasiado.

-Mi padre, el mortifago…---se acerco a el y le susurro al oído.---Me habla en mis sueños… me habla a mi y a veces su voz suena desde...---toco el pecho de Lupin.---aquí.

-¿Qué…?---sentía un hormigueo en su nuca y sentía molestia en respirar, no deseaba hacerlo en el rostro de ella, así de cerca. Pero inmóvil se entrego a la curiosidad y a lo bizarro del momento.---¿Qué te dice?

-Lo veo a el y me habla, me dice que pronto estaremos juntos, y luego lo siento cerca... porque abro mis ojos y parece que esta ahi.---bajo la mirada observando los zapatos de Lupin.--- No lo quiero tocar, pero mis manos se mueven solas y cuando lo voy a hacer desaparece… no quiero estar con el.

-¿estas segura que es el?

-Se que es el…---lo soltó como un murmullo.---¿Sabes que hacia esa noche en el bosque? Ahí guardo un artefacto que me ayuda a encontrar a mi mamá, no funciona muy bien por ahora… nadie sabe que esta ahí, solo tu y mi primo Ferdinand en Beauxbatons…

-¿Es todo lo que me ibas a decir?---observo que la chica daba dos pasos atrás con la mirada y la cabeza gacha.

-No… solo dos cosas mas.---agrego mirándolo de frente y con resolución.---Nunca le diré a alguien de tu secreto, puedes estar seguro de eso… así como tu sabes el mío y yo el tuyo, puedes confiar que nunca lo diré… Promete que así como sabes que nunca diré tu secreto… nunca dirás el mió.

-Lo prometo.---le clavo su mirada clara, su corazón palpitaba atropelladamente… ¿Cómo podía ser posible eso?

-y…---se acerco otra vez, Andy sostuvo el rostro de Lupin entre sus manos y acercando sucara a el le dijo.---nunca permitiré que te vayas de Hogwarts, mis tías están por venir… y no me importa lo que digan… no dejare que te expulsen…Así como yo me quiero irme de acá, tu te vas a quedar… ¿lo entiendes?---Remus estaba concentrado en esa manchita marrón que adornaba el tabique de Andrea, y asintió confiado en la sinceridad de Frechette, no quería contradecirla, además… sentía honestidad en cada palabra de ella, y extrañamente se sentía desvanecerse. Ella soltó sus manos y se dio vuelta como para irse.---gracias.---volvió para darle un beso en la mejilla para luego echarse a correr por el pasillo pasando a un lado de Sirius, James y Peter quienes sorprendidos aun veían que Remus se tocaba la mejilla besada por Andy.

Hola! No soy Billie, en esta ocasion soy su amiga Pamela que va a subir sus historias, porque ella no puede, escribio sus capitulos hasta el 12, me pidio que los subiera en su cuenta, ya que ella esta indispuesta de hacerlo... enferma por asi decirlo, ya q no se como explicarlo.

Lo hare hasta q ella pueda hacerlo, y me gustaria contarle que nose, les esta gustando la historia?, su fanfic?... si no es asi, sera el ultimo capitulo que suba... por respeto a ella mas que todo,  cuento con sus comentarios o reviews, hasta luego.